4 de julio 2018    /   CREATIVIDAD
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‘Papeles de cine’: cómo representar películas con bolígrafos y material de escritorio

4 de julio 2018    /   CREATIVIDAD     por          
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Un pliegue o un pequeño rasguño en un papel pueden ser una tara o un detalle que lo convierta en una obra de arte. Depende del talento o la intención. Una prueba de ello es Papeles de cine, el homenaje al séptimo arte que Atipo y Minke hicieron mezclando creatividad, origami y poesía visual.

«Papeles de cine fue la campaña de lanzamiento de Galería de papeles, una herramienta para hacer llegar al gran público el mundo de los papeles creativos, que permite elegir una referencia por el uso, gramaje, color, textura, sellos medioambientales… La campaña se componía de un pack con las fichas de las películas y otras piezas como los pósteres, el vídeo de presentación o unos dípticos», comenta Patricia Expolio Carralero de Minke, que cede la palabra a Raúl García del Pomar e Ismael González, miembros del estudio Atipo, que explican en qué consiste el proyecto desde el punto de vista creativo.

«El concepto juega con la doble acepción de su significado. Por un a lado, ‘papel’, que es tanto una hoja delgada para escribir, como el personaje que representa un actor. Por otro, ‘de cine’ puede ser ‘propio de una película’, pero también una expresión coloquial para decir que algo es magnífico, fuera de lo común, de gran calidad. Además, el mundo del cine es muy icónico y reconocible por un gran público, y este es un proyecto que necesita de la complicidad del ‘espectador’».

Minke es una empresa online de producción gráfica. Como ellos explican, se parece a «una imprenta del siglo XXII». La compañía asesora a los diseñadores y agencias de publicidad a la hora de desarrollar un proyecto que implique utilizar imprenta, papeles, tintas, golpes en seco, troqueles o encuadernación y todo tipo de técnicas relacionadas con esa disciplina.

Cuando se definen como empresa, destacan «tener un área de confort muy pequeña y un grado de exigencia máxima, hasta donde permita la técnica». Sin embargo, para que los posibles clientes se convenzan de que esa filosofía es cierta, hace falta mucho más que un buen lema. Hay que demostrarlo con pruebas.

Para ello, de forma periódica, ponen en marcha proyectos que muestran de manera creativa las posibilidades de los papeles y de las técnicas de impresión. Por ejemplo, Antes de perder la esperanza, Mapa mental o Happy White Year, un elegante calendario en el que el color blanco es el protagonista. A ellos se les sumó un tercero: Papeles de cine.

Una de las premisas de Atipo a la hora de abordar Papeles de cine fue evitar caer en lo espectacular. Deseaban componer las piezas partiendo de un gran concepto que debía resolverse con soluciones muy sencillas pero fáciles de entender por un público mayoritario.

«Queríamos ser capaces de representar las películas con las herramientas que se pueden tener encima de una mesa de escritorio: clips, tijeras, bolígrafos… De esa forma, para manipular los papeles que representan las películas no se utilizó ningún proceso mecánico. Se trabajó a mano, doblando, quemando, rasgando o cortando el papel».

Ese proceso condicionó la selección de las películas. Lejos de responder a los deseos o gustos de diseñadores y cliente, la elección dependía de si podían o no ser recreadas con éxito bajo esas condiciones materiales.

«Cuando teníamos la mesa llena de papeles, a veces era el título el que nos llevaba a un tipo de manipulación y, en otras ocasiones, el estar enredando y probando hacía que la película apareciese ante nuestros ojos», recuerdan desde Atipo.

Una vez decididos la película y el concepto, el siguiente paso era elegir el papel que, por textura, color y facilidades de manipulado, mejor se adaptase a esa ejecución.

«Por ejemplo en Bonnie and Clide era un azul oscuro. Elegimos el papel Gmund 3 Flow Blue que tiene una textura tipo traje de chaqueta que iba en línea con todo el concepto. Para Tiburón también necesitábamos un azul pero, en este caso, que tuviera ciertos reflejos, como cuando incide el sol sobre el agua del mar. De ahí que eligiéramos Curious Cosmic Blue Planet», explica Patricia Expolio Carralero.


El resultado final son 15 piezas que, gracias a la creatividad de Atipo, transmiten perfectamente la esencia de otras tantas películas. Al menos eso afirman todos los que las han visto ¿te atreves a intentar adivinarlas tú? Las soluciones al final del post.



SOLUCIONES: En orden de aparición, Frankenstein, Farenheit 451, Tiburón, Drácula, El acorazado Potemkin, Smoke, Psicosis, Alien y La ventana indiscreta.

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Un pliegue o un pequeño rasguño en un papel pueden ser una tara o un detalle que lo convierta en una obra de arte. Depende del talento o la intención. Una prueba de ello es Papeles de cine, el homenaje al séptimo arte que Atipo y Minke hicieron mezclando creatividad, origami y poesía visual.

«Papeles de cine fue la campaña de lanzamiento de Galería de papeles, una herramienta para hacer llegar al gran público el mundo de los papeles creativos, que permite elegir una referencia por el uso, gramaje, color, textura, sellos medioambientales… La campaña se componía de un pack con las fichas de las películas y otras piezas como los pósteres, el vídeo de presentación o unos dípticos», comenta Patricia Expolio Carralero de Minke, que cede la palabra a Raúl García del Pomar e Ismael González, miembros del estudio Atipo, que explican en qué consiste el proyecto desde el punto de vista creativo.

«El concepto juega con la doble acepción de su significado. Por un a lado, ‘papel’, que es tanto una hoja delgada para escribir, como el personaje que representa un actor. Por otro, ‘de cine’ puede ser ‘propio de una película’, pero también una expresión coloquial para decir que algo es magnífico, fuera de lo común, de gran calidad. Además, el mundo del cine es muy icónico y reconocible por un gran público, y este es un proyecto que necesita de la complicidad del ‘espectador’».

Minke es una empresa online de producción gráfica. Como ellos explican, se parece a «una imprenta del siglo XXII». La compañía asesora a los diseñadores y agencias de publicidad a la hora de desarrollar un proyecto que implique utilizar imprenta, papeles, tintas, golpes en seco, troqueles o encuadernación y todo tipo de técnicas relacionadas con esa disciplina.

Cuando se definen como empresa, destacan «tener un área de confort muy pequeña y un grado de exigencia máxima, hasta donde permita la técnica». Sin embargo, para que los posibles clientes se convenzan de que esa filosofía es cierta, hace falta mucho más que un buen lema. Hay que demostrarlo con pruebas.

Para ello, de forma periódica, ponen en marcha proyectos que muestran de manera creativa las posibilidades de los papeles y de las técnicas de impresión. Por ejemplo, Antes de perder la esperanza, Mapa mental o Happy White Year, un elegante calendario en el que el color blanco es el protagonista. A ellos se les sumó un tercero: Papeles de cine.

Una de las premisas de Atipo a la hora de abordar Papeles de cine fue evitar caer en lo espectacular. Deseaban componer las piezas partiendo de un gran concepto que debía resolverse con soluciones muy sencillas pero fáciles de entender por un público mayoritario.

«Queríamos ser capaces de representar las películas con las herramientas que se pueden tener encima de una mesa de escritorio: clips, tijeras, bolígrafos… De esa forma, para manipular los papeles que representan las películas no se utilizó ningún proceso mecánico. Se trabajó a mano, doblando, quemando, rasgando o cortando el papel».

Ese proceso condicionó la selección de las películas. Lejos de responder a los deseos o gustos de diseñadores y cliente, la elección dependía de si podían o no ser recreadas con éxito bajo esas condiciones materiales.

«Cuando teníamos la mesa llena de papeles, a veces era el título el que nos llevaba a un tipo de manipulación y, en otras ocasiones, el estar enredando y probando hacía que la película apareciese ante nuestros ojos», recuerdan desde Atipo.

Una vez decididos la película y el concepto, el siguiente paso era elegir el papel que, por textura, color y facilidades de manipulado, mejor se adaptase a esa ejecución.

«Por ejemplo en Bonnie and Clide era un azul oscuro. Elegimos el papel Gmund 3 Flow Blue que tiene una textura tipo traje de chaqueta que iba en línea con todo el concepto. Para Tiburón también necesitábamos un azul pero, en este caso, que tuviera ciertos reflejos, como cuando incide el sol sobre el agua del mar. De ahí que eligiéramos Curious Cosmic Blue Planet», explica Patricia Expolio Carralero.


El resultado final son 15 piezas que, gracias a la creatividad de Atipo, transmiten perfectamente la esencia de otras tantas películas. Al menos eso afirman todos los que las han visto ¿te atreves a intentar adivinarlas tú? Las soluciones al final del post.



SOLUCIONES: En orden de aparición, Frankenstein, Farenheit 451, Tiburón, Drácula, El acorazado Potemkin, Smoke, Psicosis, Alien y La ventana indiscreta.

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