Publicado: 09 de noviembre 2021 11:56  | Actualizado: 10 de noviembre 2021 01:23    /   CREATIVIDAD
por
 

La interfaz de una portada ‘techie’

Publicado: 09 de noviembre 2021 11:56  | Actualizado: 10 de noviembre 2021 01:23    /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
Rodrigo Domínguez

El que ves aquí no fue el primer diseño que trabajó Rodrigo Domínguez cuando le llegó el encargo de hacer esta portada. Después de descartar unos cuantos y entrar en pánico, acabó dando con la clave. A él le gustaba la ciencia ficción y los temas futuristas, ¿por qué no tirar por ahí?

«Estuve dándole vueltas a esa predicción de cómo las innovaciones nos van a cambiar la manera de vivir (todavía más), a ese mundo que viene según Zuckerberg. Y eso me llevó a pensar en que esto de estimar el futuro es lo más antiguo que hay, y que a veces acierta, pero otras muchas veces no. Hemos dejado bastante atrás ya 2015 y sigue sin llegar el monopatín flotante de McFly», explica este diseñador gráfico de Zaragoza, aunque ahora vive y trabaja en Madrid.

Rodrigo Domínguez

«Esta propuesta hace un guiño a todo ese género de ciencia-ficción que intentó estimar el futuro tecnológico, y más concretamente a los interfaces que se imaginaban en el pasado que habría hoy en día en los aparatos, desde Asimov y Blade Runner, pasando por el Neo Tokyo de Akira, Evangelion o Matrix. Todo un lenguaje que no se ha materializado hoy en día cómo se lo imaginaban, pero que no iba tan mal encaminado».

El proceso, cuenta Domínguez, fue sencillo una vez que dio con la idea. Sacó libreta y lápiz y empezó a ordenar las ideas para ir bocetando la composición. Primero dibujó las letras de la palabra Yorokobu, pensando en cómo podía componer el resto del diseño. Después llegó el resto de los detalles. Cuando lo tuvo claro, dibujó en Ilustrator y remató los detalles, las texturas, el color… con Photoshop.

Si te ha gustado la portada, no te pierdas el interior del número especial Techie de Yorokobu:

El que ves aquí no fue el primer diseño que trabajó Rodrigo Domínguez cuando le llegó el encargo de hacer esta portada. Después de descartar unos cuantos y entrar en pánico, acabó dando con la clave. A él le gustaba la ciencia ficción y los temas futuristas, ¿por qué no tirar por ahí?

«Estuve dándole vueltas a esa predicción de cómo las innovaciones nos van a cambiar la manera de vivir (todavía más), a ese mundo que viene según Zuckerberg. Y eso me llevó a pensar en que esto de estimar el futuro es lo más antiguo que hay, y que a veces acierta, pero otras muchas veces no. Hemos dejado bastante atrás ya 2015 y sigue sin llegar el monopatín flotante de McFly», explica este diseñador gráfico de Zaragoza, aunque ahora vive y trabaja en Madrid.

Rodrigo Domínguez

«Esta propuesta hace un guiño a todo ese género de ciencia-ficción que intentó estimar el futuro tecnológico, y más concretamente a los interfaces que se imaginaban en el pasado que habría hoy en día en los aparatos, desde Asimov y Blade Runner, pasando por el Neo Tokyo de Akira, Evangelion o Matrix. Todo un lenguaje que no se ha materializado hoy en día cómo se lo imaginaban, pero que no iba tan mal encaminado».

El proceso, cuenta Domínguez, fue sencillo una vez que dio con la idea. Sacó libreta y lápiz y empezó a ordenar las ideas para ir bocetando la composición. Primero dibujó las letras de la palabra Yorokobu, pensando en cómo podía componer el resto del diseño. Después llegó el resto de los detalles. Cuando lo tuvo claro, dibujó en Ilustrator y remató los detalles, las texturas, el color… con Photoshop.

Si te ha gustado la portada, no te pierdas el interior del número especial Techie de Yorokobu:

Compártelo twitter facebook whatsapp
Chavo Escrotito: «El límite del humor es el humor. Si hay, se hace. Si no, no se hace»
Ernesto Castro: «El trap es un fenómeno de gente que quiere volver a sentirse joven»
Creatividad: Roba como un genio
#TuitCV: Un currículum en un tuit
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp