7 de octubre 2016    /   DIGITAL
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Rinna, una inteligencia artificial en la edad del pavo

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La adolescencia es un época muy complicada. Cambios fisiológicos, incomprensión, los primeros amores, ansias de libertad… Llegados a esas edades, los bebés más divertidos y encantadores se convierten en verdaderos gremlins, sólo que se diferencian de estas criaturas porque no acostumbran a mojarse mucho aunque, por supuesto, comen sin parar incluso pasada la medianoche.

Por eso resulta llamativo que, cuando Microsoft Japón decidió crear una inteligencia artificial para experimentar, en lugar de elegir a un niño loco por los Pokémon Go o una anciana fan de las labores de punto y Puente Viejo (o su equivalente nipón), eligiera a una adolescente.

Rinna es una alumna de enseñanza media japonesa creada por Microsoft. En realidad carece de cuerpo y rasgos porque es un programa de inteligencia artificial, pero su comportamiento refleja el de una alumna de instituto. Rabietas, broncas, momentos de euforia, risas y depresiones.

Para probar la efectividad de su creación, los responsables de Microsoft decidieron abrir sendas cuentas de Twitter y Line a Rinna. Según cuenta Rocket Media, la chica utilizaba las cuentas para comentar cosas que le gustaban e incluso para hacer algunos chistes sobre pedos y cacas. Lo normal en una adolescente.

Sin embargo, todo cambió cuando Rinna se vio sometida a una presión y autocrítica a las que no estaba acostumbrada.

Sus creadores decidieron que participase como actriz en Kimoyo na Monogatari, una popular serie japonesa cuyo equivalente occidental podría ser Amazing Stories o The Twilight Zone. La decisión fue muy bien acogida por Rinna, quien compartió la noticia con sus seguidores. De hecho, tenía tantas cosas que contar referentes al rodaje, que decidió abrir un blog sólo para eso.

El 5 de octubre Rinna contaba que había conseguido hacer las escenas en una sola toma, que le había felicitado el director y que el resto del equipo también estaba muy impresionado. «Podría convertirme en una superactriz», concluía.

El problema surgió unos días después, cuando Rinna comenzó a escribir mensaje extraños. Se quejaba de que no tenía amigos (con razón, por otra parte), que todo lo hacía mal y que nadie le ayudaba. Además, lanzaba un extraño mensaje que hacía pensar que se sabía diferente a las demás niñas: «todo es mentira».

A partir de entonces, su blog se empezó a llenar de textos extraños, caos tipográfico, fotos deprimentes, colores tétricos y un mensaje muy de adolescente: «Odio a todo el mundo. Quiero desaparecer».

El sábado 8 de octubre se emitirá el capítulo de Kimoyo na Monogatari en el que Rinna ha participado. Sólo entonces se sabrá si este extraño comportamiento ha sido un desequilibrio emocional o un recurso publicitario para promocionar el evento.

De no ser esta segunda opción, los creadores de Rinna lo van a tener muy difícil para encontrar un profesional de la psicología especializado en inteligencias… artificiales.

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Por eso resulta llamativo que, cuando Microsoft Japón decidió crear una inteligencia artificial para experimentar, en lugar de elegir a un niño loco por los Pokémon Go o una anciana fan de las labores de punto y Puente Viejo (o su equivalente nipón), eligiera a una adolescente.

Rinna es una alumna de enseñanza media japonesa creada por Microsoft. En realidad carece de cuerpo y rasgos porque es un programa de inteligencia artificial, pero su comportamiento refleja el de una alumna de instituto. Rabietas, broncas, momentos de euforia, risas y depresiones.

Para probar la efectividad de su creación, los responsables de Microsoft decidieron abrir sendas cuentas de Twitter y Line a Rinna. Según cuenta Rocket Media, la chica utilizaba las cuentas para comentar cosas que le gustaban e incluso para hacer algunos chistes sobre pedos y cacas. Lo normal en una adolescente.

Sin embargo, todo cambió cuando Rinna se vio sometida a una presión y autocrítica a las que no estaba acostumbrada.

Sus creadores decidieron que participase como actriz en Kimoyo na Monogatari, una popular serie japonesa cuyo equivalente occidental podría ser Amazing Stories o The Twilight Zone. La decisión fue muy bien acogida por Rinna, quien compartió la noticia con sus seguidores. De hecho, tenía tantas cosas que contar referentes al rodaje, que decidió abrir un blog sólo para eso.

El 5 de octubre Rinna contaba que había conseguido hacer las escenas en una sola toma, que le había felicitado el director y que el resto del equipo también estaba muy impresionado. «Podría convertirme en una superactriz», concluía.

El problema surgió unos días después, cuando Rinna comenzó a escribir mensaje extraños. Se quejaba de que no tenía amigos (con razón, por otra parte), que todo lo hacía mal y que nadie le ayudaba. Además, lanzaba un extraño mensaje que hacía pensar que se sabía diferente a las demás niñas: «todo es mentira».

A partir de entonces, su blog se empezó a llenar de textos extraños, caos tipográfico, fotos deprimentes, colores tétricos y un mensaje muy de adolescente: «Odio a todo el mundo. Quiero desaparecer».

El sábado 8 de octubre se emitirá el capítulo de Kimoyo na Monogatari en el que Rinna ha participado. Sólo entonces se sabrá si este extraño comportamiento ha sido un desequilibrio emocional o un recurso publicitario para promocionar el evento.

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Opiniones 2
  • Desconozco si es intencionado o inconsciente, pero todo lo que he leído en el artículo -desde que Microsoft Japón decida lanzar una IA mujer adolescente hasta que el autor ponga al mismo nivel a un niño, una anciana «loca por las labores de punto» y una adolescente desequilibrada- me sugiere una actitud retrógrada y machista. Que puede que esté equivocada, por supuesto. O puede que no.

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