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13 de diciembre 2016    /   CREATIVIDAD
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Una exposición para el que quiera pecar en Navidad

13 de diciembre 2016    /   CREATIVIDAD     por          
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Las navidades pueden sacar lo peor de las personas. Que tire la primera piedra el que, en estas fechas, no ha caído en la gula. O no ha sentido envidia al ver los regalos de otros. O ha sido rehén del egoísmo al comprar su «amigo invisible».

Todo ello sin hablar de la lujuria de la cena de empresa que se desmadra. O la ira provocada por los comentarios del cuñado de turno. Definitivamente, las navidades son una época que da mucha pereza.

Por estas razones la gente de La Fiambrera pensó que las navidades podría ser buenas fechas para organizar una exposición sobre los pecados capitales.

«Para quien no se lo toma de una forma muy religiosa, las navidades son un ocasión para ver a la familia, a los amigos… Tienen un lado lúdico y, a la vez, nos apetece provocar un poco y generar debate», explica Ruth López-Diéguez, responsable de La Fiambrera junto a Maite Valderrama.

Al igual que las navidades, la exposición de La Fiambrera se ha convertido en una especie de tradición que se repite anualmente. «Cuando abrimos, organizamos una exposición colectiva para presentarnos a nosotros y a nuestros artistas. Cuando celebramos el primer aniversario, decidimos hacer otra exposición colectiva, pero con un tema: el viaje. Como funcionó muy bien y se vendió mucho, hemos hecho de eso una tradición».

El mayor problema a la hora de organizar la muestra ha sido cómo repartir los pecados. Los Capitales apenas son siete. Los artistas suman una veintena larga, entre los que se encuentran Sergio Mora, Jorge Alderete, Curro Suárez, Shag, Sonia Pulido y Richie Fahey.

«En principio hicimos un reparto según los estilos y las temáticas que suele tratar cada autor. A unos nos parecía que les pegaba la lujuria, a otros la ira… Hubo gente que se sentía más a gusto haciendo otro pecado, lo hablaron con nosotras y cambiaron. La gula y la lujuria, por ejemplo, se llevaron la palma en cuanto a número de piezas».

Esta querencia de los autores por algunos pecados no es, necesariamente, una muestra de su personalidad. Por otra parte, desde que se inventó el psicoanálisis, eso tampoco se puede negar categóricamente.

«En algunos casos les encaja perfectamente. No porque parezcan personas especialmente pecaminosas, sino porque su estilo va muy bien con ese pecado. A otros, que tienen una obra más personal o mas íntima, sí que los ves más reflejados, como en el caso de Roberta Marrero o Toxicómano callejero».

Pecado capital se inaugurará el próximo viernes 16 de diciembre con una fiesta en la que habrá música en directo y cócteles. Permanecerá abierta hasta el 28 de enero, tiempo más que suficiente para que los que deseen aprovechar para hacer un regalo navideño puedan agotar todas las piezas. Los precios oscilan ente los 200 y los 4000 euros.

Aquellos que no tengan ya sitio para colgar más arte en sus propiedades, pueden hacerse con uno de los juegos de postales que reproducirán los trabajos. Podrán adquirirlos en la propia Fiambrera que, además de galería, es una tienda con productos verdaderamente soberbios. Que también es un pecado, todo sea dicho.

Las navidades pueden sacar lo peor de las personas. Que tire la primera piedra el que, en estas fechas, no ha caído en la gula. O no ha sentido envidia al ver los regalos de otros. O ha sido rehén del egoísmo al comprar su «amigo invisible».

Todo ello sin hablar de la lujuria de la cena de empresa que se desmadra. O la ira provocada por los comentarios del cuñado de turno. Definitivamente, las navidades son una época que da mucha pereza.

Por estas razones la gente de La Fiambrera pensó que las navidades podría ser buenas fechas para organizar una exposición sobre los pecados capitales.

«Para quien no se lo toma de una forma muy religiosa, las navidades son un ocasión para ver a la familia, a los amigos… Tienen un lado lúdico y, a la vez, nos apetece provocar un poco y generar debate», explica Ruth López-Diéguez, responsable de La Fiambrera junto a Maite Valderrama.

Al igual que las navidades, la exposición de La Fiambrera se ha convertido en una especie de tradición que se repite anualmente. «Cuando abrimos, organizamos una exposición colectiva para presentarnos a nosotros y a nuestros artistas. Cuando celebramos el primer aniversario, decidimos hacer otra exposición colectiva, pero con un tema: el viaje. Como funcionó muy bien y se vendió mucho, hemos hecho de eso una tradición».

El mayor problema a la hora de organizar la muestra ha sido cómo repartir los pecados. Los Capitales apenas son siete. Los artistas suman una veintena larga, entre los que se encuentran Sergio Mora, Jorge Alderete, Curro Suárez, Shag, Sonia Pulido y Richie Fahey.

«En principio hicimos un reparto según los estilos y las temáticas que suele tratar cada autor. A unos nos parecía que les pegaba la lujuria, a otros la ira… Hubo gente que se sentía más a gusto haciendo otro pecado, lo hablaron con nosotras y cambiaron. La gula y la lujuria, por ejemplo, se llevaron la palma en cuanto a número de piezas».

Esta querencia de los autores por algunos pecados no es, necesariamente, una muestra de su personalidad. Por otra parte, desde que se inventó el psicoanálisis, eso tampoco se puede negar categóricamente.

«En algunos casos les encaja perfectamente. No porque parezcan personas especialmente pecaminosas, sino porque su estilo va muy bien con ese pecado. A otros, que tienen una obra más personal o mas íntima, sí que los ves más reflejados, como en el caso de Roberta Marrero o Toxicómano callejero».

Pecado capital se inaugurará el próximo viernes 16 de diciembre con una fiesta en la que habrá música en directo y cócteles. Permanecerá abierta hasta el 28 de enero, tiempo más que suficiente para que los que deseen aprovechar para hacer un regalo navideño puedan agotar todas las piezas. Los precios oscilan ente los 200 y los 4000 euros.

Aquellos que no tengan ya sitio para colgar más arte en sus propiedades, pueden hacerse con uno de los juegos de postales que reproducirán los trabajos. Podrán adquirirlos en la propia Fiambrera que, además de galería, es una tienda con productos verdaderamente soberbios. Que también es un pecado, todo sea dicho.

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Opiniones 1
  • Creo que la imagen que ilustra el artículo es muy desafortunada. La temática de los 7 pecados con el rollo navideño es interesante, pero que alguien me explique la relación directa de la bulimia con lo que se supone como gula (?). A lo que se añade el punto de «glamour» de princesa Disney.
    Viendo otras obras del mismo artista creo que el mensaje que trata de transmitir son los aspectos oscuros de una sociedad que gira en torno al aspecto. Por eso creo que la imagen se ha metido con calzador en esta exposición de pecados capitales. Supongo que para dar más «caché» cuando no era necesario porque ya hay obras buenas.
    La bulimia no viene de un pecado y no es un pecado, es una enfermedad. Me parece bastante detestable la asociación de la imagen con la gula, y que justo sea la que ilustre el artículo sobre la exposición.
    Creo que sólo puede llevar a una confirmación peligrosa de un pensamiento y una asociación equivocada de conceptos, sobre todo en adolescentes (y no tan adolescentes) con trastornos alimenticios que lean esta página.

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