10 de octubre 2014    /   ENTRETENIMIENTO
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La hermandad de los torpes

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Acababan de llegar al campamento y ya se habían ganado la fama de torpes. No daban una. No sabían montar una tienda ni doblar el saco ni encender una hoguera. Dos calamidades. Lo peor era cuando tocaba formar. Cada uno en el campamento tenía asignado su sitio en la fila. Pero Deque y Queis Mo, que así se llamaban los dos patosos hermanos, eran incapaces de recordar cuál era su puesto. Así que siempre provocaban que el recuento se alargase y la hora del baño en el lago se retrasase para desesperación de los más calurosos.
Pero un día llegó doña RAE, la veterana directora del campamento, y les dio un truquito para que recordaran dónde colocarse. Desde entonces, las cosas mejoraron y los demás, aplacados sus calores en las refrescantes aguas del lago, aceptaron a los dos hermanos torpes como mascotas del grupo.
Como sois hábiles lectores y muy espabilados, ya habréis adivinado que el tema de hoy será el dequeísmo y el queísmo, que parecen lo mismo pero no.

El queísmo es un error muy frecuente hoy en día


Dequeísmo es, en palabras sencillas, colocar la preposición «de» donde no corresponde. Por ejemplo: *«Pienso de que existo».
El queísmo sería lo contrario: quitar la preposición «de» de donde no se debe: *«No me dí cuenta que estaba dormido». ¿Qué? Esta es más difícil de ver, ¿no? Lo correcto sería «No me dí cuenta de que estaba dormido». Es un error muy muy frecuente hoy en día. Viene provocado por ese pavor que nos da equivocarnos y meter un «de que» incorrecto que haga desternillarse de la risa al que nos escucha. Más sobre todo cuando algunas construcciones pueden decirse con o sin la preposición.
Así que, en caso de duda, usad estos dos trucos:

  • Transformad la oración en una pregunta. Si nos vemos obligados a meter en ella la preposición, entonces es que debe llevarla en afirmativa.
Pienso de que o Pienso que
 
¿Qué pienso? / *¿De qué pienso?
 
Sin preposición 
Me dí cuenta que o Me dí cuenta de que
 
¿De qué me dí cuenta? / *¿Qué me di cuenta?
 
Con preposición 
Dudo que exista o Dudo de que exista
 
¿De qué dudo? / ¿Qué dudo?
 
Ambas

 

  • El otro truco consiste en sustituir por un pronombre el elemento que nos genere dudas.
Estoy segura de que o Estoy segura que
 
Estoy segura de eso / *Estoy segura eso
 
Con preposición 
Me apetece que o Me apetece de que
 
Me apetece eso / *Me apetece de eso
 
Sin preposición 
Me da miedo que o Me da miedo de que
 
Me da miedo eso/ Me da miedo de eso
 
Ambas

¿Lo veis, almas de cántaro? Preguntar es de sabios.

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Acababan de llegar al campamento y ya se habían ganado la fama de torpes. No daban una. No sabían montar una tienda ni doblar el saco ni encender una hoguera. Dos calamidades. Lo peor era cuando tocaba formar. Cada uno en el campamento tenía asignado su sitio en la fila. Pero Deque y Queis Mo, que así se llamaban los dos patosos hermanos, eran incapaces de recordar cuál era su puesto. Así que siempre provocaban que el recuento se alargase y la hora del baño en el lago se retrasase para desesperación de los más calurosos.
Pero un día llegó doña RAE, la veterana directora del campamento, y les dio un truquito para que recordaran dónde colocarse. Desde entonces, las cosas mejoraron y los demás, aplacados sus calores en las refrescantes aguas del lago, aceptaron a los dos hermanos torpes como mascotas del grupo.
Como sois hábiles lectores y muy espabilados, ya habréis adivinado que el tema de hoy será el dequeísmo y el queísmo, que parecen lo mismo pero no.

El queísmo es un error muy frecuente hoy en día


Dequeísmo es, en palabras sencillas, colocar la preposición «de» donde no corresponde. Por ejemplo: *«Pienso de que existo».
El queísmo sería lo contrario: quitar la preposición «de» de donde no se debe: *«No me dí cuenta que estaba dormido». ¿Qué? Esta es más difícil de ver, ¿no? Lo correcto sería «No me dí cuenta de que estaba dormido». Es un error muy muy frecuente hoy en día. Viene provocado por ese pavor que nos da equivocarnos y meter un «de que» incorrecto que haga desternillarse de la risa al que nos escucha. Más sobre todo cuando algunas construcciones pueden decirse con o sin la preposición.
Así que, en caso de duda, usad estos dos trucos:

  • Transformad la oración en una pregunta. Si nos vemos obligados a meter en ella la preposición, entonces es que debe llevarla en afirmativa.
Pienso de que o Pienso que
 
¿Qué pienso? / *¿De qué pienso?
 
Sin preposición 
Me dí cuenta que o Me dí cuenta de que
 
¿De qué me dí cuenta? / *¿Qué me di cuenta?
 
Con preposición 
Dudo que exista o Dudo de que exista
 
¿De qué dudo? / ¿Qué dudo?
 
Ambas

 

  • El otro truco consiste en sustituir por un pronombre el elemento que nos genere dudas.
Estoy segura de que o Estoy segura que
 
Estoy segura de eso / *Estoy segura eso
 
Con preposición 
Me apetece que o Me apetece de que
 
Me apetece eso / *Me apetece de eso
 
Sin preposición 
Me da miedo que o Me da miedo de que
 
Me da miedo eso/ Me da miedo de eso
 
Ambas

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