fbpx
14 de febrero 2020    /   IDEAS
por
 

Este es un artículo ‘en plan’ muletillas cansinas

Una conversación ortográfica

14 de febrero 2020    /   IDEAS     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

—Ayer me enrollé con un tipo. En plan sexo salvaje, ya sabes. Y me ha dejado el cuerpo contento pa tres semanas.

—¡Uy, qué perri! ¡Cuenta, cuenta! Ya me contarás dónde pillas esos chollos, porque a mí se me está cerrando en plan falso.

—Hija, porque no miras bien. Te obsesionas en plan a mí solo me ponen los mazados y te pierdes muchas cosas.

—Déjate de rollos y vete al grano. ¿Juguetona o en plan negro del WhatsApp?

—Hija, la verdad, no sabría decirte; en plan no me dio tiempo a mirar mucho. Pero sí puedo decirte que cumplió su cometido en plan con creces.

—¡Cómo te envidio! En plan sano, ya me entiendes.

—¡Venga, no babees más y vamos a tomar unos Jagger! En plan una y nos vamos, ¿vale? Que mañana curro, en plan, toca madrugar.

 Muletillas las ha habido toda la vida. Pero la favorita, desde hace algunos añitos ya, de esos que nos recuerdan que vamos teniendo una edad es, sin duda, en plan. Y si alguien apostó por su desaparición pensando que era una moda pasajera, una cosa de chavales, lo cierto es que se equivocó. Y mucho. Las muletillas son feas, ensucian el discurso y cansan más que llevarme en brazos ahora que he dejado la dieta. Facilitan la vida al perezoso lingüístico (para qué buscar alternativas si existen ellas). No sorprende que la RAE (y el sentido común) recomienden no abusar de ellas, y de esta en concreto.

La Academia dice que es propia del lenguaje coloquial juvenil (¿no os encanta su sin par capacidad observadora?), y que está vacía de significado. Por eso se ha convertido en muletilla. Y ahí, que me perdone tan insigne institución la osadía, discrepo. Porque, más que perder, lo que ha hecho ha sido modificar ese significado e, incluso, adquirir otros nuevos. Como mi opinión no cuenta y sin duda es cuestionable, recurro a alguien más sabia para apoyar esta tesis.

Lola Pons lo explicaba muy clarito en un artículo para Verne titulado Estamos en plan explicando la expresión ‘en plan’. Por tanto, en plan puede significar o sea («Mañana curro, en plan, toca madrugar»); otras veces funciona como las comillas, para indicar citas («Te obsesionas en plan a mí solo me ponen los mazados»); o para realzar lo que viene detrás de plan («Se me está cerrando en plan falso»; «Cumplió su cometido en plan con creces»). Además, por supuesto, de conservar su sentido original: actitud o propósito («En plan sexo salvaje»; «En plan sano»).

En lo que sí coincidimos la RAE, Lola Pons y yo es en su uso abusivo, cansino y empobrecedor. Y en que no deberías emplearlo si tienes cierta edad porque en ninguna de sus nuevas variantes aparece el efecto rejuvenecedor. 

—Ayer me enrollé con un tipo. En plan sexo salvaje, ya sabes. Y me ha dejado el cuerpo contento pa tres semanas.

—¡Uy, qué perri! ¡Cuenta, cuenta! Ya me contarás dónde pillas esos chollos, porque a mí se me está cerrando en plan falso.

—Hija, porque no miras bien. Te obsesionas en plan a mí solo me ponen los mazados y te pierdes muchas cosas.

—Déjate de rollos y vete al grano. ¿Juguetona o en plan negro del WhatsApp?

—Hija, la verdad, no sabría decirte; en plan no me dio tiempo a mirar mucho. Pero sí puedo decirte que cumplió su cometido en plan con creces.

—¡Cómo te envidio! En plan sano, ya me entiendes.

—¡Venga, no babees más y vamos a tomar unos Jagger! En plan una y nos vamos, ¿vale? Que mañana curro, en plan, toca madrugar.

 Muletillas las ha habido toda la vida. Pero la favorita, desde hace algunos añitos ya, de esos que nos recuerdan que vamos teniendo una edad es, sin duda, en plan. Y si alguien apostó por su desaparición pensando que era una moda pasajera, una cosa de chavales, lo cierto es que se equivocó. Y mucho. Las muletillas son feas, ensucian el discurso y cansan más que llevarme en brazos ahora que he dejado la dieta. Facilitan la vida al perezoso lingüístico (para qué buscar alternativas si existen ellas). No sorprende que la RAE (y el sentido común) recomienden no abusar de ellas, y de esta en concreto.

La Academia dice que es propia del lenguaje coloquial juvenil (¿no os encanta su sin par capacidad observadora?), y que está vacía de significado. Por eso se ha convertido en muletilla. Y ahí, que me perdone tan insigne institución la osadía, discrepo. Porque, más que perder, lo que ha hecho ha sido modificar ese significado e, incluso, adquirir otros nuevos. Como mi opinión no cuenta y sin duda es cuestionable, recurro a alguien más sabia para apoyar esta tesis.

Lola Pons lo explicaba muy clarito en un artículo para Verne titulado Estamos en plan explicando la expresión ‘en plan’. Por tanto, en plan puede significar o sea («Mañana curro, en plan, toca madrugar»); otras veces funciona como las comillas, para indicar citas («Te obsesionas en plan a mí solo me ponen los mazados»); o para realzar lo que viene detrás de plan («Se me está cerrando en plan falso»; «Cumplió su cometido en plan con creces»). Además, por supuesto, de conservar su sentido original: actitud o propósito («En plan sexo salvaje»; «En plan sano»).

En lo que sí coincidimos la RAE, Lola Pons y yo es en su uso abusivo, cansino y empobrecedor. Y en que no deberías emplearlo si tienes cierta edad porque en ninguna de sus nuevas variantes aparece el efecto rejuvenecedor. 

Compártelo twitter facebook whatsapp
¿Cómo elige nuestro cerebro a los buenos amigos?
Latinoamérica is different
La diplomacia del cable
Ríete o te mato, cabrón
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El rollo legal de las cookies

La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

ACEPTAR
Aviso de cookies