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18 de octubre 2011    /   CREATIVIDAD
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Recycling Culture: regalar los libros y discos que abarrotan las estanterías de casa

18 de octubre 2011    /   CREATIVIDAD     por          
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El síndrome de Diógenes es una estafa. Murió la época en la que la cultura de una persona se medía en relación al número de estanterías cargadas de libros en su hogar. El vicio de acumular ha perdido la magia de otro tiempo en un mundo que empieza a comprender que el reciclaje y el uso colectivo es más ecológico, más responsable y más sensato.
Él era un coleccionista más. Raúl Casañas encerraba cultura (discos, libros, películas…) en su casa y les otorgaba una función de florero. No era esa su intención, pero, al fin y al cabo, ¿qué diferencia hay entre un libro que no se lee y unas flores de plástico?
Hasta que un día miró su colección de discos. Miró su colección de libros. Miró toda esa música y esas historias que ya no decían nada porque nadie las escuchaba ni nadie las leía.
“Me di cuenta de que tenía acumulados muchos libros, cds, películas, etc., en casa que, aun siendo interesantes, no iba a poder volver a disfrutar en mucho tiempo. Esta razón, unida al sentimiento un poco naïve de disfrutar pensando que puedo sorprender a alguien cada día, me hizo tomar la decisión de desprenderme de una forma diferente de esta cultura y, por supuesto, favorecer desde mi pequeña aportación al intercambio de cultura que yo en algún momento ya he disfrutado. Si, además, consigo que más gente comparta, pues fantástico”, comenta el director de cuentas de Ogilvy.
El proyecto nació el pasado agosto y lo llamó Recycling Culture. Casañas aprovechó sus vacaciones para ordenar todo el material que iba a entregar a otras personas. La primera misión tenía como destino los diez países por los que pasaría durante el verano. Allí ha regalado 30 obras.
¿Extrañeza? ¿Agradecimiento? ¿Cómo es la respuesta? “Cuando das un libro o un disco a alguien en persona, la respuesta es muy positiva. Siempre te queda la sensación de que estás haciendo algo bueno”, indica.
El reparto ahora se hace fundamentalmente en Barcelona porque es la ciudad donde reside Casañas. “A veces aviso mediante mis redes sociales del lugar donde voy a dejar algo y, a menudo, me escribe la persona que lo ha encontrado”, cuenta el publicitario.
El nuevo dueño siempre puede saber quién regaló el libro. Raúl Casañas pega una etiqueta en todos los objetos de los que se deshace con información sobre el proyecto, una web y un hasthtag (#recyclingculture) para poder hablar del tema en Twitter.

En lo que queda de octubre, repartirá en Barcelona “un progama de VJ Modul 8 (valorado en 299€), una colección de libros de Edgar Alan Poe que guardo para el día de Halloween y uno de los primeros directos de Hot Chip en HorseShoe London que compré cuando vinieron por primera vez a la Sala Bikini de Barcelona”.
El publicitario dice que tiene una razón importante para seguir con Recycling Culture. “Las caras de los niños que reciben libros, su interés y curiosidad; los mensajes de agradecimiento y pensar que cada día puedo sorprender a alguien nuevo. Esto es más que suficiente”.
Aunque la cosa parece estar yendo a más. Cuenta Casañas que hace unos días fue a comprar un libro de Haruki Murakami y se hizo con dos ejemplares. ¿Dos? “Sí, uno para mí y otro para dejarlo en la calle”. Y el suyo, en un tiempo, acabará igual. En algún lugar del mundo lejos de su hogar. “He aprendido a que me guste más disfrutar de que otra persona encuentre un artículo cultural que a guardarlo”.

 
Hasta ahora Recycling Culture ha repartido:

  • CD de Chuck Love, en un tranvía de Estambul (Turquía)
  • Libro de Carne Trémula en el Gran Bazar de Estambul (Turquía)
  • CD Thé Au Hareem D´Arquimède de Ricardo Villalobos en Club Reina de Estambul (Turquía)
  • Electronic Music de Catalonia en el Cráter del Vesubio (Italia)
  • Tokio Blues de Hakuri Murakami en el Pueblo Palau de Cerdeña (Italia)
  • Glue de Irvine Welsh en una biblioteca de Surakpmund (Namibia)
  • Con Buena Letra de Joaquín Sabina en Barcelona (España)
  • Litter Only de Alexandra Martini en un hostal que regenta un Vasco en la zona surfera de Ardi Beltza en Bali (Indonesia)
  • El ojo mágico en una aldea de Sulawesi (Indonesia)
  • Quien se ha llevado mi Queso de Spencer Johnson en la tienda Nike de Paseo de Gracia de Barcelona (España)
  • M.I.A Arular en el Café Cosmo de Barcelona (España)
  • Gráfica Indómita de Isidro Ferrer en Rambla Cataluña de Barcelona (España)
  • 13,99€ de Fréderic Beigdeberg en la UPC de Barcelona (España)
  • Usted puede ser todo lo bueno que quiera ser de Paul Arden en la UPC de Barcelona (España)
  • Indicos Indicios, Setentriao de Joao Paolo Borges en el puesto 12 de Leblon en Rio de Janeiro (Brasil)
  • Tempo dos amores perfeitos de Tiago Rebelo en el Parque de Iberapuera de Sao Paulo (Brasil)
  • M.I.A en hotel Skye de Sao Pauo (Brasil)
  • Los mejores cortos del año de Fotogramas en el aeropuerto de Barcelona (España)
  • Inventario I de Mario Benedetti en la Pedrera de Barcelona (España)
  • Inventario II de Mario Benedetti enviado a una persona que lo pidió en Madrid (España)
  • M.I.A Maia en FNAC de la Illa (España)
  • CD Por Fin es Jueves del Café del Arte de Huesca en Aeropuerto de Barcelona (España)
  • Pandora al Congo de Albert Sánchez Piñol en el Velódromo de Barcelona (España)
  • Si te he visto no me acuerdo de Jordi Labanda en el Meatpacking de Barcelona (España)
  • Trainspotting de Irvine Welsh en un baño Meridian de Roca del aeropuerto de Barcelona (España)
  • Kubo Rubik en el aeropuerto de Barcelona (España)
  • FotoRamblas en el Gran Palace de Bangok (Tailandia)
  • Fotografías de Gabriel Figueroa editado por la Diputación de Huesca para el Huesca Film Festival en Moscú (Rusia)
  • Leyendas de Pasión En Pekín (China)
  • Recopilatorio de la obra de Oliverio Girondo en Shanghai (China)
  • CD Onisaga de Dwomo en Shanghai  (China)
  • Banksy en Buckingham Palace de Londres (Reino Unido)










 









El síndrome de Diógenes es una estafa. Murió la época en la que la cultura de una persona se medía en relación al número de estanterías cargadas de libros en su hogar. El vicio de acumular ha perdido la magia de otro tiempo en un mundo que empieza a comprender que el reciclaje y el uso colectivo es más ecológico, más responsable y más sensato.
Él era un coleccionista más. Raúl Casañas encerraba cultura (discos, libros, películas…) en su casa y les otorgaba una función de florero. No era esa su intención, pero, al fin y al cabo, ¿qué diferencia hay entre un libro que no se lee y unas flores de plástico?
Hasta que un día miró su colección de discos. Miró su colección de libros. Miró toda esa música y esas historias que ya no decían nada porque nadie las escuchaba ni nadie las leía.
“Me di cuenta de que tenía acumulados muchos libros, cds, películas, etc., en casa que, aun siendo interesantes, no iba a poder volver a disfrutar en mucho tiempo. Esta razón, unida al sentimiento un poco naïve de disfrutar pensando que puedo sorprender a alguien cada día, me hizo tomar la decisión de desprenderme de una forma diferente de esta cultura y, por supuesto, favorecer desde mi pequeña aportación al intercambio de cultura que yo en algún momento ya he disfrutado. Si, además, consigo que más gente comparta, pues fantástico”, comenta el director de cuentas de Ogilvy.
El proyecto nació el pasado agosto y lo llamó Recycling Culture. Casañas aprovechó sus vacaciones para ordenar todo el material que iba a entregar a otras personas. La primera misión tenía como destino los diez países por los que pasaría durante el verano. Allí ha regalado 30 obras.
¿Extrañeza? ¿Agradecimiento? ¿Cómo es la respuesta? “Cuando das un libro o un disco a alguien en persona, la respuesta es muy positiva. Siempre te queda la sensación de que estás haciendo algo bueno”, indica.
El reparto ahora se hace fundamentalmente en Barcelona porque es la ciudad donde reside Casañas. “A veces aviso mediante mis redes sociales del lugar donde voy a dejar algo y, a menudo, me escribe la persona que lo ha encontrado”, cuenta el publicitario.
El nuevo dueño siempre puede saber quién regaló el libro. Raúl Casañas pega una etiqueta en todos los objetos de los que se deshace con información sobre el proyecto, una web y un hasthtag (#recyclingculture) para poder hablar del tema en Twitter.

En lo que queda de octubre, repartirá en Barcelona “un progama de VJ Modul 8 (valorado en 299€), una colección de libros de Edgar Alan Poe que guardo para el día de Halloween y uno de los primeros directos de Hot Chip en HorseShoe London que compré cuando vinieron por primera vez a la Sala Bikini de Barcelona”.
El publicitario dice que tiene una razón importante para seguir con Recycling Culture. “Las caras de los niños que reciben libros, su interés y curiosidad; los mensajes de agradecimiento y pensar que cada día puedo sorprender a alguien nuevo. Esto es más que suficiente”.
Aunque la cosa parece estar yendo a más. Cuenta Casañas que hace unos días fue a comprar un libro de Haruki Murakami y se hizo con dos ejemplares. ¿Dos? “Sí, uno para mí y otro para dejarlo en la calle”. Y el suyo, en un tiempo, acabará igual. En algún lugar del mundo lejos de su hogar. “He aprendido a que me guste más disfrutar de que otra persona encuentre un artículo cultural que a guardarlo”.

 
Hasta ahora Recycling Culture ha repartido:

  • CD de Chuck Love, en un tranvía de Estambul (Turquía)
  • Libro de Carne Trémula en el Gran Bazar de Estambul (Turquía)
  • CD Thé Au Hareem D´Arquimède de Ricardo Villalobos en Club Reina de Estambul (Turquía)
  • Electronic Music de Catalonia en el Cráter del Vesubio (Italia)
  • Tokio Blues de Hakuri Murakami en el Pueblo Palau de Cerdeña (Italia)
  • Glue de Irvine Welsh en una biblioteca de Surakpmund (Namibia)
  • Con Buena Letra de Joaquín Sabina en Barcelona (España)
  • Litter Only de Alexandra Martini en un hostal que regenta un Vasco en la zona surfera de Ardi Beltza en Bali (Indonesia)
  • El ojo mágico en una aldea de Sulawesi (Indonesia)
  • Quien se ha llevado mi Queso de Spencer Johnson en la tienda Nike de Paseo de Gracia de Barcelona (España)
  • M.I.A Arular en el Café Cosmo de Barcelona (España)
  • Gráfica Indómita de Isidro Ferrer en Rambla Cataluña de Barcelona (España)
  • 13,99€ de Fréderic Beigdeberg en la UPC de Barcelona (España)
  • Usted puede ser todo lo bueno que quiera ser de Paul Arden en la UPC de Barcelona (España)
  • Indicos Indicios, Setentriao de Joao Paolo Borges en el puesto 12 de Leblon en Rio de Janeiro (Brasil)
  • Tempo dos amores perfeitos de Tiago Rebelo en el Parque de Iberapuera de Sao Paulo (Brasil)
  • M.I.A en hotel Skye de Sao Pauo (Brasil)
  • Los mejores cortos del año de Fotogramas en el aeropuerto de Barcelona (España)
  • Inventario I de Mario Benedetti en la Pedrera de Barcelona (España)
  • Inventario II de Mario Benedetti enviado a una persona que lo pidió en Madrid (España)
  • M.I.A Maia en FNAC de la Illa (España)
  • CD Por Fin es Jueves del Café del Arte de Huesca en Aeropuerto de Barcelona (España)
  • Pandora al Congo de Albert Sánchez Piñol en el Velódromo de Barcelona (España)
  • Si te he visto no me acuerdo de Jordi Labanda en el Meatpacking de Barcelona (España)
  • Trainspotting de Irvine Welsh en un baño Meridian de Roca del aeropuerto de Barcelona (España)
  • Kubo Rubik en el aeropuerto de Barcelona (España)
  • FotoRamblas en el Gran Palace de Bangok (Tailandia)
  • Fotografías de Gabriel Figueroa editado por la Diputación de Huesca para el Huesca Film Festival en Moscú (Rusia)
  • Leyendas de Pasión En Pekín (China)
  • Recopilatorio de la obra de Oliverio Girondo en Shanghai (China)
  • CD Onisaga de Dwomo en Shanghai  (China)
  • Banksy en Buckingham Palace de Londres (Reino Unido)










 








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Opiniones 10
  • Gracias David 😉
    M, las bolsas de plástico son para conservar bien los elementos que dejo puesto que están a la intemperie y se pueden reutiizar muchas veces. Pero estoy mirando plástico biodegradable aunque no lo encuentro con cierre zip. si sabes algún sitio me dices
    gracias!
    Raúl

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