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31 de enero 2018    /   IDEAS
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Una silla sexual para eliminar las limitaciones de la discapacidad

31 de enero 2018    /   IDEAS     por          
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Cada vez se rompen más mitos respecto a la sexualidad. Cada vez existe una mayor libertad sexual y, si no siempre más tolerancia, al menos sí más cultura respecto a las distintas orientaciones y opciones eróticas. Parece, incluso, que hay un mayor respeto por las sexualidades diversas en lo que al cuerpo se refiere. Sin embargo, sigue existiendo un tabú respecto a la sexualidad en la diversidad funcional, es decir, el sexo de los discapacitados.

«Los estereotipos que la sociedad nos vende son cuerpos perfectos, jóvenes, dirigidos hacia una sexualidad totalmente genitalizada, y esto hace que a las personas que no cumplen los cánones de belleza marcados se les excluya y no se contemplen como seres sexuados», comenta Esther Sánchez, de la Asociación Nacional de Salud Sexual y Discapacidad (ANSSYD).

La experta recuerda que «hasta principios del s. XX las personas con diversidad funcional eran recluidas en instituciones o aisladas socialmente en sus domicilios». Por lo que no ha sido hasta hace poco que «estas personas han pasado a formar parte del colectivo de pacientes crónicos y han comenzado a reivindicar sus derechos, entre ellos el derecho a la sexualidad».

Una silla sexual para discapacitados

No solo existe un esfuerzo cada vez mayor por visibilizar las necesidades de este colectivo, sino que la industria también ha sido consciente de ello y ha buscado cómo crear productos que puedan facilitar la sexualidad de las personas que, por ejemplo, dependen de una silla de ruedas.

De hecho, el objetivo es convertir la silla en un objeto sexual. Un ejemplo es la llamada Intimate Rider, una silla móvil con un sistema de balanceo que ayuda a realizar el movimiento necesario para mantener una relación sexual.

intimaterider-and-ridermate

«La estructura de acero se asienta en el suelo para establecer un centro de gravedad bajo, lo cual permite que la transferencia al asiento y la actividad sexual sean más fáciles», explican en su web. «Los rodamientos hacen que el asiento pueda oscilar de forma natural y muy suave. Basta con sentarse en el asiento y realizar un leve movimiento adelante y hacia atrás para facilitar el balanceo».

No utiliza motor, simplemente es necesario realizar ligeros movimientos con el tronco, apoyándose en el respaldo, algo posible según el tipo de lesión medular que tenga la persona. Tal y como especifican en sus características, está diseñada por una persona tetrapléjica con «una lesión a nivel C6-C7, con el movimiento de brazos limitado».

Para las personas que lo necesiten, existe un cojín que ayuda a reforzar la postura y dar mayor comodidad. Además, se facilitan otros recursos, como correas de soporte para ayudar en diferentes posturas o una camilla plegable para poder buscar otras inclinaciones.

Este modelo es, sobre todo, un juguete pensado para hombres en relaciones heterosexuales, aunque quizás todo depende de la imaginación de cada cual para saber sacarle partido dentro de otras opciones sexuales.

Herramientas útiles, pero no siempre accesibles

Aunque este tipo de herramientas puede encontrarse a través de internet, lo cierto es que, como explican desde ANSSYD, «en todos estos temas hay mucho desconocimiento».

En el caso de Intimate Rider, Esther Sánchez informa que «este prototipo de silla tenía hace unos años distribuidor en España, pero, la verdad, sus precios eran bastante elevados». El precio en su web es de 365 dólares.  Y al no ser un producto nacional, no siempre es fácil conseguirla, aunque existen distribuidores que la mantienen en su catálogo.

Por otra parte, desde ANSSYD recuerdan que esta no es la única herramienta que facilita la sexualidad de las personas con discapacidad. «Hay muchos juguetes eróticos que nos pueden ayudar a llevar una vida sexual satisfactoria».

Sobre este punto, Sánchez matiza: «Hay quien puede decir que no es lo mismo que el contacto humano, y no le faltará razón, pero hoy en día en nuestra sociedad cada vez cuesta más establecer relaciones, y es muy frecuente que personas con y sin diversidad funcional utilicen el autoerotismo para satisfacerse». Todo ello teniendo en cuenta que, independientemente de que se tenga pareja, facilitar el autoerotismo y el crecimiento sexual personal siempre juega un papel importante en el bienestar de la persona.

La experta cuenta, además, que «ANSSYD ha firmado un convenio de colaboración con una nueva plataforma educativa, que tiene un apartado exclusivo de juguetes eróticos para personas con diversidad funcional».

Cada vez se rompen más mitos respecto a la sexualidad. Cada vez existe una mayor libertad sexual y, si no siempre más tolerancia, al menos sí más cultura respecto a las distintas orientaciones y opciones eróticas. Parece, incluso, que hay un mayor respeto por las sexualidades diversas en lo que al cuerpo se refiere. Sin embargo, sigue existiendo un tabú respecto a la sexualidad en la diversidad funcional, es decir, el sexo de los discapacitados.

«Los estereotipos que la sociedad nos vende son cuerpos perfectos, jóvenes, dirigidos hacia una sexualidad totalmente genitalizada, y esto hace que a las personas que no cumplen los cánones de belleza marcados se les excluya y no se contemplen como seres sexuados», comenta Esther Sánchez, de la Asociación Nacional de Salud Sexual y Discapacidad (ANSSYD).

La experta recuerda que «hasta principios del s. XX las personas con diversidad funcional eran recluidas en instituciones o aisladas socialmente en sus domicilios». Por lo que no ha sido hasta hace poco que «estas personas han pasado a formar parte del colectivo de pacientes crónicos y han comenzado a reivindicar sus derechos, entre ellos el derecho a la sexualidad».

Una silla sexual para discapacitados

No solo existe un esfuerzo cada vez mayor por visibilizar las necesidades de este colectivo, sino que la industria también ha sido consciente de ello y ha buscado cómo crear productos que puedan facilitar la sexualidad de las personas que, por ejemplo, dependen de una silla de ruedas.

De hecho, el objetivo es convertir la silla en un objeto sexual. Un ejemplo es la llamada Intimate Rider, una silla móvil con un sistema de balanceo que ayuda a realizar el movimiento necesario para mantener una relación sexual.

intimaterider-and-ridermate

«La estructura de acero se asienta en el suelo para establecer un centro de gravedad bajo, lo cual permite que la transferencia al asiento y la actividad sexual sean más fáciles», explican en su web. «Los rodamientos hacen que el asiento pueda oscilar de forma natural y muy suave. Basta con sentarse en el asiento y realizar un leve movimiento adelante y hacia atrás para facilitar el balanceo».

No utiliza motor, simplemente es necesario realizar ligeros movimientos con el tronco, apoyándose en el respaldo, algo posible según el tipo de lesión medular que tenga la persona. Tal y como especifican en sus características, está diseñada por una persona tetrapléjica con «una lesión a nivel C6-C7, con el movimiento de brazos limitado».

Para las personas que lo necesiten, existe un cojín que ayuda a reforzar la postura y dar mayor comodidad. Además, se facilitan otros recursos, como correas de soporte para ayudar en diferentes posturas o una camilla plegable para poder buscar otras inclinaciones.

Este modelo es, sobre todo, un juguete pensado para hombres en relaciones heterosexuales, aunque quizás todo depende de la imaginación de cada cual para saber sacarle partido dentro de otras opciones sexuales.

Herramientas útiles, pero no siempre accesibles

Aunque este tipo de herramientas puede encontrarse a través de internet, lo cierto es que, como explican desde ANSSYD, «en todos estos temas hay mucho desconocimiento».

En el caso de Intimate Rider, Esther Sánchez informa que «este prototipo de silla tenía hace unos años distribuidor en España, pero, la verdad, sus precios eran bastante elevados». El precio en su web es de 365 dólares.  Y al no ser un producto nacional, no siempre es fácil conseguirla, aunque existen distribuidores que la mantienen en su catálogo.

Por otra parte, desde ANSSYD recuerdan que esta no es la única herramienta que facilita la sexualidad de las personas con discapacidad. «Hay muchos juguetes eróticos que nos pueden ayudar a llevar una vida sexual satisfactoria».

Sobre este punto, Sánchez matiza: «Hay quien puede decir que no es lo mismo que el contacto humano, y no le faltará razón, pero hoy en día en nuestra sociedad cada vez cuesta más establecer relaciones, y es muy frecuente que personas con y sin diversidad funcional utilicen el autoerotismo para satisfacerse». Todo ello teniendo en cuenta que, independientemente de que se tenga pareja, facilitar el autoerotismo y el crecimiento sexual personal siempre juega un papel importante en el bienestar de la persona.

La experta cuenta, además, que «ANSSYD ha firmado un convenio de colaboración con una nueva plataforma educativa, que tiene un apartado exclusivo de juguetes eróticos para personas con diversidad funcional».

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Opiniones 4
  • Desconocer a cerca de la discapacidad, puede gener que omitamos el tema de la sexualidad en personas con alguna condición o diagnóstico.

    Comento desde México en donde este tema de la sexualidad en la discapacidad avanza muy lento, afortundamente -avanza-. Por esta razón sigo este contenido donde me dangusto poder informarme sobre este tipo de acciones que favorecen un desarrollo sexual sano en las personas con discapacidad.

    Enhorabuena y saludos por conpartir esta y demás información.

  • Lo cierto es que el artículo me ha venido de perlas para expresar mi opinión en mi blog, pero voy a intentar resumirla aquí 🙂

    Creo que todo radica en las declaraciones de Esther Sánchez del segundo párrafo: hay que seguir ganando visibilidad para estar reconocidos en todos los ámbitos de la sociedad. A partir de ahí el conjunto podrá ser más consciente de nuestras necesidades, siendo la sexualidad, obviamente, una de ellas. Porque la ignorancia, además de ser la madre del atrevimiento, también lo es de la discriminación.

    Al final, esta silla te permite «follar como antes» pero si tu cuerpo ha cambiado, ¿por qué seguir con los mismos hábitos? Los lesionados medulares, colectivo al que va dirigido la silla, también tenemos problemas de erección y sensibilidad. ¿La silla realmente nos ayuda en algo a conseguir relaciones placenteras? No sé… no lo veo. Por lo menos, no lo veo para mí.

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