14 de agosto 2017    /   BUSINESS
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Cómo sobrevivir a una sextorsión

14 de agosto 2017    /   BUSINESS     por          
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Sucede más de lo que se cree. Alguien se hace con tus imágenes más íntimas y te chantajea con difundirlas en la red.

En realidad, es un tema habitual de las películas, hacer unas fotos comprometidas a un personaje relevante y chantajearle con las mismas. Les ha pasado incluso a personajes conocidos en los medios de comunicación.

La diferencia es que antes debías ser alguien importante para ser chantajeado con material sexual. Ahora eso le pasa a cualquiera.

La sexóloga Ana Lombardía explica que una sextorsión se da «cuando alguien, que ha conseguido imágenes o cualquier tipo de contenido erótico nuestro, nos pide dinero, favores o relaciones sexuales a cambio de no difundirlo en redes sociales, enviarlo a nuestro trabajo, familia, amigos, pareja».

Porque ahora en internet todo es posible, también encontrarse con una foto o vídeo tuyo, o de alguien de tu familia, en plena faena.

Crimen organizado

Es difícil encontrar cifras concretas sobre los afectados y afectadas por extorsiones sexuales, sin embargo, Interpol dice que este tipo de cibercrimen está creciendo y que hay «cientos de miles de víctimas» a nivel internacional.

En España, la Policía calcula que solo se denuncian tres de cada diez sextorsiones y pese a ello ya se han registrado más de 6.000 casos desde 2014.

No se trata solo de la venganza personal de alguien conocido o de las fotos que nunca debiste mandar a tu expareja o a tu exrollo, sino de una nueva forma de sacar dinero a cualquiera.

En el caso de las mujeres, por norma general, el criminal simula empezar una relación con la víctima, aunque nunca llegan a verse físicamente. En el caso de los hombres es mucho más fácil, basta con un contacto puntual por internet; por eso se dan muchos más casos.

La clave es fácil: los hombres consumen más sexo en la Red. También por webcam. Y eso los hace ser un objetivo fácil.

De forma similar a las redes organizadas de pederastas, los expertos en sextorsión contactan a las víctimas a través de mujeres jóvenes dispuestas a tener sexo online por webcam. Una vez hecha la grabación, llega el chantaje. O pagas o difundirán tus imágenes.

¿Por qué importan tanto las imágenes sexuales?

Nuestra intimidad ya no es tan íntima. Constantemente se comparten en redes sociales fotografías de momentos de pareja, familiares, de fotos con cara de resaca, de borrachera e incluso se llegó a poner de moda el llamado «aftersexselfie» en el que parejas se hacían una foto justo después del acto sexual.

Teniendo en cuenta que esas imágenes se comparten y se encuentran en internet sin problemas, ¿por qué siguen teniendo tanto poder las imágenes con contenido sexual?

«Lamentablemente, a día de hoy está mejor visto que nos emborrachemos que mantengamos relaciones sexuales saludables y placenteras», reflexiona Ana Lombardía. Esto es así porque, según la experta,«las imágenes de contenido sexual suelen estar asociadas a valores negativos, como la perversión, la suciedad, la lascivia… Además, se considera que las relaciones sexuales deben ser algo de lo que no se hable y, mucho menos, se vea».

Obviamente, también depende del tipo de imagen. Porque si bien en las redes se han difundido desnudos de actores y actrices sin su permiso, no ha tenido las mismas connotaciones que imágenes de contenido sexual más explícito, como fue el conocido caso de Olvido Hormigos.

«Una imagen de desnudo, si no lleva una carga sexual explícita, no suele causar tanta vergüenza; incluso, puede ser algo bonito y artístico. Pero si el desnudo incluye contenido sexual o una escena sexual propiamente dicha, la repercusión que va a tener en el entorno de la víctima de la sextorsión y de la propia víctima será mucho mayor».

Cuando sale a la luz

Como en cualquier chantaje las autoridades recomiendan no pagarlo porque, de hacerlo, nos meteremos en un círculo infinito. El chantajista sigue teniendo las imágenes, más aún en la era digital, y siempre pedirá algo más.

La primera idea, obviamente, es evitar practicar sexting, es decir, sexo por internet o por el móvil, con desconocidos. La segunda es que en caso de hacerlo, incluso con personas que conocemos y que creemos de confianza, siempre es mejor evitar que se nos reconozca en las imágenes. Sacar fotos en las que no se vea la cara, solo partes del cuerpo, o evitar que al grabarnos se pueda identificar nuestro rostro e incluso marcas y tatuajes. Cuestión de enfoque.

Si no ha sido el caso, y ya se ha producido la amenaza, la sexóloga apunta que será importante gestionar las posibles consecuencias para que tengan el menor impacto posible en nuestro día a día.

«Cuando cedemos a una sextorsión es porque creemos que las consecuencias que va a tener en nuestro entorno —familia, trabajo, amigos, pareja— van a ser peores que las de ceder al chantaje propiamente. Solemos pensar que nuestro entorno nos va a rechazar, repudiar y avergonzar. Nuestra familia podría dejar de hablarnos, nuestro jefe podría despedirnos del trabajo, nuestros compañeros podrían hacernos el vacío, etc.».

Sin embargo, hay que tener en cuenta que «la repercusión que tenga en el entorno va a depender de lo abierto que sea este», ya que hoy en día, aunque aún nos quede mucho por avanzar, la sexualidad no es tan tabú como antes.

Obviamente, no es lo mismo gestionar la sextorsión en la familia o en el grupo de amigos, que en pareja, si se percibe como una infidelidad, o en el trabajo, ya que «mucha gente teme más a la repercusión que vaya a haber en el trabajo y que puedan perderlo». Si el mal está hecho, antes de esperar a que el asunto estalle, quizás sea mejor plantearlo de la mejor forma posible, para prevenir daños mayores.

Hay que tener en cuenta que una vez que la imagen se ha filtrado «suele ser bastante difícil detener su difusión, pues a día de hoy las redes sociales y los móviles nos permiten una muy rápida distribución de este tipo de contenidos».

Así que cuando no puede frenarse, «suele ser mejor naturalizarlo y esperar a que la gente se aburra y se olvide de ello. Si le damos mucha importancia, el resto también lo hará. Es difícil no disgustarse y no enfadarse por ello, pero hay que tratar de no magnificarlo para no incrementar el impacto que tenga en el entorno».

Al fin y al cabo, solo es un cuerpo y solo es sexo. Como el de todo el mundo.

Sucede más de lo que se cree. Alguien se hace con tus imágenes más íntimas y te chantajea con difundirlas en la red.

En realidad, es un tema habitual de las películas, hacer unas fotos comprometidas a un personaje relevante y chantajearle con las mismas. Les ha pasado incluso a personajes conocidos en los medios de comunicación.

La diferencia es que antes debías ser alguien importante para ser chantajeado con material sexual. Ahora eso le pasa a cualquiera.

La sexóloga Ana Lombardía explica que una sextorsión se da «cuando alguien, que ha conseguido imágenes o cualquier tipo de contenido erótico nuestro, nos pide dinero, favores o relaciones sexuales a cambio de no difundirlo en redes sociales, enviarlo a nuestro trabajo, familia, amigos, pareja».

Porque ahora en internet todo es posible, también encontrarse con una foto o vídeo tuyo, o de alguien de tu familia, en plena faena.

Crimen organizado

Es difícil encontrar cifras concretas sobre los afectados y afectadas por extorsiones sexuales, sin embargo, Interpol dice que este tipo de cibercrimen está creciendo y que hay «cientos de miles de víctimas» a nivel internacional.

En España, la Policía calcula que solo se denuncian tres de cada diez sextorsiones y pese a ello ya se han registrado más de 6.000 casos desde 2014.

No se trata solo de la venganza personal de alguien conocido o de las fotos que nunca debiste mandar a tu expareja o a tu exrollo, sino de una nueva forma de sacar dinero a cualquiera.

En el caso de las mujeres, por norma general, el criminal simula empezar una relación con la víctima, aunque nunca llegan a verse físicamente. En el caso de los hombres es mucho más fácil, basta con un contacto puntual por internet; por eso se dan muchos más casos.

La clave es fácil: los hombres consumen más sexo en la Red. También por webcam. Y eso los hace ser un objetivo fácil.

De forma similar a las redes organizadas de pederastas, los expertos en sextorsión contactan a las víctimas a través de mujeres jóvenes dispuestas a tener sexo online por webcam. Una vez hecha la grabación, llega el chantaje. O pagas o difundirán tus imágenes.

¿Por qué importan tanto las imágenes sexuales?

Nuestra intimidad ya no es tan íntima. Constantemente se comparten en redes sociales fotografías de momentos de pareja, familiares, de fotos con cara de resaca, de borrachera e incluso se llegó a poner de moda el llamado «aftersexselfie» en el que parejas se hacían una foto justo después del acto sexual.

Teniendo en cuenta que esas imágenes se comparten y se encuentran en internet sin problemas, ¿por qué siguen teniendo tanto poder las imágenes con contenido sexual?

«Lamentablemente, a día de hoy está mejor visto que nos emborrachemos que mantengamos relaciones sexuales saludables y placenteras», reflexiona Ana Lombardía. Esto es así porque, según la experta,«las imágenes de contenido sexual suelen estar asociadas a valores negativos, como la perversión, la suciedad, la lascivia… Además, se considera que las relaciones sexuales deben ser algo de lo que no se hable y, mucho menos, se vea».

Obviamente, también depende del tipo de imagen. Porque si bien en las redes se han difundido desnudos de actores y actrices sin su permiso, no ha tenido las mismas connotaciones que imágenes de contenido sexual más explícito, como fue el conocido caso de Olvido Hormigos.

«Una imagen de desnudo, si no lleva una carga sexual explícita, no suele causar tanta vergüenza; incluso, puede ser algo bonito y artístico. Pero si el desnudo incluye contenido sexual o una escena sexual propiamente dicha, la repercusión que va a tener en el entorno de la víctima de la sextorsión y de la propia víctima será mucho mayor».

Cuando sale a la luz

Como en cualquier chantaje las autoridades recomiendan no pagarlo porque, de hacerlo, nos meteremos en un círculo infinito. El chantajista sigue teniendo las imágenes, más aún en la era digital, y siempre pedirá algo más.

La primera idea, obviamente, es evitar practicar sexting, es decir, sexo por internet o por el móvil, con desconocidos. La segunda es que en caso de hacerlo, incluso con personas que conocemos y que creemos de confianza, siempre es mejor evitar que se nos reconozca en las imágenes. Sacar fotos en las que no se vea la cara, solo partes del cuerpo, o evitar que al grabarnos se pueda identificar nuestro rostro e incluso marcas y tatuajes. Cuestión de enfoque.

Si no ha sido el caso, y ya se ha producido la amenaza, la sexóloga apunta que será importante gestionar las posibles consecuencias para que tengan el menor impacto posible en nuestro día a día.

«Cuando cedemos a una sextorsión es porque creemos que las consecuencias que va a tener en nuestro entorno —familia, trabajo, amigos, pareja— van a ser peores que las de ceder al chantaje propiamente. Solemos pensar que nuestro entorno nos va a rechazar, repudiar y avergonzar. Nuestra familia podría dejar de hablarnos, nuestro jefe podría despedirnos del trabajo, nuestros compañeros podrían hacernos el vacío, etc.».

Sin embargo, hay que tener en cuenta que «la repercusión que tenga en el entorno va a depender de lo abierto que sea este», ya que hoy en día, aunque aún nos quede mucho por avanzar, la sexualidad no es tan tabú como antes.

Obviamente, no es lo mismo gestionar la sextorsión en la familia o en el grupo de amigos, que en pareja, si se percibe como una infidelidad, o en el trabajo, ya que «mucha gente teme más a la repercusión que vaya a haber en el trabajo y que puedan perderlo». Si el mal está hecho, antes de esperar a que el asunto estalle, quizás sea mejor plantearlo de la mejor forma posible, para prevenir daños mayores.

Hay que tener en cuenta que una vez que la imagen se ha filtrado «suele ser bastante difícil detener su difusión, pues a día de hoy las redes sociales y los móviles nos permiten una muy rápida distribución de este tipo de contenidos».

Así que cuando no puede frenarse, «suele ser mejor naturalizarlo y esperar a que la gente se aburra y se olvide de ello. Si le damos mucha importancia, el resto también lo hará. Es difícil no disgustarse y no enfadarse por ello, pero hay que tratar de no magnificarlo para no incrementar el impacto que tenga en el entorno».

Al fin y al cabo, solo es un cuerpo y solo es sexo. Como el de todo el mundo.

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Opiniones 9
  • Me estan sextorionando y pague una vez por miedo (aunque el vídeo es un mlntaje). Obviamente me sigue pidiendo dinero, por correo. Que Puedo hacer? Hice la denuncia en la policia

  • Ayer me Sextorsionaron, tenia miedo pero lo primero que hice fue Bloquear a esta persona y luego por si acaso elimine mi perfil de Facebook. No se si fue lo mejor pero necesito ayuda.

  • a mi tambien me esta pidiendo que le pague o lo sube youtube que hago ayuda e quitado mi cuenta facebook y lo reporte por whasap que puedo hacer mas hoy dice que alas 9 de la mañana le diera el dinero o lo subia

  • Me están sexorsionando ya les pague una ocacion y me están pidiendo más que hago ayuda por favor

  • Me pasó anoche y mordí el anzuelo, solo contesté la video llamada y veía a esta chica desnudandose y masturbandose, apagué la video llamada e insistia que conteste al final me enviaron unas fotos y videos de que yo tambien lo hacia por lo que entendí que habian hecho un montaje tanto en foto como en el video que se veia natural, me amenazaron con publicar si no accedia al chantaje … lo primero que hice es bloquear el contacto y posteriormente eliminar mi pagina de facebook…. fue la mejor decision o no?

    • Me está pasando, lo mismo, sólo contesté la video llamada, y al parecer fue un montaje, me mandaron un video donde yo salía «masturbándome», al principio estaba asustado, le estuve respondiendo mensajes, pero luego lo bloqueé tanto de facebook como de Hangouts, que era de donde me pedía que le contestara, me pedía dinero vía Wester Union a Costa de Marfil, no sé qué hacer, ¿A alguien le pasó algo más, es decir, sabes si subieron su video?

      • hola quería saber como les fue si subieron el video y mandaron a sus familiares y amigos me esta pasando.lo mismo ya bloquee elimime correo y elimime redes sociales pero sigo con mucho miedo

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