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3 de agosto 2018    /   CINE/TV
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La fórmula Netflix para que veas series juveniles

3 de agosto 2018    /   CINE/TV     por          
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Gomina en el pelo. Camisa blanca, chupa de cuero, vaqueros viejos, botas de minero. Andares de Tony Manero. Casetes de Joy Division en Ford Mustang del 68. Retrato de Toni Padilla, 2018. Uno de los protagonistas de Por 13 razones. Personaje modelo de la fórmula para-toda-la-familia descubierta por Netflix.

Toni (Por 13 razones) / Danny (Grease)
Toni (Por 13 razones) / Danny (Grease)

La fallida receta de las series «familiares» españolas

Durante dos décadas, las cadenas de televisión españolas creyeron tener la fórmula para atrapar a toda la familia con una misma serie. Cada dramedia española en horario nocturno tenía:

  • Escenas dramáticas, cómicas y románticas con adultos.
  • Escenas ñoñas con niños y niñas para un público infantil.
  • Escenas cómicas con abuelos que lo saben todo y abuelas cortejadas por abuelos que eran «hombres como Dios manda».

Escenas para consumidores de 11 a 65 años atrapados entre seis canales con series y programas similares y los canales autonómicos.

La expansión de internet, la llegada de YouTube y nuevos canales de televisión revelaron que la fórmula de las cadenas españolas era errónea:

  • Huyeron los abuelos y las abuelas a las películas antiguas y los telediarios.
  • Huyeron del sofá los adolescentes: no estaban interesados en los problemas de los adultos.
  • Huyeron los niños y las niñas hartos de esperar escenas infantiles escritas por adultos que no sabían que a los 11 años ellas no juegan con Barbies y ellos comienzan a tontear con crías y les interesa más lo que se cuece en el fútbol profesional que las películas Disney.

Para los más jóvenes, YouTube es una despensa siempre llena: abrir, probar, repetir.

Las televisiones españolas se vieron obligadas a producir contenidos para públicos específicos: amantes del thriller, de la comedia gruesa y los dramas históricos. La seriedad ha hecho desaparecer a los niños actores del horario prime time. (Ahora los menores son protagonistas de concursos de talentos).

La fórmula Netflix

En Netflix tienen claro que las niñas y los niños a partir de 11 años no son las criaturas que durante décadas retrató Disney en sus películas y series de televisión. Los adolescentes y los más pequeños sufren dramas que muchos adultos no soportarían.

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Todo es una mierda. La protagonista teme ser rechazada por ser lesbiana.

Niños y niñas que ven The end of the f***ing world, Todo es una mierda, Por 13 razones o Hasta los huesos porque se sienten identificados con los protagonistas. Series que ven adultos reacios a series protagonizadas por niños.

¿Cómo atrapa Netflix el interés de niños, jóvenes y adultos con una serie interpretada por adolescentes?

1. Argumentos dramáticos

Los protagonistas son niños y niñas adolescentes desconcertados ante el descubrimiento de la sexualidad, la afirmación de la identidad sexual, la exploración de adicciones adultas (alcohol, drogas…), el acoso escolar, abusos sexuales… Son algunos de los temas que tratan las series Netflix para niños y adolescentes.

Los temas son tratados sin tapujos. Por ejemplo: los niños de Todo es una mierda toman cervezas y se drogan… con canela. Los guiones no exaltan la exploración de los menores. No hay adultos dando lecciones ni los guiones tienen una intención moralista o pedagógica. Tan solo se rechazan las conductas que dañan a los demás (la violencia física y el abuso sexual).

Las escenas respiran verdad. La crudeza de los temas atrae la atención de los adultos –no solo de padres y educadores– porque los protagonistas son personajes dramáticos antes que menores de edad.

2. Niños y niñas con gustos ajenos al tiempo

Los protagonistas del siglo XXI como los de Por 13 razones y The end of the f***ing world parecen ajenos a las modas urbanas de nuestro tiempo. Sus ropas y peinados nos recuerdan a los personajes de los noventa, los ochenta e incluso los setenta.

Los protagonistas de la actualidad apenas usan teléfonos móviles. (La pareja adolescente de The end of the f***ing world incluso se deshacen de ellos). Usan aparatos obsoletos: radiocasetes, tocadiscos o aparatos poco habituales entre los menores de edad como cámaras fotográficas o vehículos clásicos.

La música influye en la percepción que tienen los adultos de estas series.

Los protagonistas de nuestro tiempo escuchan con preferencia música de los noventa o de bandas y cantantes alternativos que, siendo actuales, evocan el pop y el rock del pasado. Por ejemplo, en Por 13 razones, un casete de Joy Division. En esta serie la música que acompaña a las escenas mantiene el tono y recurre a Ultravox y The Cure.

En The End of the F***ing World los protagonistas escuchan y son acompañados de música de distintas épocas y estilos: desde los cincuenta con Brenda Lee (I’m sorry) a los noventa con distintas composiciones de Graham Coxon (guitarrista de Blur).

Todo es una mierda, ambientada en 1996,  sí usa música de su tiempo: Oasis, Alanis Morissette, Duran Duran… entre otros.

En Stranger Things (ambientada en los ochenta) suena Jefferson Airplane y Foreigner entre otras bandas de los setenta.

3. Ambientación atemporal

El 2018 de Por 13 razones

El 1996 de Todo es una mierda

Los ochenta de Stranger Things…

…tienen en común las pequeñas poblaciones de vallas blancas con edificios de una o dos plantas de diseño atemporal. La idea de que realmente las historias podrían haber ocurrido en cualquier momento está marcada por la música y el escaso uso que hacen los personajes de las tecnologías de la época.

La ambientación tan solo añade matices.

The end of the f***ing world transcurre principalmente en una Inglaterra rural que remeda la América profunda con sabor a country y cerveza caliente. Un territorio ajeno al tiempo que tanto el público adulto como el más joven percibe como exótico e inquietante.

Netflix nos conoce. La fórmula funciona. (Aunque Todo es una mierda no ha sido renovada, una legión de seguidores reclama una segunda temporada).

Los niños y niñas de ahora no son tan niños. Y los adultos no son tan adultos como a veces quisieran creer. Encajar en un sitio. Saberse amado. Sentirse seguro. Son dramas que nos afectan a todos a cualquier edad.

Gomina en el pelo. Camisa blanca, chupa de cuero, vaqueros viejos, botas de minero. Andares de Tony Manero. Casetes de Joy Division en Ford Mustang del 68. Retrato de Toni Padilla, 2018. Uno de los protagonistas de Por 13 razones. Personaje modelo de la fórmula para-toda-la-familia descubierta por Netflix.

Toni (Por 13 razones) / Danny (Grease)
Toni (Por 13 razones) / Danny (Grease)

La fallida receta de las series «familiares» españolas

Durante dos décadas, las cadenas de televisión españolas creyeron tener la fórmula para atrapar a toda la familia con una misma serie. Cada dramedia española en horario nocturno tenía:

  • Escenas dramáticas, cómicas y románticas con adultos.
  • Escenas ñoñas con niños y niñas para un público infantil.
  • Escenas cómicas con abuelos que lo saben todo y abuelas cortejadas por abuelos que eran «hombres como Dios manda».

Escenas para consumidores de 11 a 65 años atrapados entre seis canales con series y programas similares y los canales autonómicos.

La expansión de internet, la llegada de YouTube y nuevos canales de televisión revelaron que la fórmula de las cadenas españolas era errónea:

  • Huyeron los abuelos y las abuelas a las películas antiguas y los telediarios.
  • Huyeron del sofá los adolescentes: no estaban interesados en los problemas de los adultos.
  • Huyeron los niños y las niñas hartos de esperar escenas infantiles escritas por adultos que no sabían que a los 11 años ellas no juegan con Barbies y ellos comienzan a tontear con crías y les interesa más lo que se cuece en el fútbol profesional que las películas Disney.

Para los más jóvenes, YouTube es una despensa siempre llena: abrir, probar, repetir.

Las televisiones españolas se vieron obligadas a producir contenidos para públicos específicos: amantes del thriller, de la comedia gruesa y los dramas históricos. La seriedad ha hecho desaparecer a los niños actores del horario prime time. (Ahora los menores son protagonistas de concursos de talentos).

La fórmula Netflix

En Netflix tienen claro que las niñas y los niños a partir de 11 años no son las criaturas que durante décadas retrató Disney en sus películas y series de televisión. Los adolescentes y los más pequeños sufren dramas que muchos adultos no soportarían.

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Todo es una mierda. La protagonista teme ser rechazada por ser lesbiana.

Niños y niñas que ven The end of the f***ing world, Todo es una mierda, Por 13 razones o Hasta los huesos porque se sienten identificados con los protagonistas. Series que ven adultos reacios a series protagonizadas por niños.

¿Cómo atrapa Netflix el interés de niños, jóvenes y adultos con una serie interpretada por adolescentes?

1. Argumentos dramáticos

Los protagonistas son niños y niñas adolescentes desconcertados ante el descubrimiento de la sexualidad, la afirmación de la identidad sexual, la exploración de adicciones adultas (alcohol, drogas…), el acoso escolar, abusos sexuales… Son algunos de los temas que tratan las series Netflix para niños y adolescentes.

Los temas son tratados sin tapujos. Por ejemplo: los niños de Todo es una mierda toman cervezas y se drogan… con canela. Los guiones no exaltan la exploración de los menores. No hay adultos dando lecciones ni los guiones tienen una intención moralista o pedagógica. Tan solo se rechazan las conductas que dañan a los demás (la violencia física y el abuso sexual).

Las escenas respiran verdad. La crudeza de los temas atrae la atención de los adultos –no solo de padres y educadores– porque los protagonistas son personajes dramáticos antes que menores de edad.

2. Niños y niñas con gustos ajenos al tiempo

Los protagonistas del siglo XXI como los de Por 13 razones y The end of the f***ing world parecen ajenos a las modas urbanas de nuestro tiempo. Sus ropas y peinados nos recuerdan a los personajes de los noventa, los ochenta e incluso los setenta.

Los protagonistas de la actualidad apenas usan teléfonos móviles. (La pareja adolescente de The end of the f***ing world incluso se deshacen de ellos). Usan aparatos obsoletos: radiocasetes, tocadiscos o aparatos poco habituales entre los menores de edad como cámaras fotográficas o vehículos clásicos.

La música influye en la percepción que tienen los adultos de estas series.

Los protagonistas de nuestro tiempo escuchan con preferencia música de los noventa o de bandas y cantantes alternativos que, siendo actuales, evocan el pop y el rock del pasado. Por ejemplo, en Por 13 razones, un casete de Joy Division. En esta serie la música que acompaña a las escenas mantiene el tono y recurre a Ultravox y The Cure.

En The End of the F***ing World los protagonistas escuchan y son acompañados de música de distintas épocas y estilos: desde los cincuenta con Brenda Lee (I’m sorry) a los noventa con distintas composiciones de Graham Coxon (guitarrista de Blur).

Todo es una mierda, ambientada en 1996,  sí usa música de su tiempo: Oasis, Alanis Morissette, Duran Duran… entre otros.

En Stranger Things (ambientada en los ochenta) suena Jefferson Airplane y Foreigner entre otras bandas de los setenta.

3. Ambientación atemporal

El 2018 de Por 13 razones

El 1996 de Todo es una mierda

Los ochenta de Stranger Things…

…tienen en común las pequeñas poblaciones de vallas blancas con edificios de una o dos plantas de diseño atemporal. La idea de que realmente las historias podrían haber ocurrido en cualquier momento está marcada por la música y el escaso uso que hacen los personajes de las tecnologías de la época.

La ambientación tan solo añade matices.

The end of the f***ing world transcurre principalmente en una Inglaterra rural que remeda la América profunda con sabor a country y cerveza caliente. Un territorio ajeno al tiempo que tanto el público adulto como el más joven percibe como exótico e inquietante.

Netflix nos conoce. La fórmula funciona. (Aunque Todo es una mierda no ha sido renovada, una legión de seguidores reclama una segunda temporada).

Los niños y niñas de ahora no son tan niños. Y los adultos no son tan adultos como a veces quisieran creer. Encajar en un sitio. Saberse amado. Sentirse seguro. Son dramas que nos afectan a todos a cualquier edad.

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Opiniones 1
  • Estupendo artículo. Ya he visto alguna de las que mencionas, me has despertado el interés por Todo es una mierda. Me pondré en breve con ella. Un saludo, Javier.

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