Publicado: 19 de octubre 2023 09:40  /   CREATIVIDAD
por
 

El placer o la felicidad instantánea (¿y sin grumos?)

Publicado: 19 de octubre 2023 09:40  /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp

El placer no ocupa lugar. Y si lo ocupa, no pasa nada, se le hace hueco. Al margen de haber sido utilizado como título de un libro, el juego de palabras evidencia una verdad irrefutable: porque si hay algo que nos resulta irresistible es disfrutar del placer en cualquier de sus múltiples formas. Tanto como para que haya quien lo considere como la felicidad a corto plazo. Instantánea y sin grumos, como el famoso cacao instantáneo.

Cierto es que también hay quien desecha esa idea de la felicidad como una mera suma de placeres (el mismo Aristóteles con su concepto de la felicidad eudaimónica, sin ir más lejos), pero para el común de los mortales lo de dejarse llevar por todo aquello que nos proporciona cierto gustirrinín supone una tentación difícilmente rechazable. 

Aunque, al igual que ocurre con los gustos y con los colores, hay placeres de todo tipo y podemos encontrarlos casi en cualquier formato o lugar. En el nuevo número de Yorokobu nos hemos propuesto hablar de algunos de los más frecuentes, pero también de otros menos comunes, incluso insospechadaos. Y también conocer más cosas sobre lo que solemos entender cuando hablamos de placer. 

Porque sabemos que el placer puede ir de lo más físico (el sexo, la gastronomía…) a lo más emocional (rememorar algún pasaje de tu niñez, pasar tiempo con tus amigos…) y estético (contemplar una obra de arte, ver una joya del cine…). Pero ¿se puede obtener placer del aburrimiento? ¿O sabes por qué hay gente a la que le entusiasma hacer deporte y otra a la que le horripila?

¿O por qué, en ocasiones, determinados placeres nos pueden llegar a hacer sentir vergüenza? ¿O cómo es el placer sexual y/o romántico en tiempos del algortimo?

¿Incluso sabías que a Virginia Woolf se la considera pionera en eso del ASMR?

Son tantas las preguntas que nos suscita el placer que hemos tenido que dedicarle un número especial, en el que se habla de este concepto desde todas las perspectivas y enfoques.

 

 

Y, como suele ser habitual, hemos creado una playlist para acompañar su lectura:

 

Ya sabes que tienes disponible aquí la versión digital, pero si para ti lo de hojear, sentir el tacto y el aroma del papel es un placer, déjate llevar por él.

El placer no ocupa lugar. Y si lo ocupa, no pasa nada, se le hace hueco. Al margen de haber sido utilizado como título de un libro, el juego de palabras evidencia una verdad irrefutable: porque si hay algo que nos resulta irresistible es disfrutar del placer en cualquier de sus múltiples formas. Tanto como para que haya quien lo considere como la felicidad a corto plazo. Instantánea y sin grumos, como el famoso cacao instantáneo.

Cierto es que también hay quien desecha esa idea de la felicidad como una mera suma de placeres (el mismo Aristóteles con su concepto de la felicidad eudaimónica, sin ir más lejos), pero para el común de los mortales lo de dejarse llevar por todo aquello que nos proporciona cierto gustirrinín supone una tentación difícilmente rechazable. 

Aunque, al igual que ocurre con los gustos y con los colores, hay placeres de todo tipo y podemos encontrarlos casi en cualquier formato o lugar. En el nuevo número de Yorokobu nos hemos propuesto hablar de algunos de los más frecuentes, pero también de otros menos comunes, incluso insospechadaos. Y también conocer más cosas sobre lo que solemos entender cuando hablamos de placer. 

Porque sabemos que el placer puede ir de lo más físico (el sexo, la gastronomía…) a lo más emocional (rememorar algún pasaje de tu niñez, pasar tiempo con tus amigos…) y estético (contemplar una obra de arte, ver una joya del cine…). Pero ¿se puede obtener placer del aburrimiento? ¿O sabes por qué hay gente a la que le entusiasma hacer deporte y otra a la que le horripila?

¿O por qué, en ocasiones, determinados placeres nos pueden llegar a hacer sentir vergüenza? ¿O cómo es el placer sexual y/o romántico en tiempos del algortimo?

¿Incluso sabías que a Virginia Woolf se la considera pionera en eso del ASMR?

Son tantas las preguntas que nos suscita el placer que hemos tenido que dedicarle un número especial, en el que se habla de este concepto desde todas las perspectivas y enfoques.

 

 

Y, como suele ser habitual, hemos creado una playlist para acompañar su lectura:

 

Ya sabes que tienes disponible aquí la versión digital, pero si para ti lo de hojear, sentir el tacto y el aroma del papel es un placer, déjate llevar por él.

Compártelo twitter facebook whatsapp
‘Hazme una foto así’, el azote de los ‘influencers’ cutres
Aitor Saraiba convierte tres novelas gráficas en una obra teatral
El fin del mundo en ocho actos
Design Beats, la olla en la que cabe todo el diseño del mundo
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp