13 de marzo 2013    /   DIGITAL
por
 

¿Somos generosos por defecto?

13 de marzo 2013    /   DIGITAL     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

1share
Cuando lo escuché en Ouishare por primera vez, no me lo creía. Resulta que en los bancos de favores la gente prefiere hacer estos antes que recibirlos; que en los bancos de tiempo la gente prefiere entregar el suyo a solicitar el de otros; que, con las monedas locales, prefiere que se las deban a deberlas ellos. Nada muy racional que digamos.
Lo racional sería primero pedir (favores, tiempo, dinero) y luego ver si das. ¿Premio sin esfuerzo? No hay dudas: tomar. Pero resulta que la realidad y nuestra propia experiencia nos dicen que esto no es así. Es humano el orgullo de tener una capacidad que sirve a otro, es humana la satisfacción de prestar, es humana la sensación de acumular crédito social por si llegara a necesitarse en algún momento.
Yochai Benkler concluye después de todo tipo de investigaciones y experimentos de comportamiento, en The Penguin and the Leviathan, que los humanos nos distribuimos de la siguiente manera: un 30% siempre coopera, otro 30% siempre va a la suya y, gran noticia, un 40%, depende. ¿De qué depende?
Depende del contexto. Si te dicen que este grupo es muy cooperativo, actúas de forma colaborativa; si te dicen que estás rodeado de tiburones, procuras no mirar a nadie a los ojos. Depende, por tanto, de lo que pensamos sobre nosotros mismos. Depende en buena parte de cómo están diseñados nuestros espacios públicos y privados y de cómo lo están los sistemas que utilizamos para interrelacionarnos. De la configuración por defecto.
El apoyo mutuo se expresa a sus anchas en las plataformas de la economía colaborativa y nos muestra una cara inesperada de ese ser económico que esperábamos ser. Quizás debamos poner en su sitio al maximizador de utilidades que nunca fue y ahora —que empezamos a conocernos— presentarnos tal como somos.
¿Reset?

Javi Creus es fundador de Ideas for Change
Este artículo fue publicado en el número de marzo de Yorokobu
Foto: Open Source Way bajo lic. CC.

1share
Cuando lo escuché en Ouishare por primera vez, no me lo creía. Resulta que en los bancos de favores la gente prefiere hacer estos antes que recibirlos; que en los bancos de tiempo la gente prefiere entregar el suyo a solicitar el de otros; que, con las monedas locales, prefiere que se las deban a deberlas ellos. Nada muy racional que digamos.
Lo racional sería primero pedir (favores, tiempo, dinero) y luego ver si das. ¿Premio sin esfuerzo? No hay dudas: tomar. Pero resulta que la realidad y nuestra propia experiencia nos dicen que esto no es así. Es humano el orgullo de tener una capacidad que sirve a otro, es humana la satisfacción de prestar, es humana la sensación de acumular crédito social por si llegara a necesitarse en algún momento.
Yochai Benkler concluye después de todo tipo de investigaciones y experimentos de comportamiento, en The Penguin and the Leviathan, que los humanos nos distribuimos de la siguiente manera: un 30% siempre coopera, otro 30% siempre va a la suya y, gran noticia, un 40%, depende. ¿De qué depende?
Depende del contexto. Si te dicen que este grupo es muy cooperativo, actúas de forma colaborativa; si te dicen que estás rodeado de tiburones, procuras no mirar a nadie a los ojos. Depende, por tanto, de lo que pensamos sobre nosotros mismos. Depende en buena parte de cómo están diseñados nuestros espacios públicos y privados y de cómo lo están los sistemas que utilizamos para interrelacionarnos. De la configuración por defecto.
El apoyo mutuo se expresa a sus anchas en las plataformas de la economía colaborativa y nos muestra una cara inesperada de ese ser económico que esperábamos ser. Quizás debamos poner en su sitio al maximizador de utilidades que nunca fue y ahora —que empezamos a conocernos— presentarnos tal como somos.
¿Reset?

Javi Creus es fundador de Ideas for Change
Este artículo fue publicado en el número de marzo de Yorokobu
Foto: Open Source Way bajo lic. CC.

Compártelo twitter facebook whatsapp
¿Que tienen en común la física y el marketing?
Gritar sin abrir la boca
Good design is good business
Evgeny Morozov: «Estamos delegando nuestras decisiones a Silicon Valley»
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp

Comentarios cerrados.

El rollo legal de las cookies

La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

ACEPTAR
Aviso de cookies
Publicidad