22 de enero 2013    /   CIENCIA
por
 

Sonríe, el (teóricamente) día más triste del año ya ha pasado

22 de enero 2013    /   CIENCIA     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

QueenEIISad
Para los que ayer se encontraban apáticos, melancólicos, tristones… No pasa nada. En teoría es normal porque, según el profesor de la Universidad de Cardiff, Cliff Arnall, ayer, 21 de enero, fue Blue Monday, esto es, el día más triste del año.

La primera vez que Arnall utilizó este término fue en 2005, cuando dio a conocer la fórmula que determina que el tercer lunes del mes de enero coincide con el día más triste del año. La ecuación en la que basaba su teoría, según The Telegraph, era la siguiente:
fórmula  

Siendo W = el factor climatológico; d = deudas (muchas de ellas contraídas durante el periodo navideño); T = el tiempo transcurrido desde el final de las vacaciones de Navidad; Q = todas aquellas promesas de año nuevo incumplidas; M = los bajos niveles de motivación; Na = la necesidad de tomar medidas. A lo que habría que añadir el hecho en sí de ser lunes…
No pasó mucho tiempo entre la presentación de la teoría de Arnall y la llegada de las primeras críticas. La primera, de la Wikipedia, que, entre otros fallos, señala que, en la fórmula, D no está definida. Las siguientes procedían de la comunidad científica, incluso de los propios compañeros de Arnall, como el neurocientífico Dean Burnett, de la misma Universidad de Cardiff, que calificó a la tesis con términos como ‘farsa’ o ‘sinsentido’.
Pero las dudas sobre el valor científico de la teoría de Arnall no procedían solo de sus colegas. No hacía falta ser experto en la materia para desconfiar de un estudio que formaba parte de la campaña de marketing con la que una agencia de viajes trataba de promocionar sus escapadas invernales…
Aunque el tufillo pseudocientífico de la tesis no es óbice para que cada año los medios, sobre todo británicos, se sigan haciendo eco de la celebración  del Blue Monday. Tampoco para que Cliff Arnall haya desistido en su interés por encontrar, mediante fórmulas, fechas ‘señaladas’ que añadir al calendario, como el mejor día para comer helado, el fin de semana perfecto o el día más feliz del año, que, según sus indagaciones, suele coincidir con el solsticio de verano.

 
Imagen: HowardLake bajo licencia CC

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

QueenEIISad
Para los que ayer se encontraban apáticos, melancólicos, tristones… No pasa nada. En teoría es normal porque, según el profesor de la Universidad de Cardiff, Cliff Arnall, ayer, 21 de enero, fue Blue Monday, esto es, el día más triste del año.

La primera vez que Arnall utilizó este término fue en 2005, cuando dio a conocer la fórmula que determina que el tercer lunes del mes de enero coincide con el día más triste del año. La ecuación en la que basaba su teoría, según The Telegraph, era la siguiente:
fórmula  

Siendo W = el factor climatológico; d = deudas (muchas de ellas contraídas durante el periodo navideño); T = el tiempo transcurrido desde el final de las vacaciones de Navidad; Q = todas aquellas promesas de año nuevo incumplidas; M = los bajos niveles de motivación; Na = la necesidad de tomar medidas. A lo que habría que añadir el hecho en sí de ser lunes…
No pasó mucho tiempo entre la presentación de la teoría de Arnall y la llegada de las primeras críticas. La primera, de la Wikipedia, que, entre otros fallos, señala que, en la fórmula, D no está definida. Las siguientes procedían de la comunidad científica, incluso de los propios compañeros de Arnall, como el neurocientífico Dean Burnett, de la misma Universidad de Cardiff, que calificó a la tesis con términos como ‘farsa’ o ‘sinsentido’.
Pero las dudas sobre el valor científico de la teoría de Arnall no procedían solo de sus colegas. No hacía falta ser experto en la materia para desconfiar de un estudio que formaba parte de la campaña de marketing con la que una agencia de viajes trataba de promocionar sus escapadas invernales…
Aunque el tufillo pseudocientífico de la tesis no es óbice para que cada año los medios, sobre todo británicos, se sigan haciendo eco de la celebración  del Blue Monday. Tampoco para que Cliff Arnall haya desistido en su interés por encontrar, mediante fórmulas, fechas ‘señaladas’ que añadir al calendario, como el mejor día para comer helado, el fin de semana perfecto o el día más feliz del año, que, según sus indagaciones, suele coincidir con el solsticio de verano.

 
Imagen: HowardLake bajo licencia CC

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Stuart Clark: "Estamos hechos de polvo de estrellas"
El hombre que superó el cáncer gracias a una babosa (y mucha ciencia)
Su agua está chupada y puede que un día desaparezca del grifo
La matrona que salvó miles de vidas con un útero de trapo
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El rollo legal de las cookies

La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

ACEPTAR
Aviso de cookies