fbpx
18 de diciembre 2013    /   IDEAS
por
 

No es fácil ser un padre hipster

18 de diciembre 2013    /   IDEAS     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

De verdad. Yo no quería entrar en esto, pero mi apreciado Pascual Drake ha invocado a la bestia en el sitio web de GQ. Bueno, en realidad la invocación no era tal, pero el caso es que necesito responder a, no solo él, sino a todos aquellos que piensan que la vida seguirá igual cuando el enano asome la cabeza entre las piernas de su madre. Querido padre joven y moderno, la realidad se encargará de demostrarte que otros muchos lo intentaron antes que tú y que, si no triunfaron, no es porque tú seas guay, es porque la infancia tiene necesidades que se alejan mucho de las de los malditos asquerosos de la noche roquera.

Querido amigo, yo también pensaba antes del parto que seguiría siendo igual de molón. Le compré protectores de oídos a la niña para poder ir a conciertos con ella. De hecho, con menos de un año ya había visto a los Stooges en Hyde Park. Pero salió llorando. Por algún extraño motivo, a ella no le gustó ver a un cojo cantando Quiero ser tu perro bajo la lluvia y sobre un océano de barro.

Esa es la idea. Lo que tú crees que está guay, el jolgorio, puede que a él o ella le mole. Pero la atención de un niño en algo dura treinta segundos.

Conviene aclarar que son muchos los puntos en los que creo que Drake acierta. «Tu entorno se vuelve loco y decide ordenarte la vida», dice. Es cierto. Además, lo hacen con su mejor intención en la mayor parte de casos. Pero, qué quieren que les diga: napalm para todos. Partimos de la base de que, salvo excepciones, ellos quieren que tú y tu pareja seáis unos padres convencionales porque está claro que ser raro cotiza muy mal en esto de la paternidad. Seguro que los padres de Antonio Anglés, Charles Manson o Björk eran raros. Y nadie quiere que sus hijos salgan como ellos.

El entorno debe asumir que los padres aprenden a serlo a base de hostias de la misma manera que el mejor método para dejar de fumar es tener un tumor en el riñón. Pascual piensa, o cree, que puede ser padre sin cambiar. NO. La clave está en mantener la dignidad con el cambio.

Seguiré el orden propuesto en su texto para que no nos perdamos.

  1.  Estarás durmiendo mucho, ¿no? Porque con lo que te viene… Tranquilo Pascual, con un poco de suerte podrás dormir. Son pocos, proporcionalmente hablando, los bebés que joden de manera fatal la relación de sus padres con Morfeo. Aquí viene lo que no te han contado. Podrás dormir, pero tú no decides ni cuándo ni cuánto. Los primero meses son geniales. El churumbel o churumbela está chapando nuca día y noche pero, amigo, cuando despierta toca zafarrancho. Mierda fuera. Pis fuera. Cambio de ropa y necesita comer cada tres horas. Cada tres horas. Sí, de madrugada también. Y no serás tú el típico cabrón que deja que tu pareja se coma sola todos los despertares para amamantar ni todas las incursiones nocturnas en la cocina, ¿no? ¿NO?
  2. ¡¡¿Qué te quedas en casa?!! Aprovecha para salir de fiesta ahora, hombre. Aprovecha. En serio. Sal. Aunque no seas de mucho salir. Sal. Porque vas a estar un tiempo sin hacerlo. Si tienes la suerte de que tus padres o los de ella vivan en la misma ciudad, podrás dejar a la criatura con ellos de cuando en cuando. Pero eso no ocurrirá hasta que, por lo pronto, deje de tomar el pecho. Una vez que salgas dará igual. Los niños no entienden de resacas y se despiertan a las 8 de la mañana, es decir, una hora después de haberte acostado como Bertín Osborne en una despedida de soltero. ¿Compensa? Sin duda. Como ganar el Tour de Francia. Pero para alcanzar el éxito hay que vomitar mucha bilis.
  3. ¿Pero dónde vas con ese coche, alma cándida? Ahí no te cabe nada. Tranquilo, un cochecito de bebé cabe en cualquier maletero. Ahora, como tu vehículo sea un utilitario no demasiado grande, poco más podrás meter dentro. Y ya te digo yo que te van a hacer falta más cosas. Las tuyas y las de tu pareja, por lo pronto.
  4. ¿Sigues viviendo en el centro? Cámbiate a una casa con jardín ya. Esto es un poco exagerado. No hace falta que tu casa tenga jardín. En realidad, lo que no es necesario es que el jardín sea tuyo. Sí es necesario que tu hijo sepa que hay más cosas que asfalto bajo sus pies, que crecen cosas vivas a veces por el mundo. Y necesita jugar con niños, no compartir su tiempo con una puñetera panda de modernos en La Ardosa. En cualquier caso, tranquilo, un niño puede vivir sin un parque y sin columpios. Probablemente Antonio Anglés y Björk así lo hicieron. Segundo aviso.
  5. Deja de fumar. Como tú mismo cuentas, «mi generación se ha criado en casas llenas de humeantes cigarros y puritos Farias y aquí nos tenéis, 30 años después, apuntándonos como gilipollas a medias maratones y maratones y discutiendo sobre si somos pronadores o supinadores». Tú lo has dicho: gilipollas. Y no es eso lo que queremos, ¿no? Además, podrás usar la excusa del bebé para que los imbéciles de tus amigos no te dejen la casa apestando porque, hazte a la idea, tu rol pasará a partir de ahora de visitador a anfitrión. Solo por no cargar con un millón de bártulos de mierda cada vez que sales.
  6. Haz deporte ahora porque con el niño va a ser imposible. Tranquilo, siempre podrás preparar las medias maratones empujando el carrito por el Retiro o adosarle a la bici una silla ridícula en la que llevar al mico. De todas formas, aquí sí podrás recurrir a tu pareja para que te cubra el turno porque, de momento, está moralmente más aceptado abandonar a tu hijo para hacer deporte que para salir de juerga y ponerte fino de MDMA.
  7. Aprovecha para leer. Tranquilo. Esto podrás hacerlo. Quédate con estos nombres porque serán los autores omnipresentes en tu mesilla: Carlos González y Eduard Estivill. El primero es un ‘vivalavida’ que dice que los hijos se forjan a base de amor, achuchones y almíbar. El segundo es nazi. Si el bebé llora porque no se duerme, déjalo hasta que aprenda que no le va a servir para nada. Bueno, todo esto es una exageración, pero lo que no lo es es que los seguidores de ambos son militantes irreconciliables con más rencor que Bruce Wayne. Ojo con ellos.
  8. Cambiarás de coche, ¿no? Tú piénsatelo.
  9. Cómprate un home cinema, porque lo de ir al cine… Esto es como lo de correr. Podrás hacerlo, tranquilo. No es necesario que compres un home cinema. A tu hijo le dará igual ver los dibujos ahí o en una tele de tubo en blanco y negro. Olvídate de ver películas en casa mientras esté despierto. Los bebés requieren atención, por si no habías caído en el tema. Es decir, no puedes dejarlos las dos horas que dura una peli a su puñetera bola.
  10. Quita los vinilos de ahí que te los va a romper el niño. Tranquilo, a nadie salvo a ti, amigo hipster, le interesan esos trozos de plástico negros en carpeta de cartón. Los tocarán, los cogerán, los sacarán de la estantería y alguno caerá al suelo pero, tranquilo, no es nada personal, lo hacen CON TODO. Lo tocan todo y lo rompen todo, que es la manera de aprender cómo funcionan las cosas. Ojo con los singles de 7 pulgadas. Ese tamaño se ajusta mejor a sus pequeñas manos.
  11. ¿Y qué vas a hacer con todo ese vino? A saco. No hay problema en esto.
  12. Uy, ¿y ese coche? ¿En serio no has mirado nada a estas alturas de post?

¿Significa todo esto que tu paso de ser molón a ser ‘viejoven’ es inminente? Ni mucho menos. Podrás ir a conciertos de día y al aire libre, escuchar a Bad Religion en casa y que tu hija lo flipe,  rechazar con gusto los DVD del Cantajuego, vestirla con camisetas de los Who, viajar desde muy pronto donde te plazca y fardar por Malasaña con frecuencia. Es, sencillamente, una cuestión de ajustes vitales. Además, hay una ventaja: no te puedes echar atrás. Y otra: si a los concursantes de Gran Hermano les dejan tener hijos es porque todo el mundo puede hacerlo.

De verdad. Yo no quería entrar en esto, pero mi apreciado Pascual Drake ha invocado a la bestia en el sitio web de GQ. Bueno, en realidad la invocación no era tal, pero el caso es que necesito responder a, no solo él, sino a todos aquellos que piensan que la vida seguirá igual cuando el enano asome la cabeza entre las piernas de su madre. Querido padre joven y moderno, la realidad se encargará de demostrarte que otros muchos lo intentaron antes que tú y que, si no triunfaron, no es porque tú seas guay, es porque la infancia tiene necesidades que se alejan mucho de las de los malditos asquerosos de la noche roquera.

Querido amigo, yo también pensaba antes del parto que seguiría siendo igual de molón. Le compré protectores de oídos a la niña para poder ir a conciertos con ella. De hecho, con menos de un año ya había visto a los Stooges en Hyde Park. Pero salió llorando. Por algún extraño motivo, a ella no le gustó ver a un cojo cantando Quiero ser tu perro bajo la lluvia y sobre un océano de barro.

Esa es la idea. Lo que tú crees que está guay, el jolgorio, puede que a él o ella le mole. Pero la atención de un niño en algo dura treinta segundos.

Conviene aclarar que son muchos los puntos en los que creo que Drake acierta. «Tu entorno se vuelve loco y decide ordenarte la vida», dice. Es cierto. Además, lo hacen con su mejor intención en la mayor parte de casos. Pero, qué quieren que les diga: napalm para todos. Partimos de la base de que, salvo excepciones, ellos quieren que tú y tu pareja seáis unos padres convencionales porque está claro que ser raro cotiza muy mal en esto de la paternidad. Seguro que los padres de Antonio Anglés, Charles Manson o Björk eran raros. Y nadie quiere que sus hijos salgan como ellos.

El entorno debe asumir que los padres aprenden a serlo a base de hostias de la misma manera que el mejor método para dejar de fumar es tener un tumor en el riñón. Pascual piensa, o cree, que puede ser padre sin cambiar. NO. La clave está en mantener la dignidad con el cambio.

Seguiré el orden propuesto en su texto para que no nos perdamos.

  1.  Estarás durmiendo mucho, ¿no? Porque con lo que te viene… Tranquilo Pascual, con un poco de suerte podrás dormir. Son pocos, proporcionalmente hablando, los bebés que joden de manera fatal la relación de sus padres con Morfeo. Aquí viene lo que no te han contado. Podrás dormir, pero tú no decides ni cuándo ni cuánto. Los primero meses son geniales. El churumbel o churumbela está chapando nuca día y noche pero, amigo, cuando despierta toca zafarrancho. Mierda fuera. Pis fuera. Cambio de ropa y necesita comer cada tres horas. Cada tres horas. Sí, de madrugada también. Y no serás tú el típico cabrón que deja que tu pareja se coma sola todos los despertares para amamantar ni todas las incursiones nocturnas en la cocina, ¿no? ¿NO?
  2. ¡¡¿Qué te quedas en casa?!! Aprovecha para salir de fiesta ahora, hombre. Aprovecha. En serio. Sal. Aunque no seas de mucho salir. Sal. Porque vas a estar un tiempo sin hacerlo. Si tienes la suerte de que tus padres o los de ella vivan en la misma ciudad, podrás dejar a la criatura con ellos de cuando en cuando. Pero eso no ocurrirá hasta que, por lo pronto, deje de tomar el pecho. Una vez que salgas dará igual. Los niños no entienden de resacas y se despiertan a las 8 de la mañana, es decir, una hora después de haberte acostado como Bertín Osborne en una despedida de soltero. ¿Compensa? Sin duda. Como ganar el Tour de Francia. Pero para alcanzar el éxito hay que vomitar mucha bilis.
  3. ¿Pero dónde vas con ese coche, alma cándida? Ahí no te cabe nada. Tranquilo, un cochecito de bebé cabe en cualquier maletero. Ahora, como tu vehículo sea un utilitario no demasiado grande, poco más podrás meter dentro. Y ya te digo yo que te van a hacer falta más cosas. Las tuyas y las de tu pareja, por lo pronto.
  4. ¿Sigues viviendo en el centro? Cámbiate a una casa con jardín ya. Esto es un poco exagerado. No hace falta que tu casa tenga jardín. En realidad, lo que no es necesario es que el jardín sea tuyo. Sí es necesario que tu hijo sepa que hay más cosas que asfalto bajo sus pies, que crecen cosas vivas a veces por el mundo. Y necesita jugar con niños, no compartir su tiempo con una puñetera panda de modernos en La Ardosa. En cualquier caso, tranquilo, un niño puede vivir sin un parque y sin columpios. Probablemente Antonio Anglés y Björk así lo hicieron. Segundo aviso.
  5. Deja de fumar. Como tú mismo cuentas, «mi generación se ha criado en casas llenas de humeantes cigarros y puritos Farias y aquí nos tenéis, 30 años después, apuntándonos como gilipollas a medias maratones y maratones y discutiendo sobre si somos pronadores o supinadores». Tú lo has dicho: gilipollas. Y no es eso lo que queremos, ¿no? Además, podrás usar la excusa del bebé para que los imbéciles de tus amigos no te dejen la casa apestando porque, hazte a la idea, tu rol pasará a partir de ahora de visitador a anfitrión. Solo por no cargar con un millón de bártulos de mierda cada vez que sales.
  6. Haz deporte ahora porque con el niño va a ser imposible. Tranquilo, siempre podrás preparar las medias maratones empujando el carrito por el Retiro o adosarle a la bici una silla ridícula en la que llevar al mico. De todas formas, aquí sí podrás recurrir a tu pareja para que te cubra el turno porque, de momento, está moralmente más aceptado abandonar a tu hijo para hacer deporte que para salir de juerga y ponerte fino de MDMA.
  7. Aprovecha para leer. Tranquilo. Esto podrás hacerlo. Quédate con estos nombres porque serán los autores omnipresentes en tu mesilla: Carlos González y Eduard Estivill. El primero es un ‘vivalavida’ que dice que los hijos se forjan a base de amor, achuchones y almíbar. El segundo es nazi. Si el bebé llora porque no se duerme, déjalo hasta que aprenda que no le va a servir para nada. Bueno, todo esto es una exageración, pero lo que no lo es es que los seguidores de ambos son militantes irreconciliables con más rencor que Bruce Wayne. Ojo con ellos.
  8. Cambiarás de coche, ¿no? Tú piénsatelo.
  9. Cómprate un home cinema, porque lo de ir al cine… Esto es como lo de correr. Podrás hacerlo, tranquilo. No es necesario que compres un home cinema. A tu hijo le dará igual ver los dibujos ahí o en una tele de tubo en blanco y negro. Olvídate de ver películas en casa mientras esté despierto. Los bebés requieren atención, por si no habías caído en el tema. Es decir, no puedes dejarlos las dos horas que dura una peli a su puñetera bola.
  10. Quita los vinilos de ahí que te los va a romper el niño. Tranquilo, a nadie salvo a ti, amigo hipster, le interesan esos trozos de plástico negros en carpeta de cartón. Los tocarán, los cogerán, los sacarán de la estantería y alguno caerá al suelo pero, tranquilo, no es nada personal, lo hacen CON TODO. Lo tocan todo y lo rompen todo, que es la manera de aprender cómo funcionan las cosas. Ojo con los singles de 7 pulgadas. Ese tamaño se ajusta mejor a sus pequeñas manos.
  11. ¿Y qué vas a hacer con todo ese vino? A saco. No hay problema en esto.
  12. Uy, ¿y ese coche? ¿En serio no has mirado nada a estas alturas de post?

¿Significa todo esto que tu paso de ser molón a ser ‘viejoven’ es inminente? Ni mucho menos. Podrás ir a conciertos de día y al aire libre, escuchar a Bad Religion en casa y que tu hija lo flipe,  rechazar con gusto los DVD del Cantajuego, vestirla con camisetas de los Who, viajar desde muy pronto donde te plazca y fardar por Malasaña con frecuencia. Es, sencillamente, una cuestión de ajustes vitales. Además, hay una ventaja: no te puedes echar atrás. Y otra: si a los concursantes de Gran Hermano les dejan tener hijos es porque todo el mundo puede hacerlo.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Las historias secretas de los números
Refugee Food Festival, los prejuicios se fulminan comiendo
«Terror en el laboratorio»: la exposición que celebra los 200 años de Frankenstein
Cómo los jóvenes hacen evolucionar al mundo (contado en un documental)
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 109
    • La primera vez que salí de España fue para ir a Marruecos en el Seat de mis padres a la tierna edad de 3 añitos. Con 12 años había viajado de mochilera por 3 continentes.
      Hay que tener cuidado con los críos, pero los viajes es de las mejores maneras que tienen los niños de descubrir lo rico que es el mundo y no crecer rodeados de prejuicios raciales y manías de todo tipo.
      Mochila y a hacer kilómetros, amiga!

  • jajaja qué bueno 😀
    Solo dos apuntes: cuando vas a asumiendo cambios te das cuenta que eres mucho más feliz haciendo lo que le gusta en lugar de haciendo lo que te gustaba.
    Y yo no tenía coche y sigo sin tenerlo, nos movemos en bici!

  • Jajaja…muy bueno, muchas cosas son reales, a mis hermanas y amigos les pasa igual…seguro me pasara a mi en algún momento de mi vida…espero poder disfrutar de esa etapa!!y como bien escribiste sobre mantener la dignidad, sugiero entender el cambio, aprender de él y seguir siendo uno mismo. Abrazo

  • Pues sí que lo pintas duro, sí 🙂 Menos mal que no soy la única que sigue viviendo en el centro, viajando y no teniendo coche. Ya creía que estaba criando a una futura asesina en serie.
    Y otro apunte sobre lo de leer, si sigues sin tener coche, le sacas mucho partido a las horas de lectura del metro o del tren (bueno, eso ya sucede sin hijos, pero con hijos, se aprovecha más) 😉

  • jajaja por favor que risas !! se lo dejaré leer a mi pareja esta tarde ya que estamos a puntito de ser papás :), me pregunto si a él le hará la misma gracia que a mi ;))

  • Que bueno!!!! y cuanta razón tiene!!! apunto que no cambié de coche y hasta hoy he viajado mucho en él y alucina!!! entra todo!!! si, es cierto odio los cantajuegos!! sigo haciendo deporte, es una cuestión de organización un día papá otro día mamá pero al cine es verdad que a penas he vuelto a pisar una sala (cuestión de vivir cerca de familiares o no). La vida cambia con un enano eso está claro, pero no es el cambio que muchos creen y por supuesto Merece la Pena!

  • jajajjajajajaj

    muy gracioso, pero aún le faltan detalles:

    1. los bebés no se alimentan cada 3 horas, no, es a demanda, es decir, ahora, dentro de 15min y durante 40 min, dentro de 2 horas, 5 después (¿no debería haber despertado ya?)

    2. la mochila que has puesto en la foto está fatal, no es ergonómica ¡horror! http://hipdysplasia.org/developmental-dysplasia-of-the-hip/prevention/baby-carriers-seats-and-other-equipment/

    y no tengo tiempo de contarte la relación: coches y sillas de seguridad en familias numerosas

    • No ojo, lo de las tres horas lo decía como cifra orientativa según basada en mi experiencia. Mi hija era un reloj. Evidentemente, es cuando llora para pedir.

      Respecto a la foto, créeme, no es fácil encontrar fotos con licencia CC bajo el epígrafe «hipster dad» 🙂

  • A mi me a servido para poder compararme un coche de puta madre que como pareja no necesitamos y lo de no estar rodeado de papanatas en un bar de moda casi lo veo una ventaja competitiva!

    Muy grande el post David!

  • Venga ya !! … a lo mejor no soy tan «jipster» como algunos, pero en estos dos años, desde que nació mi niña, he mantenido todos mis libros, juguetes, recuerdos, cámaras de fotos y trastos en general en el mismo sitio donde estaban, la niña está creciendo con ellos ahí y no los toca (y eso que siente fascinación por mi librería), conservo mis motos, mi coche de tres puertas (sí, los «jipsters» tienen mas apego al «self made» -hazlo tu mismo- que al simple concepto «bici») … y coño, en el cochecito cabemos todos, incluido el perro. Sigo leyendo mis cosas, viendo mis pelis, durmiendo razonablemente bien, y eso que mi pareja es «hipoacúsica» (vamos, que es sorda, adivina quien se levanta por la noche cuando la peque nos llama), tomándo mis whiskis cuando me apetece, al quedarse dormida … ¿el secreto?: cambia «yo» por «nosotros», no es nada dificil si lo intentas …

  • Q bueno!!! Totalmente cierto! En lugar de camiseta de the who, Ramones,,, por cierto Miguel te estas mentalizando n? Amigo hipster para esto nunca se está preparado

  • Muy bueno el post, aunque estoy en total desacuerdo con lo de que los primeros meses duermen día y noche… yo tengo dos y los dos unos colicazos que para ti los quiero. Me vi 3 temporadas de perdidos entre las 2 y las 6 de la mañana caminando delante de la tele con la babybjörn en ristre…

  • Hay una confusión tremenda sobre lo que es ser ipster, sobre todo lo demás… hacía falta responder a la chorrada del post del tal Pascual?

  • Querido Tomasio Iliescu,

    Aquí entramos en el delicado debate de qué es contingente y qué es necesario. ¿Es necesario responder a Pascual? NO. Igual que no es necesario tu comentario para preguntar si hace falta responder al post. igual que no es necesario Yorokobu, ni Facebook, ni tú, ni yo. Porque amigos, necesario, lo que se dice necesario, no es casi nadie.

    Sin embargo, existe el libre albedrío, gloriosa circunstancia bajo la cual podemos cobijarnos para hacer lo que nos apetezca. A mi me apetecía responder a Pascual y así lo hice. Sé libre, haz lo que te apetezca, disfruta con ello y abrázate a la felicidad mientras alzas un vaso de vino y cantas, voz en grito, alguna canción de The Ramones.

    Con cariño,
    David.

    P.D. Hay algo que sí es necesario: no tomarse al pie de la letra los post escrito en clave de humor. Es cierto que la ironía hace requiebros que a, a veces, son difíciles de seguir, pero no hace falta mucho esfuerzo para entender su grandeza.

  • Buenisimo! Me ha encantado. Lo de comer cada 3 horas es ciencia-ficcion fruto de la fantasia de los pediatras, porque en realidad un niño de pecho mama un numero incontable de veces por noche. Asi que la realidad es mucho peor:-)… Pero eso no se puede poner en un texto, sino baja aun mas el crecimiento demografico…

  • «Hipster» es un término que al principio era una determinada corriente de «way-of-life» bastante distinta a la que ahora se explota. Ahora se les llama «hipster» a todo joven que curra, siente cierta melancolía por los 80’s y pretende no necesitar nada cuando en realidad necesita TODO lo que sale al mercado…O sea, un capitalista nacido en los 80’s. Las barbas de leñador o las blusas estilo 50’s no hace a nadie innovador.

  • «Hipster» es un término que al principio era una determinada corriente de «way-of-life» bastante distinta a la que ahora se explota. Ahora se les llama «hipster» a todo joven que curra, siente cierta melancolía por los 80’s y pretende no necesitar nada cuando en realidad necesita TODO lo que sale al mercado…O sea, un capitalista nacido en los 80’s. Las barbas de leñador o las blusas estilo 50’s no hace a nadie innovador.

  • «Hipster» es un término que al principio era una determinada corriente de «way-of-life» bastante distinta a la que ahora se explota. Ahora se les llama «hipster» a todo joven que curra, siente cierta melancolía por los 80’s y pretende no necesitar nada cuando en realidad necesita TODO lo que sale al mercado…O sea, un capitalista nacido en los 80’s. Las barbas de leñador o las blusas estilo 50’s no hace a nadie innovador.

  • «Hipster» es un término que al principio era una determinada corriente de «way-of-life» bastante distinta a la que ahora se explota. Ahora se les llama «hipster» a todo joven que curra, siente cierta melancolía por los 80’s y pretende no necesitar nada cuando en realidad necesita TODO lo que sale al mercado…O sea, un capitalista nacido en los 80’s. Las barbas de leñador o las blusas estilo 50’s no hace a nadie innovador.

  • «Hipster» es un término que al principio era una determinada corriente de «way-of-life» bastante distinta a la que ahora se explota. Ahora se les llama «hipster» a todo joven que curra, siente cierta melancolía por los 80’s y pretende no necesitar nada cuando en realidad necesita TODO lo que sale al mercado…O sea, un capitalista nacido en los 80’s. Las barbas de leñador o las blusas estilo 50’s no hace a nadie innovador.

  • Al 100% (o casi) con todo lo que cuentas…. Como cambia el cuento la/el Hij@ es el tuyo…. De todas formas, aspiro a hacer muchas cosas (de las que a mi me gustan y espero que a mi hija también) con mi hija… pero, no por desearlo va a ocurrir.

    De todas formas, la realidad es que, a todos los que somos padres, el resto nos envidian. (y casi todos les tocará)

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *