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11 de enero 2016    /   ENTRETENIMIENTO
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Nadie se hace rico leyendo un libro que explica cómo hacerse rico

11 de enero 2016    /   ENTRETENIMIENTO     por          
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La superación es un negocio boyante que juega con emociones muy primarias. Vaya como ejemplo el malogrado corredor Óscar Pistorius. Si Pistorius no hubiera tenido piernas de titanio, no nos habríamos enterado de que un atleta sudafricano había acribillado a su novia a tiros. Y John Carlin no habría escrito un libro superventas acerca de él. Hay gente sin duda maravillosa que ha ignorado sus limitaciones para precisamente no tenerlas.

Y con esta frase estoy parafraseando a Richard Bach, auténtico precursor de esta corriente. Inspirador de la New Age californiana, Bach escribió en 1970 un librito titulado Juan Salvador Gaviota, cuya versión musical firmó Neil Diamond en probablemente, el mejor trabajo de toda su vida. Bach, arrollado por el éxito de su fórmula, y presionado por sus editores, publicó en 1977 otro bestseller de la superación titulado Ilusiones. En la portada aparece una pluma azul flotando en el cosmos preñado de estrellas, seguro que lo han visto en alguna tienda de libros de segunda mano.

En la misma tendencia espiritual e igualmente mareantes cifras de ventas encontramos estos otros cinco títulos:

El monje que vendió su Ferrari (Robin S.Sharma)
Las gafas de la felicidad (Rafael Santandreu)
Cambia tus palabras, cambia tu vida (Joyce Meyer)
¿Dónde está el límite? (Josef Ajram)

Y este, al que le tengo especial manía, porque me lo regaló una exnovia, ella sabrá por qué:

El caballero de la armadura oxidada (Robert Fisher)

No sabemos en qué momento de la industria editorial (porque de ahí vienen todos los males), los libros de apoyo a la autoestima y a la superación se convirtieron en manuales para pequeños tiburones financieros, cuyos valores éticos son semejantes a los que tiene Donald Trump. Suponemos que fue una decisión contable, porque la gente los compra, es así de sencillo. No es difícil encontrar en las librerías secciones enteras dedicadas a esta nueva gallina de los huevos de oro, con títulos como los mencionados que exhiben con orgullo la correspondiente faja «8º Edición, 250.000 ejemplares vendidos» (es un decir).

La verdadera senda hacia el conocimiento no es ir a más, sino ir a menos, y por supuesto no nos referimos a nada material. Esto suena como una herejía para los miles de consumidores de guías de autoayuda para forrarse con títulos tan sugestivos como estos que que he seleccionado para ustedes:

Piense y hágase rico (Napoleón Hill)
La ciencia de hacerse rico (Wallace Wattles)

O el espabilado de Robert T.Kiyosaki, que se ha marcado estos tres bestsellers que venden más copias al año que Lope de Vega, Calderón y Javier Marías juntos. ¿El truco? Poner la palabra rico en el título, como hicieron sus antecesores.

Padre rico, padre pobre
Retírate joven y rico
Niño rico, niño listo

Aquí habría que incluir a Arguiñano y su ‘rico, rico y con fundamento’, aunque no tenga nada que ver. Pero el librito que se lleva la palma en concisión acerca de sus principios es este que seguro es lo único que ha leído el mencionado Trump en su vida:

Yo soy feliz, yo soy rico (Andrew Corentt)

Dicho esto, la mejor y más rápida manera de hacerse rico es escribir un libro acerca de cómo hacerse rico, e incluir la palabra «rico» en el título.

Se venden a una media de 15 euros en todas las librerías de nuestro país, cuando es muy difícil encontrar textos de Cavafis, de Blas de Otero incluso ¡algunas obras de Kafka hay que pedirlas por encargo! Ninguno de los tres fue feliz, por supuesto, pues un escritor dichoso solo escribe naderías. Las listas de los libros más vendidos están encabezadas siempre por libros de cocina, lo crean o no, seguidos muy de cerca por los textos de autoayuda, que solo «ayudan» a sus autores y editores, dicho sea de paso, pero rara vez al lector que ha desembolsado los 15 pavos.

Muy pocos libros de autoayuda tienen más de 250 páginas, porque están dirigidos a personas que casi nunca leen, aunque a menudo tengan estudios universitarios. Algunos tomos del tunante millonario Paulo Coelho o de Osho sí son más gruesos, pero suele ser para justificar un precio superior a los veinte euros. Y además suelen editarse con tapa dura, lo que repercute en las cuentas corrientes de estos tipos, sus editores y sus agentes.

Recuerde: hay mucha más gente que se ha hecho rica vendiendo libros acerca de cómo hacerse rico que gente que se haya hecho rica siguiendo los consejos de esos libros.

Yo me he comprado varios, y no hay manera: sigo siendo pobre.

La superación es un negocio boyante que juega con emociones muy primarias. Vaya como ejemplo el malogrado corredor Óscar Pistorius. Si Pistorius no hubiera tenido piernas de titanio, no nos habríamos enterado de que un atleta sudafricano había acribillado a su novia a tiros. Y John Carlin no habría escrito un libro superventas acerca de él. Hay gente sin duda maravillosa que ha ignorado sus limitaciones para precisamente no tenerlas.

Y con esta frase estoy parafraseando a Richard Bach, auténtico precursor de esta corriente. Inspirador de la New Age californiana, Bach escribió en 1970 un librito titulado Juan Salvador Gaviota, cuya versión musical firmó Neil Diamond en probablemente, el mejor trabajo de toda su vida. Bach, arrollado por el éxito de su fórmula, y presionado por sus editores, publicó en 1977 otro bestseller de la superación titulado Ilusiones. En la portada aparece una pluma azul flotando en el cosmos preñado de estrellas, seguro que lo han visto en alguna tienda de libros de segunda mano.

En la misma tendencia espiritual e igualmente mareantes cifras de ventas encontramos estos otros cinco títulos:

El monje que vendió su Ferrari (Robin S.Sharma)
Las gafas de la felicidad (Rafael Santandreu)
Cambia tus palabras, cambia tu vida (Joyce Meyer)
¿Dónde está el límite? (Josef Ajram)

Y este, al que le tengo especial manía, porque me lo regaló una exnovia, ella sabrá por qué:

El caballero de la armadura oxidada (Robert Fisher)

No sabemos en qué momento de la industria editorial (porque de ahí vienen todos los males), los libros de apoyo a la autoestima y a la superación se convirtieron en manuales para pequeños tiburones financieros, cuyos valores éticos son semejantes a los que tiene Donald Trump. Suponemos que fue una decisión contable, porque la gente los compra, es así de sencillo. No es difícil encontrar en las librerías secciones enteras dedicadas a esta nueva gallina de los huevos de oro, con títulos como los mencionados que exhiben con orgullo la correspondiente faja «8º Edición, 250.000 ejemplares vendidos» (es un decir).

La verdadera senda hacia el conocimiento no es ir a más, sino ir a menos, y por supuesto no nos referimos a nada material. Esto suena como una herejía para los miles de consumidores de guías de autoayuda para forrarse con títulos tan sugestivos como estos que que he seleccionado para ustedes:

Piense y hágase rico (Napoleón Hill)
La ciencia de hacerse rico (Wallace Wattles)

O el espabilado de Robert T.Kiyosaki, que se ha marcado estos tres bestsellers que venden más copias al año que Lope de Vega, Calderón y Javier Marías juntos. ¿El truco? Poner la palabra rico en el título, como hicieron sus antecesores.

Padre rico, padre pobre
Retírate joven y rico
Niño rico, niño listo

Aquí habría que incluir a Arguiñano y su ‘rico, rico y con fundamento’, aunque no tenga nada que ver. Pero el librito que se lleva la palma en concisión acerca de sus principios es este que seguro es lo único que ha leído el mencionado Trump en su vida:

Yo soy feliz, yo soy rico (Andrew Corentt)

Dicho esto, la mejor y más rápida manera de hacerse rico es escribir un libro acerca de cómo hacerse rico, e incluir la palabra «rico» en el título.

Se venden a una media de 15 euros en todas las librerías de nuestro país, cuando es muy difícil encontrar textos de Cavafis, de Blas de Otero incluso ¡algunas obras de Kafka hay que pedirlas por encargo! Ninguno de los tres fue feliz, por supuesto, pues un escritor dichoso solo escribe naderías. Las listas de los libros más vendidos están encabezadas siempre por libros de cocina, lo crean o no, seguidos muy de cerca por los textos de autoayuda, que solo «ayudan» a sus autores y editores, dicho sea de paso, pero rara vez al lector que ha desembolsado los 15 pavos.

Muy pocos libros de autoayuda tienen más de 250 páginas, porque están dirigidos a personas que casi nunca leen, aunque a menudo tengan estudios universitarios. Algunos tomos del tunante millonario Paulo Coelho o de Osho sí son más gruesos, pero suele ser para justificar un precio superior a los veinte euros. Y además suelen editarse con tapa dura, lo que repercute en las cuentas corrientes de estos tipos, sus editores y sus agentes.

Recuerde: hay mucha más gente que se ha hecho rica vendiendo libros acerca de cómo hacerse rico que gente que se haya hecho rica siguiendo los consejos de esos libros.

Yo me he comprado varios, y no hay manera: sigo siendo pobre.

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Opiniones 24
  • Hacerse rico leyendo siempre ha sido dificil. El que escribe además si es rico es dificil que dedique su tiempo a escribir y mucho más dificil que escriba los secretos que le llevaron a hacerse rico.
    Eso sí, con estos libros te puedes reir un buen rato.

  • Estos libros no es que no funcionen, es sólo que las personas vienen con una idea preconcebida en su mente que todo es fácil y que no tendrán que hacer mucho esfuerzo, buscan en esos libros soluciones mágicas, trucos de magia, recetas con resultados instantáneos y otra poca de cosas, cuando ven que no es así, la mete humana prefiere evitar el dolor a corto plazo a menos que tenga un estimulante fuerte a largo plazo, por ello el 95% prefieren no aplicar las enseñanzas de esos libros, es muy tedioso y aburrido tener que esperar meses para ver resultados, no están realmente comprometidos, y dos, no entienden los conceptos que explican los autores, y nuevamente es muy tedioso, gasta energía, tiempo, que pereza! y luego, al no obtener resultados, le echan la culpa al libro o a sus autores.

    Pues, la realidad es que leer un libro no le cambia la vida a nadie, interiorizar sus enseñanzas, sí. Interiorizar es cuando lo que lees se implementa en tu mente y automaticamente te impulsa a tomar acción, y tomar acciones nuevas te llevará a resultados nuevos.

    Además tu frase de «Yo me he comprado varios, y no hay manera: sigo siendo pobre.
    «es reflejo de la cultura de lo fácil, de lo rápido, y no del trabajo duro, del proyecto a largo plazo, del sacrificio. El problema no son los libros o sus autores, es la gente.

      • jajajaja normal entonces que esperas si ni los lees !!! jajaja además no se trata de leerlos y ya está jajaja que merienda si te has pensado eso. De echo te has leído alguna vez alguna biografía de alguno de los autores de los que hablas ?? Sabes que mínimo tardaron entre 8 y 10 años a volverse ricos ?? no será que la gente no esta dispuesta a pagar el precio ??? jajaja así va todoooo !!! si no es fácil no quiero… pues juega a lotería que es más fácil…. y sabes que al cabo de un año de 100 personas que ganaron la lotería solo 4 o 7 tienen dinero, el resto ya se quedaron sin. Y es por algo tan simple como tener la información adecuada, y tener inteligencia financiera y adivina donde esta la información ? bingo !!!! en los libros !!!!

        chapo el comentario de Max, también lei ese libro y exacto, trabajar te hará rico, ahora, con la información adecuada, es decir no trabajar para el sueño de otro sino trabajar para el tuyo….pero claro, para eso hace falta tener un par… sacrificio, esfuerzo, estar 3, 4, 5 o más años sin tener resultados… estas dispuesto a pasar por ahí ?? si tu respuesta es no, pues normal que tengas el resultado que tienes !!!

        gracias por el artículo me hiciste reír, vamos por buen camino !!! si quieres puedes cambiar !!! y sabes, tanto el que dice que tienes razón como el que dice que no la tienes, los dos están en lo cierto, ya que lo que tu cree es !!!

      • HEY TU IDIOTA SI TU… K TE HAS LEIDO VARIOS LIBROS Y SIGUES SIENDO POBRE… BADES POR QUE ???? PORQUE ESTAS MUY ATROFIADO EN TU MENTE… IMBECIL , ERES TODO UN IDIOTA !!!!

  • Doy fe, el que se hace rico es el que escribe el libro y consigue venderlo, que eso también es difícil.
    Mira, voy a escribir un libro, se va a llamar… «como vender un libro recién escrito», de eso no se ha escrito mucho, no me copiéis la idea, jeje.

  • No has explicado por qué leer libros sobre cómo hacerte rico no te hacer ico, sólo te has limitado a decir que hay gente que vende libros sobre como hacerse rico y que se han forrado.

    Vamos, que no sirve para nada tu artículo más que para satisfacer el ego de algunos y conseguir clicks fáciles con ese titular capcioso.

    Me habéis hecho perder un tiempo muy valioso.

  • Me ha encantado este texto, Antonio. Nunca he creído en los libros de autoayuda (sea para hacerse ricos o para sentirse mejor con uno mismo). Me he topado con gente que me ha recomendado en múltiples ocasiones libros del estilo, y reconozco que en una oportunidad, por tanta insistencia, he accedido a leer uno prestado (que era maravilloso y que «a mí me ayudó mucho»); pero siempre he acabado igual. Porque trabajar sobre uno mismo, hacer labor introspectiva, conocerse, valorarse y saber corregirse, exigirse y mejorar es un trabajo jodido que por lo general lleva mucho tiempo y esfuerzo. Así que, para muchos es mejor que venga un libro «ameno y entretenido con 250.000 ejemplares vendidos y que ya va por la 20ª edición» a decírtelo. Pero no, amigos, esto no va así. Suerte a los escritores que han sabido encontrar el filón para forrarse, aunque algunos tenemos mucho sentido crítico y no nos la cuelan, porque, incluso para hacerse rico (si no has nacido siéndolo), hay también que currar un montón. Gracias por este artículo.

    • A ver creo que hay algo aquí que todavía no les hace sentido a mucho y es algunos de estos libros (por ejemplo La ciencia de hacerse rico) no te prometen que terminando de leer serás millonario. Es obvio que hay que trabajar, es obvio que hay que mover el trasero del sofa y comenzar a cambiar tu vida.

      Hay muy buenos consejos e ideas en esos libros, pero se debe complementar con acción y trabajo inteligente.

      No me vengan a satanizar a los autores por querer «forrarse» con la venta de sus libros, por que no vienen a ponerle una pistola en la cabeza a nadie para comprarles ¿ok?

  • Yo lo que veo aquí es un Antonio Dyas quejándose de los libros de auto-ayuda financiera y haciendo un recuento de todos ellos, pero sin una conclusión más profunda de la que dice el título.

  • Estas afirmaciones salen sin duda de un gran desconocimiento en el mundo espiritual y del crecimiento personal. Es una falta de respeto tu maneara de sentenciar a todo un sector que ha servido de ayuda a millones de personas y que ha logrado infinitas cosas positivas ayudande a la gente a autoconcerse, a meditar, a tener hábitos positivos… Está claro que hay aprovechados y gente que no sabe escribir más que naderías, como algunos títulos de los que mencionas que cayeron en mis manos y sobre todo los de » hacerse rico» ahí estoy contigo. Pero quedarse en esa parte y criticar desde ahí, es juzgar y señalar sin contexto y con desconocimiento, lo que denota gran vulgaridad por tu parte.

  • Esto es tan real como decir que nadie se hace físico leyendo libros de física o que nadie se hace carpintero leyendo libros de carpintería, o peor aún, decir que nadie se hace cristiano aplicando los principios que están escritos en la biblia. Mi querido amigo, quien escribe la nota, lo que está consignado en estos libros de crecimiento personal y crecimiento financiero son una serie de pautas, consejos, modelos recomendados para alcanzar ciertos objetivos, quien los quiera poner en practica fielmente, se dará cuenta si son efectivos o no, quien simplemente no crea en ellos puede seguir como va. Feliz Día!!!

  • Muy intenso el debate que se ha creado con este post. Un post que creo que esta mal planteado ya que es una queja y opinión personal sobre libros de auto ayuda sobre todo de aquellos de como hacerse rico. El hacerse rico solo se consigue con mucho trabajo y tesón y a veces ni eso. Es más valioso hacerse rico a novel personal y espiritual que a nivel monetario pero ser rico…mola. Una muy buena respuesta que he leido a este post era la de » nadie se hace físico leyendo libros de física o que nadie se hace carpintero leyendo libros de carpintería…» nadie se hace algo leyendo sobre eso, nadie adelgaza leyendo dietas y ejercicios. Estos libros son consejos, pautas, recomendaciones… Interesate debate el que se ha creado!
    https://seosolutions.es/

  • Buenos días, amigos soy testigo ddxque los libros de autoayuda, superación personal también llamados y educación financiera, si te pones las pilas, pones en práctica trabajando duro sacrificando te, y adoptando hábitos de los ricos, tu vida económica y personal da un giro que ni tu te lo crees,y si llegas o no hacerte rico, eso dependerá de ti, el de si cosechas vas a sembrar
    Cada ser humano es un universo diferente ,y el éxito dependerá de ti
    Gracias por estas opiniones, comentarios gracias a todos bendiciones desde Uruguay

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