13 de marzo 2012    /   IDEAS
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Ser mujer es una mierda

13 de marzo 2012    /   IDEAS     por          
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He engañado a la gente de Yorokobu. Cuando encontré el serial sobre hombres y mujeres en España que el Instituto Nacional de Estadística estaba actualizando les dije que iba a empaparme de los últimos datos para hacer un alegato a favor de la mujer, algo así como que ser mujer no era una mierda, que le daría la vuelta a los datos porque estaba cansado de tanto lamento. Pero ha sido imposible: los datos son los datos, y he encontrado hasta cincuenta cifras que me obligan a a desdecirme. Ser mujer es una mierda, y eso que no lo sé por experiencia propia.

Empecemos por el principio. En España somos 47.190.493 personas según el último censo de población oficial, fechado a 1 de enero del año pasado. Las mujeres son mayoría, con 23.907.306 representantes por los 23.283.187 hombres, casi 700.000 más. Actualmente el 42,5% de las mujeres van a la universidad comparado con el 34,4% de los hombres que van a la universidad. Es decir, ellas son más y están mejor preparadas. Sin embargo salimos nosotros ganando: no sacrificamos nuestra vida laboral, disfrutamos más del ocio, ascendemos más y cobramos mejor.

Dicho así suena dramático, pero si analizamos los datos de cerca la cosa se pone aún peor. Ahora que ya no es el Día de la Mujer y que los medios de comunicación han dejado de hablar de cosas bonitas sobre conciliación e igualdad acerquémonos a la cruda realidad.

¿A qué se dedican las mujeres?

Las mujeres son como España, pero más. Si España es un país volcado en el sector terciario, ellas más. De hecho, un 88,4% de las mujeres trabaja en el sector servicios (por un 81,4% de hombres), el 9,4% trabaja en el sector industrial (por un 33,8% de los hombres) y un 2,2% en el sector agrícola (por un 5,1% de los hombres). En resumen, las mujeres se dedican casi en exclusiva a los terciario, mientras una parte de los hombres también trabajan en el sector secundario mientras ellas no.

Las principales dedicaciones laborales de las mujeres españolas son el comercio (17,6%), los servicios sociales y sanitarios (12,9%) y la educación (9,5%). Es decir, atención al público, comercio, cuidado social, enfermería, medicina y enseñanza. Ese es el retrato medio de la mujer.

Los sectores laborales que dominan las mujeres son el educativo (donde trabajan un 9,5% de las mujeres y sólo un 3,9% de los hombres) y los servicios sociales y sanitarios (donde trabajan un 12,9% de mujeres por un 3% de hombres). Por contra, los hombres dominan en la industria manufacturera (trabajan un 7,4% por un 17,2% de hombres) y la construcción (trabajan un 1,7% de mujeres por un 14,7% de hombres).

¿Cuánto medran las mujeres?

Hasta ahora hemos descrito. Como para hacer boca. Pero aquí viene el primer dato doloroso: por norma general las mujeres van siempre a la zaga de los hombres en cuanto a ascensos laborales se refiere: hay más empleadas rasas mujeres que hombres (77,7% por 63,6%) algo que sucede porque los cargos de responsabilidad recaen siempre más en ellos que en ellas. Hay el doble de encargados (8,5%) que de encargadas (4,6%), un tercio más mandos internos hombres (6,5%) que mujeres (4,7%), el doble de directores de empresas pequeñas hombres (8,8%) que mujeres (4,4%) y casi cuatro veces más directores de empresas grandes (1,1%) que directoras (0,3%).

¿Cuánto cobran las mujeres?

Como el astuto lector sospechará a estas alturas, las mujeres cobran menos que los hombres por el mero hecho de ser mujeres. Concretamente cobran un 78% del sueldo de los hombres como media. Traducido a números el sueldo medio de un hombre se situaría en torno a los 24.203 euros brutos anuales por los 18.910 de la mujer.

Donde menos se notan las diferencias es precisamente en uno de los sectores donde las mujeres son mayoría, el de la educación, donde cobran un 96,5% del sueldo de los hombres, es decir, casi lo mismo. Efectivamente eso quiere decir que no hay un solo sector laboral en que el sueldo de las mujeres sea igual siempre que el de los hombres, ni mucho menos superior.

Donde más se notan las diferencias es en las actividades profesionales, científicas y técnicas (donde las mujeres cobran de media un 65,8% de lo que cobran los hombres) y en las actividades administrativas y auxiliares (donde cobran un 68,2%).

Aunque como decíamos al principio la mayoría de la población universitaria es femenina, tampoco ese hecho hace que las cosas mejoren en función de la educación recibida. Las diplomadas universitarias cobran un 88,7% del sueldo de sus colegas hombres, mientras que el porcentaje se queda en un 83,2% en el caso de las licenciadas o postgraduadas.

Ni siquiera en la alta dirección se equilibra la cosa: las gestoras de empresas con menos de diez trabajadores apenas cobran un 57,8% de lo que sus homólogos hombres, mientras que las gestoras de empresas con más de diez asalariados cobran un 78% de lo que sus colegas masculinos.

¿Cómo trabajan las mujeres?

Emprenden mucho menos (sólo un 12,4% de ellas lo hace, por un 20,3% de los hombres). La diferencia también se nota en la mayor recurrencia en el trabajo como asalariadas (un 87,6% de las mujeres por un 79,6% de los hombres). Estos datos así sueltos pueden no sugerir nada, pero cuando se tiene en cuenta la variable ‘familia’ que se describe más abajo se vuelven bastante más evidentes.

Ellas trabajan mucho más a tiempo parcial que los hombres, un 23,2% por un 5,4%, y en mucha mayor frecuencia eso se hace por obligaciones familiares en el caso de las mujeres (25,1% de los casos) que en hombres (2,7% de los casos)

También reducen con mucha mayor frecuencia su jornada laboral a causa de los hijos (un 23% en mujeres por un 4,2% en el caso de los hombres)

En última instancia, también dejan el trabajo por atender a sus hijos en muchos más casos que los hombres (un 35,3% de mujeres por un 6,8% de los hombres)

Fuera del trabajo ¿cómo se reparten los roles?

Los hombres dedican una media de 2 horas y 21 minutos a la atención de la familia, mientras las mujeres invierten 3 horas y 46 minutos de media, más de un 50% más. Además, las actividades que desempeñan en ese tiempo son desiguales: los hombres dedican más minutos que las mujeres al cuidado del jardín y las mascotas, a las gestiones del hogar y a las reparaciones. Mientras, las mujeres dedican más minutos que los hombres al cuidado del hogar, a su mantenimiento, a la cocina, a la ropa, al cuidado de los niños y al cuidado de otros adultos.

Dentro de la distribución del tiempo en el hogar los hombres dedican más tiempo que las mujeres a actividades como deportes, ocio y aficiones. Ellas ocupan su tiempo fuera del hogar en actividades similares, pero siempre por espacios mucho menores de tiempo.

¿Cómo afecta la formación de una familia para el empleo de las mujeres?

La familia, siempre la familia. Si las desigualdades laborales y salariales entre hombres y mujeres son un hecho antes de que exista una familia, la aparición del primer hijo marca un punto de inflexión irreversible,

Como muestra, varios botones. La diferencia entre hombres y mujeres con trabajo y sin hijos es de un 10,9% (la tasa de empleo de hombres sin hijos es del 79,3% y la tasa de empleo de las mujeres sin hijos es del 68,4%), pero la brecha se alarga cuando llegan los retoños, pasando a ser del 22,2% (la tasa de empleo de hombres con hijos menores de 12 años es del 82,2% mientras que la de las mujeres en idéntica situación se queda en el 60%). Traducido: en cuanto una pareja tiene hijos ella se queda sin trabajo en muchísimos más casos que él.

La tendencia, además, crece conforme se agranda la familia. La tasa de empleo de los hombres apenas varía entre quienes tienen un hijo (2,1%), dos (83,5%) o más (80%), mientras que mengua significativamente entre las mujeres, cuya tasa de empleo es del 59,7% si tienen un hijo, del 58,2% si tienen dos y del 46,5% si tienen más

Y si ambos están en el paro ¿se reparten las responsabilidades?

No: sólo un 1,9% de los hombres desempleados mayores de 15 años se dedican a sus responsabilidades familiares en primer lugar, mientras que en las mujeres el porcentaje llega al 20,9%. Si se trata de ver el cuidado específico de familiares, sean niños o adultos, será la dedicación principal del 0,4% de hombres parados mayores de 15 años y del 10,3% de las mujeres en idéntica situación.

Demoledor, ¿verdad? Si sirve como consuelo, al menos algunas diferencias se atenúan. En el primer trimestre de 2006, justo antes del estallido de la crisis, la tasa de paro entre las mujeres era casi el doble (12,22%) que la de los hombres (6,81%). Ahora, con el drama del paro las cosas se han igualado: la tasa del paro es del 22,46% entre los hombres y del 23,32% entre las mujeres. Casi no hay diferencia. Al final será verdad que la crisis es la mejor política de igualdad. Lo malo es que si te paras a pensar, y visto lo visto, posiblemente hayan despedido a más hombres que mujeres porque cobramos más. España, la tierra del mérito.

Foto: Beni Kohler reproducida bajo licencia CC.

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He engañado a la gente de Yorokobu. Cuando encontré el serial sobre hombres y mujeres en España que el Instituto Nacional de Estadística estaba actualizando les dije que iba a empaparme de los últimos datos para hacer un alegato a favor de la mujer, algo así como que ser mujer no era una mierda, que le daría la vuelta a los datos porque estaba cansado de tanto lamento. Pero ha sido imposible: los datos son los datos, y he encontrado hasta cincuenta cifras que me obligan a a desdecirme. Ser mujer es una mierda, y eso que no lo sé por experiencia propia.

Empecemos por el principio. En España somos 47.190.493 personas según el último censo de población oficial, fechado a 1 de enero del año pasado. Las mujeres son mayoría, con 23.907.306 representantes por los 23.283.187 hombres, casi 700.000 más. Actualmente el 42,5% de las mujeres van a la universidad comparado con el 34,4% de los hombres que van a la universidad. Es decir, ellas son más y están mejor preparadas. Sin embargo salimos nosotros ganando: no sacrificamos nuestra vida laboral, disfrutamos más del ocio, ascendemos más y cobramos mejor.

Dicho así suena dramático, pero si analizamos los datos de cerca la cosa se pone aún peor. Ahora que ya no es el Día de la Mujer y que los medios de comunicación han dejado de hablar de cosas bonitas sobre conciliación e igualdad acerquémonos a la cruda realidad.

¿A qué se dedican las mujeres?

Las mujeres son como España, pero más. Si España es un país volcado en el sector terciario, ellas más. De hecho, un 88,4% de las mujeres trabaja en el sector servicios (por un 81,4% de hombres), el 9,4% trabaja en el sector industrial (por un 33,8% de los hombres) y un 2,2% en el sector agrícola (por un 5,1% de los hombres). En resumen, las mujeres se dedican casi en exclusiva a los terciario, mientras una parte de los hombres también trabajan en el sector secundario mientras ellas no.

Las principales dedicaciones laborales de las mujeres españolas son el comercio (17,6%), los servicios sociales y sanitarios (12,9%) y la educación (9,5%). Es decir, atención al público, comercio, cuidado social, enfermería, medicina y enseñanza. Ese es el retrato medio de la mujer.

Los sectores laborales que dominan las mujeres son el educativo (donde trabajan un 9,5% de las mujeres y sólo un 3,9% de los hombres) y los servicios sociales y sanitarios (donde trabajan un 12,9% de mujeres por un 3% de hombres). Por contra, los hombres dominan en la industria manufacturera (trabajan un 7,4% por un 17,2% de hombres) y la construcción (trabajan un 1,7% de mujeres por un 14,7% de hombres).

¿Cuánto medran las mujeres?

Hasta ahora hemos descrito. Como para hacer boca. Pero aquí viene el primer dato doloroso: por norma general las mujeres van siempre a la zaga de los hombres en cuanto a ascensos laborales se refiere: hay más empleadas rasas mujeres que hombres (77,7% por 63,6%) algo que sucede porque los cargos de responsabilidad recaen siempre más en ellos que en ellas. Hay el doble de encargados (8,5%) que de encargadas (4,6%), un tercio más mandos internos hombres (6,5%) que mujeres (4,7%), el doble de directores de empresas pequeñas hombres (8,8%) que mujeres (4,4%) y casi cuatro veces más directores de empresas grandes (1,1%) que directoras (0,3%).

¿Cuánto cobran las mujeres?

Como el astuto lector sospechará a estas alturas, las mujeres cobran menos que los hombres por el mero hecho de ser mujeres. Concretamente cobran un 78% del sueldo de los hombres como media. Traducido a números el sueldo medio de un hombre se situaría en torno a los 24.203 euros brutos anuales por los 18.910 de la mujer.

Donde menos se notan las diferencias es precisamente en uno de los sectores donde las mujeres son mayoría, el de la educación, donde cobran un 96,5% del sueldo de los hombres, es decir, casi lo mismo. Efectivamente eso quiere decir que no hay un solo sector laboral en que el sueldo de las mujeres sea igual siempre que el de los hombres, ni mucho menos superior.

Donde más se notan las diferencias es en las actividades profesionales, científicas y técnicas (donde las mujeres cobran de media un 65,8% de lo que cobran los hombres) y en las actividades administrativas y auxiliares (donde cobran un 68,2%).

Aunque como decíamos al principio la mayoría de la población universitaria es femenina, tampoco ese hecho hace que las cosas mejoren en función de la educación recibida. Las diplomadas universitarias cobran un 88,7% del sueldo de sus colegas hombres, mientras que el porcentaje se queda en un 83,2% en el caso de las licenciadas o postgraduadas.

Ni siquiera en la alta dirección se equilibra la cosa: las gestoras de empresas con menos de diez trabajadores apenas cobran un 57,8% de lo que sus homólogos hombres, mientras que las gestoras de empresas con más de diez asalariados cobran un 78% de lo que sus colegas masculinos.

¿Cómo trabajan las mujeres?

Emprenden mucho menos (sólo un 12,4% de ellas lo hace, por un 20,3% de los hombres). La diferencia también se nota en la mayor recurrencia en el trabajo como asalariadas (un 87,6% de las mujeres por un 79,6% de los hombres). Estos datos así sueltos pueden no sugerir nada, pero cuando se tiene en cuenta la variable ‘familia’ que se describe más abajo se vuelven bastante más evidentes.

Ellas trabajan mucho más a tiempo parcial que los hombres, un 23,2% por un 5,4%, y en mucha mayor frecuencia eso se hace por obligaciones familiares en el caso de las mujeres (25,1% de los casos) que en hombres (2,7% de los casos)

También reducen con mucha mayor frecuencia su jornada laboral a causa de los hijos (un 23% en mujeres por un 4,2% en el caso de los hombres)

En última instancia, también dejan el trabajo por atender a sus hijos en muchos más casos que los hombres (un 35,3% de mujeres por un 6,8% de los hombres)

Fuera del trabajo ¿cómo se reparten los roles?

Los hombres dedican una media de 2 horas y 21 minutos a la atención de la familia, mientras las mujeres invierten 3 horas y 46 minutos de media, más de un 50% más. Además, las actividades que desempeñan en ese tiempo son desiguales: los hombres dedican más minutos que las mujeres al cuidado del jardín y las mascotas, a las gestiones del hogar y a las reparaciones. Mientras, las mujeres dedican más minutos que los hombres al cuidado del hogar, a su mantenimiento, a la cocina, a la ropa, al cuidado de los niños y al cuidado de otros adultos.

Dentro de la distribución del tiempo en el hogar los hombres dedican más tiempo que las mujeres a actividades como deportes, ocio y aficiones. Ellas ocupan su tiempo fuera del hogar en actividades similares, pero siempre por espacios mucho menores de tiempo.

¿Cómo afecta la formación de una familia para el empleo de las mujeres?

La familia, siempre la familia. Si las desigualdades laborales y salariales entre hombres y mujeres son un hecho antes de que exista una familia, la aparición del primer hijo marca un punto de inflexión irreversible,

Como muestra, varios botones. La diferencia entre hombres y mujeres con trabajo y sin hijos es de un 10,9% (la tasa de empleo de hombres sin hijos es del 79,3% y la tasa de empleo de las mujeres sin hijos es del 68,4%), pero la brecha se alarga cuando llegan los retoños, pasando a ser del 22,2% (la tasa de empleo de hombres con hijos menores de 12 años es del 82,2% mientras que la de las mujeres en idéntica situación se queda en el 60%). Traducido: en cuanto una pareja tiene hijos ella se queda sin trabajo en muchísimos más casos que él.

La tendencia, además, crece conforme se agranda la familia. La tasa de empleo de los hombres apenas varía entre quienes tienen un hijo (2,1%), dos (83,5%) o más (80%), mientras que mengua significativamente entre las mujeres, cuya tasa de empleo es del 59,7% si tienen un hijo, del 58,2% si tienen dos y del 46,5% si tienen más

Y si ambos están en el paro ¿se reparten las responsabilidades?

No: sólo un 1,9% de los hombres desempleados mayores de 15 años se dedican a sus responsabilidades familiares en primer lugar, mientras que en las mujeres el porcentaje llega al 20,9%. Si se trata de ver el cuidado específico de familiares, sean niños o adultos, será la dedicación principal del 0,4% de hombres parados mayores de 15 años y del 10,3% de las mujeres en idéntica situación.

Demoledor, ¿verdad? Si sirve como consuelo, al menos algunas diferencias se atenúan. En el primer trimestre de 2006, justo antes del estallido de la crisis, la tasa de paro entre las mujeres era casi el doble (12,22%) que la de los hombres (6,81%). Ahora, con el drama del paro las cosas se han igualado: la tasa del paro es del 22,46% entre los hombres y del 23,32% entre las mujeres. Casi no hay diferencia. Al final será verdad que la crisis es la mejor política de igualdad. Lo malo es que si te paras a pensar, y visto lo visto, posiblemente hayan despedido a más hombres que mujeres porque cobramos más. España, la tierra del mérito.

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Opiniones 42
  • No tenemos bastante con las feminazis que campan a sus anchas por España como para que hombres escriban estos artículos. Eso si, queda super progre y guai… Habeis perdido una lectora. Me paso al mundo today.

    • chica, en este artículo básicamente se muestran datos empíricos. te raya que saquen a la luz un sistema desigual? pues entonces haces genial alejándote de este tipo de publicaciones. Ve y enciérrate en una burbuja.

    • No tenemos bastante con las que disfrutan de todos los beneficios del feminismo (incluido votar, estudiar en la universidad, poseer propiedades, controlar la natalidad, etc.) sin reconocerlo para que, además, critiquen a quienes proporcionen datos concretos y reales sobre todo el camino que falta andar. Eso sí, queda muy superado y «cool», y seguramente genial ante muchos hombres. Ojalá seas fiel a tu ideología y estés casada, llena de niños, te la pases cocinando para tu marido y si te mete los cuernos, te la aguantes bien. Porque eres de su propiedad y él siempre sabrá mejor que tú qué es lo mejor. Y si no crees en lo que digo en estas últimas frases, lamento revelarte que eres mucho más feminista de lo que crees.

  • El feminismo es una corriente que lejos de defender las mismas cuestiones del machismo, pero desde la óptica de las mujeres, lucha por conseguir una igualdad en los derechos de hombres y mujeres. Si ser femisita es malo…que me quemen en la hoguera.
    Personalmente me ha encontado el artículo, aunque entiendo que moleste a aquell@s que por uno u otro motivo actualmente se encuentran en el bando provilegiado

  • Deciros que las abejas han descendido un tercio la población total en el mundo, llegando a 2 tercios dentro de nada. Pensad que de ellas principalmente además de los pájaros, depende la polinización y por ello los frutos en árboles y plantas. El desastre es total y curiosamente esto no se comunica. A quién beneficia el que no haya polinización en el mundo? Pensad, pensad que seguro acertaréis

  • Por favor corrige esto » Actualmente el 42,5% de las mujeres van a la universidad y el 34,4% van a la universidad.». No he leído mucho mas para mi opinión, generalizar siempre es malo y los puestos se deben dar por la valía no por el sexo. Yo nunca he visto discriminación en mi trabajo pero he tenido jefes y jefas y puede asegurar que prefiero jefes a jefas. Los jefes se basan en hechos, las jefas en emociones, da lo mismo si eres bueno no, que sino le preguntas por sus hijos date por jodido. Esta claro que esto es mi opinión basada en mis experiencias no se puede generalizar.

  • Actualmente el 42,5% de las mujeres van a la universidad y el 34,4% van a la universidad. Esta frase no la entiendo, hasta las 2 de la tarde estoy espeso, pero creo que algo falla. Igualmente muy bueno el articulo.

    Increible que siga siendo el mayor enemigo de las mujeres otra mujer.

  • Que fácil es manipular con la estadística, solo mencionas ciertos datos y ocultas el resto. Y sí, estadísticamente, la mujer cobra menos. Cobra menos por algo llamado tiempo, que se ve reflejado en el salario en forma de trienios, sexenios u otros complementos. La mujer se ha incorporado recientemente al mundo laboral y por ello cobra menos en términos globales. Y pongamos un ejemplo:
    El sujeto A, hombre, 30 años en la empresa, ocupa el puesto X y recibe por su trabajo 30.000 euros brutos y su SALARIO BASE es de 1.200 pero por antigüedad recibe ciertos complementos. La sujeto B, mujer, 10 años en al empresa, ocupa el mismo puesto X y recibe por su trabajo 26.000 euros brutos y su SALARIO BASE es de 1.200 cobrando menos que el sujeto A básicamente porque no le ha dado tiempo a tener los mismos complementos. TIEMPO.
    ¡Que malos que son los empresarios que discriminan a las mujeres! Claro, si usamos la estadística en términos globales es muy fácil manipular, como habitualmente se hace.
    Ya está bien de engañar a la gente. Que sí, que la mujer ha estado discriminada y aún lo está en ciertos aspectos. Pero querer darle la vuelta a la tortilla y tener trabajo por ser mujer, cobrar lo mismo por ser mujer, reducir las pruebas físicas de ciertos cuerpos del estado por ser mujer. Eso es querer reivindicar discriminando al hombre, o discriminación positiva que la llaman ahora, que manda huevos que una discriminación pueda ser «positiva».
    Ya está bien de solo defender a la mujer y cerrar los ojos si la situación es al revés.
    Basta ya ya de hablar de hombres y mujeres. Hablemos de seres humanos, de personas, que nadie trabaja con los órganos genitales, se trabaja con las manos, con el cuerpo o con la mente de una PERSONA, independientemente de su sexo. Luchemos contra la discriminación de PERSONAS y no de sexos. Ese día yo apoyaré a quien sea por esa causa.

    • No se si con datos o estadisticas se verá la realidad. No me importa, es un hecho: A igualdad de condiciones la discriminación existe y si le sumas «elementos externos» como familia e hijos, se dispara.
      No sé en qué España vives, en la mía si que se trabaja con los genitales, al menos los hombres.

    • la excusa de que hace pocos tiempo que la mujer se incorporó al mundo laboral lleva unos cuantos años obsoleta

  • Para extraer conclusiones a partir de datos estadísticos, se necesita tener mínimo conocimiento de estadística.
    Si no, se puede llegar a escribir un articulo tan plagado de errores como este.
    Para saber localizar los errores recomiendo informarse de la paradoja de simpson.

    en.wikipedia.org/wiki/Simpson%27s_paradox

    En Español y explicado de forma muy didáctica y accesible(hasta yo lo he podido entender)

    eltamiz.com/2009/09/15/alienigenas-matematicos-la-paradoja-de-simpson/ edit

  • Como ya he anticipado, era de esperar tanta crítica a los datos estadísticos.

    Es cierto, no vivimos en una país machista. Cada año muere el mismo número de hombres que de mujeres a manos de sus parejas, las mujeres cobramos lo mismo y copamos el 50% de los puestos directivos, y por último a mi y a otras mujeres, nunca nos han preguntado en una entrevista cuestiones como ¿piensas tener hijos? ¿tienes pareja estable? ¿ que anticonceptivos utilizas?..
    ¡Todo esto es producto de nuestra imaginación chicas!
    En fin, imagino que el machismo no se ve igual siendo hombre, al igual que el racismo no se ve igual siendo negro

    • Ahí te has colado, tenías que haber dicho «por violencia machista», porque en cuanto se contrata a un sicario, o se envenena a la pareja, dejan de salir en una estadística y se pasan a otra, y ahí sí que hay bastantes más casos de mujeres.

      Además, en las estadísticas de violencia a niños y mayores, las mujeres maltratadoras duplican en número a los varones. Razón por la que las feministas hicieron de todo para que la ley de «violencia doméstica» no protegiera también a niños y ancianos, ya que les fastidiaba la manipulación de los datos.

      • Que suerte tienen los niños y los ancianos que se salvan de las garras de esas féminas crueles y despiadadas
        En 3 palabras: Demagogia barata sensacionalista

    • Rebeca la mayoría de asociaciones feministas giran la cara cuando hay discriminación hacia el hombre, hecho en sí que ya las define por si mismas. Un poco de dignidad. No pidas igualdad si cuando el discriminado es el sexo opuesto, miráis hacia otro lado.
      Y repito, yo estoy en contra contra la discriminación de la PERSONA, que es lo que somos todos. Si hay una persona discriminada que da la casualidad que aparte de persona es mujer la apoyaré, si es a la inversa más de lo mismo. Si tu te posicionas en un lado eres la primera que discrimina, lo quieras ver o no.

      • No estoy a favor de las políticas de discriminación positiva, ni he escrito ni una sola nota que te pudiera dar pie a pensar que así es, por lo que no entiendo muy bien tu réplica. (Tampoco estoy a favor del machismo positivo, otro término que si no conoces y te interesa el tema, te recomiendo indagar).
        Igualmente y dado a que quizás haya sido yo la que no me haya explicado bien, simplemente aclararé que me molesta, que cuando se evidencia una discriminación real, como la que se da en nuestro país a día de hoy, muchos hombres intenten correr una cortina de humo mirando hacia otro lado, con argumentos del estilo de: «Sí pero es que ..». Las diferencias existen, y actualmente la mujer se encuentra en desigualdad de derechos, solo eso.

      • Si no existiera la discriminacion positiva , las mujeres estarian vueltas mierda a manos de varones.

    • Ufff me cansan las absurdas y esteriles «Guerras de sexos» con sus infinitos cruces de reproches.

      Mi intención no era proporcinar armas arrogadizas a un bando… sino poner de manifiesto el abuso que se hace de las estadisticas.

      Las estadisticas es una herramienta muy poderosa a la hora de analizar una realidad… pero hay que saber utilizarla. Mal utilizada (ya sea por ignorancia o intencionadamente) se puede llegar a extraer conclusiones completamente erróneas a partir de datos correctos.

      Un claro ejemplo de esto es el parrafo:
      «Como el astuto lector sospechará a estas alturas, las mujeres cobran menos que los hombres por el mero hecho de ser mujeres. Concretamente cobran un 78% del sueldo de los hombres como media.»

      Esto es una conclusión errónea obtenida a partir de un dato correcto.

      Pero seguramente la estadística, les traiga sin cuidado. Lo único que quieren es tirarse los trastos a la cabeza…. asi que sigan sigan.. Por mi no se corten.
      Que se diviertan.

  • A las mujeres les va peor que a los hombres porque éstos últimos han conseguido lo imposible ¡que trabaje el 120.3%! En sí, el artículo es un panfleto cutre que no hay por donde cogerlo, pero para el público al que va destinado va que chuta.

  • ser muchas menos en el sector agrícola, industrial y de la construcción es una putada que no veas. yo he currado en los 3 y se agolpaban ahí las tías en la puerta del encargado pudiendo curro, y el tío que no, que no las quería… era algo tremendo, un drama. qué tía va a querer currar encerrada en un Zara o un Mercadona 8 horas cuando puede currar 12 en el andamio o en el campo?

    el tema de los sueldos, no tiene nada que ver que los deportistas mejor pagados y los banqueros sean todo tíos ahí haciendo media, ni que muchas mujeres curren a media jornada.

    en las empresas que van a convenio cobran lo mismo y en el resto de curros pues según negocien, como todos.

  • Aunque es tedioso agregarlo, hay que poner siempre a qué te refieres cuando escribes sobre estadísticas. El 88,4% de las mujeres no trabajan en servicios, sino el 88% de las mujeres QUE TRABAJAN lo hacen en servicios. La diferencia superficial es pequeña, pero el resultado es completamente diferente.

    En cualquier caso, está claro que los datos demuestran que las mujeres siguen viviendo una situación penosa de desigualdad, y lo peor es que sin políticas dirigidas a cambiar esto se avanza hacia un escenario en el que las mujeres tengan que reproducir los peores tics de los hombres para alcanzar lo mismo.

    Ahora que ladren aquellos que les parece mal el feminismo (corriente cuyo objetivo es conseguir la IGUALDAD, no la supremacía femenina), el difunto Ministerio de Igualdad o las políticas de cuotas, que hasta Bruselas está planteando convertirlas en obligatorias para los países miembros de la UE. En Escandinavia (donde se acaba siempre que hay que poner ejemplos), ya no son necesarias las cuotas, pero a este presente se ha llegado mediante ellas.

    • ¿ y que pasa con los 1000 hombres que mueren en españa por accidentes laborales por solo 23 mujeres muertas en accidentes laborales?¿ y la discriminacion que padecemos los hombres en la ley de violencia de genero ? y la discriminacion en los divorcios y en las custodias? ¿ en la entrada a las discotecas? ¿ en el sector servicios donde solo cogen mujeres para atender al publico? ¿ y la criminalizacion del varon hoy dia ?¿ el partismo descarado de los politicos en faor de las mujeres y contra los varones y sus derechos?

      leeté esto anda, pagafantas que eres un pagafantas, te has creido las mentiras victimistas feminazis, lo que es una mierda es ser HOMBRE EN ESTE PAIS FEMINAZI Y HEMBRISTA

      http://revista.libertaddigital.com/la-verdad-sobre-los-salarios-de-mujeres-y-hombres-1276239962.html

      • pordios, cómo quieres que se te tome en serio si cuelas como argumento que a las mujeres se las pasa gratis en las discos y a los hombres no. no te has parado a pensar en por qué se hace? te parece que favorece a las mujeres la cosificación de su cuerpo? aún te crees que «ir ala caza» en una discoteca es más típico en los hombres por motivos puramente genéticos?

      • Ser mujer es dificil en mundo de hombres ,donde aparte de las brecha salarial , existe una violencia sexual abrumadora hacia ellas. No existe un sistema hembrista , existe una sociedad o machista o misogina, donde ellas no valen. La discriminacion positiva ampara en la ley , es para afrontar la violencia de todo tipo generalizada, normalizada hacia las mujeres en su mayoria a manos de hombres.Si se criminaliza al varon es por todos lo actos aberrantes que hacen , estamos en una sociedad donde hay victimas y victimarios, pero , si al victimario no le gusta que lo traten como tal , ellas son putas , perras o feminazis , que triste saber que las mujeres mas importantes en vida tienen que pasar tanto sufrimiento. Y que varones , en vez de apoyarlas , las rechazen , las estigmaticen y las agredan.

  • Por desgracia y aunque las cifras no cuadren, la idea que se transmite refleja la pura realidad…Yo trabajo en un sector dominado de forma notable por hombres y es penoso admitirlo pero una mujer tiene que demostrar infinitamente mucho más que el hombre para que se consiga ver en ELLA algo más que un trozo de carne…Aunque parezca triste la apariencia física sigue contando y MUCHO, algunas hacen bien en utilizarlo porque es un arma más…que bien utilizada (repito BIEN) te puede llevar muy alto. El hecho de que el hombre el 90 % del tiempo no piense con el cerebro sigue siendo una de sus grandes debilidades.

  • ESTOS SON SOLO DATOS. hay que ver cómo INTERPRETARLOS porque pueden tener MUCHAS LECTURAS. que las mujeres con hijos trabajen menos fuera del hogar o no trabajen (fuera del hogar) también puede ser por decisión de la familia. un trabajo a jornada completa de ambos padres puede ser terrible para el hijo, que ha de «aparcarse» en la escuela, con otros familiares o canguros. solo un pequeñísimo ejemplo

    • y por qué tiene que perjudicarse la mujer siempre? que trabaje el hombre a jornada parcial y que cuide él del cansino del niño

  • Valgamedior, eres una vergüenza para las mujeres. Por culpa de mujeres como tú estamos como estamos. EStoy de acuerdo con el escritor de este artículo: siempre dije que ser mujer era una mierda, pero si todas las mujeres fueran como yo se acabaría tanta desigualdad. No tengo ni tendré hijos y a la casa que le den por el saco. Tener hijos es esclavizarse, al igual que pasarse el día atendiendo la casa. Que horror…

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