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24 de febrero 2015    /   CREATIVIDAD
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El sexo duro prehispánico de Rurru Mipanochia

24 de febrero 2015    /   CREATIVIDAD     por          
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La ilustradora mexicana Almendra Sheira dice que nunca entendió ni por qué el sexo causa reparos al público ni por qué hemos de amoldarnos a «los tipos de belleza, cuerpos o prácticas sexuales que nos imponen». Ella, en vez a los clásicos griegos y romanos, ha estudiado y tomado como base para su trabajo las prácticas, ritos y creencias corpóreas que los pueblos prehispánicos de América vivían. Con esa materia prima elabora creaciones pictóricas capaces de violar ciertas pupilas. Para llevar a cabo su lucha contra la moralidad sexual creó un personaje en ella misma, un alter ego que se dedicaría a romper moldes, tabús y estereotipos a través del arte hasta que cualquier cosa derivada del sexo se naturalizase, «por muy rara o sucia que parezca». Ella es Rurru Mipanochia.
En tu presentación dices: Rurru es una niña-niño-cosa que le gusta mucho el penesito, la puchita, las nalguitas, los huevitos… En ocaciones se traviste de mujer, pero casi siempre es quimera. Le gusta mucho el helado de chocolate, el quesito, las palomitas de maíz, pero lo que más le gusta en TODA su vida es picarse la pucha, le encanta acariciarla y frotarse el clítoris hasta que éste le arde y hasta que poco a poco comienza a escurrirse pensando muchas veces en… TI, o en ella/él/eso comiéndotela o comiéndosela. Almendra, ¿qué es Rurru Mipanochia, y qué quiere decir todo esto?
Me gusta abordar la sexualidad con un poco de picaresca. Si de por sí el tema ya es como medio agresivo para la gente, quería buscar una manera más soft de que llegase al público. Me gusta por eso la visión de los niños de la sexualidad, que es muy inocente, en mi opinión, como se debería de abordar toda la vida. Porque es algo natural, normal. Esa es la inocencia que no deberíamos perder. En mis ilustraciones incluso utilizo colores pastel por eso, para que no parezca que quiero hacer cosas rudas. Son colores de cuentos de niño.
Pero lo que dibujas son personas amputadas, con ortopedias, obesas, muy delgadas… Son cuerpos que la sociedad generalmente aborrece. ¿Qué es lo que resaltas de cuerpos así, dónde encuentras su belleza?
Exactamente ese es el problema: nos bombardean todo el tiempo con un solo tipo de cuerpo. Creo que es importante sacar los monstruos, a esas personas que la misma sociedad rechaza. Hay mucho más allá del parámetro de belleza establecido, del tipo de cuerpo que nos imponen. Todos somos diferentes y es bonito encontrar la belleza en lo grotesco.
¿Qué es la belleza?
Ahora mismo es una imposición de la institución, y en realidad debe depender de cada persona. Lo que para mí es bello, tal vez para ti no lo es. Pero de una u otra forma el sistema trata de imponernos un estereotipo. Sigue siendo la onda capitalista de siempre, les viene bien tener ese estereotipo, un cuerpo mainstream. Así lo tienen controlado.
Pero además de distintos a los estándares de belleza, otra característica de los personajes que dibujas es que siempre están practicando sexo o en alguna postura escatológica…
Me gusta mucho los distintos tipos de fetiche que tiene la gente, como la abasiofilia, que es las personas que les gusta follar con gente que es discapacitada, con gente que no se puede mover, en silla de ruedas o que tiene prótesis… Está bien chido que exista gente a la que en realidad sí le guste eso. O que les guste coger con ancianas. Hay gustos para todos. Es como con el asunto del porno. Encasillamos todo lo que es explícito en la palabra porno, y yo creo que no es eso, porque creo que el porno es mas bien lo que te excita, sea explícito o no. Puedes ver a dos personas follar que estén gordas, pero si a ti no te excita, no es porno para ti. Para quien sí le excite y le guste hacerse sus chaquetas (masturbación) viéndolo, sí es porno.
Cólotl
Dónde queda en todo esto la base de estudio de la cultura prehispánica
Todos mis personajes están inspirados en ella. Son evocaciones de personalidades prehispánicas. A mí siempre me gustó el arte erótico y el porno; mi tesis de licenciatura la hice sobre eso. Me gustaba mucho investigar sobre los griegos, los romanos y toda esa onda erótica. Me preguntaba, si hay este tipo de expresiones artísticas en griegos, romanos, la cultura hindú, la china, la japonesa… debe haber algo también aquí en mi país. Empecé a investigar por mi parte, me fui a la biblioteca de Históricas de la UNAM, busqué en internet… Artículos que hablaban de la sexualidad de los antiguos pobladores de Mesoamérica. Me leí libros como Pecar como Dios manda, o el Kamasutra de Barro, los textos de Noemí Quesada… Empecé a aprender de la cultura sexual de esos tiempos.
Cuenta algo de eso
¿Sabías que los aztecas eran como más mochos (recatados)? Aunque luego, en rituales como el de al cosecha del maíz hacían de todo. Los huastecos sí eran bien vivos, no usaban ropa e iban así por la vida. Eran como Trazoltéotl (diosa de la sexualidad). Los aztecas la empezaron a ver como la comedora de inmundicias, es decir, ya empezaron a relacionar la sexualidad con algo sucio. Y empezaron a creer que ella castigaba los excesos sexuales con ámpulas en el pene, o la vagina, u otras enfermedades de transmisión sexual. Siempre el concepto de la deidad que te da el bien pero también te hace el mal, como ahora aún existe.
¿Había cosas cosas que hacían ellos y nosotros ya no hacemos?
Siempre eran cosas de carácter ritual. En algunos rituales a los niños de entre ocho y diez años los ponían a beber con chicas adolescentes, se emborrachaban, y les empezaban a iniciar en las ondas sexuales. También se penetraban mucho con maíces. Un día antes de hacer la cosecha del maíz, el hombre penetraba a su mujer en el ano con una mazorca de maíz; y su pose favorita era la del perrito. Toda esta información se ha encontrado a partir de iconografías y de documentos de cronistas españoles, que lo escribieron cuando llegaron. Los frailes hacían las crónicas sobre esas costumbres que aún existían y trataban de erradicar.
¿También tienen que ver con los dioses prehispánicos las discapacidades de los personajes que representas? ¿Han representado estos pueblos el sexo con personas con discapacidades?
Empecé a interesarme por las discapacidades porque hay un textito que leí llamado Discapacidad y desorientación corporal como metáforas de la transgresión sexual entre los nahuas prehispánicos, de Miriam López Hernández y María J. Rodríguez Shadow, que habla sobre los nahuas, la visión prehispánica acerca de las deformidades de los cuerpos. Este es el libro que me inspiró. Ellos creían que las personas que tenían como un defecto físico tenían una trascendencia sexual, que eran más propensas a ser más sucias, así que les gustaba usar sus cuerpos. Dije, órale, hay un pasado nacional de todo esto.
Rurru, ¿se pude relacionar la libertad artística y la libertad sexual? ¿Hay tabús en el arte?
Yo creo que sí, empezando por esa eterna discusión entre lo que es erótico o es porno. Solamente dividir eso crea un tabú en el arte.
¿Qué te han dicho de tus colecciones en galerías? ¿Es difícil publicar trabajos como los tuyos?
A veces sí. Una revista me dijo, por ejemplo, que lo que yo mandaba estaba muy fuerte para el público y que no lo podían sacar. Y eran dibujos. También en una academia me pidieron una foto, como sensual, de la artista, pero a mí no me gusta posar sintiéndome sexy; quería representarme como soy y les mandé una foto enseñando mi ano y haciendo pipí. Otra vez que me dijeron que no podían publicarla. Si me estás diciendo que me tome una foto para representarme a mí misma como artista, ¿por qué me dices que no a la foto que te mando representándome?
Otra vez, con motivo de una exposición que hice (Erótica), hicimos una especie de performance. Estaban los dibujos expuestos, pero se me hacía divertido acompañarlo con un ejercicio con mi grupo de trabajo. Al lado de los dibujos, empezamos a improvisar. Hacíamos como que nos pegábamos. A mí me penetraban con unas burbujas largas…Se me hacía muy chistoso ver cómo la gente podía ver el sexo en objetos bidimensionales y el sexo real evitaban verlo; se malviajaban, volteaban la mirada o nos ignoraban. Me preguntaba: ¿por qué si vienen a ver una exposición de dibujos de sexo se malvibran por ver a unas personas que están teniendo sexo real? Algunas señoras incluso se enojaban. Al final acabé haciendo pipí allí mismo y la organización se sacó de onda ya del todo.
No sé qué puedes decirme de la educación sexual actual. En el siglo XXI, donde un niño puede acceder a todo tipo de materiales en la red, ¿qué le falta a la educación sexual?
El problema es que hay que dejar de ver a los niños como personas no sexuadas. Es que parece que los veamos como si fueran tontos. Yo creo que sí se les tiene que explicar cómo se tienen las relaciones sexuales, para empezar por el hecho de evitar violaciones y agresiones sexuales. Si a los niños les van explicando poco a poco, pueden evitarlo porque saben lo que les está ocurriendo en ese momento. Dirían, «ah, esta persona se quiere pasar de mala onda conmigo».
También siento que a las personas discapacitadas, con síndrome de Down, parálisis cerebrales u otras afecciones les niegan siempre tener sexo, y es necesario verlos como seres sexuados, porque el sexo va de sentir y de hacer sentir a otro.
Y tampoco estoy de acuerdo con ciertas cosas de la psicología, que te dicen que estás loco si te gusta algo diferente a lo común. Todos somos diferentes, con diferentes formas de pensar, y diferentes gustos, y diferentes formas de tener sexo. Ya se logró que la sociedad entendiera determinados gustos como usar esposas, pero hay otras muchas formas y quien las practica no está loco, quiere vivir así su sexualidad.
Almendra, ¿cuánto tienes que ver tú con Rurru?
Quizás quise plasmar un poquito de mí. Yo de niña usaba prótesis en las piernas como las que les pongo a mis personajes, y no puedo andar bien. Mis dibujos también son una manera de demostrar al mundo que soy así y no me importa.
¿Almendra es Rurru Mipanochia?
Sí.
Entonces todas las cosas que dices que le gustan a Rurru, mutilaciones, deformidades… ¿te gustan a ti?
Sí. Estoy enganchada por ejemplo con los travestis además, me encantan los trans. Y la gente de todo tipo de cuerpos. En realidad la perfección no me atrae mucho.
Para ti un video porno estaría mejor si sale una persona con ortopedias que si sale Brad Pitt.
Obvio. A mí es eso lo que me enciende.
vibora Nahual Muerte Cojita horchata aborto 22 15 6 4
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 (* Los artículos con las atrevidas ilustraciones de Rurru Mipanochia se pueden adquirir poniéndote en contacto con la artista a través de Facebook)

La ilustradora mexicana Almendra Sheira dice que nunca entendió ni por qué el sexo causa reparos al público ni por qué hemos de amoldarnos a «los tipos de belleza, cuerpos o prácticas sexuales que nos imponen». Ella, en vez a los clásicos griegos y romanos, ha estudiado y tomado como base para su trabajo las prácticas, ritos y creencias corpóreas que los pueblos prehispánicos de América vivían. Con esa materia prima elabora creaciones pictóricas capaces de violar ciertas pupilas. Para llevar a cabo su lucha contra la moralidad sexual creó un personaje en ella misma, un alter ego que se dedicaría a romper moldes, tabús y estereotipos a través del arte hasta que cualquier cosa derivada del sexo se naturalizase, «por muy rara o sucia que parezca». Ella es Rurru Mipanochia.
En tu presentación dices: Rurru es una niña-niño-cosa que le gusta mucho el penesito, la puchita, las nalguitas, los huevitos… En ocaciones se traviste de mujer, pero casi siempre es quimera. Le gusta mucho el helado de chocolate, el quesito, las palomitas de maíz, pero lo que más le gusta en TODA su vida es picarse la pucha, le encanta acariciarla y frotarse el clítoris hasta que éste le arde y hasta que poco a poco comienza a escurrirse pensando muchas veces en… TI, o en ella/él/eso comiéndotela o comiéndosela. Almendra, ¿qué es Rurru Mipanochia, y qué quiere decir todo esto?
Me gusta abordar la sexualidad con un poco de picaresca. Si de por sí el tema ya es como medio agresivo para la gente, quería buscar una manera más soft de que llegase al público. Me gusta por eso la visión de los niños de la sexualidad, que es muy inocente, en mi opinión, como se debería de abordar toda la vida. Porque es algo natural, normal. Esa es la inocencia que no deberíamos perder. En mis ilustraciones incluso utilizo colores pastel por eso, para que no parezca que quiero hacer cosas rudas. Son colores de cuentos de niño.
Pero lo que dibujas son personas amputadas, con ortopedias, obesas, muy delgadas… Son cuerpos que la sociedad generalmente aborrece. ¿Qué es lo que resaltas de cuerpos así, dónde encuentras su belleza?
Exactamente ese es el problema: nos bombardean todo el tiempo con un solo tipo de cuerpo. Creo que es importante sacar los monstruos, a esas personas que la misma sociedad rechaza. Hay mucho más allá del parámetro de belleza establecido, del tipo de cuerpo que nos imponen. Todos somos diferentes y es bonito encontrar la belleza en lo grotesco.
¿Qué es la belleza?
Ahora mismo es una imposición de la institución, y en realidad debe depender de cada persona. Lo que para mí es bello, tal vez para ti no lo es. Pero de una u otra forma el sistema trata de imponernos un estereotipo. Sigue siendo la onda capitalista de siempre, les viene bien tener ese estereotipo, un cuerpo mainstream. Así lo tienen controlado.
Pero además de distintos a los estándares de belleza, otra característica de los personajes que dibujas es que siempre están practicando sexo o en alguna postura escatológica…
Me gusta mucho los distintos tipos de fetiche que tiene la gente, como la abasiofilia, que es las personas que les gusta follar con gente que es discapacitada, con gente que no se puede mover, en silla de ruedas o que tiene prótesis… Está bien chido que exista gente a la que en realidad sí le guste eso. O que les guste coger con ancianas. Hay gustos para todos. Es como con el asunto del porno. Encasillamos todo lo que es explícito en la palabra porno, y yo creo que no es eso, porque creo que el porno es mas bien lo que te excita, sea explícito o no. Puedes ver a dos personas follar que estén gordas, pero si a ti no te excita, no es porno para ti. Para quien sí le excite y le guste hacerse sus chaquetas (masturbación) viéndolo, sí es porno.
Cólotl
Dónde queda en todo esto la base de estudio de la cultura prehispánica
Todos mis personajes están inspirados en ella. Son evocaciones de personalidades prehispánicas. A mí siempre me gustó el arte erótico y el porno; mi tesis de licenciatura la hice sobre eso. Me gustaba mucho investigar sobre los griegos, los romanos y toda esa onda erótica. Me preguntaba, si hay este tipo de expresiones artísticas en griegos, romanos, la cultura hindú, la china, la japonesa… debe haber algo también aquí en mi país. Empecé a investigar por mi parte, me fui a la biblioteca de Históricas de la UNAM, busqué en internet… Artículos que hablaban de la sexualidad de los antiguos pobladores de Mesoamérica. Me leí libros como Pecar como Dios manda, o el Kamasutra de Barro, los textos de Noemí Quesada… Empecé a aprender de la cultura sexual de esos tiempos.
Cuenta algo de eso
¿Sabías que los aztecas eran como más mochos (recatados)? Aunque luego, en rituales como el de al cosecha del maíz hacían de todo. Los huastecos sí eran bien vivos, no usaban ropa e iban así por la vida. Eran como Trazoltéotl (diosa de la sexualidad). Los aztecas la empezaron a ver como la comedora de inmundicias, es decir, ya empezaron a relacionar la sexualidad con algo sucio. Y empezaron a creer que ella castigaba los excesos sexuales con ámpulas en el pene, o la vagina, u otras enfermedades de transmisión sexual. Siempre el concepto de la deidad que te da el bien pero también te hace el mal, como ahora aún existe.
¿Había cosas cosas que hacían ellos y nosotros ya no hacemos?
Siempre eran cosas de carácter ritual. En algunos rituales a los niños de entre ocho y diez años los ponían a beber con chicas adolescentes, se emborrachaban, y les empezaban a iniciar en las ondas sexuales. También se penetraban mucho con maíces. Un día antes de hacer la cosecha del maíz, el hombre penetraba a su mujer en el ano con una mazorca de maíz; y su pose favorita era la del perrito. Toda esta información se ha encontrado a partir de iconografías y de documentos de cronistas españoles, que lo escribieron cuando llegaron. Los frailes hacían las crónicas sobre esas costumbres que aún existían y trataban de erradicar.
¿También tienen que ver con los dioses prehispánicos las discapacidades de los personajes que representas? ¿Han representado estos pueblos el sexo con personas con discapacidades?
Empecé a interesarme por las discapacidades porque hay un textito que leí llamado Discapacidad y desorientación corporal como metáforas de la transgresión sexual entre los nahuas prehispánicos, de Miriam López Hernández y María J. Rodríguez Shadow, que habla sobre los nahuas, la visión prehispánica acerca de las deformidades de los cuerpos. Este es el libro que me inspiró. Ellos creían que las personas que tenían como un defecto físico tenían una trascendencia sexual, que eran más propensas a ser más sucias, así que les gustaba usar sus cuerpos. Dije, órale, hay un pasado nacional de todo esto.
Rurru, ¿se pude relacionar la libertad artística y la libertad sexual? ¿Hay tabús en el arte?
Yo creo que sí, empezando por esa eterna discusión entre lo que es erótico o es porno. Solamente dividir eso crea un tabú en el arte.
¿Qué te han dicho de tus colecciones en galerías? ¿Es difícil publicar trabajos como los tuyos?
A veces sí. Una revista me dijo, por ejemplo, que lo que yo mandaba estaba muy fuerte para el público y que no lo podían sacar. Y eran dibujos. También en una academia me pidieron una foto, como sensual, de la artista, pero a mí no me gusta posar sintiéndome sexy; quería representarme como soy y les mandé una foto enseñando mi ano y haciendo pipí. Otra vez que me dijeron que no podían publicarla. Si me estás diciendo que me tome una foto para representarme a mí misma como artista, ¿por qué me dices que no a la foto que te mando representándome?
Otra vez, con motivo de una exposición que hice (Erótica), hicimos una especie de performance. Estaban los dibujos expuestos, pero se me hacía divertido acompañarlo con un ejercicio con mi grupo de trabajo. Al lado de los dibujos, empezamos a improvisar. Hacíamos como que nos pegábamos. A mí me penetraban con unas burbujas largas…Se me hacía muy chistoso ver cómo la gente podía ver el sexo en objetos bidimensionales y el sexo real evitaban verlo; se malviajaban, volteaban la mirada o nos ignoraban. Me preguntaba: ¿por qué si vienen a ver una exposición de dibujos de sexo se malvibran por ver a unas personas que están teniendo sexo real? Algunas señoras incluso se enojaban. Al final acabé haciendo pipí allí mismo y la organización se sacó de onda ya del todo.
No sé qué puedes decirme de la educación sexual actual. En el siglo XXI, donde un niño puede acceder a todo tipo de materiales en la red, ¿qué le falta a la educación sexual?
El problema es que hay que dejar de ver a los niños como personas no sexuadas. Es que parece que los veamos como si fueran tontos. Yo creo que sí se les tiene que explicar cómo se tienen las relaciones sexuales, para empezar por el hecho de evitar violaciones y agresiones sexuales. Si a los niños les van explicando poco a poco, pueden evitarlo porque saben lo que les está ocurriendo en ese momento. Dirían, «ah, esta persona se quiere pasar de mala onda conmigo».
También siento que a las personas discapacitadas, con síndrome de Down, parálisis cerebrales u otras afecciones les niegan siempre tener sexo, y es necesario verlos como seres sexuados, porque el sexo va de sentir y de hacer sentir a otro.
Y tampoco estoy de acuerdo con ciertas cosas de la psicología, que te dicen que estás loco si te gusta algo diferente a lo común. Todos somos diferentes, con diferentes formas de pensar, y diferentes gustos, y diferentes formas de tener sexo. Ya se logró que la sociedad entendiera determinados gustos como usar esposas, pero hay otras muchas formas y quien las practica no está loco, quiere vivir así su sexualidad.
Almendra, ¿cuánto tienes que ver tú con Rurru?
Quizás quise plasmar un poquito de mí. Yo de niña usaba prótesis en las piernas como las que les pongo a mis personajes, y no puedo andar bien. Mis dibujos también son una manera de demostrar al mundo que soy así y no me importa.
¿Almendra es Rurru Mipanochia?
Sí.
Entonces todas las cosas que dices que le gustan a Rurru, mutilaciones, deformidades… ¿te gustan a ti?
Sí. Estoy enganchada por ejemplo con los travestis además, me encantan los trans. Y la gente de todo tipo de cuerpos. En realidad la perfección no me atrae mucho.
Para ti un video porno estaría mejor si sale una persona con ortopedias que si sale Brad Pitt.
Obvio. A mí es eso lo que me enciende.
vibora Nahual Muerte Cojita horchata aborto 22 15 6 4
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 (* Los artículos con las atrevidas ilustraciones de Rurru Mipanochia se pueden adquirir poniéndote en contacto con la artista a través de Facebook)

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