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21 de septiembre 2017    /   CINE/TV
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Las mujeres lloran y los hombres rompen espejos

21 de septiembre 2017    /   CINE/TV     por          
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Man // Woman // Mirror es un vídeoensayo de Joost Broeren y Sandre Spies. La producción expone cómo el cine europeo y de Hollywood usan clichés de género al mostrar a personajes frente al espejo.

mujer-y-hombre-frente-al-espejo-de-la-tristeza-a-la-violencia

El vídeo se explica por sí solo, pero no están de más algunos comentarios.

Los hombres lloran en el cine

Las lágrimas son un recurso de los cómicos de antes y de ahora. Las exageradas de Harpo, de payaso; las sentimentales de Jerry Lewis; las histriónicas de Jim Carrey.

Los actores dramáticos del pasado rara vez lloran. Un Spencer Tracy ya mayor usa lágrimas falsas como chantaje emocional. Bogart solo llora en La Reina de África para ablandar a Katherine Hepburn.

Desde los años 50, el Actors Studio enseña que los hombres lloran. Sus alumnos dan grandes lecciones. James Dean llora como alma torturada. Marlon Brando como Marco Antonio en Julio César. Las lágrimas humedecen los ojos de Paul Newman en La gata sobre el tejado de zinc caliente. Siguen siendo rarezas.

Es probable que en la última década, los hombres hayan llorado en el cine más que en los 90 años anteriores. Leonardo diCaprio, Colin Farrell o Jake Gyllenhaal redondean escenas con lágrimas. No son los únicos, pero no frente al espejo. Por esto es una rareza ver a Farrell llorando en un baño en Escondidos en brujas.

Las funciones dramáticas de los espejos y los clichés

En algunas ocasiones, un espejo tiene una función dramática:

  • Devuelve al personaje una idea de sí o de la realidad que aún no ha asumido.
  • Al devolver la imagen, refuerza una realidad opresiva.

Estas funciones están en Man // Woman // Mirror. (Sobran las escenas de hombres disparando a los espejos: ni apoyan ni contradicen clichés). Los clichés sugieren que los hombres se resignan o rompen espejos antes que llorar. Las mujeres se resignan o lloran y rara vez se dejan dominar por la ira.

mujer-y-hombre-frente-al-espejo-hugh-grant

Mujeres que ensucian espejos

El vídeoensayo muestra a mujeres ensuciando espejos como actos violentos. ¿Acaso por la idea extendida de que «la mujer es la que limpia la casa»?

Still Alice

mujer-y-hombre-frente-al-espejo-julianne-moore-still-alice

Julianne Moore es Alice, una mujer que sufre alzhéimer. En un estadio avanzado de la enfermedad, no se reconoce al verse el espejo. Mancha el espejo con crema porque rechaza a la mujer frente a ella.

Heathers (Escuela de jóvenes asesinos)

mujer-y-hombre-frente-al-espejo-escupir-al-espejo

Heather (Kim Walker) ha realizado una felación a un chico en una fraternidad universitaria. En el baño se enjuaga la boca. El espejo le recuerda un acto sexual no deseado, contra su deseo, hecho para retener al chico. Al escupir al espejo, se escupe a sí misma.

Mujeres que rompen espejos

En el vídeo, solo dos mujeres rompen espejos. Una, sobrepasada por la vida; la otra, víctima de una enajenación mental transitoria.

Sin City

mujer-y-hombre-frente-al-espejo-sin-city

Una enajenada Jessica Alba rompe el espejo de un cabezazo. Está en camerino del club donde baila striptease. Acaba de saber que Bruce Willis, que le salvó la vida, ha sido asesinado. (La presencia de Willis en el plano es simbólica: es una proyección mental de Alba).

Tras el cabezazo, Alba se corta la cara. La escena se ajusta a la estética de cómic de la película. Por esto, el impacto en el público es menor que en una película realista.

Una mente maravillosa

mujer-y-hombre-frente-al-espejo-manicomio

Jennifer Connelly rompe un espejo y se rompe a sí misma en Una mente maravillosa. Cuida con esfuerzo a Russell Crowe, perdido en su cabeza. Antes de la escena del baño, intenta excitar a Crowe. Este la rechaza porque las medicinas le impiden satisfacerla.

Connelly va al baño. Toma un vaso de agua. Se sienta, se mira en el espejo. Parece que va llorar. Estalla. Tira el vaso contra el espejo, después lo golpea. Está exhausta, se siente frustrada, no ve salida a la situación. Su alma está rota.

En dos de las escenas de violencia, las mujeres pierden la cabeza (por decirlo de manera sencilla). Sin embargo, los hombres no pierden la cabeza. El perturbado Christian Bale de American Psycho se mira. Parece que el cine asocia la violencia de la mujer a una pérdida de voluntad y la de los hombres a su propia naturaleza. De alguna manera se sugiere que la feminidad está en la contención.

Está mal visto que una mujer rompa un plato… y un espejo.

Man // Woman // Mirror es un vídeoensayo de Joost Broeren y Sandre Spies. La producción expone cómo el cine europeo y de Hollywood usan clichés de género al mostrar a personajes frente al espejo.

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El vídeo se explica por sí solo, pero no están de más algunos comentarios.

Los hombres lloran en el cine

Las lágrimas son un recurso de los cómicos de antes y de ahora. Las exageradas de Harpo, de payaso; las sentimentales de Jerry Lewis; las histriónicas de Jim Carrey.

Los actores dramáticos del pasado rara vez lloran. Un Spencer Tracy ya mayor usa lágrimas falsas como chantaje emocional. Bogart solo llora en La Reina de África para ablandar a Katherine Hepburn.

Desde los años 50, el Actors Studio enseña que los hombres lloran. Sus alumnos dan grandes lecciones. James Dean llora como alma torturada. Marlon Brando como Marco Antonio en Julio César. Las lágrimas humedecen los ojos de Paul Newman en La gata sobre el tejado de zinc caliente. Siguen siendo rarezas.

Es probable que en la última década, los hombres hayan llorado en el cine más que en los 90 años anteriores. Leonardo diCaprio, Colin Farrell o Jake Gyllenhaal redondean escenas con lágrimas. No son los únicos, pero no frente al espejo. Por esto es una rareza ver a Farrell llorando en un baño en Escondidos en brujas.

Las funciones dramáticas de los espejos y los clichés

En algunas ocasiones, un espejo tiene una función dramática:

  • Devuelve al personaje una idea de sí o de la realidad que aún no ha asumido.
  • Al devolver la imagen, refuerza una realidad opresiva.

Estas funciones están en Man // Woman // Mirror. (Sobran las escenas de hombres disparando a los espejos: ni apoyan ni contradicen clichés). Los clichés sugieren que los hombres se resignan o rompen espejos antes que llorar. Las mujeres se resignan o lloran y rara vez se dejan dominar por la ira.

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Mujeres que ensucian espejos

El vídeoensayo muestra a mujeres ensuciando espejos como actos violentos. ¿Acaso por la idea extendida de que «la mujer es la que limpia la casa»?

Still Alice

mujer-y-hombre-frente-al-espejo-julianne-moore-still-alice

Julianne Moore es Alice, una mujer que sufre alzhéimer. En un estadio avanzado de la enfermedad, no se reconoce al verse el espejo. Mancha el espejo con crema porque rechaza a la mujer frente a ella.

Heathers (Escuela de jóvenes asesinos)

mujer-y-hombre-frente-al-espejo-escupir-al-espejo

Heather (Kim Walker) ha realizado una felación a un chico en una fraternidad universitaria. En el baño se enjuaga la boca. El espejo le recuerda un acto sexual no deseado, contra su deseo, hecho para retener al chico. Al escupir al espejo, se escupe a sí misma.

Mujeres que rompen espejos

En el vídeo, solo dos mujeres rompen espejos. Una, sobrepasada por la vida; la otra, víctima de una enajenación mental transitoria.

Sin City

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Una enajenada Jessica Alba rompe el espejo de un cabezazo. Está en camerino del club donde baila striptease. Acaba de saber que Bruce Willis, que le salvó la vida, ha sido asesinado. (La presencia de Willis en el plano es simbólica: es una proyección mental de Alba).

Tras el cabezazo, Alba se corta la cara. La escena se ajusta a la estética de cómic de la película. Por esto, el impacto en el público es menor que en una película realista.

Una mente maravillosa

mujer-y-hombre-frente-al-espejo-manicomio

Jennifer Connelly rompe un espejo y se rompe a sí misma en Una mente maravillosa. Cuida con esfuerzo a Russell Crowe, perdido en su cabeza. Antes de la escena del baño, intenta excitar a Crowe. Este la rechaza porque las medicinas le impiden satisfacerla.

Connelly va al baño. Toma un vaso de agua. Se sienta, se mira en el espejo. Parece que va llorar. Estalla. Tira el vaso contra el espejo, después lo golpea. Está exhausta, se siente frustrada, no ve salida a la situación. Su alma está rota.

En dos de las escenas de violencia, las mujeres pierden la cabeza (por decirlo de manera sencilla). Sin embargo, los hombres no pierden la cabeza. El perturbado Christian Bale de American Psycho se mira. Parece que el cine asocia la violencia de la mujer a una pérdida de voluntad y la de los hombres a su propia naturaleza. De alguna manera se sugiere que la feminidad está en la contención.

Está mal visto que una mujer rompa un plato… y un espejo.

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