15 de diciembre 2011    /   ENTRETENIMIENTO
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Otra forma de hablar de Irak

15 de diciembre 2011    /   ENTRETENIMIENTO     por          
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En los últimos años, Irak ha acaparado multitud de portadas. Pero son las historias que menos interesan a la prensa internacional las que más importan a Metrography, la agencia que se ha propuesto cambiar el fotoperiodismo iraquí.

 Fotógrafos y cámaras tienen asumido el papel de ojos de Occidente. Sus objetivos captan las imágenes de lo que sucede en los lugares más lejanos, desconocidos o conflictivos del planeta para que ‘las consuman’ la otra parte del mismo. Pero ¿sus conocimientos fotográficos son suficientes como para confiarles esa responsabilidad? Sebastian Meyer no está seguro: “Los fotógrafos occidentales trabajan en todo el mundo. Pero no tienen el derecho exclusivo de fotografiar el planeta”.

Aunque pueda parecerlo, sus palabras no esconden resentimiento. Más que nada porque él mismo es fotógrafo, y estadounidense, para más señas. Pero sobre todo es objetivo, o más bien perdió buena parte de su subjetividad cuando viajó a Irak hace un par de años. “He visto tantas fotos de Irak captadas por fotógrafos estadounidenses… Me encantaría ver a Estados Unidos a través de la lente de un fotógrafo iraquí”.

Desde que en 2009, Kamaran, un fotógrafo iraquí, fundase su propia agencia, Metrography, el deseo de Meyer está mucho más cerca de convertirse en realidad. “Kamaran y yo somos amigos desde 2008. Un año después creó Metrography y me pidió que le ayudase con el proyecto. En ese momento trabajaba como freelance para varios medios estadounidenses, pero sabía que lo que me proponía Kamaran era algo apasionante”.

Su intuición no le falló. Pese a los dubitativos comienzos, Metrography pronto encontró su razón de ser: “El primer año fue lento. Empezamos a trabajar con imágenes de archivo y pensamos en captar de primera mano las imágenes de las noticias de portada. Pero pronto nos dimos cuenta de que podíamos hacer algo mucho más importante: crear una nueva cultura de narración en el fotoperiodismo iraquí”.

Metrography empezaba su andadura como la primera agencia fotográfica de Irak cuya misión principal iba a ser la de representar a los fotógrafos del país y su trabajo. Aunque lo que realmente define al proyecto de Kamaran y Meyer, es su forma de trabajar: “Dejamos las ‘breaking news’ para las agencias internacionales que cubren este tipo de noticias de forma excelente y nos centramos en los retratos y en las fotografías que cuentan una historia íntima”.

Por eso, además de agencia, Metrography es una escuela en la que los fotógrafos iraquíes pueden aprender el arte del ‘storytelling fotográfico’. Meyer explica claramente por qué prefiere a los fotógrafos del país: “Conocen el terreno mejor que nadie. Conocen a la gente, los lugares y las historias porque son de Najaf, Dohuk, Kut, Baquba… Además, saben el idioma y comparten la misma cultura por lo que pueden llegar a sentirse parte de la historia”.

Con el tiempo, Metrography se propone crear un banco de imágenes propias. Pero, quizá, su reto más ambicioso sea el que Meyer tiene en mente desde que se unió al proyecto: que los fotógrafos iraquíes fotografíen el mundo al igual que el mundo fotografía a Irak. Según su opinión, “con ello gozaríamos de una perspectiva de la que ahora carecemos”. Y pone un ejemplo: “Recientemente me reuní con Kamaran en el sur de Francia para asistir a un festival. Antes de llegar allí, Kamaran estuvo en Paris y en Ámsterdam donde se reunió con otros iraquíes que residen en ambas ciudades y le contaron numerosas historias ocurridas en sus comunidades. ¿Quién, si no un fotógrafo iraquí, podría tener acceso a este tipo de historias”.

Un fotógrafo entre nosotros

En junio, Metrography realizó un taller intensivo en Suleimaniya, la región kurda de Irak. Uno de los participantes, Ahmed Al Husseini, decidió centrar su trabajo en los árabes que habían huido a esa región para escapar de la violencia y que ahora trabajan allí como jornaleros. Al igual que ellos, Al Hussein es árabe y tampoco habla kurdo. Compartía con ellos la sensación de estar desplazado y fuera de lugar en su propio país.

The Good Husband

Una de las historias cotidianas fotografiadas por Metropgraphy es la del matrimonio formado por el Dr. Omed Ali Hama Salih (32 años) y la abogada Soma Hussain. Llevan cinco años casados y tienen un hijo de seis meses. La jornada laboral de Omed es de cinco horas al día, aunque tiene doble turno tres veces a la semana.

 

 

 

En los últimos años, Irak ha acaparado multitud de portadas. Pero son las historias que menos interesan a la prensa internacional las que más importan a Metrography, la agencia que se ha propuesto cambiar el fotoperiodismo iraquí.

 Fotógrafos y cámaras tienen asumido el papel de ojos de Occidente. Sus objetivos captan las imágenes de lo que sucede en los lugares más lejanos, desconocidos o conflictivos del planeta para que ‘las consuman’ la otra parte del mismo. Pero ¿sus conocimientos fotográficos son suficientes como para confiarles esa responsabilidad? Sebastian Meyer no está seguro: “Los fotógrafos occidentales trabajan en todo el mundo. Pero no tienen el derecho exclusivo de fotografiar el planeta”.

Aunque pueda parecerlo, sus palabras no esconden resentimiento. Más que nada porque él mismo es fotógrafo, y estadounidense, para más señas. Pero sobre todo es objetivo, o más bien perdió buena parte de su subjetividad cuando viajó a Irak hace un par de años. “He visto tantas fotos de Irak captadas por fotógrafos estadounidenses… Me encantaría ver a Estados Unidos a través de la lente de un fotógrafo iraquí”.

Desde que en 2009, Kamaran, un fotógrafo iraquí, fundase su propia agencia, Metrography, el deseo de Meyer está mucho más cerca de convertirse en realidad. “Kamaran y yo somos amigos desde 2008. Un año después creó Metrography y me pidió que le ayudase con el proyecto. En ese momento trabajaba como freelance para varios medios estadounidenses, pero sabía que lo que me proponía Kamaran era algo apasionante”.

Su intuición no le falló. Pese a los dubitativos comienzos, Metrography pronto encontró su razón de ser: “El primer año fue lento. Empezamos a trabajar con imágenes de archivo y pensamos en captar de primera mano las imágenes de las noticias de portada. Pero pronto nos dimos cuenta de que podíamos hacer algo mucho más importante: crear una nueva cultura de narración en el fotoperiodismo iraquí”.

Metrography empezaba su andadura como la primera agencia fotográfica de Irak cuya misión principal iba a ser la de representar a los fotógrafos del país y su trabajo. Aunque lo que realmente define al proyecto de Kamaran y Meyer, es su forma de trabajar: “Dejamos las ‘breaking news’ para las agencias internacionales que cubren este tipo de noticias de forma excelente y nos centramos en los retratos y en las fotografías que cuentan una historia íntima”.

Por eso, además de agencia, Metrography es una escuela en la que los fotógrafos iraquíes pueden aprender el arte del ‘storytelling fotográfico’. Meyer explica claramente por qué prefiere a los fotógrafos del país: “Conocen el terreno mejor que nadie. Conocen a la gente, los lugares y las historias porque son de Najaf, Dohuk, Kut, Baquba… Además, saben el idioma y comparten la misma cultura por lo que pueden llegar a sentirse parte de la historia”.

Con el tiempo, Metrography se propone crear un banco de imágenes propias. Pero, quizá, su reto más ambicioso sea el que Meyer tiene en mente desde que se unió al proyecto: que los fotógrafos iraquíes fotografíen el mundo al igual que el mundo fotografía a Irak. Según su opinión, “con ello gozaríamos de una perspectiva de la que ahora carecemos”. Y pone un ejemplo: “Recientemente me reuní con Kamaran en el sur de Francia para asistir a un festival. Antes de llegar allí, Kamaran estuvo en Paris y en Ámsterdam donde se reunió con otros iraquíes que residen en ambas ciudades y le contaron numerosas historias ocurridas en sus comunidades. ¿Quién, si no un fotógrafo iraquí, podría tener acceso a este tipo de historias”.

Un fotógrafo entre nosotros

En junio, Metrography realizó un taller intensivo en Suleimaniya, la región kurda de Irak. Uno de los participantes, Ahmed Al Husseini, decidió centrar su trabajo en los árabes que habían huido a esa región para escapar de la violencia y que ahora trabajan allí como jornaleros. Al igual que ellos, Al Hussein es árabe y tampoco habla kurdo. Compartía con ellos la sensación de estar desplazado y fuera de lugar en su propio país.

The Good Husband

Una de las historias cotidianas fotografiadas por Metropgraphy es la del matrimonio formado por el Dr. Omed Ali Hama Salih (32 años) y la abogada Soma Hussain. Llevan cinco años casados y tienen un hijo de seis meses. La jornada laboral de Omed es de cinco horas al día, aunque tiene doble turno tres veces a la semana.

 

 

 

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