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9 de febrero 2016    /   IDEAS
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La conspiración contra los pezones oscuros

9 de febrero 2016    /   IDEAS     por          
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La tercera vez que escucho en menos de un semana un comentario despectivo sobre los pezones oscuros en una serie o película pienso que no es normal. La ciencia enseña que si un suceso pasa una vez es un accidente. Dos veces, coincidencia. Tres veces, demuestra un patrón.

El primer comentario sobre los pezones oscuros fue en Catastrophe. Los protagonistas discuten por falta de sexo y ella suelta: «¡Tengo los pezones negros por dar el pecho!». Vaya gusto caprichoso el del tipo, pienso.

El segundo comentario, en la comedia española Tres bodas de más. La protagonista no sabe cómo callar a un bebé que cuida por un momentito y le mete su pezón en la boca. El truco funciona. La madre vuelve y grita: «¡Zorra! Con tu pezón negro lo vas a traumatizar». ¿Esta línea de diálogo es propia de una persona que existe en el mundo real?, pienso y siento inquietud.

Por último, encuentro en blogs y foros de cine una oleada de comentarios —de hombres y mujeres— mostrando reparo, asco o disgusto por los pezones oscuros de Charlotte Gainsbourg en Nymphomaniac. «La Gainsbourg tiene esos pezones porque estaba dando de mamar cuando rodó la película», escribe alguien a modo de justificación, como quien dice «pobrecita, no se lo tengáis en cuenta».

A las mujeres se les exige ser mamás —somos muy modernos, pero sí—, pero no debe coger peso y tiene la obligación de alisarse las estrías y aclarar los pezones. El ideal cosmético es el rosa pálido, aunque sea discordante con las características raciales. Para conseguirlo tiene una amplia gama de productos blanqueantes: cremas, barritas y pastillas anunciadas por mujeres rubias o asiáticas (la globalización es asuecarse). Productos que prometen aclarar los pezones en una semana.

Blanqueamiento de pezones

Las mujeres sin recursos deben acudir a remedios caseros: embadurnarse los pezones con yogur natural o frotarse un limón partido por la mitad. En ningún caso, ni la ciencia cosmética —¿ciencia?— ni los remedios caseros son válidos para las mujeres con la piel oscura. Los pezones oscuros elevados a la categoría de drama tanto como una regla dolorosa.

Cenicienta y los pezones

 

Los pezones negros están relegados a las páginas pornográficas: son objeto de fetiche, cosa de viciosos (big-big-black-black-nipples). La naturaleza convertida en mercancía obscena.

Las jóvenes mamás y los pezones «naturales»

En foros de mamás (en castellano) es fácil encontrar preguntas de madres jóvenes quejándose de tener los pezones negros y pidiendo consejos para que vuelvan a tener «su color natural». ¿Acaso los pezones oscuros son síntoma de una enfermedad?

Las respuestas van desde el «no te preocupes» a «frótate los pezones con limón» o «ponte yogur natural» y «dale leche artificial si quieres lucir unos pezones bonitos». Aquí la duda es si los maridos de estas jóvenes mamás son mastuerzos obsesionados con los pezones claros o son ellas quienes se castigan a sí mismas por no seguir un canon estético.

El pajarito es azul; los pezones, de ninguna manera

En Twitter una oleada de hombres y mujeres jóvenes, la mayoría jóvenes latinoamericanos, expresan su asco o rechazo por los pezones negros. Unos se quejan de quienes suben fotografías con pezones oscuros y otras de piel oscura presumen de tenerlos claros «no como la mayoría de las tuiteras».

Una usuaria con más de 100.000 seguidores escribe: «Cualquier tortillera con pezones negros se cree modelo» y su corte de amigas virtuales ríen la tontería. Deben ser del club de los pezones rosas (y que apuntan al cielo).

Un joven reggaetonero que objetivamente hablando no daría para galán en ninguna telenovela escribe: «No me hables si tienes los pezones negros. Me dan asco». ¡Piensa así y pocas roscas te comerás!, pienso.

¿En qué momento una asamblea de un millar de mujeres decidió que los pezones debían ser claros (y el ano, también)? ¿En qué momento una característica que es propia de una parte de la población femenina, por raza y por edad, se convirtió en un canon estético?

Que la nueva Barbie tenga curvas como una mujer real no es suficiente. Cada Barbie desnuda debería tener pezones-sorpresa: unos rosas, otros marrones, otros negros… ¿Sexualizar? ¡No! Normalizar antes que esta tontería de la discriminación pezonil se nos escape de las manos.

—————————

-Imagen de portada (recortada de la original): Lori Overland con licencia Creative Commons

-Viñeta parodia de la Cenicienta del autor del artículo

PRÓXIMAMENTE:

Los cuarentones que dicen «dice mi madre que…»

 

 

La tercera vez que escucho en menos de un semana un comentario despectivo sobre los pezones oscuros en una serie o película pienso que no es normal. La ciencia enseña que si un suceso pasa una vez es un accidente. Dos veces, coincidencia. Tres veces, demuestra un patrón.

El primer comentario sobre los pezones oscuros fue en Catastrophe. Los protagonistas discuten por falta de sexo y ella suelta: «¡Tengo los pezones negros por dar el pecho!». Vaya gusto caprichoso el del tipo, pienso.

El segundo comentario, en la comedia española Tres bodas de más. La protagonista no sabe cómo callar a un bebé que cuida por un momentito y le mete su pezón en la boca. El truco funciona. La madre vuelve y grita: «¡Zorra! Con tu pezón negro lo vas a traumatizar». ¿Esta línea de diálogo es propia de una persona que existe en el mundo real?, pienso y siento inquietud.

Por último, encuentro en blogs y foros de cine una oleada de comentarios —de hombres y mujeres— mostrando reparo, asco o disgusto por los pezones oscuros de Charlotte Gainsbourg en Nymphomaniac. «La Gainsbourg tiene esos pezones porque estaba dando de mamar cuando rodó la película», escribe alguien a modo de justificación, como quien dice «pobrecita, no se lo tengáis en cuenta».

A las mujeres se les exige ser mamás —somos muy modernos, pero sí—, pero no debe coger peso y tiene la obligación de alisarse las estrías y aclarar los pezones. El ideal cosmético es el rosa pálido, aunque sea discordante con las características raciales. Para conseguirlo tiene una amplia gama de productos blanqueantes: cremas, barritas y pastillas anunciadas por mujeres rubias o asiáticas (la globalización es asuecarse). Productos que prometen aclarar los pezones en una semana.

Blanqueamiento de pezones

Las mujeres sin recursos deben acudir a remedios caseros: embadurnarse los pezones con yogur natural o frotarse un limón partido por la mitad. En ningún caso, ni la ciencia cosmética —¿ciencia?— ni los remedios caseros son válidos para las mujeres con la piel oscura. Los pezones oscuros elevados a la categoría de drama tanto como una regla dolorosa.

Cenicienta y los pezones

 

Los pezones negros están relegados a las páginas pornográficas: son objeto de fetiche, cosa de viciosos (big-big-black-black-nipples). La naturaleza convertida en mercancía obscena.

Las jóvenes mamás y los pezones «naturales»

En foros de mamás (en castellano) es fácil encontrar preguntas de madres jóvenes quejándose de tener los pezones negros y pidiendo consejos para que vuelvan a tener «su color natural». ¿Acaso los pezones oscuros son síntoma de una enfermedad?

Las respuestas van desde el «no te preocupes» a «frótate los pezones con limón» o «ponte yogur natural» y «dale leche artificial si quieres lucir unos pezones bonitos». Aquí la duda es si los maridos de estas jóvenes mamás son mastuerzos obsesionados con los pezones claros o son ellas quienes se castigan a sí mismas por no seguir un canon estético.

El pajarito es azul; los pezones, de ninguna manera

En Twitter una oleada de hombres y mujeres jóvenes, la mayoría jóvenes latinoamericanos, expresan su asco o rechazo por los pezones negros. Unos se quejan de quienes suben fotografías con pezones oscuros y otras de piel oscura presumen de tenerlos claros «no como la mayoría de las tuiteras».

Una usuaria con más de 100.000 seguidores escribe: «Cualquier tortillera con pezones negros se cree modelo» y su corte de amigas virtuales ríen la tontería. Deben ser del club de los pezones rosas (y que apuntan al cielo).

Un joven reggaetonero que objetivamente hablando no daría para galán en ninguna telenovela escribe: «No me hables si tienes los pezones negros. Me dan asco». ¡Piensa así y pocas roscas te comerás!, pienso.

¿En qué momento una asamblea de un millar de mujeres decidió que los pezones debían ser claros (y el ano, también)? ¿En qué momento una característica que es propia de una parte de la población femenina, por raza y por edad, se convirtió en un canon estético?

Que la nueva Barbie tenga curvas como una mujer real no es suficiente. Cada Barbie desnuda debería tener pezones-sorpresa: unos rosas, otros marrones, otros negros… ¿Sexualizar? ¡No! Normalizar antes que esta tontería de la discriminación pezonil se nos escape de las manos.

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-Imagen de portada (recortada de la original): Lori Overland con licencia Creative Commons

-Viñeta parodia de la Cenicienta del autor del artículo

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Opiniones 11
  • Nunca había escuchado eso de que el pezon oscuro no gustaba. Esto de verdad es cierto? Me quedo perpleja. Yo que trabajo en una maternidad donde veo tetas a porrillo, de diferentes tamaños, formas, colores. Viva la diversidad pezonil.

  • Vamos a ver, el autor del articulo dice que esta semana ha escuchado lo de los pezones negros tres veces y por eso hay conspiracion.

    Una de las veces en las que lo ha escuchado es en la pelicula española mas tonta que se estrenó en 2013.

    Otra son comentarios en foros sobre otra pelicula del 2013.

    Menudo nivel.

  • No, no es cierto. Es como todo, habrá a quien le gusten y a quien no.

    Solo tienes que ver las pruebas que aporta el redactor, la pelicula mas tonta que se estrenó en 2013, los comentarios (los que al autor le interesan) de un foro de otra pelicula del 2013, y un episodio de una serie (no la he visto, si que podria ser actual).

    Vamos, que lo del patrón y la conspiración, forzado forzado.

  • Cuando estás tan cerca de distinguir el color del pezón…
    es demasiado tarde para elegir si te gusta o no…
    Si no te gusta tienes dos problemas (gatillazo y sálvese quien quien pueda)

  • De seguro tu mamá o tu esposa los tiene negros, probablemente de raza indígena por eso te lo tomas tan personal, a mí en personal de qué color sean mientras esté buena la monita, en fin cada quien, tanto derecho tienes tu de escribir de un tema tan insignificante y de criticar los prejuicios cosméticos o estéticos de la gente como ellos de tenerlos, lo único que me caga es que se pierda el tiempo hablando de esto habiendo otros temas más útiles, incluso mi comentario me caga porque igual sobra

  • Y Halle Berry que los tiene negritos, alguien sabe si consume antidepresivos? El chico reggaetonero tendrá mejores facciones que las parejas (y qué parejas!) de la Berry?

  • EXCELENTE ARTICULO! al fin alguien expresa e informa de cosas que realmente importan y que no solo son relevantes sino que que cosa mas «tonta» de sentir asco o rechazo hacia los pezones oscuros ( aclarando que soy rubia y mis pezones son color rosa ). Entre gustos y colores hay quienes les encantan ese color de pezones al fin y al cabo están con una mujer sino les gusta, busquen un hombre 😉 ..y que pena que sean las mismas mujeres que estereotipen y sean participes de una ola de racismo tan carente de sentido. Añado a esto que mis preferencias sexuales son hacia las mujeres ME ENCANTAN LAS MORENAS y no ando viéndoles o buscándole el defecto en el color del pezón! Saludos desde Venezuela.

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