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2 de julio 2013    /   CINE/TV
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¿Sabemos qué supone ser otro?

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¿Dejar el juego o saber jugar las cartas que tenemos? Es la pregunta que deja en el aire Orphan Black, una de las últimas producciones de BBC America.
Quizá no quieras pasar de la Estación Huxley si no conoces Orphan Black. No digas que no te he avisado… Visita a la musa

Dejar de ser uno para ser otro

Uno está cansado de ser como es; de las responsabilidades o tareas que realiza, tan rutinarias, tan poco gratificantes; de las relaciones que mantiene de pseudoamistad, de compañerismo forzado… Uno quiere que otro cargue con las responsabilidades y con las culpas. Uno quiere ser otro…
Por eso nos gustan las historias, porque otros se hacen cargo del mundo durante una hora o más.

¿Sabemos qué supone ser otro?

Sarah y Beth
Sarah Manning también pensó que sería cómodo ser otra mujer: robar la identidad de la fallecida Elizabeth Childs, una suicida, morir como Sarah y renacer como una mujer con ropa cara, un jaguar, una casa de diseño y ningún problema. Pero las cosas no son tan sencillas.

«Una rosa, llamada con cualquier otro nombre, todavía huele a rosa» (Shakespeare)


«Una rosa, llamada con cualquier otro nombre, todavía huele a rosa» (Shakespeare), de la misma manera que una mujer, con la identidad de otra mujer, sigue siendo la misma. Sarah descubre que la única manera de salir adelante es hacerse cargo de sí misma, ya sea como Sarah, ya sea como Elizabeth.

Una historia que se mueve entre libros

… anunciados de distintas maneras…

En la Estación Huxley comienza todo…

Orphan Black, Huxley“Proxima parada: estación Huxley”, dice un altavoz.
Un nombre apropiado para una historia de clonación, la historia de nueve mujeres iguales como surgidas de la misma cadena de montaje descrita en Un mundo feliz.

Orphan Black, referencias literarias

El estudio de pintura Rimbaud

Rimbaud es el oscuro y desordenado ático de Felix, un artista joven, homosexual y extravagante como el propio Rimbaud; también anuncia que la historia se vuelve desordenada, precipitada, como un folletín de aventuras. Al final de cada capítulo, un cliffhanger, una advertencia de que todo puede empeorar.

El origen de las especies de Darwin

… Es el complemento de la clon científica: llegan las explicaciones, pocas, sobre cómo y por qué hay nueve mujeres iguales.

La Biblia

… Advierte del peligro de jugar a ser Dios y presenta a la mujer conocida como el ángel furioso.

Cuando Sarah se hace cargo de sí misma

Sin embargo, Orphan Black es más que una entretenida historia de clones. Por encima de todo es la historia de una mujer que aprende a ser responsable.
Sarah se apropia de la identidad de Beth y de sus problemas, pensando que así encontrará, sin lazos, una nueva vida. Cuando descubre que las cosas no son fáciles; ¿debe volver atrás y resucitar como Sarah? La señora S., que acoge a la hija de Sarah, le da una pista: «Ropa cara y un jaguar no te hacen distinta».

Jugar con las cartas que se tienen

Sarah descubre que si quiere recuperar a su hija y vivir tranquila la evasión no es la solución. Conocer a las otras mujeres que son como ella, salidas del mismo laboratorio, le hace comprender que tiene un abanico de elecciones: científica, ama de casa, asesina, policía, mamá… La solución es hacerse cargo de sí misma, y jugar con las cartas que tiene en ese momento.
Sarah toma conciencia de sí misma, de su responsabilidad con su persona, y ahí está la historia de Orphan Black, porque las historias no las hacen los personajes que ven crecer la hierba, sino los que la cortan o la atraviesan detrás de algo o de alguien…

¿Dejar el juego o saber jugar las cartas que tenemos? Es la pregunta que deja en el aire Orphan Black, una de las últimas producciones de BBC America.
Quizá no quieras pasar de la Estación Huxley si no conoces Orphan Black. No digas que no te he avisado… Visita a la musa

Dejar de ser uno para ser otro

Uno está cansado de ser como es; de las responsabilidades o tareas que realiza, tan rutinarias, tan poco gratificantes; de las relaciones que mantiene de pseudoamistad, de compañerismo forzado… Uno quiere que otro cargue con las responsabilidades y con las culpas. Uno quiere ser otro…
Por eso nos gustan las historias, porque otros se hacen cargo del mundo durante una hora o más.

¿Sabemos qué supone ser otro?

Sarah y Beth
Sarah Manning también pensó que sería cómodo ser otra mujer: robar la identidad de la fallecida Elizabeth Childs, una suicida, morir como Sarah y renacer como una mujer con ropa cara, un jaguar, una casa de diseño y ningún problema. Pero las cosas no son tan sencillas.

«Una rosa, llamada con cualquier otro nombre, todavía huele a rosa» (Shakespeare)


«Una rosa, llamada con cualquier otro nombre, todavía huele a rosa» (Shakespeare), de la misma manera que una mujer, con la identidad de otra mujer, sigue siendo la misma. Sarah descubre que la única manera de salir adelante es hacerse cargo de sí misma, ya sea como Sarah, ya sea como Elizabeth.

Una historia que se mueve entre libros

… anunciados de distintas maneras…

En la Estación Huxley comienza todo…

Orphan Black, Huxley“Proxima parada: estación Huxley”, dice un altavoz.
Un nombre apropiado para una historia de clonación, la historia de nueve mujeres iguales como surgidas de la misma cadena de montaje descrita en Un mundo feliz.

Orphan Black, referencias literarias

El estudio de pintura Rimbaud

Rimbaud es el oscuro y desordenado ático de Felix, un artista joven, homosexual y extravagante como el propio Rimbaud; también anuncia que la historia se vuelve desordenada, precipitada, como un folletín de aventuras. Al final de cada capítulo, un cliffhanger, una advertencia de que todo puede empeorar.

El origen de las especies de Darwin

… Es el complemento de la clon científica: llegan las explicaciones, pocas, sobre cómo y por qué hay nueve mujeres iguales.

La Biblia

… Advierte del peligro de jugar a ser Dios y presenta a la mujer conocida como el ángel furioso.

Cuando Sarah se hace cargo de sí misma

Sin embargo, Orphan Black es más que una entretenida historia de clones. Por encima de todo es la historia de una mujer que aprende a ser responsable.
Sarah se apropia de la identidad de Beth y de sus problemas, pensando que así encontrará, sin lazos, una nueva vida. Cuando descubre que las cosas no son fáciles; ¿debe volver atrás y resucitar como Sarah? La señora S., que acoge a la hija de Sarah, le da una pista: «Ropa cara y un jaguar no te hacen distinta».

Jugar con las cartas que se tienen

Sarah descubre que si quiere recuperar a su hija y vivir tranquila la evasión no es la solución. Conocer a las otras mujeres que son como ella, salidas del mismo laboratorio, le hace comprender que tiene un abanico de elecciones: científica, ama de casa, asesina, policía, mamá… La solución es hacerse cargo de sí misma, y jugar con las cartas que tiene en ese momento.
Sarah toma conciencia de sí misma, de su responsabilidad con su persona, y ahí está la historia de Orphan Black, porque las historias no las hacen los personajes que ven crecer la hierba, sino los que la cortan o la atraviesan detrás de algo o de alguien…

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