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5 de mayo 2017    /   CREATIVIDAD
por
fotografia  Yeray Hernández Guerra (CC BY 2.0)

Estas cosas nos dejan una risilla idiota y feliz

5 de mayo 2017    /   CREATIVIDAD     por        fotografia  Yeray Hernández Guerra (CC BY 2.0)
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A pesar de que la positividad es una estafa y la ira es creativa, a veces es necesario sacar al oso de Mimosín que uno lleva dentro. Se tiende a la tensión y a la confrontación, al menos en los tiempos que corren, y muchas veces olvidamos que, en muchos casos, los motivos para estar amargados no son tantos.

Hazte esta pregunta. ¿Quién puede quejarse cuando hay gente en peores situaciones? ¿Estás peor que Susana Díaz, que nota el aliento de Pedro Sánchez en el cogote? ¿Estás peor que Pedro Sánchez, que sabe que aunque gane las primarias de su partido no existe ningún motivo para que los jefazos no le den otra patada en el culo? ¿Estás peor que un aficionado del Barça? ¿Estás peor que Melendi?

Ya te lo digo yo: no. Por eso, hoy nos vamos a centrar en lo positivo y a reivindicar nuestra fe en la belleza y la diversión, en las cosas que nos hacen un poco más felices. Como ir a la peluquería a desatar las neuronas; o los trabajos creativos honestos y sin pretensiones como los discos imaginarios de Mark Todd; o la música que hay guardada en pequeñas cajitas, ocultas pero accesibles, como lo que hace esta veinteañera de Bilbao, RRUCCULLA; o los discos atrevidos que se mean en el ego a base de humor y cinismo como el del Cabezafuego (y además incluye un cómic).

Nos gusta ir a festivales indepes, pequeños y extremadamente underground, como el Canela Party, porque podemos hacer el gilipollas sin que venga nadie a afearnos la conducta. Y porque podemos disfrazarnos sin miedo al ridículo.

Nos gustan las ideas que te hacen reflexionar acerca de la desnutrición infantil o que la gente se mueva por causas justas como la lucha contra el acoso escolar. Todo eso lo hacen personas necesarias. Lo demás, es frívolo y contingente, aunque sea divertido.

¿Hay motivos para estar feliz o no?

Un segundo, un segundo, que aquí te dejamos algo más


Y venga, lo vamos dejando con un vídeo. Para que eches otro minutito entretenido antes de comenzar el fin de semana. Todavía no damos crédito a lo que hace Fuman el malabarista.

Fuman, el malabarista percusionistaFuman es baterista y artista de circo. Lo hace todo a la vez y es el único en el mundo. Creemos.

Posted by Yorokobu on jueves, 27 de abril de 2017

 

El Piensódromo es una newsletter que enviamos cada viernes con unas cuantas sugerencias de lectura para el fin de semana. Organizamos esos enlaces en forma de historia porque hacerlo en forma de festival de verano nos dejaría resaca y mucho calor. Si quieres recibirlo en forma de email cada viernes, puedes darte de alta en este sencillo formulario.

 

A pesar de que la positividad es una estafa y la ira es creativa, a veces es necesario sacar al oso de Mimosín que uno lleva dentro. Se tiende a la tensión y a la confrontación, al menos en los tiempos que corren, y muchas veces olvidamos que, en muchos casos, los motivos para estar amargados no son tantos.

Hazte esta pregunta. ¿Quién puede quejarse cuando hay gente en peores situaciones? ¿Estás peor que Susana Díaz, que nota el aliento de Pedro Sánchez en el cogote? ¿Estás peor que Pedro Sánchez, que sabe que aunque gane las primarias de su partido no existe ningún motivo para que los jefazos no le den otra patada en el culo? ¿Estás peor que un aficionado del Barça? ¿Estás peor que Melendi?

Ya te lo digo yo: no. Por eso, hoy nos vamos a centrar en lo positivo y a reivindicar nuestra fe en la belleza y la diversión, en las cosas que nos hacen un poco más felices. Como ir a la peluquería a desatar las neuronas; o los trabajos creativos honestos y sin pretensiones como los discos imaginarios de Mark Todd; o la música que hay guardada en pequeñas cajitas, ocultas pero accesibles, como lo que hace esta veinteañera de Bilbao, RRUCCULLA; o los discos atrevidos que se mean en el ego a base de humor y cinismo como el del Cabezafuego (y además incluye un cómic).

Nos gusta ir a festivales indepes, pequeños y extremadamente underground, como el Canela Party, porque podemos hacer el gilipollas sin que venga nadie a afearnos la conducta. Y porque podemos disfrazarnos sin miedo al ridículo.

Nos gustan las ideas que te hacen reflexionar acerca de la desnutrición infantil o que la gente se mueva por causas justas como la lucha contra el acoso escolar. Todo eso lo hacen personas necesarias. Lo demás, es frívolo y contingente, aunque sea divertido.

¿Hay motivos para estar feliz o no?

Un segundo, un segundo, que aquí te dejamos algo más


Y venga, lo vamos dejando con un vídeo. Para que eches otro minutito entretenido antes de comenzar el fin de semana. Todavía no damos crédito a lo que hace Fuman el malabarista.

Fuman, el malabarista percusionistaFuman es baterista y artista de circo. Lo hace todo a la vez y es el único en el mundo. Creemos.

Posted by Yorokobu on jueves, 27 de abril de 2017

 

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