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4 de abril 2016    /   CREATIVIDAD
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«Luminosos de Budapest»: neones que nunca vendieron nada

4 de abril 2016    /   CREATIVIDAD     por          
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Desde hace unos años, una normativa europea ha puesto fecha a la autorización del uso de los rótulos de neón en todos los países de la unión. Solo unos pocos sobreviven por cuestiones relativas a su valor histórico, cultural o gráfico. Los demás han desaparecido del paisaje urbano. Al menos del nuestro. Otras ciudades, como Budapest, aún mantienen esos luminosos. La fotógrafa Isabel Val ha decidido preservarlos en imágenes antes de que se pierdan definitivamente.

«En Barcelona ya no hay neones, así que cuando llegué a Budapest me sorprendió que estuvieran tan integrados en el paisaje. Algunos siguen funcionando, otros se han quedado ahí colgados aunque ya no exista el negocio. La mayoría tienen un aspecto muy decadente, así que empecé a imaginarme cómo debían ser en los años 70, cuando eran todo un símbolo de progreso y modernidad».

Pero antes de seguir describiendo este proyecto, ¿qué es lo que lleva a una fotógrafa de Barcelona hasta Hungría y por qué este interés en los neones y no por el gulash o los baños termales?

«Llegué en mayo del año pasado para hacer un voluntariado como parte del programa European Volunteering Service en una asociación que promueve estilos de vida sostenibles en la ciudad y el consumo de producto local. Por otra parte, me encanta la estética setentera y Budapest tiene muchas cosas que me fascinan en ese sentido, como la arquitectura, el packaging, los bares y, por supuesto, las señales de neón», explica Isabel Val.

Aunque el resultado de su trabajo son las imágenes de los rótulos, detrás de esas fotografías hay un trabajo de campo para el cual Isabel Val ha contado con la ayuda de amigos húngaros que conocen la historia del país y de muchos de esos rótulos.

«Empecé a investigar un poco en su historia y el periodista húngaro Iván Kozák me ayudó a contextualizarlos y a descifrar sus mensajes. Hay que tener en cuenta que estos neones empezaron a emerger durante la era socialista y, por tanto, no había nada que vender. Es un modelo de publicidad que no tiene que ver con el de la sociedad capitalista, que intenta vender estilos de vida, ideales de felicidad. Aquí los mensajes son mucho más simples, incluso naif si los vemos con los ojos de hoy en día»

IsabelVal

Entre esos mensajes se encuentran frases como «compra ropa confeccionada», «ayuda a nuestras brigadas de limpieza. No ensucies las calles», «semillas para la agricultura». Campañas de concienciación social como las que podemos ver en nuestras calles, pero en soportes inusuales para nosotros y que, además, podían ser leídos por las noches, aunque, Isabel Val haya preferido fotografiarlos por el día.

«Cuando empecé a imaginar cómo serían esos rótulos desprovistos de esta atmósfera decadente que los envuelve, me venían a la cabeza los típicos neones de carretera americanos y estas imágenes eran de día. Creo que es el referente de neón que todos tenemos en la cabeza, con colores saturados y brillantes. Esto también me ayuda a explicar este contraste entre América y los países del Este. Aunque las ideologías eran totalmente opuestas, los neones estaban ahí como elemento propagandístico, para hacer sentir a la población que eran modernos y estaban progresando».

Aunque los rótulos acostumbran a tener formatos verticales y horizontales, Isabel Val ha elegido un formato cuadrado para construir una imagen lo más limpia posible y con ciertos elementos estéticos comunes que funcionan al margen de la forma o alineación del rótulo. Además, «este es mi primer proyecto personal realizado en soporte digital porque, por motivos técnicos, necesito hacer uso de la edición para poder corregir la distorsión debido a que los neones casi nunca están a la altura de los ojos».

El proyecto, en constante crecimiento, incorpora cada semana nuevas imágenes que, en un futuro, puede que se conviertan en un libro. «A medida que avanzo creo que es una opción que tiene mucho sentido. Algunos de los neones que he fotografiado ya no existen. ¡Todo en cuestión de unos meses! Budapest es una ciudad que está cambiando muy rápido y creo que mi trabajo sirve como documento histórico de alguna manera».

En ese sentido Isabel Val es exigente. No cualquier rótulo merece la pena ser rescatado. «Únicamente elijo aquellos que son anteriores a la década de los noventa. Con toda esta moda de lo vintage, algunos comercios o bares aún los siguen utilizando. Identificarlos y diferenciar unos de otros es parte del juego».

RECTIFICACIÓN:
Sergio García, miembro de la Asociación de Rotulistas de España, Aserluz, puntualiza lo siguiente respecto a lo que se afirmaba en una primera versión del artículo sobre la prohibición de los neones por una Directiva de la Unión Europea: «Actualmente los neones no están prohibidos en España, ya que según la Directiva 2014/76/UE que modifica el anexo III de la Directiva 2011/65/UE, queda especificado que la utilización del neón será legal hasta al menos el 31 de diciembre de 2018. Esta directiva especifica claramente que no hay ninguna tecnología de iluminación actual que pueda sustituir al neón. Creemos necesario que dicha aclaración quede patente en el artículo ya que la omisión de esta información puede llevar a error a posibles usuarios de este tipo de artículos».

Desde hace unos años, una normativa europea ha puesto fecha a la autorización del uso de los rótulos de neón en todos los países de la unión. Solo unos pocos sobreviven por cuestiones relativas a su valor histórico, cultural o gráfico. Los demás han desaparecido del paisaje urbano. Al menos del nuestro. Otras ciudades, como Budapest, aún mantienen esos luminosos. La fotógrafa Isabel Val ha decidido preservarlos en imágenes antes de que se pierdan definitivamente.

«En Barcelona ya no hay neones, así que cuando llegué a Budapest me sorprendió que estuvieran tan integrados en el paisaje. Algunos siguen funcionando, otros se han quedado ahí colgados aunque ya no exista el negocio. La mayoría tienen un aspecto muy decadente, así que empecé a imaginarme cómo debían ser en los años 70, cuando eran todo un símbolo de progreso y modernidad».

Pero antes de seguir describiendo este proyecto, ¿qué es lo que lleva a una fotógrafa de Barcelona hasta Hungría y por qué este interés en los neones y no por el gulash o los baños termales?

«Llegué en mayo del año pasado para hacer un voluntariado como parte del programa European Volunteering Service en una asociación que promueve estilos de vida sostenibles en la ciudad y el consumo de producto local. Por otra parte, me encanta la estética setentera y Budapest tiene muchas cosas que me fascinan en ese sentido, como la arquitectura, el packaging, los bares y, por supuesto, las señales de neón», explica Isabel Val.

Aunque el resultado de su trabajo son las imágenes de los rótulos, detrás de esas fotografías hay un trabajo de campo para el cual Isabel Val ha contado con la ayuda de amigos húngaros que conocen la historia del país y de muchos de esos rótulos.

«Empecé a investigar un poco en su historia y el periodista húngaro Iván Kozák me ayudó a contextualizarlos y a descifrar sus mensajes. Hay que tener en cuenta que estos neones empezaron a emerger durante la era socialista y, por tanto, no había nada que vender. Es un modelo de publicidad que no tiene que ver con el de la sociedad capitalista, que intenta vender estilos de vida, ideales de felicidad. Aquí los mensajes son mucho más simples, incluso naif si los vemos con los ojos de hoy en día»

IsabelVal

Entre esos mensajes se encuentran frases como «compra ropa confeccionada», «ayuda a nuestras brigadas de limpieza. No ensucies las calles», «semillas para la agricultura». Campañas de concienciación social como las que podemos ver en nuestras calles, pero en soportes inusuales para nosotros y que, además, podían ser leídos por las noches, aunque, Isabel Val haya preferido fotografiarlos por el día.

«Cuando empecé a imaginar cómo serían esos rótulos desprovistos de esta atmósfera decadente que los envuelve, me venían a la cabeza los típicos neones de carretera americanos y estas imágenes eran de día. Creo que es el referente de neón que todos tenemos en la cabeza, con colores saturados y brillantes. Esto también me ayuda a explicar este contraste entre América y los países del Este. Aunque las ideologías eran totalmente opuestas, los neones estaban ahí como elemento propagandístico, para hacer sentir a la población que eran modernos y estaban progresando».

Aunque los rótulos acostumbran a tener formatos verticales y horizontales, Isabel Val ha elegido un formato cuadrado para construir una imagen lo más limpia posible y con ciertos elementos estéticos comunes que funcionan al margen de la forma o alineación del rótulo. Además, «este es mi primer proyecto personal realizado en soporte digital porque, por motivos técnicos, necesito hacer uso de la edición para poder corregir la distorsión debido a que los neones casi nunca están a la altura de los ojos».

El proyecto, en constante crecimiento, incorpora cada semana nuevas imágenes que, en un futuro, puede que se conviertan en un libro. «A medida que avanzo creo que es una opción que tiene mucho sentido. Algunos de los neones que he fotografiado ya no existen. ¡Todo en cuestión de unos meses! Budapest es una ciudad que está cambiando muy rápido y creo que mi trabajo sirve como documento histórico de alguna manera».

En ese sentido Isabel Val es exigente. No cualquier rótulo merece la pena ser rescatado. «Únicamente elijo aquellos que son anteriores a la década de los noventa. Con toda esta moda de lo vintage, algunos comercios o bares aún los siguen utilizando. Identificarlos y diferenciar unos de otros es parte del juego».

RECTIFICACIÓN:
Sergio García, miembro de la Asociación de Rotulistas de España, Aserluz, puntualiza lo siguiente respecto a lo que se afirmaba en una primera versión del artículo sobre la prohibición de los neones por una Directiva de la Unión Europea: «Actualmente los neones no están prohibidos en España, ya que según la Directiva 2014/76/UE que modifica el anexo III de la Directiva 2011/65/UE, queda especificado que la utilización del neón será legal hasta al menos el 31 de diciembre de 2018. Esta directiva especifica claramente que no hay ninguna tecnología de iluminación actual que pueda sustituir al neón. Creemos necesario que dicha aclaración quede patente en el artículo ya que la omisión de esta información puede llevar a error a posibles usuarios de este tipo de artículos».

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Opiniones 3
  • Buenos días, soy Sergio Garcia, miembro de la Asociación de Rotulistas de España, Aserluz. Me gustaría aclarar un error que el autor de este post ha cometido con respecto a la legislación vigente en el sector del rótulo. Actualmente los neones no están prohibidos en España, ya que según la Directiva 2014/76/UE que modifica el anexo III de la Directiva 2011/65/UE, queda especificado que la utilización del neón será legal hasta al menos el 31 de diciembre de 2018. Esta directiva especifica claramente que no hay ninguna tecnología de iluminación actual que pueda sustituir al neón, si necesitáis más información os la podemos enviar. Creemos necesario que dicha aclaración quede patente en el artículo ya que la omisión de esta información puede llevar a error a posibles usuarios de este tipo de artículos. Ni que decir tiene que nos tenéis a vuestra disposición en http://www.xprinta.com y http://www.aserluz.com . Gracias.

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