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22 de agosto 2013    /   CINE/TV
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‘Raising Hope’ o manual para sobrevivir a la adversidad con una sonrisa

22 de agosto 2013    /   CINE/TV     por          
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¿Aún no has visto Raising Hope?

En esta serie conocerás a Los Chance, una familia de nuestro tiempo: ahogados por las deudas y la hipoteca, subsisten con empleos precarios y la pensión de la abuela. Sin embargo, Los Chance no pierden la esperanza de que cambie su suerte. Y mientras avanzan y caen y avanzan… mantiene la sonrisa, y esto es terapéutico para el espectador.

Los Chance, antiejemplo del sueño americano

Los Chance no tienen una verja blanca, un césped perfectamente recortado, un perro (porque no hay sobras para él), piratean el cable (cosa que Los Simpsons dijeron que era malo), e incluso aparecen en una guía de Internet de personas indeseables. Sin embargo, a los Chance no le importa lo que piensen los demás, ni se paran en criticar a los demás; están demasiado ocupados sacando sus vidas adelante.

Un bebé, una apuesta por el futuro

HopeRaising Hope comienza en la misma situación de penurias económicas que la familia White (Breaking Bad). Todo cambia cuando llega a la familia Princesa Beyoncé, el bebé de Jimmy, el hijo de los Chance. Princesa Beyoncé es el cáncer de los Chance: no la esperaban, no la quieren, no aporta nada a la familia: es otra boca que alimentar.

Pero los Chance pronto ven que Princesa Beyoncé no es una enfermedad sino una oportunidad… Piensan que si son capaces de cuidar de la pequeña, no está todo perdido. Princesa Beyoncé es rebautizada como Hope (Esperanza), y así se crea uno de los títulos de series más hermosos de los últimos años: Raising Hope (Creciendo la esperanza). Un juego de palabras que se refiere tanto al crecimiento de la niña como al crecimiento de las esperanzas de los Chance, convirtiéndose en héroes caprianos.

Los Chance, los Juan Nadie de Capra

Sin duda los Chance son los Juan Nadie que Gary Cooper alabó en la película del mismo título: los pequeños que subsisten con malos trabajos y pequeñas tretas como abollar latas del supermercado para comprarlas más baratas (acciones de supervivencia que no conducen a la evasión de capitales a Suiza). A pesar de esta picaresca, los Chance se niegan a obtener ganancias de manera ilícita cuando se les presenta la oportunidad.

La máxima cervantina: “Más vale buena esperanza que ruin posesión”

Abollar una lata es depreciar un producto con el precio inflado por intermediarios; piratear la señal de cable es una manera de obtener un entretenimiento de calidad vedado a las personas sin recursos económicos. Sin embargo, no roban, no aceptan regalos caros si con ellos entregan su dignidad. Los Chance siguen, sin saberlo, la máxima cervantina: “Más vale buena esperanza que ruin posesión”.

Emprender con más voluntad que cerebro

Columpio HopeLos Chance quieren subir por sus propios medios: son auténticos emprendedores, con más entusiasmo que talento: pretenden explotar talentos que no tienen, desarrollar negocios que desconocen y explotar inventos extravagantes tras un improvisado I+D. Los Chance son los Ed Wood del emprendimiento: suplen la falta de talento con una energía desbordante.

La crítica al especulador

Y por el camino se va lanzando críticas al sistema sanitario, educativo y social de Los Estados Unidos. Uno de los episodios donde la crítica es evidente es aquel en el que los bisabuelos de Hope —blancos, anglosajones y protestantes— caen en la ruina tras haber hecho negocios especulativos poco claros. Una ruina que les conduce a refugiarse en la humilde casa de Hope. Sin embargo, los bisabuelos siguen cargando compras a la tarjeta de crédito y viviendo a costa del esfuerzo de los Chance.

“Tú eres un verdadero hombre”, dice el bisabuelo al abuelo de Hope. “Tú mantienes con tus trabajos mal pagados todas estas bocas”.

… Así se muestra, de manera sutil, que aquellos que crearon la crisis siguen viviendo a costa de quiénes realmente la sufren. Una situación que por suerte para Hope acaba con la marcha de los bisabuelos para vivir a costa a otro hijo (éste sí, otro especulador).

Quizá por esto, porque los Chance son luchadores «del montón», Raising Hope no está entre las diez series más pirateadas de ningún año. Las comedias de situación de la lista retrata a personas ociosas cuyos argumentos son sentimentales. Los dramas de la lista muestran a tipos duros que se hacen ricos con la extorsión, el asesinato y las drogas. Y es una pena porque Raising Hope también es una de las comedias más divertidas, surrealistas y gamberras, con personajes de carne y hueso, que se haya escrito en los últimos años.

Supremes Hope

 

¿Aún no has visto Raising Hope?

En esta serie conocerás a Los Chance, una familia de nuestro tiempo: ahogados por las deudas y la hipoteca, subsisten con empleos precarios y la pensión de la abuela. Sin embargo, Los Chance no pierden la esperanza de que cambie su suerte. Y mientras avanzan y caen y avanzan… mantiene la sonrisa, y esto es terapéutico para el espectador.

Los Chance, antiejemplo del sueño americano

Los Chance no tienen una verja blanca, un césped perfectamente recortado, un perro (porque no hay sobras para él), piratean el cable (cosa que Los Simpsons dijeron que era malo), e incluso aparecen en una guía de Internet de personas indeseables. Sin embargo, a los Chance no le importa lo que piensen los demás, ni se paran en criticar a los demás; están demasiado ocupados sacando sus vidas adelante.

Un bebé, una apuesta por el futuro

HopeRaising Hope comienza en la misma situación de penurias económicas que la familia White (Breaking Bad). Todo cambia cuando llega a la familia Princesa Beyoncé, el bebé de Jimmy, el hijo de los Chance. Princesa Beyoncé es el cáncer de los Chance: no la esperaban, no la quieren, no aporta nada a la familia: es otra boca que alimentar.

Pero los Chance pronto ven que Princesa Beyoncé no es una enfermedad sino una oportunidad… Piensan que si son capaces de cuidar de la pequeña, no está todo perdido. Princesa Beyoncé es rebautizada como Hope (Esperanza), y así se crea uno de los títulos de series más hermosos de los últimos años: Raising Hope (Creciendo la esperanza). Un juego de palabras que se refiere tanto al crecimiento de la niña como al crecimiento de las esperanzas de los Chance, convirtiéndose en héroes caprianos.

Los Chance, los Juan Nadie de Capra

Sin duda los Chance son los Juan Nadie que Gary Cooper alabó en la película del mismo título: los pequeños que subsisten con malos trabajos y pequeñas tretas como abollar latas del supermercado para comprarlas más baratas (acciones de supervivencia que no conducen a la evasión de capitales a Suiza). A pesar de esta picaresca, los Chance se niegan a obtener ganancias de manera ilícita cuando se les presenta la oportunidad.

La máxima cervantina: “Más vale buena esperanza que ruin posesión”

Abollar una lata es depreciar un producto con el precio inflado por intermediarios; piratear la señal de cable es una manera de obtener un entretenimiento de calidad vedado a las personas sin recursos económicos. Sin embargo, no roban, no aceptan regalos caros si con ellos entregan su dignidad. Los Chance siguen, sin saberlo, la máxima cervantina: “Más vale buena esperanza que ruin posesión”.

Abollar una lata es depreciar un producto con el precio inflado por intermediarios; piratear la señal de cable es una manera de obtener un entretenimiento de calidad vedado a las personas sin recursos económicos. Sin embargo, no roban, no aceptan regalos caros si con ellos entregan su dignidad. Los Chance siguen, sin saberlo, la máxima cervantina: “Más vale buena esperanza que ruin posesión”.

Emprender con más voluntad que cerebro

Columpio HopeLos Chance quieren subir por sus propios medios: son auténticos emprendedores, con más entusiasmo que talento: pretenden explotar talentos que no tienen, desarrollar negocios que desconocen y explotar inventos extravagantes tras un improvisado I+D. Los Chance son los Ed Wood del emprendimiento: suplen la falta de talento con una energía desbordante.

La crítica al especulador

Y por el camino se va lanzando críticas al sistema sanitario, educativo y social de Los Estados Unidos. Uno de los episodios donde la crítica es evidente es aquel en el que los bisabuelos de Hope —blancos, anglosajones y protestantes— caen en la ruina tras haber hecho negocios especulativos poco claros. Una ruina que les conduce a refugiarse en la humilde casa de Hope. Sin embargo, los bisabuelos siguen cargando compras a la tarjeta de crédito y viviendo a costa del esfuerzo de los Chance.

“Tú eres un verdadero hombre”, dice el bisabuelo al abuelo de Hope. “Tú mantienes con tus trabajos mal pagados todas estas bocas”.

… Así se muestra, de manera sutil, que aquellos que crearon la crisis siguen viviendo a costa de quiénes realmente la sufren. Una situación que por suerte para Hope acaba con la marcha de los bisabuelos para vivir a costa a otro hijo (éste sí, otro especulador).

Quizá por esto, porque los Chance son luchadores «del montón», Raising Hope no está entre las diez series más pirateadas de ningún año. Las comedias de situación de la lista retrata a personas ociosas cuyos argumentos son sentimentales. Los dramas de la lista muestran a tipos duros que se hacen ricos con la extorsión, el asesinato y las drogas. Y es una pena porque Raising Hope también es una de las comedias más divertidas, surrealistas y gamberras, con personajes de carne y hueso, que se haya escrito en los últimos años.

Supremes Hope

 

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