20 de diciembre 2023    /   BRANDED CONTENT
 

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No es una mera pose. La conciencia medioambiental está más viva en las jóvenes generaciones que en las de sus padres y abuelos. Algo que resulta evidente en muchas de las decisiones que toman en su día a día, incluidas las relacionadas con su movilidad.

Que los jóvenes y niños de ahora estén más sensibilizados con los problemas generados por la crisis climática se entiende por varias razones. La más obvia es que se trata de la generación que ha tenido acceso a una mayor y más profunda información sobre el tema a través de los medios de comunicación y las redes sociales. La mayoría, además, recibe formación medioambiental en sus centros de estudio. No solo han vivido y viven en primera persona algunas de las consecuencias de la crisis climática, sino que, además, tienen a su disposición todos los conocimientos al respecto.

Son, sin duda, las generaciones mejor preparadas en materia de sostenibilidad y, aunque la concienciación sobre la problemática no se dé de forma homogénea entre todos sus miembros, la Z es probablemente la generación más activista en materia medioambiental.

Una postura que se deja ver en muchos de sus hábitos cotidianos y, como adelantábamos arriba, los que tienen que ver con sus desplazamientos están entre ellos. Son los más jóvenes de entre los milenials y, sobre todo, los Z quienes más uso hacen de las nuevas formas de movilidad, como bicis o patinetes eléctricos o coches compartidos.

También zetas y milenials son los más proclives a usar el transporte público. A veces porque no les queda otro remedio, pero en muchos casos por puro convencimiento. Hace solo unos días se daba a conocer el resultado de un estudio realizado por UNIFE (Asociación Europea de Suministros Ferroviarios) según el cual el 77% de los encuestados (jóvenes entre los 16 y los 25 años) se mostraba preocupado por el medioambiente. Por este motivo, seis de cada diez estaban dispuestos a apostar por transportes más sostenibles como el tren.

Mejor en coche

A la hora de viajar, el coche continúa siendo la opción más recurrente en este grupo de edad. De hecho, hay otra tendencia vigente a este respecto y que se mantiene de generación en generación: Renault Clio sigue siendo una referencia para los jóvenes.

Que el coche particular es la opción preferida por milenials y zetas en sus viajes lo atestigua, entre otros, el estudio realizado por Mazzin y Darwin & Verne, en colaboración con IAB Spain. El 71% de los jóvenes lo elige a la hora de planificar sus escapadas. Aunque, obviamente, sus preferencias a la hora de elegir vehículo suelen ser diferentes a las de sus padres. A ellos no solo les importa el precio a la hora de adquirir un utilitario, que también, sino que cada vez priorizan más otros factores como la tecnología relacionada con la seguridad y, sobre todo, el tipo de energía utilizada.

De hecho, según el Observatorio de Conductores DUCIT este último punto resulta crucial para el 92% de los conductores de entre 18 y 36 años. Y de entre las distintas opciones disponibles en el mercado, parece que la híbrida es la que más convence. Así lo atestigua el hecho de que el 66% de los entrevistados de esta franja de edad compraría un coche de este tipo. Tras esta opción se situarían los eléctricos, por la que se decantaría el 50% de los entrevistados.

Sostenible por dentro y por fuera

Aunque su apuesta por vehículos más sostenibles no solo se limita a la energía con la que estos se mueven. Los nuevos conductores valoran este aspecto de manera global porque ¿tiene algún sentido conducir un vehículo que apenas emite CO2 pero que, sin embargo, dispone de otros elementos o accesorios poco amigables desde el punto de vista medioambiental?
Por eso el uso de materiales sostenibles en la fabricación de los vehículos es una prioridad ya para la mayoría de los fabricantes, no solo por su propia política de responsabilidad corporativa, sino porque son conscientes de que es algo que demanda su público objetivo, y en especial el más joven.

De ahí que vehículos como el nuevo Renault Clio E-Tech full hybrid incorporen a bordo materiales orgánicos y reciclados para satisfacer a los conductores más exigentes en este aspecto. En la versión techno del nuevo vehículo de la firma automovilística, tanto los asientos como los paneles de las puertas o el salpicadero cuentan con un textil fabricado con un 60% de fibras vegetales producidas a partir de celulosa de madera. Dicha madera procede, a su vez, de bosques seminaturales gestionados de forma sostenible en Europa, y cuya vegetación crece sin utilizar fertilizantes químicos ni riego artificial y absorben grandes cantidades de dióxido de carbono.

Estas fibras, conocidas como TENCEL y producidas por el fabricante austriaco Lenzing, se producen a partir de energía renovable y están certificadas por el EcoLab de la Unión Europea, una etiqueta de excelencia medioambiental que se concede a los productos y servicios que cumplen normas medioambientales estrictas durante todo su ciclo de vida.
Esta es la primera vez que el TENCEL se utiliza en esa proporción en el interior de un vehículo, lo que convierte al nuevo Clio en el primer coche en contar con la excepcional suavidad que proporciona este material.

Además, el E-tech full hydrid prescinde por completo del cuero animal. En su lugar se utiliza una mezcla textil granulada (TEP) compuesta por fibras de origen biológico y fibras de poliéster que necesitan menos agua y energía para teñirse que las fibras teñidas mediante un proceso convencional.

Una tendencia que comienza a estar más presente en la industria automovilística, pero también en otros sectores como el de la moda, y que apuesta por prescindir de materiales de origen animal, apostando en su lugar por elementos de base biológica y/o que parten de desechos. El objetivo: que en un futuro solo los animales sean los que porten sus propias pieles.

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No es una mera pose. La conciencia medioambiental está más viva en las jóvenes generaciones que en las de sus padres y abuelos. Algo que resulta evidente en muchas de las decisiones que toman en su día a día, incluidas las relacionadas con su movilidad.

Que los jóvenes y niños de ahora estén más sensibilizados con los problemas generados por la crisis climática se entiende por varias razones. La más obvia es que se trata de la generación que ha tenido acceso a una mayor y más profunda información sobre el tema a través de los medios de comunicación y las redes sociales. La mayoría, además, recibe formación medioambiental en sus centros de estudio. No solo han vivido y viven en primera persona algunas de las consecuencias de la crisis climática, sino que, además, tienen a su disposición todos los conocimientos al respecto.

Son, sin duda, las generaciones mejor preparadas en materia de sostenibilidad y, aunque la concienciación sobre la problemática no se dé de forma homogénea entre todos sus miembros, la Z es probablemente la generación más activista en materia medioambiental.

Una postura que se deja ver en muchos de sus hábitos cotidianos y, como adelantábamos arriba, los que tienen que ver con sus desplazamientos están entre ellos. Son los más jóvenes de entre los milenials y, sobre todo, los Z quienes más uso hacen de las nuevas formas de movilidad, como bicis o patinetes eléctricos o coches compartidos.

También zetas y milenials son los más proclives a usar el transporte público. A veces porque no les queda otro remedio, pero en muchos casos por puro convencimiento. Hace solo unos días se daba a conocer el resultado de un estudio realizado por UNIFE (Asociación Europea de Suministros Ferroviarios) según el cual el 77% de los encuestados (jóvenes entre los 16 y los 25 años) se mostraba preocupado por el medioambiente. Por este motivo, seis de cada diez estaban dispuestos a apostar por transportes más sostenibles como el tren.

Mejor en coche

A la hora de viajar, el coche continúa siendo la opción más recurrente en este grupo de edad. De hecho, hay otra tendencia vigente a este respecto y que se mantiene de generación en generación: Renault Clio sigue siendo una referencia para los jóvenes.

Que el coche particular es la opción preferida por milenials y zetas en sus viajes lo atestigua, entre otros, el estudio realizado por Mazzin y Darwin & Verne, en colaboración con IAB Spain. El 71% de los jóvenes lo elige a la hora de planificar sus escapadas. Aunque, obviamente, sus preferencias a la hora de elegir vehículo suelen ser diferentes a las de sus padres. A ellos no solo les importa el precio a la hora de adquirir un utilitario, que también, sino que cada vez priorizan más otros factores como la tecnología relacionada con la seguridad y, sobre todo, el tipo de energía utilizada.

De hecho, según el Observatorio de Conductores DUCIT este último punto resulta crucial para el 92% de los conductores de entre 18 y 36 años. Y de entre las distintas opciones disponibles en el mercado, parece que la híbrida es la que más convence. Así lo atestigua el hecho de que el 66% de los entrevistados de esta franja de edad compraría un coche de este tipo. Tras esta opción se situarían los eléctricos, por la que se decantaría el 50% de los entrevistados.

Sostenible por dentro y por fuera

Aunque su apuesta por vehículos más sostenibles no solo se limita a la energía con la que estos se mueven. Los nuevos conductores valoran este aspecto de manera global porque ¿tiene algún sentido conducir un vehículo que apenas emite CO2 pero que, sin embargo, dispone de otros elementos o accesorios poco amigables desde el punto de vista medioambiental?
Por eso el uso de materiales sostenibles en la fabricación de los vehículos es una prioridad ya para la mayoría de los fabricantes, no solo por su propia política de responsabilidad corporativa, sino porque son conscientes de que es algo que demanda su público objetivo, y en especial el más joven.

De ahí que vehículos como el nuevo Renault Clio E-Tech full hybrid incorporen a bordo materiales orgánicos y reciclados para satisfacer a los conductores más exigentes en este aspecto. En la versión techno del nuevo vehículo de la firma automovilística, tanto los asientos como los paneles de las puertas o el salpicadero cuentan con un textil fabricado con un 60% de fibras vegetales producidas a partir de celulosa de madera. Dicha madera procede, a su vez, de bosques seminaturales gestionados de forma sostenible en Europa, y cuya vegetación crece sin utilizar fertilizantes químicos ni riego artificial y absorben grandes cantidades de dióxido de carbono.

Estas fibras, conocidas como TENCEL y producidas por el fabricante austriaco Lenzing, se producen a partir de energía renovable y están certificadas por el EcoLab de la Unión Europea, una etiqueta de excelencia medioambiental que se concede a los productos y servicios que cumplen normas medioambientales estrictas durante todo su ciclo de vida.
Esta es la primera vez que el TENCEL se utiliza en esa proporción en el interior de un vehículo, lo que convierte al nuevo Clio en el primer coche en contar con la excepcional suavidad que proporciona este material.

Además, el E-tech full hydrid prescinde por completo del cuero animal. En su lugar se utiliza una mezcla textil granulada (TEP) compuesta por fibras de origen biológico y fibras de poliéster que necesitan menos agua y energía para teñirse que las fibras teñidas mediante un proceso convencional.

Una tendencia que comienza a estar más presente en la industria automovilística, pero también en otros sectores como el de la moda, y que apuesta por prescindir de materiales de origen animal, apostando en su lugar por elementos de base biológica y/o que parten de desechos. El objetivo: que en un futuro solo los animales sean los que porten sus propias pieles.

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Opiniones 1
  • A ver si publican un artículo sobre los problemas que pueden ocasionar los buses y coches eléctricos. Por ejemplo, ante un incendio (los seguros se activan automáticamente y la gente queda atrapada dentro, qué bonita forma de morir, ¿no?). De hecho, en París retiraron una partida de estos vehículos del transporte público porque dos micros ardieron en llamas. En las redes sociales abundan videos de bicis eléctricas que explotan de pronto y autos parados por las carreteras a temperaturas bajo cero, porque se quedan ahí , sin más.
    Es cierto que tenemos que cuidar el medio ambiente, pero la emergencia climática no existe, menos provocada por el hombre. El cambio climático, como han repetido diferentes científicos de renombre, es un fenómeno natural, que se produce cíclicamente, en que interviene principalmente el Sol. Y el C02 es necesario para la vida (gracias a éste los árboles nos dan oxígeno y entregan todo lo que entregan a la naturaleza). Esa sería una nota buenísima: quién se forra con el negocio del bulo climático, por qué están interesados en martirizar al ser humano como si fuera un depredador insensible, y con qué propósito se hace todo esto. Seguro que la conclusión no es nada buena, para nosotros, los gentiles.

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