Publicado: 24 de agosto 2022 11:39  | Actualizado: 30 de marzo 2023 05:40    /   CREATIVIDAD
por
 

Recurso, mejor que residuo: por qué la industria textil necesita reinventar su lenguaje

Publicado: 24 de agosto 2022 11:39  | Actualizado: 30 de marzo 2023 05:40    /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
Recurso mejor que residuo

Las buenas prácticas en la industria de la moda se multiplican. Cada vez son menos las empresas y marcas que no cuentan entre sus directrices las de conseguir reducir su impacto medioambiental. Y sin embargo, los datos no dejan de señalarlo como uno de los sectores más contaminantes.

Los números hablan por sí solos: cada año se producen alrededor de 100.000 millones de prendas en el mundo, que generan 92 millones de toneladas de desperdicio textil. El 87%  se incinera o acaba en el vertedero y únicamente el 13% se recicla o reutiliza. Y el futuro próximo no pinta mucho mejor: para  2030 se espera que los residuos textiles alcancen los 134 millones de toneladas a lo largo y ancho del planeta.

El propósito de alcanzar la circularidad en sus procesos de producción por el que aspira buena parte de los agentes de la industria resulta una utopía en un sector cuyas cifras de producción y de consumo se aceleran. Compramos más ropa y cada vez la usamos menos, lo que no hace si no consolidar la linealidad del modelo productivo.

Desde T_NEUTRAL consideran que resulta preciso abordar el tema de una manera global, acaparando todas las aristas, incluidas las relacionadas con el lenguaje. De hecho creen que la reinvención de la industria pasa por la homogeneización del lenguaje, en el que términos como residuos se sustituyan por otros como recursos. Un cambio de paradigma necesario que Mariana Gramunt y Carlota Gramunt, cofundadoras de T_NEUTRAL, explican con más detalle en este artículo.

 

Las buenas prácticas en la industria de la moda se multiplican. Cada vez son menos las empresas y marcas que no cuentan entre sus directrices las de conseguir reducir su impacto medioambiental. Y sin embargo, los datos no dejan de señalarlo como uno de los sectores más contaminantes.

Los números hablan por sí solos: cada año se producen alrededor de 100.000 millones de prendas en el mundo, que generan 92 millones de toneladas de desperdicio textil. El 87%  se incinera o acaba en el vertedero y únicamente el 13% se recicla o reutiliza. Y el futuro próximo no pinta mucho mejor: para  2030 se espera que los residuos textiles alcancen los 134 millones de toneladas a lo largo y ancho del planeta.

El propósito de alcanzar la circularidad en sus procesos de producción por el que aspira buena parte de los agentes de la industria resulta una utopía en un sector cuyas cifras de producción y de consumo se aceleran. Compramos más ropa y cada vez la usamos menos, lo que no hace si no consolidar la linealidad del modelo productivo.

Desde T_NEUTRAL consideran que resulta preciso abordar el tema de una manera global, acaparando todas las aristas, incluidas las relacionadas con el lenguaje. De hecho creen que la reinvención de la industria pasa por la homogeneización del lenguaje, en el que términos como residuos se sustituyan por otros como recursos. Un cambio de paradigma necesario que Mariana Gramunt y Carlota Gramunt, cofundadoras de T_NEUTRAL, explican con más detalle en este artículo.

 

Compártelo twitter facebook whatsapp
Johnny Ryan: El gamberrismo ilustrado del dibujante más salvaje
BTOB borra lo superfluo de su imagen corporativa
Alabanza al Manifiesto de Oficina
Los niños que querían jugar en la calle y convirtieron Ámsterdam en la capital mundial de la bici
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp