17 de julio 2018    /   IDEAS
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¿Prefieren las mujeres compartir experiencias sexuales con otras mujeres?

17 de julio 2018    /   IDEAS     por          
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El portal de juguetería erótica Platanomelón afirma que «muchas mujeres prefieren a otras mujeres para elevar su excitación». La conclusión se extraía de que «los últimos datos aportados por portales de contenidos eróticos constatan que aproximadamente el 80% de las usuarias femeninas visitan la sección de sexo lésbico», además del hecho de que las mujeres empatizan «al ver a otra mujer excitada, ya que hay una mayor carga erótica».

Ante esta idea, María Hernando, sexóloga de Platanomelón.com, aclara que sentirse atraída por otras mujeres no implica necesariamente ser homosexual. «Hay un dato que tenemos que conocer para entender todo esto: nuestros genitales van por libre. La excitación mental, mejor conocida como deseo, y la excitación física pueden no coincidir. Lo que le excita a tu mente no es necesariamente lo mismo que excita a tus genitales, porque estos últimos son más sensibles».

Entonces, ¿realmente las mujeres se excitan más con otras mujeres o es un mito?

Más fluidez para experimentar

Al parecer, las mujeres no solo prefieren a otras mujeres a la hora de ver pornografía, sino también a la hora de probar nuevas experiencias, como los tríos.

Tal y como relata la sexblogger Venus O’Hara, «en mi etapa como bicuriosa, hace unos años, pensaba que contar con otra chica en un trío era una vía para experimentar con otras mujeres sin entrar en conflictos emocionales» y, además, «pensaba que en el entorno de los intercambios, interactuar con otras mujeres también era una forma de entrar».

Aunque dice que ahora no se mueve en ese entorno liberal, explica que está descubriendo una sexualidad más orgánica, más espiritual, relacionada con el tantra, donde «el tema entre sexo con hombres o mujeres es mucho más fluido». Así, en esa búsqueda de una sexualidad «más energética», también ha descubierto un placer diferente en las experiencias, sobre todo en los masajes tántricos, con otras mujeres, ya que entre las mismas «hay más fluidez».

O’Hara cree que para algunas mujeres, aunque sean heterosexuales, resulta más fácil abrirse a nuevas experiencias precisamente con otras mujeres.

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¿Más excitadas o más cómodas?

La también sexóloga María Torre, de Ars Eróticas expone: «Últimamente veo que mujeres heterosexuales abren sus sexualidades con mayor facilidad y con un fin experimental». En este sentido, aclara que «no por ello se sienten o identifican como lesbianas, ni siquiera como bisexuales; simplemente lo hacen con un objetivo de probar y sentir diferentes sensaciones», bien sea a solas, en tríos, en un ambiente swinger u en otras experiencias.

Opina que confluyen diversos motivos: «Se da en parte por el imaginario erótico social en el que los encuentros entre dos mujeres son objeto de deseo y una fantasía, mientras que entre dos hombres se categorizan exclusivamente para gays o bisexuales».

Otra cuestión es el efecto espejo, es decir, que «el aumento de excitación cuando vemos a otras mujeres excitadas o en un encuentro o actitudes eróticas se debe a que sabemos lo que están sintiendo; y eso hace que creemos una especie de espejo y en nuestro cuerpos se refleje lo que vemos».

Respecto al ambiente swinger, María aporta que es cierto que «por lo general siempre empiezan con otra mujer, aunque luego en los locales también estén con hombres». La explicación, más que sexual, es cultural. «Se tiende más a incluir a una mujer en una relación heterosexual que a un hombre ya que se tiende a satisfacer más los deseos y fantasías masculinas, a la vez que nosotras nos creemos que con otra mujer vamos a sentirnos más cómodas y que vamos a entender mejor nuestros cuerpos».

Torre concluye que, en cuestión de sexualidad, hacemos demasiadas afirmaciones y olvidamos la importancia de la diversidad, por lo que es difícil decir si esto realmente ocurre de forma categórica. «Es como si decimos que todos los chocolates son dulces; si cogemos el de más de 70% cacao, no será apto para cualquier paladar. Pues lo mismo ocurre con las personas».

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El portal de juguetería erótica Platanomelón afirma que «muchas mujeres prefieren a otras mujeres para elevar su excitación». La conclusión se extraía de que «los últimos datos aportados por portales de contenidos eróticos constatan que aproximadamente el 80% de las usuarias femeninas visitan la sección de sexo lésbico», además del hecho de que las mujeres empatizan «al ver a otra mujer excitada, ya que hay una mayor carga erótica».

Ante esta idea, María Hernando, sexóloga de Platanomelón.com, aclara que sentirse atraída por otras mujeres no implica necesariamente ser homosexual. «Hay un dato que tenemos que conocer para entender todo esto: nuestros genitales van por libre. La excitación mental, mejor conocida como deseo, y la excitación física pueden no coincidir. Lo que le excita a tu mente no es necesariamente lo mismo que excita a tus genitales, porque estos últimos son más sensibles».

Entonces, ¿realmente las mujeres se excitan más con otras mujeres o es un mito?

Más fluidez para experimentar

Al parecer, las mujeres no solo prefieren a otras mujeres a la hora de ver pornografía, sino también a la hora de probar nuevas experiencias, como los tríos.

Tal y como relata la sexblogger Venus O’Hara, «en mi etapa como bicuriosa, hace unos años, pensaba que contar con otra chica en un trío era una vía para experimentar con otras mujeres sin entrar en conflictos emocionales» y, además, «pensaba que en el entorno de los intercambios, interactuar con otras mujeres también era una forma de entrar».

Aunque dice que ahora no se mueve en ese entorno liberal, explica que está descubriendo una sexualidad más orgánica, más espiritual, relacionada con el tantra, donde «el tema entre sexo con hombres o mujeres es mucho más fluido». Así, en esa búsqueda de una sexualidad «más energética», también ha descubierto un placer diferente en las experiencias, sobre todo en los masajes tántricos, con otras mujeres, ya que entre las mismas «hay más fluidez».

O’Hara cree que para algunas mujeres, aunque sean heterosexuales, resulta más fácil abrirse a nuevas experiencias precisamente con otras mujeres.

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¿Más excitadas o más cómodas?

La también sexóloga María Torre, de Ars Eróticas expone: «Últimamente veo que mujeres heterosexuales abren sus sexualidades con mayor facilidad y con un fin experimental». En este sentido, aclara que «no por ello se sienten o identifican como lesbianas, ni siquiera como bisexuales; simplemente lo hacen con un objetivo de probar y sentir diferentes sensaciones», bien sea a solas, en tríos, en un ambiente swinger u en otras experiencias.

Opina que confluyen diversos motivos: «Se da en parte por el imaginario erótico social en el que los encuentros entre dos mujeres son objeto de deseo y una fantasía, mientras que entre dos hombres se categorizan exclusivamente para gays o bisexuales».

Otra cuestión es el efecto espejo, es decir, que «el aumento de excitación cuando vemos a otras mujeres excitadas o en un encuentro o actitudes eróticas se debe a que sabemos lo que están sintiendo; y eso hace que creemos una especie de espejo y en nuestro cuerpos se refleje lo que vemos».

Respecto al ambiente swinger, María aporta que es cierto que «por lo general siempre empiezan con otra mujer, aunque luego en los locales también estén con hombres». La explicación, más que sexual, es cultural. «Se tiende más a incluir a una mujer en una relación heterosexual que a un hombre ya que se tiende a satisfacer más los deseos y fantasías masculinas, a la vez que nosotras nos creemos que con otra mujer vamos a sentirnos más cómodas y que vamos a entender mejor nuestros cuerpos».

Torre concluye que, en cuestión de sexualidad, hacemos demasiadas afirmaciones y olvidamos la importancia de la diversidad, por lo que es difícil decir si esto realmente ocurre de forma categórica. «Es como si decimos que todos los chocolates son dulces; si cogemos el de más de 70% cacao, no será apto para cualquier paladar. Pues lo mismo ocurre con las personas».

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Opiniones 2
  • Tenia enorme curiodidad de un cuerpo de mujer. Y pudo ser con una amiga en un trio que busqué y se dió. Me dio algo de pudor al comienzo lo mismo que a ella. Nos relajamos un poco (con algo de alcohol) y el pobre flaco se tuvo que conformar masturbandose jajaaa hermosa experiencia.

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