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16 de diciembre 2015    /   IDEAS
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Tu español y el mío no son el mismo idioma

16 de diciembre 2015    /   IDEAS     por          
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Si un vaso es un vaso y un plato es un plato, como tan sabiamente afirma Mariano Rajoy, a la hora de identificar otras cositas el español no es tan claro. Porque no es lo mismo una polla en España que en Hispanoamérica. Con el lenguaje coloquial hemos topado, que tiene la gran habilidad de hacer que el español de España y el de América parezcan dos idiomas distintos aunque la palabra que toman como base sea idéntica. Muchas están corroboradas por el Diccionario. Otras, internet nos previene de su uso en según qué países.

En España comemos papayas gracias a los milagros de la globalización, pero seguro que si un nicaragüense o un cubano está leyendo esto morirá de risa o palidecerá de vergüenza, según sea de estricta su moral. Porque en el país de los Castro y de Daniel Ortega, a la vagina se la llama familiarmente papaya. Poco más hay que explicar en este chiste.

Cuidado al pedir una cuchara para comer si viajas a El Salvador y Guatemala, porque estarás pidiendo una vulva que llevarte a la boca y el cunnilingus, mejor para la intimidad de tu dormitorio.

Si te chingan puede que te estén importunando o en el peor de los casos, que te estén follando. Pero cuando alguien chinga en Argentina, Colombia, Bolivia, Chile (y Canarias) lo más seguro es que se esté equivocando, frustrando o fallando.

Poco hay que explicar sobre coger en lugares como Argentina, Ecuador, México o Perú. Tampoco nos vamos a extender con lo difícil que debe ser llamarse Concha en estos países.

polisemia-latina-interior

La paloma puede ser el ave que representa la paz, pero en América Central y Venezuela la usan para referirse al pene. En Uruguay, sin embargo, ser paloma es ser tonto y en Guatemala, es un coño. Y eso marrón que a veces aparece en los calzoncillos de algún macho alfa también es una paloma en Argentina y un palomino en España.

Que te hagan una chaqueta en México no tiene nada que ver con que te la hagan en España. En el país azteca te estarán masturbando. No ponemos en duda que acudir a un sastre para renovar vestuario siempre es un placer, pero seguramente no sea tan intenso.

La pistola mexicana y el pollito ecuatoriano siempre vendrán acompañados de las albóndigas. Viendo por dónde van los tiros de todos los términos de este texto, ¿hace falta explicar a qué nos referimos? Las gomas españolas se colocan en el pene como método anticonceptivo, pero en Argentina se refieren con ellas a las tetas.

Que te hagan trampas en España es algo desagradable y motivo de más de un conflicto. Pero una trampa peruana es esa mujer que se lía con el marido de otra y eso está muy feo. Claro, que también llaman trampa por allí a la que es astuta. Ante la duda y para evitar conflictos, mejor no llamar tramposa a una mujer en Perú.

Si te están jodiendo en Argentina, solo bromean contigo. Y si putean, lo que hacen es soltar palabrotas como si no hubiera un mañana. Esas cosas joden en España porque nos molestan si no le encontramos la gracia a la broma y nos putea que nos la jueguen a traición. Pero en nuestro país también joden los que van de putas.

La chucha no siempre es la hembra del chucho. Al menos, no en Colombia y Perú, donde usan esa palabra como aquí utilizamos chocho.

No acabaría aquí la lista. Pero viendo este pequeño glosario, ¿seguro seguro seguro que hablamos el mismo idioma?

 

Si un vaso es un vaso y un plato es un plato, como tan sabiamente afirma Mariano Rajoy, a la hora de identificar otras cositas el español no es tan claro. Porque no es lo mismo una polla en España que en Hispanoamérica. Con el lenguaje coloquial hemos topado, que tiene la gran habilidad de hacer que el español de España y el de América parezcan dos idiomas distintos aunque la palabra que toman como base sea idéntica. Muchas están corroboradas por el Diccionario. Otras, internet nos previene de su uso en según qué países.

En España comemos papayas gracias a los milagros de la globalización, pero seguro que si un nicaragüense o un cubano está leyendo esto morirá de risa o palidecerá de vergüenza, según sea de estricta su moral. Porque en el país de los Castro y de Daniel Ortega, a la vagina se la llama familiarmente papaya. Poco más hay que explicar en este chiste.

Cuidado al pedir una cuchara para comer si viajas a El Salvador y Guatemala, porque estarás pidiendo una vulva que llevarte a la boca y el cunnilingus, mejor para la intimidad de tu dormitorio.

Si te chingan puede que te estén importunando o en el peor de los casos, que te estén follando. Pero cuando alguien chinga en Argentina, Colombia, Bolivia, Chile (y Canarias) lo más seguro es que se esté equivocando, frustrando o fallando.

Poco hay que explicar sobre coger en lugares como Argentina, Ecuador, México o Perú. Tampoco nos vamos a extender con lo difícil que debe ser llamarse Concha en estos países.

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La paloma puede ser el ave que representa la paz, pero en América Central y Venezuela la usan para referirse al pene. En Uruguay, sin embargo, ser paloma es ser tonto y en Guatemala, es un coño. Y eso marrón que a veces aparece en los calzoncillos de algún macho alfa también es una paloma en Argentina y un palomino en España.

Que te hagan una chaqueta en México no tiene nada que ver con que te la hagan en España. En el país azteca te estarán masturbando. No ponemos en duda que acudir a un sastre para renovar vestuario siempre es un placer, pero seguramente no sea tan intenso.

La pistola mexicana y el pollito ecuatoriano siempre vendrán acompañados de las albóndigas. Viendo por dónde van los tiros de todos los términos de este texto, ¿hace falta explicar a qué nos referimos? Las gomas españolas se colocan en el pene como método anticonceptivo, pero en Argentina se refieren con ellas a las tetas.

Que te hagan trampas en España es algo desagradable y motivo de más de un conflicto. Pero una trampa peruana es esa mujer que se lía con el marido de otra y eso está muy feo. Claro, que también llaman trampa por allí a la que es astuta. Ante la duda y para evitar conflictos, mejor no llamar tramposa a una mujer en Perú.

Si te están jodiendo en Argentina, solo bromean contigo. Y si putean, lo que hacen es soltar palabrotas como si no hubiera un mañana. Esas cosas joden en España porque nos molestan si no le encontramos la gracia a la broma y nos putea que nos la jueguen a traición. Pero en nuestro país también joden los que van de putas.

La chucha no siempre es la hembra del chucho. Al menos, no en Colombia y Perú, donde usan esa palabra como aquí utilizamos chocho.

No acabaría aquí la lista. Pero viendo este pequeño glosario, ¿seguro seguro seguro que hablamos el mismo idioma?

 

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Opiniones 21
  • En Canarias «chingar» es comúnmente «salpicar». Es muy oído entre niños -al menos en mi generación…-, hacer la jugarreta de ir a la fuente de agua del patio del cole o de la plaza, taponar el grifo y «chingar» a tus amigos dejando escapar un poco. Como frustración jamás lo he usado, pero habiendo cuenta de cómo es el español… ¡toda acepción es posible!

    • Chingar tiene en Chile el significado de fracaso, en el sentido sexual, «chingarse» es no poder (hombre).
      También un petardo se puede chingar, cuando se prende la mecha pero al final no explota. Más gráfico qué.

    • Sí, estoy de acuerdo. He escuchado y usado el verbo «chingar» con el significado de «salpicar» («No me chingues, que ya tengo el bañador seco», por ejemplo), aunque recuerdo haberlo escuchado en una película como sinónimo de «practicar sexo» que me llamó la atención. Los otros significado los desconocía.

  • Soy de Colombia, y las palabras acá tienen el significado básico tal como lo encuentras en el diccionario. Eso si, el significado puede variar según en contexto en que la apliques, una chucha es un animal, pero si estas con amigo hablando de sexo y usas la palabra chucha, todos sabrán a que te refieres.

  • Mariangeles,
    Siendo España un país donde residen un gran número de ecuatorianos, me sorprende que las referencias que hacen sobre nosotros son tan equivocadas e inciertas.
    «Coger» y «concha» no tiene ninguna connotación como menciona el artículo. Somos miles de ecuatorianos residentes en España, bastaba con preguntar a uno solo.

  • En realidad la palabra más fuerte y diferente fe cómo la usan en España es coger. Soy de Paraguay y aqui, como en otros países del Mercosur, coger significa follar. Y joder no, es como engañar. No me jodas! Es una expresión como diciendo me estás molestando o mintiendo. Pero entre latinoa tb existen diferencias porque la lengua es un sistema vivo. Chingar, en el cono sur no significa lo mismo q en Mexico y asi…solo es cuestión de poner en contexto las palabras e igual nos entendemos

  • Muy interesante el tema. Pero eso no significa que hablemos distintos idiomas o que no nos podamos entender, claro podria ocurrir situaciones vergonzosas pero rapidamente nos ponemos al dia. Soy de Nicaragua y si bien es cierto que papaya suele utilizarse como eufemismo de vagina pero es un lenguaje muy informal Pero es mas comun escuchar y decir vicho o mono para referirse a ella (vagina) por lo que nadie se ofenderia o avergonzaria por escuchar pedir papaya porque aqui igual es una fruta muy comun en los mercados populares y muchos la pedimos porque es muy rica jajaja, Saludos.

  • Yo soy de El Salvador, y en mi patria una cuchara es una cuchara. No tiene nada que ver con el sexo. A la autora de este texto le han dado, en este caso, un dato completamente equivocado.

  • Me pareció gracioso, pero no me gustó el recurso, especialmente por la papaya, la cuchara y la chaqueta. Yo supongo que en Guatemala siguen usando «cucharas» para comer y que en Cuba la fruta también se llama «papaya». O sea, el uso de esas palabras para los genitales sería algún tipo de lenguaje figurado, como llamarle huevos a los testículos o peras a las tetas.

    En cambio, con coger sí es una diferencia lingüística y no solo estilística. En Argentina no puedes coger tu ropa ni cuatro días (¿o sí?), el verbo siempre se refiere a copular.

    Saludos.

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