1 de diciembre 2009    /   BUSINESS
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Simbyosi: una empresa de investigación que utiliza la inteligencia colaborativa

1 de diciembre 2009    /   BUSINESS     por          
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muchosclicks

“Quien tiene la información tiene el poder”. La frase apareció en una película de la Segunda Guerra Mundial que vio Luis Tamayo. Pero al fundador de Simbyosi, una compañía de investigación horizontal, no le convenció. Por aquel entonces tenía sentido. Hoy no. “El valor ya no está en tener la información. Está en compartirla”.

El sociólogo y analista de tendencias considera que la sociedad va muy por delante de la investigación. “Observamos qué estaba ocurriendo en internet y vimos todo lo que aporta el método colaborativo. Es una nueva forma de economía”.

La propuesta de Simbyosi es “generar valor” mediante la información. La Red ha puesto a disposición del planeta una cantidad incalculable de datos. La cuestión ahora es “seleccionar lo relevante y saber aplicarlo para que sea útil”, explica Tamayo.

“Nos habíamos obsesionado con las técnicas y las metodologías de la investigación y nos habíamos olvidado del consumidor. Las técnicas tradicionales están desvinculadas de la realidad”.

Para Tamayo no tiene sentido tomar a un consumidor como una cobaya que se introduce al principio de la investigación. Se saca. Se crea una estrategia a sus espaldas. Se vuelve a meter y se le acribilla a preguntas.

La propuesta del sociólogo es “integrar al consumidor como un partner más del desarrollo de un producto, una campaña, una estrategia de retail… Construir junto a las marcas”. Y a esto lo llama “investigación horizontal”.

Pongamos un ejemplo. Una compañía de tés quiere hacer una investigación de mercado. La fórmula tradicional tomaría una muestra de distintos segmentos de población, los llevaría a una sala y hablarían de esta bebida.

La investigación del modelo colaborativo buscaría a expertos y consumidores avanzados de té. Irían a una tienda de té u organizarían un rito del té. Irían a sus espacios en vez de llevarlos a un laboratorio. Trabajarían de forma conjunta y ambos aprenderían y diseñarían una estrategia. El consumidor estaría implicado de principio a fin.

Pero en este método no se habla de “consumidor”. Tamayo ha decidido llamarlos “simbyontes” y con esa palabra hace referencia a los expertos en una materia o una marca que participan en una investigación y que su función no es la de conejillo de Indias. Es parte del talento, es un fan de ese tema o de esa enseña y es una persona que se involucra en la investigación por pasión.

“Buscamos personas que participen en los proyectos no sólo por una retribución económica. Lo más importante es su actitud y su interés por el tema. Queremos personas que quieran otro tipo de incentivos más relacionados con sus intereses”, indica el fundador de la compañía.

La búsqueda de estas personas se llama “captación implicativa” y se hace en Twitter, Facebook, blogs, webs… y también en acciones de guerrilla. Es decir, en la puerta de una tetería, si volvemos a tomar el ejemplo anterior.

Una vez reunido el talento se hace el wikifocus, “una mezcla de asamblea y taller creativo, muy a la medida de la marca o el tema que se está analizando”, explica Tamayo. Y el estudio resultante siempre se presenta junto a un estudio de tendencias sociales y de consumo.

La web de Simbyosis es una extensión de esta filosofía de trabajo. “Queremos que nuestro site sirva como una herramienta y una comunidad. Nuestro think tank está ahí. En la página colgamos información interesante que vamos encontrando. Dejamos los datos en bruto y nuestro trabajo se basa en darle valor para que sea efectivos”.

Esta filosofía la llevan también a su propia empresa. “Para que esto funcione tiene que ser creíble y para eso tenemos que ser coherentes. Por eso llevamos el método colaborativo hasta las últimas consecuencias. No tenemos sede. Buscamos el escenario de trabajo en función de cada proyecto. El núcleo de la empresa está formado por tres personas fijas y el resto del equipo varía según el trabajo que estemos haciendo. Tenemos una amplia red de colaboradores que suman talento a la investigación”.

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“Quien tiene la información tiene el poder”. La frase apareció en una película de la Segunda Guerra Mundial que vio Luis Tamayo. Pero al fundador de Simbyosi, una compañía de investigación horizontal, no le convenció. Por aquel entonces tenía sentido. Hoy no. “El valor ya no está en tener la información. Está en compartirla”.

El sociólogo y analista de tendencias considera que la sociedad va muy por delante de la investigación. “Observamos qué estaba ocurriendo en internet y vimos todo lo que aporta el método colaborativo. Es una nueva forma de economía”.

La propuesta de Simbyosi es “generar valor” mediante la información. La Red ha puesto a disposición del planeta una cantidad incalculable de datos. La cuestión ahora es “seleccionar lo relevante y saber aplicarlo para que sea útil”, explica Tamayo.

“Nos habíamos obsesionado con las técnicas y las metodologías de la investigación y nos habíamos olvidado del consumidor. Las técnicas tradicionales están desvinculadas de la realidad”.

Para Tamayo no tiene sentido tomar a un consumidor como una cobaya que se introduce al principio de la investigación. Se saca. Se crea una estrategia a sus espaldas. Se vuelve a meter y se le acribilla a preguntas.

La propuesta del sociólogo es “integrar al consumidor como un partner más del desarrollo de un producto, una campaña, una estrategia de retail… Construir junto a las marcas”. Y a esto lo llama “investigación horizontal”.

Pongamos un ejemplo. Una compañía de tés quiere hacer una investigación de mercado. La fórmula tradicional tomaría una muestra de distintos segmentos de población, los llevaría a una sala y hablarían de esta bebida.

La investigación del modelo colaborativo buscaría a expertos y consumidores avanzados de té. Irían a una tienda de té u organizarían un rito del té. Irían a sus espacios en vez de llevarlos a un laboratorio. Trabajarían de forma conjunta y ambos aprenderían y diseñarían una estrategia. El consumidor estaría implicado de principio a fin.

Pero en este método no se habla de “consumidor”. Tamayo ha decidido llamarlos “simbyontes” y con esa palabra hace referencia a los expertos en una materia o una marca que participan en una investigación y que su función no es la de conejillo de Indias. Es parte del talento, es un fan de ese tema o de esa enseña y es una persona que se involucra en la investigación por pasión.

“Buscamos personas que participen en los proyectos no sólo por una retribución económica. Lo más importante es su actitud y su interés por el tema. Queremos personas que quieran otro tipo de incentivos más relacionados con sus intereses”, indica el fundador de la compañía.

La búsqueda de estas personas se llama “captación implicativa” y se hace en Twitter, Facebook, blogs, webs… y también en acciones de guerrilla. Es decir, en la puerta de una tetería, si volvemos a tomar el ejemplo anterior.

Una vez reunido el talento se hace el wikifocus, “una mezcla de asamblea y taller creativo, muy a la medida de la marca o el tema que se está analizando”, explica Tamayo. Y el estudio resultante siempre se presenta junto a un estudio de tendencias sociales y de consumo.

La web de Simbyosis es una extensión de esta filosofía de trabajo. “Queremos que nuestro site sirva como una herramienta y una comunidad. Nuestro think tank está ahí. En la página colgamos información interesante que vamos encontrando. Dejamos los datos en bruto y nuestro trabajo se basa en darle valor para que sea efectivos”.

Esta filosofía la llevan también a su propia empresa. “Para que esto funcione tiene que ser creíble y para eso tenemos que ser coherentes. Por eso llevamos el método colaborativo hasta las últimas consecuencias. No tenemos sede. Buscamos el escenario de trabajo en función de cada proyecto. El núcleo de la empresa está formado por tres personas fijas y el resto del equipo varía según el trabajo que estemos haciendo. Tenemos una amplia red de colaboradores que suman talento a la investigación”.

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Opiniones 2
  • Muy bien pensado. Se investiga a base de gente a la que no hay que pagar y a ser posible que nadie forme parte de la empresa. Los estudios no sé cómo saldrán, pero a nivel económico es una genialidad.

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