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29 de mayo 2017    /   ENTRETENIMIENTO
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Recomendaciones para hacer turismo en España

29 de mayo 2017    /   ENTRETENIMIENTO     por        fotografia  
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El ministerio ruso de exteriores ha lanzado una serie de pautas de comportamiento para que sus ciudadanos puedan desenvolverse con seguridad en entornos y culturas ajenas. Como explica Strambotic (que a su vez cita a The Independent), los consejos persiguen el objetivo de que los turistas rusos traten de «no ofender con sus maneras a la población local de 64 países, no vayan a parar a una cárcel o eviten ser víctima de una paliza o un robo fuera de sus fronteras».

La guía es un compendio de información útil que recoge advertencias como la de no gritar a los tailandeses, ya que «dejarán de hacer lo que esté haciendo para usted, incluso si esto forma parte de sus obligaciones». También recomienda no acariciarles la cabeza.

En cuanto a España, y aunque la guía no lo especifique, es también aconsejable que ningún ciudadano ruso vaya por la calle acariciando cabezas extrañas. Más allá de eso, la recopilación de información del ministerio ruso ofrece otros consejos que, si bien pueden evitar muchos problemas, no están del todo acertados en el enfoque. Aquí van unas consideraciones adicionales que pueden ser de utilidad.

1. La expresión pública de actitudes negativas hacia las personas con diferente orientación sexual no cuentan con la comprensión de los demás, por lo que debe abstenerse de ello.

Habría que matizar. Si a usted, querido turista ruso, una persona LGTBI le pisa en el metro o le empuja por la calle, podrá usted molestarse de la manera convencional. Un «¡oiga, por favor, tenga un poco de cuidado!» o un «¡joder!» de toda la vida serán más que suficiente para mostrar su pesar. Quedan más bien feas expresiones del tipo «¡no me pises, maricón de mierda, te voy a reventar la cabeza!». Por algún extraño motivo, en España hay quien piensa que la tendencia sexual o la identidad de género no están relacionadas con la presencia o ausencia de modales.

2. Se recomienda no entrar en contacto con ningún representante de la comunidad LGTB.

Querido turista: tranquilo, la homosexualidad no es contagiosa. Entrar en contacto con alguna persona de esa comunidad no le envía directamente a comprar discos de Raffaella Carrà. Los gais también son personas y, salvo que la carroza en la que van montados en la cabalgata del Orgullo vaya a 140 km/h, no hay nada que temer. Regresando a la literalidad del consejo de la guía, sí es exigible «no entrar en contacto» demasiado fuerte, sobre todo, sus puños con los rostros de esas personas. Eso, en España y en algunos otros países, está considerado como una agresión.

Paul Blow para un proyecto de protesta contra la homofobia en Rusia.
Paul Blow para un proyecto de protesta contra la homofobia en Rusia.

3. En los restaurantes, no es necesario expresar la exclamación «¡camarero!». A veces, puede ser percibido como un insulto. Una forma común puede ser «¡caballero!» para los camareros hombres o se puede generalizar con «¡perdón!», que significa «lo siento».

Es posible que el ministro Lavrov no haya sido muy de tascas, pero llamar camarero al camarero está socialmente aceptado. Un «por favor» ayuda, no podemos negarlo, pero la interjección «¡camarero!» acompañada de una sonrisa y la señal, con los dedos, del número de cañas que uno desea es más que suficiente para no crear un conflicto. Se recomienda evitar frases como «camarero de los cojones» y, sobre todo, es imprescindible tratar de no agarrarse al grifo de cerveza y chupar directamente del caño.

4. En la capital y en la parte central del país, el público más acomodado siente preferencia por el Real Madrid y la clase media por el Atlético de Madrid, en Cataluña por el Barcelona, en el País Vasco por el Athletic Club, etc.

Estimado ciudadano ruso: no toque lo del fútbol. Puede usted hacer chistes de Carrero Blanco, mantener encendidas discusiones acerca de la Guerra Civil española, alentar a delincuentes y políticos corruptos o defender el maltrato animal en una plaza de toros. Ninguno de esos temas le causará tantos problemas como atacar al jugador o al equipo equivocado. No lo haga, que aquí no se bromea con las cosas serias.

5. La Guerra Civil sigue siendo un tema delicado para la sociedad española. Sin saber las preferencias políticas del interlocutor, es aconsejable abstenerse de expresiones de simpatía a cualquiera de los lados del conflicto de hace 80 años.

El ministerio de exteriores ruso peca de precavido. Se hable de lo que se hable acerca de la Guerra Civil, siempre habrá un buen número de personas que defienda su postura, aunque esta sea la justificación de un golpe militar y cuarenta años de dictadura. Querido hermano ruso, no tenga miedo de defender un buen fusilamiento o la dosis justa de represión. La equidistancia es tendencia.

El ministerio ruso de exteriores ha lanzado una serie de pautas de comportamiento para que sus ciudadanos puedan desenvolverse con seguridad en entornos y culturas ajenas. Como explica Strambotic (que a su vez cita a The Independent), los consejos persiguen el objetivo de que los turistas rusos traten de «no ofender con sus maneras a la población local de 64 países, no vayan a parar a una cárcel o eviten ser víctima de una paliza o un robo fuera de sus fronteras».

La guía es un compendio de información útil que recoge advertencias como la de no gritar a los tailandeses, ya que «dejarán de hacer lo que esté haciendo para usted, incluso si esto forma parte de sus obligaciones». También recomienda no acariciarles la cabeza.

En cuanto a España, y aunque la guía no lo especifique, es también aconsejable que ningún ciudadano ruso vaya por la calle acariciando cabezas extrañas. Más allá de eso, la recopilación de información del ministerio ruso ofrece otros consejos que, si bien pueden evitar muchos problemas, no están del todo acertados en el enfoque. Aquí van unas consideraciones adicionales que pueden ser de utilidad.

1. La expresión pública de actitudes negativas hacia las personas con diferente orientación sexual no cuentan con la comprensión de los demás, por lo que debe abstenerse de ello.

Habría que matizar. Si a usted, querido turista ruso, una persona LGTBI le pisa en el metro o le empuja por la calle, podrá usted molestarse de la manera convencional. Un «¡oiga, por favor, tenga un poco de cuidado!» o un «¡joder!» de toda la vida serán más que suficiente para mostrar su pesar. Quedan más bien feas expresiones del tipo «¡no me pises, maricón de mierda, te voy a reventar la cabeza!». Por algún extraño motivo, en España hay quien piensa que la tendencia sexual o la identidad de género no están relacionadas con la presencia o ausencia de modales.

2. Se recomienda no entrar en contacto con ningún representante de la comunidad LGTB.

Querido turista: tranquilo, la homosexualidad no es contagiosa. Entrar en contacto con alguna persona de esa comunidad no le envía directamente a comprar discos de Raffaella Carrà. Los gais también son personas y, salvo que la carroza en la que van montados en la cabalgata del Orgullo vaya a 140 km/h, no hay nada que temer. Regresando a la literalidad del consejo de la guía, sí es exigible «no entrar en contacto» demasiado fuerte, sobre todo, sus puños con los rostros de esas personas. Eso, en España y en algunos otros países, está considerado como una agresión.

Paul Blow para un proyecto de protesta contra la homofobia en Rusia.
Paul Blow para un proyecto de protesta contra la homofobia en Rusia.

3. En los restaurantes, no es necesario expresar la exclamación «¡camarero!». A veces, puede ser percibido como un insulto. Una forma común puede ser «¡caballero!» para los camareros hombres o se puede generalizar con «¡perdón!», que significa «lo siento».

Es posible que el ministro Lavrov no haya sido muy de tascas, pero llamar camarero al camarero está socialmente aceptado. Un «por favor» ayuda, no podemos negarlo, pero la interjección «¡camarero!» acompañada de una sonrisa y la señal, con los dedos, del número de cañas que uno desea es más que suficiente para no crear un conflicto. Se recomienda evitar frases como «camarero de los cojones» y, sobre todo, es imprescindible tratar de no agarrarse al grifo de cerveza y chupar directamente del caño.

4. En la capital y en la parte central del país, el público más acomodado siente preferencia por el Real Madrid y la clase media por el Atlético de Madrid, en Cataluña por el Barcelona, en el País Vasco por el Athletic Club, etc.

Estimado ciudadano ruso: no toque lo del fútbol. Puede usted hacer chistes de Carrero Blanco, mantener encendidas discusiones acerca de la Guerra Civil española, alentar a delincuentes y políticos corruptos o defender el maltrato animal en una plaza de toros. Ninguno de esos temas le causará tantos problemas como atacar al jugador o al equipo equivocado. No lo haga, que aquí no se bromea con las cosas serias.

5. La Guerra Civil sigue siendo un tema delicado para la sociedad española. Sin saber las preferencias políticas del interlocutor, es aconsejable abstenerse de expresiones de simpatía a cualquiera de los lados del conflicto de hace 80 años.

El ministerio de exteriores ruso peca de precavido. Se hable de lo que se hable acerca de la Guerra Civil, siempre habrá un buen número de personas que defienda su postura, aunque esta sea la justificación de un golpe militar y cuarenta años de dictadura. Querido hermano ruso, no tenga miedo de defender un buen fusilamiento o la dosis justa de represión. La equidistancia es tendencia.

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Opiniones 2
  • Estimado equipo de Yorokobu:

    En primer lugar, quería agradeceros vuestra labor y vuestros artículos. Sois un soplo de aire fresco, la verdad.

    He leído este artículo sobre las recomendaciones del Ministerio de Exteriores ruso, así como el propio texto en lengua rusa, y tengo que deciros que, por más que he leído el original, no he visto la recomendación n.º 2 ni en las recomendaciones generales ni en las específicas relativas a España.

    El único fragmento que, si acaso, y fruto de una malinterpretación o errónea traducción, podría haber dado lugar a dicho consejo es el de «поэтому от него следует воздерживаться», que significa «por ello, debe uno abstenerse (de hacerlo/de ello)», refiriéndose al hecho descrito inmediatamente antes, que es el de «expresar opiniones negativas acerca de personas de orientación sexual no tradicional» (tal y como ellos llaman al colectivo LGBTI), pero en ningún caso se habla de abstenerse del contacto con una persona LGBTI.

    Espero que mi comentario os resulte útil y sirva para modificar y corregir el contenido 🙂

    Un saludo, y gracias de nuevo por vuestra página,

    Susana

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