fbpx
27 de julio 2012    /   CINE/TV
por
 

La receta de HBO

27 de julio 2012    /   CINE/TV     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Imagina que pagas siete u ocho euros para ver El caballero oscuro y a diez minutos del final aparece Superman: Vete a casa, Batman, dice el hombre de acero, esto te viene grande. ¿Cómo te quedas?

—Esto es la leche, no se le ha ocurrido a nadie  —dice el alumno de guión que ha tenido una idea similar, «feliz idea».

—No, eso es pegarle patadas al espectador en la boca.

Lo que el alumno de guión considera una solución original, es una solución perezosa, un deus ex machina como una casa, y el espectador lo considerará una estafa (¡He pagado para ver a Batman!) Un deus ex machina puede solucionarte un anuncio de treinta segundos (un pie gigante aplasta a un tipo pesado, por ejemplo), pero rara vez una novela o un guión.

La originalidad no es provocar gratuitamente ni engañar, aunque hay quién lo considera así. La provocación es un verdadero atrevimiento  cuando las circunstancias impiden el desarrollo normal de una obra: cuando el artista se juega su libertad o sus garbanzos. Fuera de estos casos, la provocación es un recurso fácil para salir en los telediarios.

Si te gusta la paella que hace tu madre o tu hermano o tu mujer, no es porque entre los ingredientes haya dos tabletas de chocolate (sería original, ¿verdad?), si no porque tu madre o tu hermano o tu mujer «tiene mano» para estas cosas.

Pensemos en Deadwood, Rome, Boardwalk Empire y Juego de Tronos. Las series de la HBO son geniales, pensáis. ¿Y no os parecen todas iguales?

LA RECETA HBO 

Si alguien nos pregunta cómo es Juego de Tronos decimos que como Deadwood o Rome, pero en una Edad Media imaginaria.

Hay temas y personajes recurrentes como el regreso del soldado; la mujer rescatada de la pobreza por el villano; el joven que madura a través del peligro; la madre que quiere colocar bien a su hijo; el líder que deja un vacío de poder; villanos que son papás; traidores por dinero; mujeres malvadísimas; amigos leales hasta la muerte, y madres abnegadas.

La estructura de un capítulo común de HBO tiene tres o cuatro escenas de intriga, una de violencia, tres o cuatro escenas más de intriga, otra de sexo (posiblemente en un prostíbulo), dos o tres de intriga, otra de sexo, quizá una operación sin anestesia o una tortura…

¿Y la originalidad? En los detalles: que un enano no sea un bufón, si no un protagonista inteligente y cercano al poder; que un gánster tenga ataques de ansiedad; que dos simples soldados nos lleven por las callejuelas de Roma… Cambiar el punto de vista, destacar a los personajes que otros ignoran. También es colocarnos en lo cotidiano de otros mundos (la suciedad, los ritos, las rutinas, las comidas…)

HBO no teme recurrir a temas, lugares y personajes más o menos conocidos. Para HBO lo importante es profundizar en la psique de los personajes y en las relaciones humanas, que siempre esconden sorpresas.

Imagina que pagas siete u ocho euros para ver El caballero oscuro y a diez minutos del final aparece Superman: Vete a casa, Batman, dice el hombre de acero, esto te viene grande. ¿Cómo te quedas?

—Esto es la leche, no se le ha ocurrido a nadie  —dice el alumno de guión que ha tenido una idea similar, «feliz idea».

—No, eso es pegarle patadas al espectador en la boca.

Lo que el alumno de guión considera una solución original, es una solución perezosa, un deus ex machina como una casa, y el espectador lo considerará una estafa (¡He pagado para ver a Batman!) Un deus ex machina puede solucionarte un anuncio de treinta segundos (un pie gigante aplasta a un tipo pesado, por ejemplo), pero rara vez una novela o un guión.

La originalidad no es provocar gratuitamente ni engañar, aunque hay quién lo considera así. La provocación es un verdadero atrevimiento  cuando las circunstancias impiden el desarrollo normal de una obra: cuando el artista se juega su libertad o sus garbanzos. Fuera de estos casos, la provocación es un recurso fácil para salir en los telediarios.

Si te gusta la paella que hace tu madre o tu hermano o tu mujer, no es porque entre los ingredientes haya dos tabletas de chocolate (sería original, ¿verdad?), si no porque tu madre o tu hermano o tu mujer «tiene mano» para estas cosas.

Pensemos en Deadwood, Rome, Boardwalk Empire y Juego de Tronos. Las series de la HBO son geniales, pensáis. ¿Y no os parecen todas iguales?

LA RECETA HBO 

Si alguien nos pregunta cómo es Juego de Tronos decimos que como Deadwood o Rome, pero en una Edad Media imaginaria.

Hay temas y personajes recurrentes como el regreso del soldado; la mujer rescatada de la pobreza por el villano; el joven que madura a través del peligro; la madre que quiere colocar bien a su hijo; el líder que deja un vacío de poder; villanos que son papás; traidores por dinero; mujeres malvadísimas; amigos leales hasta la muerte, y madres abnegadas.

La estructura de un capítulo común de HBO tiene tres o cuatro escenas de intriga, una de violencia, tres o cuatro escenas más de intriga, otra de sexo (posiblemente en un prostíbulo), dos o tres de intriga, otra de sexo, quizá una operación sin anestesia o una tortura…

¿Y la originalidad? En los detalles: que un enano no sea un bufón, si no un protagonista inteligente y cercano al poder; que un gánster tenga ataques de ansiedad; que dos simples soldados nos lleven por las callejuelas de Roma… Cambiar el punto de vista, destacar a los personajes que otros ignoran. También es colocarnos en lo cotidiano de otros mundos (la suciedad, los ritos, las rutinas, las comidas…)

HBO no teme recurrir a temas, lugares y personajes más o menos conocidos. Para HBO lo importante es profundizar en la psique de los personajes y en las relaciones humanas, que siempre esconden sorpresas.

Compártelo twitter facebook whatsapp
¡Televisión, manipulación!: Los vídeos del viernes
Las mujeres de Don Draper no conducen igual
Explicar la realidad actual con ficción futurible: así funciona el periodismo ficción
Hikikomoris: vivir encerrado en tu habitación
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 16
  • Sinceramente, como cuando vea la película de Batman acabe como indicáis os borraré del reader y no volveré a leer yorokobu nunca más, por no poner un aviso de spoiler. Espero que no y que sólo sea un ejemplo que se le ha ocurrido al autor.

  • 2 cosillas:
    1- Jon Snow es de Game of Thrones no de Broadwalk Empire.
    2- La trama y profundidad de los personajes (por lo menos en lo que respecta a juego de tronos) no tiene nada que ver con la HBO, el «joven que madura a través del peligro» y el «enano no sea un bufón, si no un protagonista inteligente y cercano al poder» vienen determinados por el libro, no por la originalidad de la HBO. quizás sólo en su criterio para escoger que serie producir.

  • Curioso que abras el artículo hablando de malos giros de guión para acabar con una comparativa simplista sobre 3 de las muchas series de HBO. Sin ir muy lejos, ya me contarás que tienen que ver True Blood o Entourage con Rome.
    Además, metes en el mismo saco a Juego de Tronos que es una adaptación. Cosas como un personaje como Tyrion en un enano que no es un bufón da muestra de lo bajo que se queda tu «estudio sobre las series».

    De Yorokobu esperaba algo más.

    • Ciertamente, ‘Sexo en Nueva York’ tampoco tiene que ver con nada de esto.

      Gracias, por tu comentario, tomo nota. El responsable del texto soy yo, que en ningún momento pretende ser un «estudio sobre las series», si no una reflexión en voz alta.

      Te invito a visitar mi blog donde recibiré tus comentarios con agrado : )

      • Ahora que lo leo veo que he sido un borde. En fin, que tampoco quiero yo ir así por la vida así que, oye, mis disculpas. Aunque sigo pensando que te has quedado muy corto con la comparativa.

        De todos modos, sea como sea, yo cuando veo una serie nueva y antes de empezar aparece el logo de HBO ya me quedo bastante tranquilo y sé que lo que voy a ver es algo, por lo menos, bien hecho.

        • No te preocupes, Pei.

          Reconozco que el texto es corto, y supongo que te hubiera gustado que profundizara en ello. Prometo hacerlo en sucesivos post aquí y en mi blog.

          ¿Sabes? A mi me encanta ver el logo de HBO dos o tres veces seguidas antes de cada capítulo.

          ¡Saludos!

  • Y no sé yo en que estaba pensando. Se me han quedado en el tintero otras series igual de reiterativas como Los Soprano, Six Feet Under o Band of Brothers.

    Lo dicho…

    • Pues sí.

      Globomedia sigue el «estándar de calidad» de las series norteamericanas de los 80. Por eso en su momento desbancaron a las series norteamericanas de la parrilla. ¿Para qué una serie corriente de polis americanos si estaba ‘El comisario’ o para qué una serie juvenil si estaba ‘Al salir de clase’?

      Pero la HBO dio un mazazo en la mesa, y le siguieron AMC, Showtime… Y claro, no hay color.

      Globomedia debería ahora intentar acercarse al menos, al estándar norteamericano de los 90…

      : )

  • Meter a Juego de Tronos entre las mejores series y decir que no recurre a la provocación fácil o a un desastre de guión como el que tiene, que mete «supermanes en películas de batman» contínuamente, le quita toda la credibilidad al artículo.
    A ver si me encuentro alguna vez una crítica objetiva de Juego de Tronos (o como les gusta llamarla AGOT <— WTF) porque lo único que me encuentro son frikis 20-30 añeros sin capacidad de crítica y de darse cuenta de que cuando algo es malo, es malo, por mucho que las grandes campañas publicitarias intentan hacer creer que no.

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *