20 de junio 2011    /   CINE/TV
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Sónar 2011 | Oda al amor pandrógino

20 de junio 2011    /   CINE/TV     por          
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La vida de Genesis Breyer P-Orridge nunca se ha caracterizado por las medias tintas. Su desafección con lo que el mundo esperaba de ella ha llegado hasta tal punto, que esta artista de 61 años ha convertido su vida en una obra de arte en constante evolución. The Ballad of Genesis and Lady Jaye, incluido en el apartado documental de Sonar de este año, cuenta la historia de amor entre esta creadora transexual y Lady Jaye, una joven mujer que se convirtió en su pareja sentimental inseparable durante 14 años hasta su muerte en 2007.
Durante su vida en común, ambas se operaron la cara y los pechos para parecerse lo más posible. Buscaban convertirse en una sola persona y crearon el término Pandroginia para describir su cometido vital. «Sabes cómo es cuando te enamoras de alguien locamente y sólo quieres consumir el uno a otro. No ser individuos. Queríamos no sólo hablar de ello pero vivirlo de verdad», cuenta Genesis en el documental, fruto de 7 años de trabajo de la directora Marie Losier.

El largometraje ofrece un visión íntima de la vida en común de estas dos personas que lleva al espectador a replantearse el concepto del amor y la convivencia alejado de los cuentos de hadas. La muerte repentina de Lady Jaye, añade un elemento dramático más a esta fascinante historia.

Breyer, en su ‘anterior vida’, respondía al nombre de Neil Andrew Megson, nacido en 1950 en Manchester. Fue líder del grupo Throbbing Gristle y más tarde Psychic TV, considerados los padres del rock industrial, labor que compaginaba con arte conceptual provocador que llenó titulares en la puritana sociedad británica de los años 70.
Hoy sigue muy metida en el arte pero de otra forma. Habla de su vida en plural en referencia a su difunta pareja y aunque no reniega de su pasado, tampoco le da importancia. «No tengo ni idea de quién soy y quién quiero ser». Lo único que sabe, por cierto, y que repite hasta la saciedad, es lo que siente por Lady Jaye.
«Quiero que sea recordada como la mejor historia de amor de todos los tiempos».


La vida de Genesis Breyer P-Orridge nunca se ha caracterizado por las medias tintas. Su desafección con lo que el mundo esperaba de ella ha llegado hasta tal punto, que esta artista de 61 años ha convertido su vida en una obra de arte en constante evolución. The Ballad of Genesis and Lady Jaye, incluido en el apartado documental de Sonar de este año, cuenta la historia de amor entre esta creadora transexual y Lady Jaye, una joven mujer que se convirtió en su pareja sentimental inseparable durante 14 años hasta su muerte en 2007.
Durante su vida en común, ambas se operaron la cara y los pechos para parecerse lo más posible. Buscaban convertirse en una sola persona y crearon el término Pandroginia para describir su cometido vital. «Sabes cómo es cuando te enamoras de alguien locamente y sólo quieres consumir el uno a otro. No ser individuos. Queríamos no sólo hablar de ello pero vivirlo de verdad», cuenta Genesis en el documental, fruto de 7 años de trabajo de la directora Marie Losier.

El largometraje ofrece un visión íntima de la vida en común de estas dos personas que lleva al espectador a replantearse el concepto del amor y la convivencia alejado de los cuentos de hadas. La muerte repentina de Lady Jaye, añade un elemento dramático más a esta fascinante historia.

Breyer, en su ‘anterior vida’, respondía al nombre de Neil Andrew Megson, nacido en 1950 en Manchester. Fue líder del grupo Throbbing Gristle y más tarde Psychic TV, considerados los padres del rock industrial, labor que compaginaba con arte conceptual provocador que llenó titulares en la puritana sociedad británica de los años 70.
Hoy sigue muy metida en el arte pero de otra forma. Habla de su vida en plural en referencia a su difunta pareja y aunque no reniega de su pasado, tampoco le da importancia. «No tengo ni idea de quién soy y quién quiero ser». Lo único que sabe, por cierto, y que repite hasta la saciedad, es lo que siente por Lady Jaye.
«Quiero que sea recordada como la mejor historia de amor de todos los tiempos».

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