31 de enero 2020    /   CREATIVIDAD
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#NOSABEN: un rap hecho por personas sin hogar

31 de enero 2020    /   CREATIVIDAD     por          
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Es raro cruzarse con alguien que vive en el Centro municipal de acogida para personas sin hogar Juan Luis Vives. No están al paso ni a la vista. Están en un lugar de las afueras de Madrid donde el autobús pasa a cuentagotas: una vez cada hora. Están «alejados del mundanal ruido». Así mide Javier Taboada la distancia que separa a estas personas del resto del mundo: en ruido, sonido, música y silencio.

Es así porque Taboada es músico y descifra la vida en música. Es así porque ve que las personas sin hogar están silenciadas. Nadie quiere verlas (qué decir de mirarlas a la cara). Es más fácil hacerse el ciego. Y el sordo. 

Por eso Asociación Garaje pensó convertir a estas personas en música. Que hable un rap por ellos; que una canción les dé voz. Quizá así, cantando, los escuchen más. 

Esta idea se convirtió en taller. Asociación Garaje, con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid, trabajó durante cuatro meses en componer un rap que habla de la vida de algunas personas sin hogar y de lo que sienten:

Escribo pero nada es legible ♪

La gente me mira pero me siento invisible ♪

Me vine obligado pero quiero estar contigo ♪

Hace un año hicieron la convocatoria en este centro de personas sin hogar. Pensaban que solo acudirían jóvenes pero esa idea se desmintió cuando vieron las caras de los interesados: «Vino gente de todas las edades. A las personas mayores les parecía muy curioso. Había más mayores que jóvenes. Es muy reconfortante ver que gente de 60 años también quiere rapear», cuenta Javier Taboada, responsable de proyectos artístico-educativos de Asociación Garaje. «La música, y el arte en general, tiene un potencial brutal y es una forma muy buena de hacer visibles a estos colectivos. Es un modo de convertir a personas anónimas en personas visibles».

Asociación Garaje lleva desde 2002 trabajando con el rap en sus proyectos sociales porque cree que hay que acercarse a las personas mediante la cultura popular. Por sus rimas y porque está pegada al asfalto, esta música urbana engancha. «El rap utiliza la palabra y la música cercana a la calle. Basta tener un poco de destreza para conseguir grandes resultados. No hace falta ser un virtuoso del violín».

#Nosaben

En el taller partieron de una reflexión: ¿qué vamos a contar? Y llegaron a una conclusión: «La gente no sabe lo que les pasa. No saben ni que este centro existe. De ahí sacamos el título del rap: #NOSABEN», cuenta Taboada.

Empezaron a hablar de sus vidas, de su pasado, de sus emociones. Trabajaban con tres educadores para convertir todo aquello en un relato. «Mientras escribían la letra, reflexionaban sobre su vida. Es un ejercicio muy útil porque tiene mucho de autocrítica y de intención de vislumbrar un futuro. Es necesario salir de la dinámica de la caridad», comenta Taboada.

A la vez aprendían a componer melodías. Les enseñaron qué es un loop, qué es un patrón. Llevaron al centro Juan Luis Vives un set de producción y ahí fueron armando el tema. Buscaban un sonido profesional porque la calidad da autoridad. «Esto tiene que estar muy bien hecho», les decían. 

El rap #NOSABEN se ha presentado en un videoclip que muestra sus palabras, sus rostros y su centro «alejado del mundanal ruido». Entre sus voces está también la de Marianne Cardoso. La soprano canta: 

No saben lo que hay grabado en mi piel ni saben cómo he llegado hasta aquí ♪

No saben lo que he tenido que andar ni saben si en mi lugar soy feliz ♪

Hoy los autores del rap no paran de mirar el número de reproducciones del vídeo en YouTube. Quieren que la cifra vuele. Quieren que se sepa quiénes son. Y a la canción acompaña una muestra visual: en el centro Juan Luis Vives, han organizado una exposición de fotografías que muestra su día a día. Están orgullosos de lo que han hecho. «Están orgullosos de lo que son», dice Taboada.

#Nosaben

Nosaben

Nosaben

Nosaben

Nosaben

Es raro cruzarse con alguien que vive en el Centro municipal de acogida para personas sin hogar Juan Luis Vives. No están al paso ni a la vista. Están en un lugar de las afueras de Madrid donde el autobús pasa a cuentagotas: una vez cada hora. Están «alejados del mundanal ruido». Así mide Javier Taboada la distancia que separa a estas personas del resto del mundo: en ruido, sonido, música y silencio.

Es así porque Taboada es músico y descifra la vida en música. Es así porque ve que las personas sin hogar están silenciadas. Nadie quiere verlas (qué decir de mirarlas a la cara). Es más fácil hacerse el ciego. Y el sordo. 

Por eso Asociación Garaje pensó convertir a estas personas en música. Que hable un rap por ellos; que una canción les dé voz. Quizá así, cantando, los escuchen más. 

Esta idea se convirtió en taller. Asociación Garaje, con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid, trabajó durante cuatro meses en componer un rap que habla de la vida de algunas personas sin hogar y de lo que sienten:

Escribo pero nada es legible ♪

La gente me mira pero me siento invisible ♪

Me vine obligado pero quiero estar contigo ♪

Hace un año hicieron la convocatoria en este centro de personas sin hogar. Pensaban que solo acudirían jóvenes pero esa idea se desmintió cuando vieron las caras de los interesados: «Vino gente de todas las edades. A las personas mayores les parecía muy curioso. Había más mayores que jóvenes. Es muy reconfortante ver que gente de 60 años también quiere rapear», cuenta Javier Taboada, responsable de proyectos artístico-educativos de Asociación Garaje. «La música, y el arte en general, tiene un potencial brutal y es una forma muy buena de hacer visibles a estos colectivos. Es un modo de convertir a personas anónimas en personas visibles».

Asociación Garaje lleva desde 2002 trabajando con el rap en sus proyectos sociales porque cree que hay que acercarse a las personas mediante la cultura popular. Por sus rimas y porque está pegada al asfalto, esta música urbana engancha. «El rap utiliza la palabra y la música cercana a la calle. Basta tener un poco de destreza para conseguir grandes resultados. No hace falta ser un virtuoso del violín».

#Nosaben

En el taller partieron de una reflexión: ¿qué vamos a contar? Y llegaron a una conclusión: «La gente no sabe lo que les pasa. No saben ni que este centro existe. De ahí sacamos el título del rap: #NOSABEN», cuenta Taboada.

Empezaron a hablar de sus vidas, de su pasado, de sus emociones. Trabajaban con tres educadores para convertir todo aquello en un relato. «Mientras escribían la letra, reflexionaban sobre su vida. Es un ejercicio muy útil porque tiene mucho de autocrítica y de intención de vislumbrar un futuro. Es necesario salir de la dinámica de la caridad», comenta Taboada.

A la vez aprendían a componer melodías. Les enseñaron qué es un loop, qué es un patrón. Llevaron al centro Juan Luis Vives un set de producción y ahí fueron armando el tema. Buscaban un sonido profesional porque la calidad da autoridad. «Esto tiene que estar muy bien hecho», les decían. 

El rap #NOSABEN se ha presentado en un videoclip que muestra sus palabras, sus rostros y su centro «alejado del mundanal ruido». Entre sus voces está también la de Marianne Cardoso. La soprano canta: 

No saben lo que hay grabado en mi piel ni saben cómo he llegado hasta aquí ♪

No saben lo que he tenido que andar ni saben si en mi lugar soy feliz ♪

Hoy los autores del rap no paran de mirar el número de reproducciones del vídeo en YouTube. Quieren que la cifra vuele. Quieren que se sepa quiénes son. Y a la canción acompaña una muestra visual: en el centro Juan Luis Vives, han organizado una exposición de fotografías que muestra su día a día. Están orgullosos de lo que han hecho. «Están orgullosos de lo que son», dice Taboada.

#Nosaben

Nosaben

Nosaben

Nosaben

Nosaben

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