16 de octubre 2017    /   CREATIVIDAD
por
 

Las rutinas creativas de Henry Miller

16 de octubre 2017    /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

En 1932, cuando Henry Miller empezó a escribir Trópico de cáncer, diseñó unas rutinas para no perderse en el día a día y mantener su foco en la novela. El estadounidense se marcó estas guías a la vez que reflexionaba sobre la creatividad y el acto de escribir. Fue una exploración paralela que iba surgiendo mientras montaba el relato. Fue lo que aprendió en los márgenes de la ficción y los pensamientos que acabó publicando después en su libro Henry Miller on Writing (1964).

«Escribir, como la vida misma, es un viaje de descubrimiento. Es una aventura metafísica: una forma de acercarse a la vida de forma indirecta, de adquirir una mirada total en vez de parcial del universo. El escritor vive entre las palabras más altas y más bajas: toma el camino con el objetivo de convertirse en el camino mismo», caviló Miller.

«Yo empecé en el caos absoluto y la oscuridad, en una ciénaga de ideas y emociones y experiencias. Todavía hoy no me considero un escritor en el sentido habitual de la palabra. Soy un hombre que cuenta la historia de su vida, un proceso que se presenta cada vez más inagotable conforme lo voy desarrollando». Y eso le hizo sentirse cada vez más indiferente hacia su «destino como escritor» y más seguro de su «destino como hombre».

Henry Miller estableció estas rutinas creativas:

1. Trabaja en una sola cosa hasta que la acabes.

2. No te pongas nervioso.
Trabaja con calma, alegría y un poco de locura.

3. Trabaja en función de un programa en vez de tu estado de ánimo.
¡Y acaba a la hora establecida!

4. Cuando no puedes crear, puedes trabajar.
No desesperes.

5. Cimenta un poco cada día en vez de añadir nuevos fertilizantes.

6. Mantente humano. Habla con otras personas, visita lugares y bebe si te apetece.

7. Pero primero, escribe.
La música, los amigos, el cine… vienen después.

8. Olvida los libros que quieres escribir.
Piensa solo en el libro que estás escribiendo.

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

En 1932, cuando Henry Miller empezó a escribir Trópico de cáncer, diseñó unas rutinas para no perderse en el día a día y mantener su foco en la novela. El estadounidense se marcó estas guías a la vez que reflexionaba sobre la creatividad y el acto de escribir. Fue una exploración paralela que iba surgiendo mientras montaba el relato. Fue lo que aprendió en los márgenes de la ficción y los pensamientos que acabó publicando después en su libro Henry Miller on Writing (1964).

«Escribir, como la vida misma, es un viaje de descubrimiento. Es una aventura metafísica: una forma de acercarse a la vida de forma indirecta, de adquirir una mirada total en vez de parcial del universo. El escritor vive entre las palabras más altas y más bajas: toma el camino con el objetivo de convertirse en el camino mismo», caviló Miller.

«Yo empecé en el caos absoluto y la oscuridad, en una ciénaga de ideas y emociones y experiencias. Todavía hoy no me considero un escritor en el sentido habitual de la palabra. Soy un hombre que cuenta la historia de su vida, un proceso que se presenta cada vez más inagotable conforme lo voy desarrollando». Y eso le hizo sentirse cada vez más indiferente hacia su «destino como escritor» y más seguro de su «destino como hombre».

Henry Miller estableció estas rutinas creativas:

1. Trabaja en una sola cosa hasta que la acabes.

2. No te pongas nervioso.
Trabaja con calma, alegría y un poco de locura.

3. Trabaja en función de un programa en vez de tu estado de ánimo.
¡Y acaba a la hora establecida!

4. Cuando no puedes crear, puedes trabajar.
No desesperes.

5. Cimenta un poco cada día en vez de añadir nuevos fertilizantes.

6. Mantente humano. Habla con otras personas, visita lugares y bebe si te apetece.

7. Pero primero, escribe.
La música, los amigos, el cine… vienen después.

8. Olvida los libros que quieres escribir.
Piensa solo en el libro que estás escribiendo.

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Los 5 posts más vistos de la semana
En clave de Fa
«¿Cómo van a ser masculinos los pelos del chocho?»
Retratos que muestran las distintas personalidades de una misma persona
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 2
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    El rollo legal de las cookies

    La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

    ACEPTAR
    Aviso de cookies