fbpx
6 de enero 2012    /   CIENCIA
por
 

¿Por qué parece que las olas viajan en grupos de siete?

6 de enero 2012    /   CIENCIA     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Igual lo has escuchado de un surfer hippie con la piel quemada por la observación. Quizá de un pescador curtido que una vez se hizo el listillo en la taberna. O, simplemente, te suena de la sabiduría popular asociada al mar: las olas que llegan a la costa viajan en grupos de siete y la séptima ola es la más grande de todas.

Como suele ocurrir cuando las fuentes son variadas (como las olas) esta afirmación es falsa, como sería falso poder anticipar la periodicidad de las olas como si fueran yogures que salen de una línea de producción. ¡Qué sabor más dulce para el surfer sería! Pero no es así.

Las olas no son otra cosa que ondas de agua y, por lo tanto, poseen las mismas características y propiedades que otros tipos de ondas. Pero con varios matices. El más importante, que están sujetas a la caprichosa acción del viento. De hecho, la mayor parte de las olas que se pueden observar son producidas por el viento. Al contrario que otra falacia generalizada, la formación de las olas no tiene nada que ver con la luna (a diferencia de la subida y bajada de la marea).

Y debido a que las olas tienen su génesis en la voluble acción del viento, sus movimientos posteriores así como sus interacciones con otros elementos son igualmente difíciles de predecir. Porque la eficacia del viento para producir olas está en función de la velocidad media de sus ráfagas, pues ella determina la cantidad de energía recibida por la ola.

Sin embargo, aunque la mayoría de las olas tienen un origen caótico, una vez que se forman tienden a establecerse en grupos de viaje. Las olas agitadas, irregulares, que se generan en las regiones de tormenta del Océano y que viajan en la misma dirección llegan a un tipo de compromiso sobre la marcha, juntándose y envolviéndose con su espuma unas a otras hasta que se organizan en paquetes más o menos estables y predecibles.

Resulta que, cuanto más de estos grupos de ondas viajan desde su fuente, es más probable que se caiga en una secuencia relativamente predecible, por lo general con una longitud de onda definida (o la distancia entre dos crestas consecutivas).

Por eso lo más probable es que ese oleaje largo y laminado codiciada por los surfistas que llega a la costa haya nacido en una tormenta de mar lejana, en un titipuchal de olas de longitudes de onda corta que se produjeron en el centro de la tempestad.

Pero, como dependen del viento, algunas series pueden llegar cada 15 minutos con sólo una o dos olas, y otras series llegan cada 5 minutos con 10 olas en cada una. Por supuesto, siempre teniendo en cuenta otros aspectos, como pueden ser la barometría o el fondo del mar en la costa.

Y entonces, ¿por qué la cultura popular dice que llegan en series de siete? Al limitar el enfoque sobre los trenes de olas inusualmente coherentes los seres humanos tendemos a simplificar las cosas y a sacar medias.

Según afirma Fabrice Verón, uno de los mayores expertos en la física de las olas, el director del departamento de ingeniería oceánica de la Universidad de Delaware (EEUU), las olas que se pueden observar en un día de buen tiempo en la playa suelen llegar en promedio en grupos de 12 a 16 olas.

En estas series, como tantas veces ocurre en la física de grupos, la ola más alta tiende a situarse en el centro del grupo o punto de máxima amplitud, para luego volver a disminuir y empezar la serie de nuevo. La primera ola del grupo es muy pequeña, la siguiente es más grande y así sucesivamente hasta que se llega a la más grande en el centro de la serie. Entonces, si hay 14 olas de media en una serie, la séptima ola es la más grande.

A continuación, se hacen más pequeñas de nuevo, como en una especie de descanso. Ahí radicaría la posible base para el dicho popular sobre que las olas vienen en series de 7, al discriminar las olas que van disminuyendo y sólo fijarnos en las que van creciendo.

Fuentes:

Wind Effects on Shoaling Wave Shape (Fabrice Veron),

Journal of Physical oceanography

SurfLine

Loneswimmer

Foto: Pixdaux y Wikipedia

Igual lo has escuchado de un surfer hippie con la piel quemada por la observación. Quizá de un pescador curtido que una vez se hizo el listillo en la taberna. O, simplemente, te suena de la sabiduría popular asociada al mar: las olas que llegan a la costa viajan en grupos de siete y la séptima ola es la más grande de todas.

Como suele ocurrir cuando las fuentes son variadas (como las olas) esta afirmación es falsa, como sería falso poder anticipar la periodicidad de las olas como si fueran yogures que salen de una línea de producción. ¡Qué sabor más dulce para el surfer sería! Pero no es así.

Las olas no son otra cosa que ondas de agua y, por lo tanto, poseen las mismas características y propiedades que otros tipos de ondas. Pero con varios matices. El más importante, que están sujetas a la caprichosa acción del viento. De hecho, la mayor parte de las olas que se pueden observar son producidas por el viento. Al contrario que otra falacia generalizada, la formación de las olas no tiene nada que ver con la luna (a diferencia de la subida y bajada de la marea).

Y debido a que las olas tienen su génesis en la voluble acción del viento, sus movimientos posteriores así como sus interacciones con otros elementos son igualmente difíciles de predecir. Porque la eficacia del viento para producir olas está en función de la velocidad media de sus ráfagas, pues ella determina la cantidad de energía recibida por la ola.

Sin embargo, aunque la mayoría de las olas tienen un origen caótico, una vez que se forman tienden a establecerse en grupos de viaje. Las olas agitadas, irregulares, que se generan en las regiones de tormenta del Océano y que viajan en la misma dirección llegan a un tipo de compromiso sobre la marcha, juntándose y envolviéndose con su espuma unas a otras hasta que se organizan en paquetes más o menos estables y predecibles.

Resulta que, cuanto más de estos grupos de ondas viajan desde su fuente, es más probable que se caiga en una secuencia relativamente predecible, por lo general con una longitud de onda definida (o la distancia entre dos crestas consecutivas).

Por eso lo más probable es que ese oleaje largo y laminado codiciada por los surfistas que llega a la costa haya nacido en una tormenta de mar lejana, en un titipuchal de olas de longitudes de onda corta que se produjeron en el centro de la tempestad.

Pero, como dependen del viento, algunas series pueden llegar cada 15 minutos con sólo una o dos olas, y otras series llegan cada 5 minutos con 10 olas en cada una. Por supuesto, siempre teniendo en cuenta otros aspectos, como pueden ser la barometría o el fondo del mar en la costa.

Y entonces, ¿por qué la cultura popular dice que llegan en series de siete? Al limitar el enfoque sobre los trenes de olas inusualmente coherentes los seres humanos tendemos a simplificar las cosas y a sacar medias.

Según afirma Fabrice Verón, uno de los mayores expertos en la física de las olas, el director del departamento de ingeniería oceánica de la Universidad de Delaware (EEUU), las olas que se pueden observar en un día de buen tiempo en la playa suelen llegar en promedio en grupos de 12 a 16 olas.

En estas series, como tantas veces ocurre en la física de grupos, la ola más alta tiende a situarse en el centro del grupo o punto de máxima amplitud, para luego volver a disminuir y empezar la serie de nuevo. La primera ola del grupo es muy pequeña, la siguiente es más grande y así sucesivamente hasta que se llega a la más grande en el centro de la serie. Entonces, si hay 14 olas de media en una serie, la séptima ola es la más grande.

A continuación, se hacen más pequeñas de nuevo, como en una especie de descanso. Ahí radicaría la posible base para el dicho popular sobre que las olas vienen en series de 7, al discriminar las olas que van disminuyendo y sólo fijarnos en las que van creciendo.

Fuentes:

Wind Effects on Shoaling Wave Shape (Fabrice Veron),

Journal of Physical oceanography

SurfLine

Loneswimmer

Foto: Pixdaux y Wikipedia

Compártelo twitter facebook whatsapp
¿Cómo puede soportar un astronauta la soledad y el olor a pies?
Los judíos vienen del Cáucaso y no del antiguo Israel
Cecilia Payne: la astrónoma que bordaba estrellas en punto de cruz
“Es muy difícil engancharse a las drogas de adulto; nos volvemos adictos entre los 15 y los 25 años»
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 16
  • Lleva unos dias pasando, sigo el link del fb y da error, y tengo que pinchar en el logo para ir a la home y encontrarlo allí.

  • Un tema realmente interesante, cuántos patrones parecidos pasarán desapercibidos?
    Solamente una cosa se le puede reprochar al artículo, y es que los acentos parecen estar sujetos, como las olas, a la caprichosa acción del viento!

    Enhorabuena por todo lo demás, leeros es mi placer culpable favorito en el trabajo.

    Un saludo.

  • Hola a todos!

    Yo me he dedicado durante tiempo a la navegación deportiva y profesional como proa.
    Los que nos dedicamos a observar las olas cada minuto de la competición o por lo menos la gente que yo conozco nunca habíamos oído hablar de las 7 olas pero eso si, en nuestra sabiduría popular hablamos de las «tres Marias» un grupo de tres olas que se diferencian del resto y donde efectivamente la de en medio es la más grande.

    Un saludo.

  • Premio Titipuchal de oro al mejor uso de la palabra titipuchal en un blog, en una frase o valgame Dios en cualquier frase jamas pronunciada.

  • ¿Y por qué discriminamos las olas que hay después de la más alta? Pues generalmente porque en ese intervalo estamos distraídos intentando rescatar la toalla y las zapatillas de entre el agua.

  • Mmmm.., siguiendo el excelso e interesante razonamiento científico de porqué somos tan tontetes sospecho que el autor no ha visto en directo muchos oleajes o dedicado más de 1 minuto a menesteres tan profundos ( y a la vez superficiales ) como puede ser contar olas en la playa, pues se daría cuenta de que podemos dejarnos sin apuntar alguna de las pequeñas, pero nunca abandonar la cuenta en el medio de una serie ;p

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *