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7 de marzo 2013    /   CREATIVIDAD
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Porculing: una terapia contra el estrés laboral

7 de marzo 2013    /   CREATIVIDAD     por          
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porculing
‘Al trabajo no solo vas a recibir’. También puedes, debes (y se recomienda) dar. Es la filosofía Porculing. Todo un ideario nacido en La Despensa con el fin de “restaurar el equilibrio de fuerzas en el entorno laboral” y que puede aplicarse también como “terapia de grupo definitiva para combatir el estrés en el trabajo, relajar la conflictividad entre compañeros e invertir la pirámide jerárquica”.
El remedio consiste en pillar desprevenida a alguna persona de tu oficina (cuanto más jefe, mejor) y practicarle un porculing. La víctima no ha saber nada hasta después de la foto porque, además, es un robo. Pero cuando la foto se suba al Tumblr de Porculing impera el respeto y su rostro quedará oculto tras un discreto corazón blanco que protege su identidad.
“Porculing es una mezcla de posados con robados”, explica Raúl Cirujano, copy senior de La Despensa. “Una simbiosis sibilina”, apunta Miguel Olivares, director creativo de esta agencia.
La intención de este movimiento es “democratizar las relaciones laborales y que todos estemos al mismo nivel”, especifica Cirujano. Pero la filosofía no es muy sesuda. Nació de la praxis más que de teorías. Del impulso de una primera foto, hace unos meses, y el esfuerzo y dificultad de ir robando porculings.
La técnica hizo escuela y hoy se ha convertido en un movimiento que la agencia pretende compartir con todas las personas que quieran subir una foto siguiendo la mecánica de esta terapia contra el estrés laboral.
“Las últimas semanas se han convertido en una búsqueda de caza mayor. Todos pueden ser una víctima, pero los jefes son los más solicitados”, indica el director creativo. “Hay que andar con mucho cuidado”.
Porculing es un movimiento de La Despensa que se suma a otros que circulan por la Red como Hoovering Art Directors, Planking, Owling, Bagguetting y Horsemaning.
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porculing
‘Al trabajo no solo vas a recibir’. También puedes, debes (y se recomienda) dar. Es la filosofía Porculing. Todo un ideario nacido en La Despensa con el fin de “restaurar el equilibrio de fuerzas en el entorno laboral” y que puede aplicarse también como “terapia de grupo definitiva para combatir el estrés en el trabajo, relajar la conflictividad entre compañeros e invertir la pirámide jerárquica”.
El remedio consiste en pillar desprevenida a alguna persona de tu oficina (cuanto más jefe, mejor) y practicarle un porculing. La víctima no ha saber nada hasta después de la foto porque, además, es un robo. Pero cuando la foto se suba al Tumblr de Porculing impera el respeto y su rostro quedará oculto tras un discreto corazón blanco que protege su identidad.
“Porculing es una mezcla de posados con robados”, explica Raúl Cirujano, copy senior de La Despensa. “Una simbiosis sibilina”, apunta Miguel Olivares, director creativo de esta agencia.
La intención de este movimiento es “democratizar las relaciones laborales y que todos estemos al mismo nivel”, especifica Cirujano. Pero la filosofía no es muy sesuda. Nació de la praxis más que de teorías. Del impulso de una primera foto, hace unos meses, y el esfuerzo y dificultad de ir robando porculings.
La técnica hizo escuela y hoy se ha convertido en un movimiento que la agencia pretende compartir con todas las personas que quieran subir una foto siguiendo la mecánica de esta terapia contra el estrés laboral.
“Las últimas semanas se han convertido en una búsqueda de caza mayor. Todos pueden ser una víctima, pero los jefes son los más solicitados”, indica el director creativo. “Hay que andar con mucho cuidado”.
Porculing es un movimiento de La Despensa que se suma a otros que circulan por la Red como Hoovering Art Directors, Planking, Owling, Bagguetting y Horsemaning.
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Opiniones 26
    • Estimado Francisco, allí te has columpiado amigo. Indaga un poco y descubrirás que una parte muy importante de nuestro equipo es “LGTB”y ni está acoquinado ni nada similar. Sobre si te ofende o no, no voy a entrar a opinar pero me sorprende que veas algo machista en el post… otra cosa es que te guste (no tiene por qué gustarte).

  • Luego está la tercera opción. Sí tienen a LGTB (es una cosa que no sé ni me importa), no los acosan ni amedrentan (en caso de que lo hicieran sí me gustaría saberlo) pero tienen bastante más sentido del humor y andan menos amargados que tú.

    • De manera totalmente legítima, además. La sacada de pies del tiesto es por “Se nota que, o bien no hay mucha diversidad en vuestro equipo, o bien los tenéis acoquinados. Nadie LGTB publicaría jamás algo así.”

  • David y Marcus,
    Tenéis razón porque yo no sé quienes estáis ahí. Así que mis disculpas por pasarme de frenada.
    Lo que quería transmitiros es que si yo trabajara en Yorokobu, no solamente me parecería fatal que publicarais algo así sino que proactivamente hablaría internamente para retirar este artículo.
    Y que conste que me encanta lo políticamente incorrecto pero en artículos así, por lo menos en el lenguaje “dar por culo” y otras cosas similares hay un tremendo sustrato machista/homófobo que todos deberíamos luchar juntos por eliminar.
    En fin. Sin más. Me parece feo pero sobreviviremos 🙂

    • Gracias Francisco por aclarar por qué no te gustaba el artículo. Aunque discrepemos agradezco que opines de forma abierta y transparente sobre el tema en vez de con firma anónima. En ningún momento nuestra intención es alimentar la discriminación. ¡Saludos!

  • También podría la redactora hablar del “MAMADING”, que es que un tío le ponga la polla en la boca y se haga una foto. Es muy divertido y animo a que algún hombre de la redacción le ponga el falo en la boca, se haga una foto y escriba un artículo para ilustrarnos.
    Todo con tal de que el ambiente en vuestra redacción sea de lo más distendida… Terapia de grupo definitiva para reducir el estrés. Seguro que después de eso, la redactora está más relajada y escribe mejores artículos, o al menos más sustanciales.
    Saludos.

    • Ay Leocadio, ojalá tuviésemos una redacción que fuera como la oficina de La Despensa.
      La redactora podría hablar de “mamading”, el problema es que lo que ha hecho La Despensa se llama “porculing”. En cualquier caso, si te decides a desarrollar el concepto de “mamading”, Mar estará encantada de valorar su publicación.
      No te preocupes, en nuestra redacción el ambiente es distendido. A veces hasta nos decimos “joputa” y “cipollo”. En cuanto a la sustancialidad de los artículos, intentaremos colmar tus expectativas, pero también nos daremos el gusto de escribir acerca de frivolidades en ocasiones.

    • Hola Leocadio,
      Siento decepcionarte pero no acepto tu propuesta. Porculing es divertido, creativo, original, irreverente, nuevo y tiene una única intención: pasarlo bien y no ofender a nadie.
      Tu sugerencia, en cambio, va con metralleta. Así que no me parece interesante para convertirlo en una historia que aporte nada positivo para el resto del mundo.
      Enjoy & take it easy!
      : )

  • Queridos Marcus y David,
    me parece increíble que, en los tiempos que corren, os atreváis a publicar cosas que se salten las normas, el sistema, lo establecido, y lo que ya no concibo es que además intentéis hacer reír. Me parece que lo último que necesita España en estos son nuevas normas, alegría y diversión. Necesitamos gente que no se ría, no cambios e irreverencia.
    Creo que hay que trabajar en tensión, seguir con lo que hasta ahora llamamos moral porque, oh amigos míos, a la vista salta que el resultado es muy bueno. Si no, fijaos en los del Opus: están forraos todos.
    Espero que a partir de ahora publiquéis lo mismo que publica el resto. Es más, creo que sólo debería existir una publicación (bueno, el Huff está en ello) y que esta publicación debería estar controlada por algún tipo de organismo que nos asegure que no ocurran este tipo de desvergüenzas. Me suena que existió algo parecido hace años, pero no lo recuerdo con seguridad (la memoria histórica no está bien vista y yo quiero casarme, con lo que cuido mucho mi imagen). También se podría elegir una publicación extranjera y copiarla tal cual. Pero copiarla, no importarla. No me preguntéis por qué.
    No sé, se me ocurren muchos modos de que no volváis jamás a publicar algo diferente y, por dios, mucho menos intrascendente. Y para cundir con el ejemplo, cuando termine de escribir mi próximo artículo de Yorokobu, voy a copiarlo y a enviaros sólo la copia. Así aprenderéis, so hippies.
    También es cierto que no sé qué tiene que ver este artículo con el machismo pero es que yo no soy muy listo. Fíjate que me gusta reírme y todo, qué más puedes esperar de mí…
    Coléricamente,
    Ricardo Llavador Escribá

  • Esta iniciativa muestra la esencia de la idiosincrasia del pueblo español. Comenzando por el “Churro, media manga, mangotero” y acabando con los comentarios sosos de este post, se nota las ganas que tiene la gente de este país de porculing.
    Viva el porculing!

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