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28 de febrero 2015    /   CINE/TV
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El comandante Spock ha muerto

28 de febrero 2015    /   CINE/TV     por          
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Cuaderno de bitácora.
Fecha estelar 307842.84
El comandante Spock ha muerto.
Si Spock hubiera sido humano, se habría dicho de él que era un hombre serio y formal. Aunque en ningún caso, aburrido. (En ocasiones tocaba el arpa vulcaniana acompañando a la voz a la teniente Uhura). Y aunque procuraba distanciarse de las emociones, se ganó nuestro cariño con su aire de niño grande, su capacidad de asombro y su lealtad con los compañeros. Una prueba de lealtad fue su sacrificio para salvar a los ocupantes de la Enterprise, a pesar de la oposición del capitán Kirk. Su argumento, irrefutable: «El bienestar de la mayoría supera al bienestar de la minoría o de uno solo». Realmente, se mentía: en su entrega había tanto amor a sus amigos como raciocinio.
Spock disimulaba mal su mitad humana. Esta incapacidad para ocultar las emociones se debía a que Spock no tenía dobleces. A veces, la efusividad de Spock provocaba las risas de sus compañeros, risas sin malicia (sabían que le molestaba mostrarse humano).
Spock también fue la voz de los que no tenían voz en una época triste de la Historia de la humanidad. El primer viaje estelar de la Enterprise en la NBC ocurrió en la década de los 60 del siglo XX en el calendario terrestre. Tiempos de miedo al holocausto nuclear; de grandes desigualdades sociales; Kennedy había sido asesinado; Luther King lo fue poco después; Vietnam mataba a jóvenes norteamericanos.
En aquellos tiempos, Spock actuó como el niño que señala al emperador desnudo. Para la conservadora audiencia de la televisión norteamericana, las palabras de Spock eran las de un tipo raro. Por esto, Spock hizo comentarios sobre la situación social del momento precedidos por las palabras «asombroso» o «fascinante». Comentarios que parecen hechos hoy mismo (Realmente, Spock es atemporal). Afirmó que el sistema de producción industrial es sádico; expresó su asombro porque un planeta fundó una civilización basada un libro incuestionable; y afirmó que la concesión por ley de mínimos derechos a los trabajadores era una institucionalización de la esclavitud. (Lo último, en un episodio titulado Pan y Circo, en un planeta con una Roma moderna, adicta a la telerrealidad. Quizá, hoy).
Si el comandante Spock hubiera sido completamente humano, jamás hubiera expuesto sus críticas en forma de comentario ingenuo. Prerrogativas del extraterrestre, un personaje tan poderoso que Leonard Nimoy no pudo escapar de él, aunque lo intentó en ocasiones. Escribió un libro con el título No soy Spock, cansado del personaje. Dieciocho años más tarde, escribió Soy Spock, donde reconoció lo que el personaje había supuesto en su vida.
En el cine, los actores engullen a los personajes; en la televisión, los personajes engullen a los actores. En el medio televisivo, muy pocos actores consiguen que su nombre sea tan reconocido como el personaje que les dió la fama. Uno de ellos es Leonard Nimoy. Por esto, cuando decimos que ha muerto el comandante Spock también decimos —de manera razonable— que ha muerto Leonard Nimoy. Aunque siempre nos quedará Star Trek.
Larga vida y prosperidad.

Cuaderno de bitácora.
Fecha estelar 307842.84
El comandante Spock ha muerto.
Si Spock hubiera sido humano, se habría dicho de él que era un hombre serio y formal. Aunque en ningún caso, aburrido. (En ocasiones tocaba el arpa vulcaniana acompañando a la voz a la teniente Uhura). Y aunque procuraba distanciarse de las emociones, se ganó nuestro cariño con su aire de niño grande, su capacidad de asombro y su lealtad con los compañeros. Una prueba de lealtad fue su sacrificio para salvar a los ocupantes de la Enterprise, a pesar de la oposición del capitán Kirk. Su argumento, irrefutable: «El bienestar de la mayoría supera al bienestar de la minoría o de uno solo». Realmente, se mentía: en su entrega había tanto amor a sus amigos como raciocinio.
Spock disimulaba mal su mitad humana. Esta incapacidad para ocultar las emociones se debía a que Spock no tenía dobleces. A veces, la efusividad de Spock provocaba las risas de sus compañeros, risas sin malicia (sabían que le molestaba mostrarse humano).
Spock también fue la voz de los que no tenían voz en una época triste de la Historia de la humanidad. El primer viaje estelar de la Enterprise en la NBC ocurrió en la década de los 60 del siglo XX en el calendario terrestre. Tiempos de miedo al holocausto nuclear; de grandes desigualdades sociales; Kennedy había sido asesinado; Luther King lo fue poco después; Vietnam mataba a jóvenes norteamericanos.
En aquellos tiempos, Spock actuó como el niño que señala al emperador desnudo. Para la conservadora audiencia de la televisión norteamericana, las palabras de Spock eran las de un tipo raro. Por esto, Spock hizo comentarios sobre la situación social del momento precedidos por las palabras «asombroso» o «fascinante». Comentarios que parecen hechos hoy mismo (Realmente, Spock es atemporal). Afirmó que el sistema de producción industrial es sádico; expresó su asombro porque un planeta fundó una civilización basada un libro incuestionable; y afirmó que la concesión por ley de mínimos derechos a los trabajadores era una institucionalización de la esclavitud. (Lo último, en un episodio titulado Pan y Circo, en un planeta con una Roma moderna, adicta a la telerrealidad. Quizá, hoy).
Si el comandante Spock hubiera sido completamente humano, jamás hubiera expuesto sus críticas en forma de comentario ingenuo. Prerrogativas del extraterrestre, un personaje tan poderoso que Leonard Nimoy no pudo escapar de él, aunque lo intentó en ocasiones. Escribió un libro con el título No soy Spock, cansado del personaje. Dieciocho años más tarde, escribió Soy Spock, donde reconoció lo que el personaje había supuesto en su vida.
En el cine, los actores engullen a los personajes; en la televisión, los personajes engullen a los actores. En el medio televisivo, muy pocos actores consiguen que su nombre sea tan reconocido como el personaje que les dió la fama. Uno de ellos es Leonard Nimoy. Por esto, cuando decimos que ha muerto el comandante Spock también decimos —de manera razonable— que ha muerto Leonard Nimoy. Aunque siempre nos quedará Star Trek.
Larga vida y prosperidad.

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