17 de mayo 2017    /   ENTRETENIMIENTO
por
 

¿Cómo surgió el signo de interrogación?

17 de mayo 2017    /   ENTRETENIMIENTO     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista On fire haciendo clic aquí.

Apenas faltaban unas horas para la salida del sol y el escriba aún no había terminado de copiar aquel endemoniado texto. Hacía tiempo, gracias al Altísimo, que se empleaban algunos signos para separar palabras y facilitar la lectura. Pero la única manera de indicar al lector que lo que venía a continuación era una pregunta era copiando al final de la misma la palabra quaestio en su forma apocopada: qo.

No estaban los tiempos para derrochar pergamino, así que lo mejor era escribirlo en sentido vertical y no horizontal. El texto estaba lleno de preguntas retóricas y el tiempo apremiaba. El trazo del escriba se hizo tan descuidado por las prisas que aquel apócope acabó convertido en un extraño garabato: ? Se encomendó a Dios y rezó porque quien leyera en voz alta aquel manuscrito supiera entender lo que había escrito. Si aquel hermano anónimo escriba como él había conseguido colar la ñ en el alfabeto, ¿por qué él no iba a tener la misma suerte?

interrogacion

Los grandes descubrimientos vienen, a menudo, de casualidades. No hay constancia escrita de que así naciera el signo de interrogación, pero quizá esta historia no esté muy desencaminada. ? y ! son apócopes de las palabras latinas quaestio e interiectio, cuya evolución gráfica derivó en los signos que hoy conocemos.

Prácticamente todas las lenguas los usan para indicar que la oración es una pregunta o denota sorpresa o admiración. La peculiaridad del español, que no podía conformarse con ser como los demás idiomas, es que necesita un símbolo de apertura y uno de cierre para representar en la escritura estas dos entonaciones.

No es solo un capricho de académico revenido. En realidad se debe a una cuestión gramatical. Igual que otras lenguas, como el inglés, modifican la estructura de la frase o colocan ciertos verbos auxiliares para indicar que lo que viene es una frase interrogativa, el español no lo hace. Si alguien te escribe: Estás bien, no puedes saber a simple golpe de vista si te lo pregunta o te lo confirma. Si la frase es corta, como el ejemplo, no hay problema, bastaría un signo de cierre. Pero cuando la interrogación se alarga, ¿dónde debes empezar a cambiar la entonación?

La excepción viene cuando queremos expresar ironía o sorpresa (el equivalente al WTF inglés), donde sí está permitido usar el signo de cierre pero entre paréntesis: Le gusta comer quinoa con tocino (?) y todavía es capaz de adelgazar si se come un barreño (!).

Tras ellos puede ir cualquier otro signo de puntuación, pero nunca NUNCA el punto. Colleja para quien escriba *¿Cuánto cuesta?. Son 10 €. Y si queremos indicar que algo es una pregunta y una exclamación a la vez, la RAE nos permite usar los signos dobles (¡¿Te has casado con ese imbécil?!), tantos como grande sea la sorpresa (y la estupidez del ya marido): (¡¡¡¡¿¿¿¿Te has casado con ese imbécil????!!!!).

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista On fire haciendo clic aquí.

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista On fire haciendo clic aquí.

Apenas faltaban unas horas para la salida del sol y el escriba aún no había terminado de copiar aquel endemoniado texto. Hacía tiempo, gracias al Altísimo, que se empleaban algunos signos para separar palabras y facilitar la lectura. Pero la única manera de indicar al lector que lo que venía a continuación era una pregunta era copiando al final de la misma la palabra quaestio en su forma apocopada: qo.

No estaban los tiempos para derrochar pergamino, así que lo mejor era escribirlo en sentido vertical y no horizontal. El texto estaba lleno de preguntas retóricas y el tiempo apremiaba. El trazo del escriba se hizo tan descuidado por las prisas que aquel apócope acabó convertido en un extraño garabato: ? Se encomendó a Dios y rezó porque quien leyera en voz alta aquel manuscrito supiera entender lo que había escrito. Si aquel hermano anónimo escriba como él había conseguido colar la ñ en el alfabeto, ¿por qué él no iba a tener la misma suerte?

interrogacion

Los grandes descubrimientos vienen, a menudo, de casualidades. No hay constancia escrita de que así naciera el signo de interrogación, pero quizá esta historia no esté muy desencaminada. ? y ! son apócopes de las palabras latinas quaestio e interiectio, cuya evolución gráfica derivó en los signos que hoy conocemos.

Prácticamente todas las lenguas los usan para indicar que la oración es una pregunta o denota sorpresa o admiración. La peculiaridad del español, que no podía conformarse con ser como los demás idiomas, es que necesita un símbolo de apertura y uno de cierre para representar en la escritura estas dos entonaciones.

No es solo un capricho de académico revenido. En realidad se debe a una cuestión gramatical. Igual que otras lenguas, como el inglés, modifican la estructura de la frase o colocan ciertos verbos auxiliares para indicar que lo que viene es una frase interrogativa, el español no lo hace. Si alguien te escribe: Estás bien, no puedes saber a simple golpe de vista si te lo pregunta o te lo confirma. Si la frase es corta, como el ejemplo, no hay problema, bastaría un signo de cierre. Pero cuando la interrogación se alarga, ¿dónde debes empezar a cambiar la entonación?

La excepción viene cuando queremos expresar ironía o sorpresa (el equivalente al WTF inglés), donde sí está permitido usar el signo de cierre pero entre paréntesis: Le gusta comer quinoa con tocino (?) y todavía es capaz de adelgazar si se come un barreño (!).

Tras ellos puede ir cualquier otro signo de puntuación, pero nunca NUNCA el punto. Colleja para quien escriba *¿Cuánto cuesta?. Son 10 €. Y si queremos indicar que algo es una pregunta y una exclamación a la vez, la RAE nos permite usar los signos dobles (¡¿Te has casado con ese imbécil?!), tantos como grande sea la sorpresa (y la estupidez del ya marido): (¡¡¡¡¿¿¿¿Te has casado con ese imbécil????!!!!).

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista On fire haciendo clic aquí.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Los Vengadores vs. Rajoy-Men
Deseos no desvelados pero sí revelados
Piratas de la literatura
5 consejos para sobrevivir en una escuela de arte
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 3
  • Comentarios cerrados.

    Publicidad