29 de agosto 2013    /   CINE/TV
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Cuando el poder de la mujer depende del aval del hombre

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No importan los conocimientos o capacidades de una mujer si no están avalados por un hombre. Al menos, así ocurre en las sagas espaciales.

Star Trek, Babylon 5 y Battlestar Galactica no pretenden vislumbrar nuevas formas de gobierno ni nuevas maneras de interactuar las personas. Hablan de la sociedad del espectador y, entre otros aspectos, de la “condición femenina”.

En estas series hay escenas que muestran que el poder de una mujer depende de la oportunidad, permiso o aval de un hombre.

NEGRA Y MUJER, DOBLE DISCRIMINACIÓN

Star Trek (1966)

Uhura es mujer y es negra, por lo que en 1966 (la fecha de emisión de Star Trek) sufre una doble marginación a los ojos de los espectadores.

Para la sociedad de entonces, las mujeres no “hacen cosas de hombres”. Una prueba de este pensamiento aparece cuando la nave Enterprise abduce a un piloto de 1966 del ejército de los Estados Unidos. Al piloto le extraña más la presencia de mujeres a bordo que la tecnología del futuro.

Una tripulante

“¿Y por qué no?”, dice el capitán Kirk en el doblaje español en lugar de “una tripulante”.

Por otro lado, los negros “no hacen cosas de blancos”. Justo un año antes de la serie, la Ley del Derecho al Voto fue aprobada tras la titánica lucha de Martin Luther King.

Por todo esto, Star Trek es quizá una de las series más valientes. La tripulación es interracial y compuesta por miembros de ambos sexos. Sin embargo, Star Trek no escapa a su época: Uhura es teniente, pero jamás se hace cargo de la nave como otros personajes. Kirk confía la nave a un ruso o un chino antes que a Uhura. La cuestión racial queda por tanto fuera de lugar. Pero, ¿hubieran admitido los espectadores de la época que una mujer gobernara una nave interestelar?

«¿Una mujer? Eso sí que es ciencia ficción», llega un eco del pasado…

LA BAILARINA Y EL SENADOR

Babylon 5 (1993)

Los prejuicios sociales existen en 1993 igual que en el 2258, al menos en Babylon 5.

Adira Tyree es una hermosa humanoide que trabaja como bailarina en clubs nocturnos. Londo Mollari, embajador de la República Centauri, se enamora de ella y no lo oculta al mundo. Adira teme por la reputación del embajador, pero este dice que está cansado de guardar las apariencias.

Es un argumento con reminiscencias de Pretty Woman, estrenada dos años atrás, con igual moraleja: una deshollinadora, una puta, una bailarina, una mujer… solo alcanza la redención cuando un hombre quiere.

La desubicada mujer de los 90

Adira es la mujer de los 90 que ha crecido escuchando que «la vida está llena de posibilidades», pero antes debe atender a su marido y a sus hijos. Una mujer cuya consideración social depende del hombre que la tenga como pareja, puesto que ella no puede mantenerse por sus propios medios.

PRESIDENTA POR ACCIDENTE

Battlestar Galactica (2004)

En la nueva Battlestar Galactica (2004-2009) las mujeres son pilotos de combate, pero no están en la cúspide del poder.

Cuando los robots cylons destruyen las colonias humanas, Laura Roslin, la secretaria de Educación, es la única representante del Gobierno con vida. Se encontraba en un viaje espacial de trabajo y comienza a hacer su trabajo ejecutivo para estupor de un pasajero:

«¿Quién la ha puesto al mando?».

«La respuesta es nadie», dice Roslin.  «Pero esta es una nave del Gobierno, y soy la oficial superior del Gobierno, así que eso me pone al mando».

El pasajero protesta ante el capitán Apollo, que acaba de llegar:

«Capitán, no puedo decirle lo feliz que estoy de verle», dice el pasajero. «Me sentiría mucho mejor si alguien cualificado se hiciera cargo».

El capitán, al que cree representante del Gobierno, ve a Laura Roslin al teléfono dando instrucciones con serenidad y firmeza.

“Ella está al mando”, dice el capitán Apollo al airado pasajero.

Mujeres reales con poder

Mucho antes de que Laura Roslin fuera presidenta de las Doce Colonias, mujeres reales gobernaron sus países: Margaret Thatcher, Indira Gandhi, Benazir Bhutto, Violeta Chamorro… Sin embargo, aún hoy parece una rareza que una mujer sea mandataria de su país.

«Puede que los Estados Unidos ya estén listos para una mujer presidenta», dijo Michelle Obama recientemente.

La mujer y la política

Roslin representa a la mujer con capacidad de liderazgo que alcanza el poder refrendada o promocionada por una autoridad masculina. Es una situación que a menudo observamos en las luchas internas de los partidos o las empresas.

Tres series, tres hijas de sus épocas, con temas que aún colean.

¿Nos acercamos a tiempos en los que la «condición femenina» no sea un obstáculo para desempeñar un trabajo lleno de responsabilidades? Quizá las próximas series y películas del espacio nos den pistas.

26911Laura_Roslin

 

No importan los conocimientos o capacidades de una mujer si no están avalados por un hombre. Al menos, así ocurre en las sagas espaciales.

Star Trek, Babylon 5 y Battlestar Galactica no pretenden vislumbrar nuevas formas de gobierno ni nuevas maneras de interactuar las personas. Hablan de la sociedad del espectador y, entre otros aspectos, de la “condición femenina”.

En estas series hay escenas que muestran que el poder de una mujer depende de la oportunidad, permiso o aval de un hombre.

NEGRA Y MUJER, DOBLE DISCRIMINACIÓN

Star Trek (1966)

Uhura es mujer y es negra, por lo que en 1966 (la fecha de emisión de Star Trek) sufre una doble marginación a los ojos de los espectadores.

Para la sociedad de entonces, las mujeres no “hacen cosas de hombres”. Una prueba de este pensamiento aparece cuando la nave Enterprise abduce a un piloto de 1966 del ejército de los Estados Unidos. Al piloto le extraña más la presencia de mujeres a bordo que la tecnología del futuro.

Una tripulante

“¿Y por qué no?”, dice el capitán Kirk en el doblaje español en lugar de “una tripulante”.

Por otro lado, los negros “no hacen cosas de blancos”. Justo un año antes de la serie, la Ley del Derecho al Voto fue aprobada tras la titánica lucha de Martin Luther King.

Por todo esto, Star Trek es quizá una de las series más valientes. La tripulación es interracial y compuesta por miembros de ambos sexos. Sin embargo, Star Trek no escapa a su época: Uhura es teniente, pero jamás se hace cargo de la nave como otros personajes. Kirk confía la nave a un ruso o un chino antes que a Uhura. La cuestión racial queda por tanto fuera de lugar. Pero, ¿hubieran admitido los espectadores de la época que una mujer gobernara una nave interestelar?

«¿Una mujer? Eso sí que es ciencia ficción», llega un eco del pasado…

LA BAILARINA Y EL SENADOR

Babylon 5 (1993)

Los prejuicios sociales existen en 1993 igual que en el 2258, al menos en Babylon 5.

Adira Tyree es una hermosa humanoide que trabaja como bailarina en clubs nocturnos. Londo Mollari, embajador de la República Centauri, se enamora de ella y no lo oculta al mundo. Adira teme por la reputación del embajador, pero este dice que está cansado de guardar las apariencias.

Es un argumento con reminiscencias de Pretty Woman, estrenada dos años atrás, con igual moraleja: una deshollinadora, una puta, una bailarina, una mujer… solo alcanza la redención cuando un hombre quiere.

La desubicada mujer de los 90

Adira es la mujer de los 90 que ha crecido escuchando que «la vida está llena de posibilidades», pero antes debe atender a su marido y a sus hijos. Una mujer cuya consideración social depende del hombre que la tenga como pareja, puesto que ella no puede mantenerse por sus propios medios.

PRESIDENTA POR ACCIDENTE

Battlestar Galactica (2004)

En la nueva Battlestar Galactica (2004-2009) las mujeres son pilotos de combate, pero no están en la cúspide del poder.

Cuando los robots cylons destruyen las colonias humanas, Laura Roslin, la secretaria de Educación, es la única representante del Gobierno con vida. Se encontraba en un viaje espacial de trabajo y comienza a hacer su trabajo ejecutivo para estupor de un pasajero:

«¿Quién la ha puesto al mando?».

«La respuesta es nadie», dice Roslin.  «Pero esta es una nave del Gobierno, y soy la oficial superior del Gobierno, así que eso me pone al mando».

El pasajero protesta ante el capitán Apollo, que acaba de llegar:

«Capitán, no puedo decirle lo feliz que estoy de verle», dice el pasajero. «Me sentiría mucho mejor si alguien cualificado se hiciera cargo».

El capitán, al que cree representante del Gobierno, ve a Laura Roslin al teléfono dando instrucciones con serenidad y firmeza.

“Ella está al mando”, dice el capitán Apollo al airado pasajero.

Mujeres reales con poder

Mucho antes de que Laura Roslin fuera presidenta de las Doce Colonias, mujeres reales gobernaron sus países: Margaret Thatcher, Indira Gandhi, Benazir Bhutto, Violeta Chamorro… Sin embargo, aún hoy parece una rareza que una mujer sea mandataria de su país.

«Puede que los Estados Unidos ya estén listos para una mujer presidenta», dijo Michelle Obama recientemente.

La mujer y la política

Roslin representa a la mujer con capacidad de liderazgo que alcanza el poder refrendada o promocionada por una autoridad masculina. Es una situación que a menudo observamos en las luchas internas de los partidos o las empresas.

Tres series, tres hijas de sus épocas, con temas que aún colean.

¿Nos acercamos a tiempos en los que la «condición femenina» no sea un obstáculo para desempeñar un trabajo lleno de responsabilidades? Quizá las próximas series y películas del espacio nos den pistas.

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