3 de junio 2016    /   ENTRETENIMIENTO
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Rock ‘n’ Draw | The Who: han llegado a viejos antes de morir

3 de junio 2016    /   ENTRETENIMIENTO     por          
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Cuando Roger Daltrey, Pete Townshend y John Entwistle, tres jóvenes de Acton que andaban dando tumbos en busca del éxito, se toparon con Keith Moon, se desató la tormenta perfecta. Ese batería huracanado de mirada traviesa era lo que el combo necesitaba para convertirse en una central nuclear.

Sus managers les convirtieron en la nueva esperanza mod y comenzaron a hacerse un nombre en el mítico Marquee Club londinense. Terminaba el año 1964 y el siguiente les proporcionaría sus dos primeros singles en la listas de éxitos: I Can’t Explain y Anyway, Anyhow, Anywhere.

Ahí podría haber quedado la cosa y, a día de hoy, no serían más que uno de tantos one-hit wonders. Pero llegó My Generation y todo salió volando por los aires. No consiguieron superar a ni a The Rolling Stones ni a los australianos The Seekers, pero The Who ya eran, gracias a ese himno, la feroz voz del hedonismo juvenil británico.

Por suerte para el género humano, a Pete Townshend se le ocurrió acelerar el tempo de unos acordes de blues que andaba manejando. Esa sucesión y la tunda de Moon a la batería son el principio del tsunami.

La letra se revuelca en el eterno rechazo que la generación de mediana edad tiene hacia los jóvenes, sus maneras, sus vicios y costumbres.

People try to put us d-down (Talkin’ ‘bout my generation)
Just because we g-g-get around (Talkin’ ‘bout my generation)
Things they do look awful c-c-cold (Talkin’ ‘bout my generation)
I hope I die before I get old (Talkin’ ‘bout my generation)

[full_background_video videoId=»uswXI4fDYrM»]

My Generation huele a vidas a mil por hora; a noches desbocadas que devoran a esa vida; a mods tan puestos de anfetas que tartamudean cada palabra; a allnighters interminables con singles de soul traídos de América por los militares del Ejército de Su Majestad. Es también una declaración efervescente que afirma que la vida está para ser disfrutada sin necesidad ni de llegar a viejo (si uno se guía por lo que dice la letra) o de tener dinero para vivir cómodamente (si uno se guía por las explicaciones de Townshend cuando le preguntaron por el polémico ‘I hope I die before I get old’).

El final de My Generation llega como uno espera que llegue el final de estos procesos tan abruptos. Con la implacable tormenta sonora de cuatro chavales en ebullición que, previsiblemente, no llegarían a viejos.

Keith Moon fue fiel al destino que se había escrito para él y murió por una sobredosis de las pastillas que tomaba para tratar de dejar su adicción a la botella. John Entwistle cayó con las botas puestas en un hotel en Las Vegas un día antes de comenzar una gira en 2002. Una sobredosis de cocaína le produjo un infarto con 57 años. Le encontró muerto la stripper con la que se acostó la noche anterior.

Roger Daltrey y Pete Townshend siguen vivos y girando, aunque no por mucho tiempo. Están diciendo adiós y España podrá hacerlo en dos ocasiones durante el mes de junio: en el Azkena Rock Festival y en el Mad Cool madrileño. Quizás, el mes de junio sea un poco caluroso para ir con parka, pero no hay excusa para que no nos reunamos antes de hacernos mucho más viejos.

The Who - My Generation

Rock ‘n’ Draw es una sección que cuenta cada dos semanas historias del pop y el rock de los últimos 80 años que merecen ser contadas. Os proponemos textos breves y las emocionales ilustraciones de Óscar Giménez, especialmente creadas para contar cada historia de un vistazo.

Si quieres ver entregas anteriores, acerca de Eagles of Death Metal y la sala Bataclan, de la muerte del Lemmy Kilmister, la obsesión de David Bowie por el cosmos, el tiempo que PJ Harvey pasó encerrada en una caja acristalada o la soledad de Janis Joplin, las tienes a un clic.

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Sus managers les convirtieron en la nueva esperanza mod y comenzaron a hacerse un nombre en el mítico Marquee Club londinense. Terminaba el año 1964 y el siguiente les proporcionaría sus dos primeros singles en la listas de éxitos: I Can’t Explain y Anyway, Anyhow, Anywhere.

Ahí podría haber quedado la cosa y, a día de hoy, no serían más que uno de tantos one-hit wonders. Pero llegó My Generation y todo salió volando por los aires. No consiguieron superar a ni a The Rolling Stones ni a los australianos The Seekers, pero The Who ya eran, gracias a ese himno, la feroz voz del hedonismo juvenil británico.

Por suerte para el género humano, a Pete Townshend se le ocurrió acelerar el tempo de unos acordes de blues que andaba manejando. Esa sucesión y la tunda de Moon a la batería son el principio del tsunami.

La letra se revuelca en el eterno rechazo que la generación de mediana edad tiene hacia los jóvenes, sus maneras, sus vicios y costumbres.

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My Generation huele a vidas a mil por hora; a noches desbocadas que devoran a esa vida; a mods tan puestos de anfetas que tartamudean cada palabra; a allnighters interminables con singles de soul traídos de América por los militares del Ejército de Su Majestad. Es también una declaración efervescente que afirma que la vida está para ser disfrutada sin necesidad ni de llegar a viejo (si uno se guía por lo que dice la letra) o de tener dinero para vivir cómodamente (si uno se guía por las explicaciones de Townshend cuando le preguntaron por el polémico ‘I hope I die before I get old’).

El final de My Generation llega como uno espera que llegue el final de estos procesos tan abruptos. Con la implacable tormenta sonora de cuatro chavales en ebullición que, previsiblemente, no llegarían a viejos.

Keith Moon fue fiel al destino que se había escrito para él y murió por una sobredosis de las pastillas que tomaba para tratar de dejar su adicción a la botella. John Entwistle cayó con las botas puestas en un hotel en Las Vegas un día antes de comenzar una gira en 2002. Una sobredosis de cocaína le produjo un infarto con 57 años. Le encontró muerto la stripper con la que se acostó la noche anterior.

Roger Daltrey y Pete Townshend siguen vivos y girando, aunque no por mucho tiempo. Están diciendo adiós y España podrá hacerlo en dos ocasiones durante el mes de junio: en el Azkena Rock Festival y en el Mad Cool madrileño. Quizás, el mes de junio sea un poco caluroso para ir con parka, pero no hay excusa para que no nos reunamos antes de hacernos mucho más viejos.

The Who - My Generation

Rock ‘n’ Draw es una sección que cuenta cada dos semanas historias del pop y el rock de los últimos 80 años que merecen ser contadas. Os proponemos textos breves y las emocionales ilustraciones de Óscar Giménez, especialmente creadas para contar cada historia de un vistazo.

Si quieres ver entregas anteriores, acerca de Eagles of Death Metal y la sala Bataclan, de la muerte del Lemmy Kilmister, la obsesión de David Bowie por el cosmos, el tiempo que PJ Harvey pasó encerrada en una caja acristalada o la soledad de Janis Joplin, las tienes a un clic.

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