26 de enero 2012    /   CREATIVIDAD
por
 

Tus vecinos querrán meter mano a tu buzón. Ha llegado el paquete sorpresa

26 de enero 2012    /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

Hasta ahora lo más interesante que podíamos encontrar al abrir el buzón de casa era un buen catálogo con las ofertas de la semana. Pero ya ni eso, desde que a los supermercados les ha dado por reducir la tirada. A excepción del morbo que genera ojear las cartas que le llegan al antiguo inquilino de tu casa, hay pocas razones por las que abrir el buzón. Otra cosa sería recibir una bonita caja sorpresa cada mes.

Eso, abrir el buzón y encontrar un regalo sorpresa es lo que le puede suceder a una niña de Minnesota o a un señor de Brooklyn.  Es decir, a cualquier ciudadano de los Estados Unidos, que es donde funciona Whimsey Box. La extraña caja, o como queramos traducir este nombre, hará que el cartero nos lleve a casa cada mes cinco pequeños trabajos hechos a mano y adaptados a aquello que nos gusta.

Whimsey Box juega con la fantasía y la capacidad de asombro. Reinvidica el handcraft y lo fomenta. Para que nos sorprendan es necesario registrarse su web y señalar cuáles son nuestros gustos. A continuación, debemos pagar 15 dólares al mes porque este juego a base de delicadas manualidades es, además de una comunidad y un espacio inspirador, un negocio. Hecho todo esto, solo queda esperar.

Una horquilla-corazón, un furoshiki, envoltura tradicional japonesa, un pañuelo pintado a mano o una pulsera pueden aparecer en el buzón. Llegarán en un cuidado envoltorio. Tome nota, se la puede enviar a usted mismo o a los hijos de su vecino. Usted o ellos esperarán intrigados la llegada del cartero.

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

Hasta ahora lo más interesante que podíamos encontrar al abrir el buzón de casa era un buen catálogo con las ofertas de la semana. Pero ya ni eso, desde que a los supermercados les ha dado por reducir la tirada. A excepción del morbo que genera ojear las cartas que le llegan al antiguo inquilino de tu casa, hay pocas razones por las que abrir el buzón. Otra cosa sería recibir una bonita caja sorpresa cada mes.

Eso, abrir el buzón y encontrar un regalo sorpresa es lo que le puede suceder a una niña de Minnesota o a un señor de Brooklyn.  Es decir, a cualquier ciudadano de los Estados Unidos, que es donde funciona Whimsey Box. La extraña caja, o como queramos traducir este nombre, hará que el cartero nos lleve a casa cada mes cinco pequeños trabajos hechos a mano y adaptados a aquello que nos gusta.

Whimsey Box juega con la fantasía y la capacidad de asombro. Reinvidica el handcraft y lo fomenta. Para que nos sorprendan es necesario registrarse su web y señalar cuáles son nuestros gustos. A continuación, debemos pagar 15 dólares al mes porque este juego a base de delicadas manualidades es, además de una comunidad y un espacio inspirador, un negocio. Hecho todo esto, solo queda esperar.

Una horquilla-corazón, un furoshiki, envoltura tradicional japonesa, un pañuelo pintado a mano o una pulsera pueden aparecer en el buzón. Llegarán en un cuidado envoltorio. Tome nota, se la puede enviar a usted mismo o a los hijos de su vecino. Usted o ellos esperarán intrigados la llegada del cartero.

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Anfetaminas y LSD: los otros frentes de las guerras
¿Estamos ante el final de la democracia?
OX, el secuestrador de vallas publicitarias minimalista
La ciudad de todos frente a la ciudad neoliberal
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El rollo legal de las cookies

La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

ACEPTAR
Aviso de cookies