19 de diciembre 2017    /   ENTRETENIMIENTO
por
fotografia  Serena De Sanctis

Mujeres taxistas para acabar con las violaciones en India

19 de diciembre 2017    /   ENTRETENIMIENTO     por        fotografia  Serena De Sanctis
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El pasado sábado 16 de diciembre se cumplieron cinco años de la brutal agresión a Jyoti Singh. La joven de 23 años fue violada en grupo en un autobús, en Nueva Delhi, cuando volvía del cine. Dos semanas después moría en el hospital debido a sus graves lesiones. Aquel asesinato hizo estallar la rabia contenida por las mujeres del país durante demasiado tiempo.

Las protestas multitudinarias en la capital reclamaban justicia para Singh y para las cerca de 39.000 mujeres que la Agencia Nacional de Registro de Delitos de la India (NCRB) calcula que sufren agresiones sexuales cada año en ese país. Las autoridades parecieron reaccionar entonces prometiendo más seguridad para las mujeres y endureciendo las penas para los agresores.

Lo sucedido no pasó inadvertido para la fotógrafa Serena De Sanctis. Su inquietud por los temas relacionados con la igualdad de género la llevó a viajar hasta el país asiático. «Quería documentar la inseguridad que sufren allí las mujeres pero desde un punto de vista diferente». De Sanctis no buscaba tanto mostrar sus consecuencias sino las soluciones alternativas con las que se está tratando de acabar con el problema.

Fue cuando conoció la labor de AZAD, fundación que instruye a mujeres de escasos recursos para que puedan abrirse paso en el mercado laboral en puestos a los que tradicionalmente no han tenido nunca acceso. «Queremos que las mujeres se empoderen social y económicamente y se conviertan en catalizadoras del cambio, no solo de sus propias vidas, sino de la de sus familias y la de su comunidad», explican en su web.

A través del programa Women on Wheels, la fundación ofrece formación a estas mujeres para que puedan convertirse en taxistas y chóferes. Una salida laboral para ellas y un servicio de transporte seguro para el resto de conciudadanas.

De Sanctis solicitó a la fundación acompañar durante unos meses a las futuras taxistas para fotografiarlas mientras asistían a sus clases de conducir, a las de defensa personal, mecánica, primeros auxilios… «Lo que más me sorprendió de estas mujeres era la ilusión que tenían de poder cambiar su destino», explica la fotógrafa.

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Mientras daba forma a su proyecto fotográfico By The Girls en Nueva Delhi, De Sanctis conoció una iniciativa similar a Women on Wheels en Mumbay. Se trataba de Viira Cabs. Allí conoció a Rupa Swati, cuyo caso fue de los que más le impactó.

«Cuando la conocí tenía 55 años. Me contó que durante años había sido maltratada por su marido hasta que un día decidió dejarle. Era conmovedor oír su relato. Para ella, el día que llegó a Viira Cabs supuso volver a nacer».

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Ahora Swati trabaja fundamentalmente de noche. Pese a sus escasas horas de sueño, está orgullosa por contribuir a velar por la seguridad de otras mujeres: «Se considera útil para la sociedad y está feliz con su trabajo. Además puede ayudar a su hija que estudia Veterinaria».

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By the Girls, de Serena de Sanctis, se expuso el pasado mes de noviembre durante el festival DOCfield de Barcelona. Además de contar historias, la fotógrafa entiende su trabajo como una vía para «sensibilizar a la sociedad sobre algunos temas en particular». El de la violencia sexual en India lo sigue necesitando. Pese a la aparente reacción de las autoridades del país tras la muerte de Jyoti Singh, las cifras revelan que el número de violaciones no solo no ha decrecido sino que incluso se ha incrementado.

Según la NCRB, a día de hoy se siguen produciendo más de 100 violaciones al día en India. Cifra a la que hay que sumar otras como las que revelan que más de 8.000 mujeres son asesinadas al año por cuestiones relacionadas con la dote, lo que convierte a la violencia de género en la mayor causa de muerte para las mujeres del sudeste asiático, por encima de los conflictos armados de la zona.

El pasado sábado 16 de diciembre se cumplieron cinco años de la brutal agresión a Jyoti Singh. La joven de 23 años fue violada en grupo en un autobús, en Nueva Delhi, cuando volvía del cine. Dos semanas después moría en el hospital debido a sus graves lesiones. Aquel asesinato hizo estallar la rabia contenida por las mujeres del país durante demasiado tiempo.

Las protestas multitudinarias en la capital reclamaban justicia para Singh y para las cerca de 39.000 mujeres que la Agencia Nacional de Registro de Delitos de la India (NCRB) calcula que sufren agresiones sexuales cada año en ese país. Las autoridades parecieron reaccionar entonces prometiendo más seguridad para las mujeres y endureciendo las penas para los agresores.

Lo sucedido no pasó inadvertido para la fotógrafa Serena De Sanctis. Su inquietud por los temas relacionados con la igualdad de género la llevó a viajar hasta el país asiático. «Quería documentar la inseguridad que sufren allí las mujeres pero desde un punto de vista diferente». De Sanctis no buscaba tanto mostrar sus consecuencias sino las soluciones alternativas con las que se está tratando de acabar con el problema.

Fue cuando conoció la labor de AZAD, fundación que instruye a mujeres de escasos recursos para que puedan abrirse paso en el mercado laboral en puestos a los que tradicionalmente no han tenido nunca acceso. «Queremos que las mujeres se empoderen social y económicamente y se conviertan en catalizadoras del cambio, no solo de sus propias vidas, sino de la de sus familias y la de su comunidad», explican en su web.

A través del programa Women on Wheels, la fundación ofrece formación a estas mujeres para que puedan convertirse en taxistas y chóferes. Una salida laboral para ellas y un servicio de transporte seguro para el resto de conciudadanas.

De Sanctis solicitó a la fundación acompañar durante unos meses a las futuras taxistas para fotografiarlas mientras asistían a sus clases de conducir, a las de defensa personal, mecánica, primeros auxilios… «Lo que más me sorprendió de estas mujeres era la ilusión que tenían de poder cambiar su destino», explica la fotógrafa.

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Mientras daba forma a su proyecto fotográfico By The Girls en Nueva Delhi, De Sanctis conoció una iniciativa similar a Women on Wheels en Mumbay. Se trataba de Viira Cabs. Allí conoció a Rupa Swati, cuyo caso fue de los que más le impactó.

«Cuando la conocí tenía 55 años. Me contó que durante años había sido maltratada por su marido hasta que un día decidió dejarle. Era conmovedor oír su relato. Para ella, el día que llegó a Viira Cabs supuso volver a nacer».

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Ahora Swati trabaja fundamentalmente de noche. Pese a sus escasas horas de sueño, está orgullosa por contribuir a velar por la seguridad de otras mujeres: «Se considera útil para la sociedad y está feliz con su trabajo. Además puede ayudar a su hija que estudia Veterinaria».

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By the Girls, de Serena de Sanctis, se expuso el pasado mes de noviembre durante el festival DOCfield de Barcelona. Además de contar historias, la fotógrafa entiende su trabajo como una vía para «sensibilizar a la sociedad sobre algunos temas en particular». El de la violencia sexual en India lo sigue necesitando. Pese a la aparente reacción de las autoridades del país tras la muerte de Jyoti Singh, las cifras revelan que el número de violaciones no solo no ha decrecido sino que incluso se ha incrementado.

Según la NCRB, a día de hoy se siguen produciendo más de 100 violaciones al día en India. Cifra a la que hay que sumar otras como las que revelan que más de 8.000 mujeres son asesinadas al año por cuestiones relacionadas con la dote, lo que convierte a la violencia de género en la mayor causa de muerte para las mujeres del sudeste asiático, por encima de los conflictos armados de la zona.

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Opiniones 3
  • Una niña tenia dos manzanas y su mama le dijo ?hay que bonitas medas una ¿ y la niña dio un bocado a una manzana y despues le dio a la otra la mama descecionada por el egoismo de su hija giro la cabeza y escucho decir a su hija toma mama esta manzana es la màs Dulce.nuca adelantes acontecimientos buen dia

  • Estamos en el camino. Pero aún queda mucho por hacer. Feminismo no es antónimo de machismo. Feminismo es Igualdad en derechos y oportunidades, un mundo mejor y más justo para seres humanos donde, sin duda, todos y todas nos beneficiaremos. El camino hacia la igualdad desde diferentes puntos del planeta parte de sitios (me refiero a lo que se ha conseguido en derechos e igualdad para la mujer) distintos pero la meta es la misma.

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