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30 de mayo 2012    /   CIENCIA
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“Nadie se jacta de no saber quién es Shakespeare pero sí de no saber qué es un neutrino”

30 de mayo 2012    /   CIENCIA     por          
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El analfabetismo científico es al fin y al cabo analfabetismo. Durante mucho tiempo, varios de esos analfabetos se han (nos hemos) amparado en eso de ‘ser de letras’ para justificar su (nuestra) ignorancia en este campo. Pero el argumento no es válido en una sociedad en la que la ciencia y la tecnología están por todos lados. El objetivo de Materia es intentar paliar ese desconocimiento científico aún generalizado.

La web de noticias sobre ciencia, medioambiente, salud y tecnología tiene previsto ver la luz antes del comienzo ‘oficial’ del verano.

Detrás del proyecto se encuentra un grupo de especialistas en estos temas, la mayoría de ellos periodistas: “Hay dos excepciones: un veterinario y un químico. Aunque, en realidad, todos somos periodistas, hayamos estudiado la carrera o no, porque todos nos hemos formado como periodistas en grandes medios”.

Lo dice la directora de Materia, Patricia Fernández de Lis, quien junto a la mayor parte del equipo de redacción fue una de las fundadores de la sección de ciencia del diario Público, en su día, la más extensa de la prensa europea y también una de las más galardonadas.

“Poca gente apostaba por nosotros. Pensaban que íbamos a darnos de bruces porque era una sección muy extensa dentro de un diario de tirada nacional. Sin embargo comprobamos que la ciencia interesa y mucho. Dentro de las 10 noticias más vistas del día, al menos, había una o dos sobre ciencia. Algunas sobre temas muy complejos, como los relacionados con matemáticas o física de partículas”.

La ciencia interesa a la gente. ¿Por qué, entonces, este tipo de información sigue siendo marginal en los medios generalistas? “No lo sé. Es como lo de la gallina y el huevo. Lo mismo ocurre con la TV, pero en el sentido inverso: a la agente se le da telebasura porque le gusta la telebasura… ¿Seguro?”

Patricia Fernández de Lis conoce el mercado anglosajón y por eso encuentra claras diferencias con el español. “Hay más tradición de hablar de este tipo de temas tanto en medios generalistas como en los especializados”.

Por eso, en cierta medida, revistas como New Scientist son sus referentes: “Se trata de un medio en el que se habla de ciencia pero también de política, actualidad… De alguna manera es lo que aspiramos a hacer en Materia porque no se trata solo de recoger los últimos descubrimientos en un determinado campo sino de explicar, por ejemplo, por qué estalló la planta nuclear de Fukushima o por qué se cae un avión. En esos momentos cuando los medios requieren de especialistas en esos temas”. Lamentablemente, según Fernández de Lis, cada vez son menos en las redacciones.

En cuanto al porqué, hasta la fecha, muchos pseudointelectuales admiten sus grandes lagunas en materia científica sin ningún tipo de pudor, la directora de Materia tiene su propia teoría: “Se debe en gran parte a la típica diferenciación entre ciencias y letras y la manía de diferenciar entre cultura artística y científica. La ciencia y la cultura son todo uno. No sé muy bien por qué ocurre. Pero no conozco a nadie que se vanaglorie de no saber quién es Shakespeare o Cervantes o de no haber ido nunca a un museo y sin embargo sí conozco gente que admite sin rubor que no sabe qué es un neutrino o que no conoce a los grandes científicos de este país”.

 

Imagen: Argonne National Laboratory bajo licencia CC

El analfabetismo científico es al fin y al cabo analfabetismo. Durante mucho tiempo, varios de esos analfabetos se han (nos hemos) amparado en eso de ‘ser de letras’ para justificar su (nuestra) ignorancia en este campo. Pero el argumento no es válido en una sociedad en la que la ciencia y la tecnología están por todos lados. El objetivo de Materia es intentar paliar ese desconocimiento científico aún generalizado.

La web de noticias sobre ciencia, medioambiente, salud y tecnología tiene previsto ver la luz antes del comienzo ‘oficial’ del verano.

Detrás del proyecto se encuentra un grupo de especialistas en estos temas, la mayoría de ellos periodistas: “Hay dos excepciones: un veterinario y un químico. Aunque, en realidad, todos somos periodistas, hayamos estudiado la carrera o no, porque todos nos hemos formado como periodistas en grandes medios”.

Lo dice la directora de Materia, Patricia Fernández de Lis, quien junto a la mayor parte del equipo de redacción fue una de las fundadores de la sección de ciencia del diario Público, en su día, la más extensa de la prensa europea y también una de las más galardonadas.

“Poca gente apostaba por nosotros. Pensaban que íbamos a darnos de bruces porque era una sección muy extensa dentro de un diario de tirada nacional. Sin embargo comprobamos que la ciencia interesa y mucho. Dentro de las 10 noticias más vistas del día, al menos, había una o dos sobre ciencia. Algunas sobre temas muy complejos, como los relacionados con matemáticas o física de partículas”.

La ciencia interesa a la gente. ¿Por qué, entonces, este tipo de información sigue siendo marginal en los medios generalistas? “No lo sé. Es como lo de la gallina y el huevo. Lo mismo ocurre con la TV, pero en el sentido inverso: a la agente se le da telebasura porque le gusta la telebasura… ¿Seguro?”

Patricia Fernández de Lis conoce el mercado anglosajón y por eso encuentra claras diferencias con el español. “Hay más tradición de hablar de este tipo de temas tanto en medios generalistas como en los especializados”.

Por eso, en cierta medida, revistas como New Scientist son sus referentes: “Se trata de un medio en el que se habla de ciencia pero también de política, actualidad… De alguna manera es lo que aspiramos a hacer en Materia porque no se trata solo de recoger los últimos descubrimientos en un determinado campo sino de explicar, por ejemplo, por qué estalló la planta nuclear de Fukushima o por qué se cae un avión. En esos momentos cuando los medios requieren de especialistas en esos temas”. Lamentablemente, según Fernández de Lis, cada vez son menos en las redacciones.

En cuanto al porqué, hasta la fecha, muchos pseudointelectuales admiten sus grandes lagunas en materia científica sin ningún tipo de pudor, la directora de Materia tiene su propia teoría: “Se debe en gran parte a la típica diferenciación entre ciencias y letras y la manía de diferenciar entre cultura artística y científica. La ciencia y la cultura son todo uno. No sé muy bien por qué ocurre. Pero no conozco a nadie que se vanaglorie de no saber quién es Shakespeare o Cervantes o de no haber ido nunca a un museo y sin embargo sí conozco gente que admite sin rubor que no sabe qué es un neutrino o que no conoce a los grandes científicos de este país”.

 

Imagen: Argonne National Laboratory bajo licencia CC

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Opiniones 7
  • Pues si. La triste realidad que, no se corresponde con mi peculiar realidad y probablemente con la de ningún otro. La cultura aun se mide en letras. Pero para esos estáis vosotros, y para eso está la tecnología. Para cambiar el mundo. Un saludo y mis felicitaciones (que so es mucha cosa, pero es lo que tengo)

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