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18 de mayo 2016    /   IDEAS
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En Rubí, la revolución energética empieza en el cole

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A los colegios 25 de Septiembre y Montessori, de Rubí, les sobraban puntos de luz y por la noche consumían demasiado energía recargando portátiles. Lo descubrieron cuando instauraron el programa 50/50. Después de solventar estas y otras circunstancias cotidianas pueden presumir de haber conseguido un ahorro energético del 24% en el último curso, lo que viene a ser unos 223.000 euros en los últimos cuatro años.

Lo contaron el pasado viernes alumnos de ambos colegios durante la presentación del proyecto 50/50 en centros educativos. La iniciativa trata de transformar el modelo energético en los colegios con la colaboración de toda la comunidad educativa.

Rubí fue la primera localidad en implantarla. Lo hizo como parte de Rubí Brilla, proyecto promovido desde el ayuntamiento del municipio barcelonés con la finalidad de hacer extensivos a todos los sectores los objetivos de reducción de emisiones adquiridos con el compromiso del Pacto de Alcaldes: reducir un 20% las emisiones de CO2 hasta el 2020, incrementando un 20% el uso de renovables y la eficiencia energética.

En el caso concreto de 50/50, los alumnos son los «pequeños guerreros» (definidos así por la alcadesa de Rubí, Ana María Martínez) llamados a abanderar el cambio de modelo junto a los demás componentes de los equipos energéticos (profesorado y personal de comedor, limpieza o conserjería de los colegios).

«Antes el despilfarro energético era sinónimo de riqueza. Ahora lo es de ineficiencia. El incremento del gasto energético ha llevado a la quiebra a muchas empresas y a la pobreza energética a demasiadas familias. Está claro que el modelo actual no funciona y que toca cambiarlo».

Con pequeños gestos como eliminar puntos de luz innecesarios (sobre todo en pasillos y lugares de paso), colocar temporizadores en las regletas para apagar los aparatos eléctricos cuando no se utilizan o eliminar calentadores de agua que ya no se usan (algunos con capacidad de mas de 3.000 libros de agua), los colegios de Rubí consiguieron ahorrar cerca de 74.000 euros sólo durante el curso 2014-2015.

«Todas las revoluciones comienzan así, desde abajo», añade la edil.

La mitad del dinero ahorrado se invierte en medidas que sigan contribuyendo al ahorro energético en los propios colegios (cambios de fluorescentes por leds, doble ventana para ahorro de calefacción, detectores de presencia para el control de la iluminación, etc.), y la otra mitad a lo que decida la propia comunidad escolar mediante subvención directa. De ahí el nombre del proyecto, 50/50.

«Cuánto más ahorro, más incentivo para seguir adelante en estos nuevos hábitos. Se trata de activar en la ciudadanía una cultura participativa, imprescindible para que los cambios en su entorno local perduren, más allá de los gobiernos de turno», explican desde Ecooolocal, iniciativa en la que se enmarca el Proyecto 50/50.

Ecooolocal, que a su vez surge del encuentro entre Rubí Brilla y Ecooo, empresa sin ánimo de lucro que promueve un cambio del modelo energético con la participación activa de toda la ciudadanía, pretende que otros municipios se sumen a la iniciativa

Entre los que sí lo harán está Madrid, que ya ha anunciado la puesta en marcha de 50/50 en tres centros educativos del distrito Centro. Inés Sabanés, delegada del área de gobierno de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, hablaba de la medida adoptaba tras confesar cierta «envidia sana» hacia Rubí «por la capacidad de cercanía demostrada». Y añadía: «Hay que cambiar aquello que se da como dogma y que impide que las ciudades sean más solidarias, austeras y sostenibles».

 

 

 

A los colegios 25 de Septiembre y Montessori, de Rubí, les sobraban puntos de luz y por la noche consumían demasiado energía recargando portátiles. Lo descubrieron cuando instauraron el programa 50/50. Después de solventar estas y otras circunstancias cotidianas pueden presumir de haber conseguido un ahorro energético del 24% en el último curso, lo que viene a ser unos 223.000 euros en los últimos cuatro años.

Lo contaron el pasado viernes alumnos de ambos colegios durante la presentación del proyecto 50/50 en centros educativos. La iniciativa trata de transformar el modelo energético en los colegios con la colaboración de toda la comunidad educativa.

Rubí fue la primera localidad en implantarla. Lo hizo como parte de Rubí Brilla, proyecto promovido desde el ayuntamiento del municipio barcelonés con la finalidad de hacer extensivos a todos los sectores los objetivos de reducción de emisiones adquiridos con el compromiso del Pacto de Alcaldes: reducir un 20% las emisiones de CO2 hasta el 2020, incrementando un 20% el uso de renovables y la eficiencia energética.

En el caso concreto de 50/50, los alumnos son los «pequeños guerreros» (definidos así por la alcadesa de Rubí, Ana María Martínez) llamados a abanderar el cambio de modelo junto a los demás componentes de los equipos energéticos (profesorado y personal de comedor, limpieza o conserjería de los colegios).

«Antes el despilfarro energético era sinónimo de riqueza. Ahora lo es de ineficiencia. El incremento del gasto energético ha llevado a la quiebra a muchas empresas y a la pobreza energética a demasiadas familias. Está claro que el modelo actual no funciona y que toca cambiarlo».

Con pequeños gestos como eliminar puntos de luz innecesarios (sobre todo en pasillos y lugares de paso), colocar temporizadores en las regletas para apagar los aparatos eléctricos cuando no se utilizan o eliminar calentadores de agua que ya no se usan (algunos con capacidad de mas de 3.000 libros de agua), los colegios de Rubí consiguieron ahorrar cerca de 74.000 euros sólo durante el curso 2014-2015.

«Todas las revoluciones comienzan así, desde abajo», añade la edil.

La mitad del dinero ahorrado se invierte en medidas que sigan contribuyendo al ahorro energético en los propios colegios (cambios de fluorescentes por leds, doble ventana para ahorro de calefacción, detectores de presencia para el control de la iluminación, etc.), y la otra mitad a lo que decida la propia comunidad escolar mediante subvención directa. De ahí el nombre del proyecto, 50/50.

«Cuánto más ahorro, más incentivo para seguir adelante en estos nuevos hábitos. Se trata de activar en la ciudadanía una cultura participativa, imprescindible para que los cambios en su entorno local perduren, más allá de los gobiernos de turno», explican desde Ecooolocal, iniciativa en la que se enmarca el Proyecto 50/50.

Ecooolocal, que a su vez surge del encuentro entre Rubí Brilla y Ecooo, empresa sin ánimo de lucro que promueve un cambio del modelo energético con la participación activa de toda la ciudadanía, pretende que otros municipios se sumen a la iniciativa

Entre los que sí lo harán está Madrid, que ya ha anunciado la puesta en marcha de 50/50 en tres centros educativos del distrito Centro. Inés Sabanés, delegada del área de gobierno de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, hablaba de la medida adoptaba tras confesar cierta «envidia sana» hacia Rubí «por la capacidad de cercanía demostrada». Y añadía: «Hay que cambiar aquello que se da como dogma y que impide que las ciudades sean más solidarias, austeras y sostenibles».

 

 

 

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