fbpx
5 de julio 2019    /   CREATIVIDAD
por
 

La hipnótica vorágine del tráfico en Taiwán

5 de julio 2019    /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Creemos que es el tiempo el que es fugaz, el que pasa vertiginoso a nuestro lado y nos envuelve en su locura y su vorágine. Pero estamos equivocados. No es él sino nosotros quienes nos movemos al ritmo frenético de la prisa mientras que todo lo demás, las calles, los edificios, los árboles, permanecen inmóviles contemplando cómo nos desvanecemos en nuestra propia velocidad.

Dentro de ese movimiento frenético que es nuestra rutina y el tráfico de una gran ciudad, entramos y salimos de un cuerpo a otro sin ser conscientes de ello. Así nos lo ha querido enseñar Hiroshi Kondo en su vídeo Multiverse, en el que superpone el tiempo para mostrar otra visión de los miles de motoristas que circulan por las calles de Taipei, la capital de Taiwán.

En el vídeo, el director japonés va acelerando la cámara hasta conseguir un movimiento tan rápido, tan acelerado, que los cuerpos humanos y sus motos acaban desvaneciéndose en una inmensa cascada multicolor. Y lejos de dar miedo, el resultado es realmente hipnótico.

Creemos que es el tiempo el que es fugaz, el que pasa vertiginoso a nuestro lado y nos envuelve en su locura y su vorágine. Pero estamos equivocados. No es él sino nosotros quienes nos movemos al ritmo frenético de la prisa mientras que todo lo demás, las calles, los edificios, los árboles, permanecen inmóviles contemplando cómo nos desvanecemos en nuestra propia velocidad.

Dentro de ese movimiento frenético que es nuestra rutina y el tráfico de una gran ciudad, entramos y salimos de un cuerpo a otro sin ser conscientes de ello. Así nos lo ha querido enseñar Hiroshi Kondo en su vídeo Multiverse, en el que superpone el tiempo para mostrar otra visión de los miles de motoristas que circulan por las calles de Taipei, la capital de Taiwán.

En el vídeo, el director japonés va acelerando la cámara hasta conseguir un movimiento tan rápido, tan acelerado, que los cuerpos humanos y sus motos acaban desvaneciéndose en una inmensa cascada multicolor. Y lejos de dar miedo, el resultado es realmente hipnótico.

Compártelo twitter facebook whatsapp
El sexo duro prehispánico de Rurru Mipanochia
Los coches que sobrevuelan las ciudades fantásticas de Steve McDonald
El mapping que 'retransmite' in situ el jucio final del Pantocrátor de Taüll
Riso: la ‘fotocopiadora’ de los artistas gráficos libres
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El rollo legal de las cookies

La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

ACEPTAR
Aviso de cookies