3 de marzo 2017    /   ENTRETENIMIENTO
por
 

«Do you remember rock’n’roll radio?», de Ramones: la canción que supuso el fin de sus sueños de grandeza

3 de marzo 2017    /   ENTRETENIMIENTO     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista Asueto haciendo clic aquí.

El álbum End Of The Century marcó un antes y un después en la historia de los Ramones. Ya eran padrinos del punk rock. Su influencia había llegado de Madrid a Buenos Aires, de Londres a Sídney, de Los Ángeles a Tokio. Su trilogía iniciática había llevado a miles de chavales a montar una banda pensando que ellos también lo podrían hacer. Pero, a pesar de ese reconocimiento, las ventas de discos seguían siendo moderadas, la fama no llegaba y pasar al siguiente escalón comenzaba a parecer imposible. Los Ramones contemplaron ese disco como su última bala para conseguirlo y decidieron jugársela al todo por el todo. Llamaron a Phil Spector.

Spector era uno de los productores más afamados de los 60. Acumulaba montañas de éxitos con The Ronettes, Ike & Tina Turner, The Crystals o The Righteous Brothers. El californiano ya había entrado a los Ramones unos años antes. Tras verlos en directo en el 77 les propuso producir su álbum Rocket To Russia, pero la banda declinó la oferta pensando que Spector no les entendería. Dos años después era la banda la que llamaba a su puerta, aun sabiendo que eso significaba dejar todo el poder decisorio en manos del excéntrico productor y que filtrase toda la furia del grupo por su legendario Wall of Sound.

El Muro de Sonido fue una técnica de producción desarrollada por Spector. Consistía en añadir capas y capas de instrumentos: cuerdas, vientos, percusiones… doblando o triplicando algunos de ellos para así crear una sinfonía pop que impactase en el oyente sin la más mínima fisura. Los Ramones eran guitarra, bajo y batería, simples y al cuello. Para el célebre productor experimentar con ellos era como dar forma a un diamante en bruto. Y en esta canción fue donde Spector desplegó todo su poder.

Se llevaron a los Ramones a Nueva York, a los míticos estudios Gold Star donde habían grabado los Beach Boys o Eddie Cochran. El cantante Joey, gran fan de Spector, disfrutó haciendo este disco como un bebé en brazos. No así sus compañeros. El batería Marky lo sobrellevó con la botella y paciencia. El guitarrista Johnny acabó echando humo. Acostumbrado a grabar en dos o tres tomas no aguantaba repetir decenas de veces una intro de guitarra. ¿Y el bajista Dee Dee? Bueno, dijo que Spector le persiguió por el estudio con una pistola y que por eso se volvió a Nueva York. Lo más seguro es que se aburriese de mirar. El caso es que él mismo nunca supo quién grabó el bajo de este disco.

La letra de la canción reivindicaba el porqué de la formación del grupo. En 1974 el rock se había vuelto aburrido, «necesitamos un cambio y lo necesitamos rápido», y eso fue lo que hicieron los Ramones, volver a la base del rock’n’roll invocando el poder que en su día tuvo la radio.

A partir de ahí se suceden una serie de recuerdos de cuando la música era algo sencillo y divertido. Hullabaloo, The Upbeat Show y Shindig fueron programas televisivos de los años 60. The Ed Sullivan Show fue un programa de variedades que estuvo 20 años en antena y por donde pasaron en sus inicios artistas como Elvis Presley, The Beatles, Bob Dylan o The Doors.

Murray ‘the K’ Kaufman y Alan Freed fueron dos famosos disc jockeys radiofónicos que apuntalaron los cimientos del rock’n’roll. Y por último, recordaban a artistas de los 60 como los T. Rex de Marc Bolan, John Lennon o Victor Moulty, el llamativo batería manco de The Barbarians.

Costó 200.000 dólares grabar este álbum (su debut lo hicieron con 6.400 dólares) y fue respaldado por una promo sin precedentes para la banda. Pero no se consiguió el objetivo. End Of The Century alcanzó el mejor puesto en listas en la historia de Ramones, 44 en el Billboard, 14 en Inglaterra. Insuficiente para que dieran el deseado gran salto.

El último verso de la canción sirvió para bautizar el disco. Era el final de los 70. El fin del siglo decían ellos. También fue el fin de sus sueños de grandeza.

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista Asueto haciendo clic aquí.

El álbum End Of The Century marcó un antes y un después en la historia de los Ramones. Ya eran padrinos del punk rock. Su influencia había llegado de Madrid a Buenos Aires, de Londres a Sídney, de Los Ángeles a Tokio. Su trilogía iniciática había llevado a miles de chavales a montar una banda pensando que ellos también lo podrían hacer. Pero, a pesar de ese reconocimiento, las ventas de discos seguían siendo moderadas, la fama no llegaba y pasar al siguiente escalón comenzaba a parecer imposible. Los Ramones contemplaron ese disco como su última bala para conseguirlo y decidieron jugársela al todo por el todo. Llamaron a Phil Spector.

Spector era uno de los productores más afamados de los 60. Acumulaba montañas de éxitos con The Ronettes, Ike & Tina Turner, The Crystals o The Righteous Brothers. El californiano ya había entrado a los Ramones unos años antes. Tras verlos en directo en el 77 les propuso producir su álbum Rocket To Russia, pero la banda declinó la oferta pensando que Spector no les entendería. Dos años después era la banda la que llamaba a su puerta, aun sabiendo que eso significaba dejar todo el poder decisorio en manos del excéntrico productor y que filtrase toda la furia del grupo por su legendario Wall of Sound.

El Muro de Sonido fue una técnica de producción desarrollada por Spector. Consistía en añadir capas y capas de instrumentos: cuerdas, vientos, percusiones… doblando o triplicando algunos de ellos para así crear una sinfonía pop que impactase en el oyente sin la más mínima fisura. Los Ramones eran guitarra, bajo y batería, simples y al cuello. Para el célebre productor experimentar con ellos era como dar forma a un diamante en bruto. Y en esta canción fue donde Spector desplegó todo su poder.

Se llevaron a los Ramones a Nueva York, a los míticos estudios Gold Star donde habían grabado los Beach Boys o Eddie Cochran. El cantante Joey, gran fan de Spector, disfrutó haciendo este disco como un bebé en brazos. No así sus compañeros. El batería Marky lo sobrellevó con la botella y paciencia. El guitarrista Johnny acabó echando humo. Acostumbrado a grabar en dos o tres tomas no aguantaba repetir decenas de veces una intro de guitarra. ¿Y el bajista Dee Dee? Bueno, dijo que Spector le persiguió por el estudio con una pistola y que por eso se volvió a Nueva York. Lo más seguro es que se aburriese de mirar. El caso es que él mismo nunca supo quién grabó el bajo de este disco.

La letra de la canción reivindicaba el porqué de la formación del grupo. En 1974 el rock se había vuelto aburrido, «necesitamos un cambio y lo necesitamos rápido», y eso fue lo que hicieron los Ramones, volver a la base del rock’n’roll invocando el poder que en su día tuvo la radio.

A partir de ahí se suceden una serie de recuerdos de cuando la música era algo sencillo y divertido. Hullabaloo, The Upbeat Show y Shindig fueron programas televisivos de los años 60. The Ed Sullivan Show fue un programa de variedades que estuvo 20 años en antena y por donde pasaron en sus inicios artistas como Elvis Presley, The Beatles, Bob Dylan o The Doors.

Murray ‘the K’ Kaufman y Alan Freed fueron dos famosos disc jockeys radiofónicos que apuntalaron los cimientos del rock’n’roll. Y por último, recordaban a artistas de los 60 como los T. Rex de Marc Bolan, John Lennon o Victor Moulty, el llamativo batería manco de The Barbarians.

Costó 200.000 dólares grabar este álbum (su debut lo hicieron con 6.400 dólares) y fue respaldado por una promo sin precedentes para la banda. Pero no se consiguió el objetivo. End Of The Century alcanzó el mejor puesto en listas en la historia de Ramones, 44 en el Billboard, 14 en Inglaterra. Insuficiente para que dieran el deseado gran salto.

El último verso de la canción sirvió para bautizar el disco. Era el final de los 70. El fin del siglo decían ellos. También fue el fin de sus sueños de grandeza.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Si los planetas de ficción existieran…
Los cielos azules de Anton Kusters que evocan el Holocausto
Cómo acortar textos
Mengo, el misterioso club de lucha que salió de la imaginación de un fotógrafo
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 6
  • ponte la canción para despertarte por las mañanas y empezarás el día con ganas de comerte el mundo.

  • Joder! RJ; Los Ramones fueron aire fresco, que aire?, vendaval de Kansas! Y..flipe del grande en Vistalegre, que digo, envidia cochina para seguidores de Podemos1
    Los Ramones estan dentro de lo que hay.
    Los Ramones no se pueden borrar.
    Ya quisieramos algunos ser Ramones sin querer estar dentro de algo.
    Spector, ese si que tiene evidencias para investigar!
    Más en aquellos años de vampiro desdentao!

  • Dudo de que buscaran el éxito a toda costa con la producción de phil. Joey si admiraba a este mientras johnny aborrecia todo lo pop, con lo que este disco seguro que lo detestaria.
    Si su discográfica buscaba eso, ya no lo se…

  • Un articulo flojo, casi totalmente extraído del documental “The End of the Century”. A lo que este articulista llama “sueños de grandeza” yo lo llamo hacer mucha pasta.
    No hay màs grandeza que pertenecer al hall of fame del rock and roll y estos tios lo consiguieron.

  • Comentarios cerrados.

    Publicidad