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26 de octubre 2012    /   CINE/TV
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¿RT mentiras?

26 de octubre 2012    /   CINE/TV     por          
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Me gustaría que cuando acabaras de leer hicieras RT y enlazaras esta entrada en tu muro de Facebook. No quiero mentirte, pero asegúrate de que aquí no enlazaré mentiras. Y si lo hago, GRÍTAMELO.

Andaba pensando en la pregunta de mi sobrina: ¿Películas que sean un ejemplo del mito de la caverna? (Me sorprende que en los institutos se siga hablando de Platón). Dije lo que suele decirse (y supuse que conocerían sus compañeros): El show de Truman, Matrix, Shutter Island… Y recordé a Desmond, de Lost, Desmond David Hume.

Desmond introduce 4, 8, 15, 16, 23, 42 en un ordenador igual que otros comparten bulos en las redes sociales. Desmond cree que así salva al mundo de un cataclismo. Los que hacemos RT creemos que somos vehículos de las verdades que salvarán nuestra democracia, verdades que no nos hemos parado en comprobar. De manera que somos personajes de Platón. El filósofo griego es un escritor de ciencia ficción que describe un futuro distópico, donde nuestra habitación es la caverna, las sombras proyectas en las paredes son las imágenes y las palabras que circulan por las redes hasta nuestras pantallas. Sombras que compartimos, agrandando las sombras.

Compartimos mentiras porque queremos creer que existen los héroes; que existen los milagros políticos o somos adictos a las conspiraciones. Hay quién comparte odio vía fotos manipuladas y textos atribuidos a escritores de cierto prestigio, aunque quizá poco leídos. Cuando las mentiras son puestas a la luz, nos quedamos estupefactos o decepcionados, y quien opta por repetir la mentira. (Goebbels sería en nuestros días el rey del RT).

Desmond introduce 4, 8, 15, 16, 23, 42 en un ordenador sin cuestionar si está esclavizado a una mentira. Puede que sea verdad, se dice, que el fin del mundo se acerque si no hago esto.

A pesar de las recomendaciones para no compartir bulos, caemos. Hay titulares atractivos que guiñan los ojos como las femmes fatales del cine negro: hazme un rt como tú sabes hacerlo. Y hacemos una lectura rápida, igual que una carrerita por el pasillo que ignora una araña en un rincón.

Nos fiamos de quién hizo primero RT, sin percatarnos que nuestro «amigo» virtual es víctima de una cadena que sólo está esperando que alguien la desenmadeje, algo que tarde o temprano ocurre. Ni los periodistas están a salvo de creer los bulos, como pone en evidencia Joey Skaggs, artista multimedia y creador de mentiras con afán de denunciar el poco celo de la prensa actual.

Somos de RT fácil (¿quién dijo esto?) No tenemos tiempo, nos quejamos. Si lo dicen, por algo será, pensamos. Y con estas excusas incluso retuiteamos textos inexistentes o enlaces rotos por pura pereza o para caer bien a quién primero lo difundió.

Desmond usa MS-DOS, nosotros la última versión de Windows, Linux o Mac Os. Desmond tiene un monitor de fósforo verde, nosotros pantallas de plasma. Desmond introduce 4, 8, 15, 16, 23, 42 en el ordenador, nosotros hacemos RT.

Me gustaría que cuando acabaras de leer hicieras RT y enlazaras esta entrada en tu muro de Facebook. No quiero mentirte, pero asegúrate de que aquí no enlazaré mentiras. Y si lo hago, GRÍTAMELO.

Andaba pensando en la pregunta de mi sobrina: ¿Películas que sean un ejemplo del mito de la caverna? (Me sorprende que en los institutos se siga hablando de Platón). Dije lo que suele decirse (y supuse que conocerían sus compañeros): El show de Truman, Matrix, Shutter Island… Y recordé a Desmond, de Lost, Desmond David Hume.

Desmond introduce 4, 8, 15, 16, 23, 42 en un ordenador igual que otros comparten bulos en las redes sociales. Desmond cree que así salva al mundo de un cataclismo. Los que hacemos RT creemos que somos vehículos de las verdades que salvarán nuestra democracia, verdades que no nos hemos parado en comprobar. De manera que somos personajes de Platón. El filósofo griego es un escritor de ciencia ficción que describe un futuro distópico, donde nuestra habitación es la caverna, las sombras proyectas en las paredes son las imágenes y las palabras que circulan por las redes hasta nuestras pantallas. Sombras que compartimos, agrandando las sombras.

Compartimos mentiras porque queremos creer que existen los héroes; que existen los milagros políticos o somos adictos a las conspiraciones. Hay quién comparte odio vía fotos manipuladas y textos atribuidos a escritores de cierto prestigio, aunque quizá poco leídos. Cuando las mentiras son puestas a la luz, nos quedamos estupefactos o decepcionados, y quien opta por repetir la mentira. (Goebbels sería en nuestros días el rey del RT).

Desmond introduce 4, 8, 15, 16, 23, 42 en un ordenador sin cuestionar si está esclavizado a una mentira. Puede que sea verdad, se dice, que el fin del mundo se acerque si no hago esto.

A pesar de las recomendaciones para no compartir bulos, caemos. Hay titulares atractivos que guiñan los ojos como las femmes fatales del cine negro: hazme un rt como tú sabes hacerlo. Y hacemos una lectura rápida, igual que una carrerita por el pasillo que ignora una araña en un rincón.

Nos fiamos de quién hizo primero RT, sin percatarnos que nuestro «amigo» virtual es víctima de una cadena que sólo está esperando que alguien la desenmadeje, algo que tarde o temprano ocurre. Ni los periodistas están a salvo de creer los bulos, como pone en evidencia Joey Skaggs, artista multimedia y creador de mentiras con afán de denunciar el poco celo de la prensa actual.

Somos de RT fácil (¿quién dijo esto?) No tenemos tiempo, nos quejamos. Si lo dicen, por algo será, pensamos. Y con estas excusas incluso retuiteamos textos inexistentes o enlaces rotos por pura pereza o para caer bien a quién primero lo difundió.

Desmond usa MS-DOS, nosotros la última versión de Windows, Linux o Mac Os. Desmond tiene un monitor de fósforo verde, nosotros pantallas de plasma. Desmond introduce 4, 8, 15, 16, 23, 42 en el ordenador, nosotros hacemos RT.

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Opiniones 7
  • Toda la razón. Las redes sociales nos han habituado a un ritmo donde es difícil que ninguno de nosotros leamos realmente el contenido de un artículo antes de enlazarlo. Y sabiendo cómo está el periodismo, esto es bastante poco recomendable.

    No sé si pasará lo mismo con los blogs, aunque como suelo hacer RT o colgar en el Facebook a blogs que ya conozco bien, suelo fiarme. ¡Pero quién sabe!

    En fin, un placer leerte. Echo de menos tus entradas en tu blog original. Pero intuyo que eso implica que tal vez estés ocupado, y que eso, quiero pensar, es porque tengas entre manos algún proyecto. Espero que vaya bien. Un saludo

    • Gracias, Fernando, siempre es agradable leer un comentario tuyo.

      Cada vez se vuelve uno más cauto a la hora de compartir algo para no quedar como un ingenuo.

      Tu blog siempre lo he considerado un ejemplo a seguir en cuanto a precisión y recopilación de las fuentes. Estoy esperando la segunda parte de «el canon bloguero y la crítica de series».

      Mi blog… a ver si concluyo la mudanza y me asiento 🙂

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