2 de noviembre 2015    /   BUSINESS
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Si quieres publicar un libro, Taschen te da estos 5 consejos

2 de noviembre 2015    /   BUSINESS     por          
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Estimado escritor: aunque no lo sepas, tienes algo en común con Walt Whitman, Gertrude Stein, D.H. Lawrence o Beatrix Potter. Todos y todas fueron ninguneados por las editoriales en algún momento de su trayectoria y optaron por la autopublicación. Julius Wiedemann, el director de publicaciones digitales de Taschen, instó a los creadores que quieran lanzar un libro a considerar esa posibilidad pero, como su trabajo es publicar, también dio unos cuantos consejos para hacer más fácil que una idea llegue a las librerías de la mano de una editorial.
El editor celebró durante su conferencia en el Brief Festival 2015 el regreso de la industria impresa. «Hay esperanza», dijo. «Para mí es contradictorio porque mi trabajo está en la parte digital», pero no dudó en considerar como positivo el hecho de que en este momento haya «mucha más gente produciendo contenido que ellos mismos pueden distribuir y también muchísima más gente que consume ese contenido».
Wiedemann explicó que mientras que hace años un libro se disputaba espacio y tiempo con radio, televisión, revistas, teléfonos fijos y otras opciones nacidas a mitad del siglo XX o antes, ahora lucha contra un universo de opciones omnipresente, mucho más numeroso y de muy diferente calado. La parcela del libro se ha reducido y ha complicado su supervivencia. «Ahora, si produces libros, tienes que tener en cuenta que es solo un objeto entre un océano de opciones», señaló.

La competencia ya no es solo con editoriales sino con agentes como Starbucks.


Según la experiencia como editor del brasileño, estas cinco ideas aumentarán las posibilidades de publicar un proyecto con una distribuidora tradicional.

  1. «Empieza con una historia. Tu idea tiene que ser una buena historia». Perogrullo, ya. Pero además, Wiedemann añade que la propuesta al publicador tiene que explicarse en no más de tres hojas que deben contener el titulo, una sinopsis, un índice de contenidos y dos o tres capìtulos.
  2. Es obligatorio hacerse estas preguntas: «¿Dónde encaja esa idea? ¿En qué línea editorial? ¿Tal vez como una serie de libros? ¿Como una de actualidad? ¿En qué mercados?». El editor insiste en la necesidad de definir el producto y de ser selectivo con los lugares en los que se presenta.
  3. «Es necesario un editor que diseccione tus ideas y tu manera de escribir desde un punto de vista muy profesional». Y eso es como  estar ‘enamorao de la vida’, que hay que hacerlo aunque a veces duela.
  4. «Enseña tu trabajo solo a esa personas que entiendan lo que quieres decir, lo que quieres contar. En cualquier otro caso  no sirve de nada». Tu madre te va a decir que es todo maravilloso (y que si te has comido la verdura del almuerzo) y tu suegra que no sirves para nada, así que mejor busca a alguien cuya crítica aporte algo constructivo.
  5. «Habla con diferentes publicadores y considera la autoedición». Al fin y al cabo, si a Walt Whitman le funcionó, ¿no te va a funcionar a ti con ese talento y ese salero que tienes? Además, Wiedemann dejó claro que esa es una salida factible poniendo sobre el tapete un dato: «Ahora mismo, en EE.UU., hay más títulos que se han publicado mediante autoedición que los que publicado editoriales»

Soñar en pequeño es peor que tener una pesadilla


GIF de Thierry Van Biesen.
GIF de Thierry Van Biesen.

 
Wiedemann se despidió del Brief explicando la fórmula que funciona en los libros publicados por Taschen. Contó que se estructuran de la manera más próxima posible a una regla que bautizó como 30/30/40. «El primer 30% es la ‘zona de confort’. Es contenido que, al leerlo, no necesite explicación, que define de qué va el libro. El segundo 30% es lo que llamo la ‘zona de curiosidad’. Es ese contenido que hace que los lectores quieran averiguar más. Muestra cuan profundo puede llegar a ser ese libro. El 40% restante es la ‘zona de aprendizaje’. Si le das a los lectores cosas que no saben volverán a por más. Eso se refiere no solo al contenido sino a otros aspectos como el diseño del libro».
 


GIF de Thierry Van Biesen.
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Wiedemann se despidió del Brief explicando la fórmula que funciona en los libros publicados por Taschen. Contó que se estructuran de la manera más próxima posible a una regla que bautizó como 30/30/40. «El primer 30% es la ‘zona de confort’. Es contenido que, al leerlo, no necesite explicación, que define de qué va el libro. El segundo 30% es lo que llamo la ‘zona de curiosidad’. Es ese contenido que hace que los lectores quieran averiguar más. Muestra cuan profundo puede llegar a ser ese libro. El 40% restante es la ‘zona de aprendizaje’. Si le das a los lectores cosas que no saben volverán a por más. Eso se refiere no solo al contenido sino a otros aspectos como el diseño del libro».
 

Estimado escritor: aunque no lo sepas, tienes algo en común con Walt Whitman, Gertrude Stein, D.H. Lawrence o Beatrix Potter. Todos y todas fueron ninguneados por las editoriales en algún momento de su trayectoria y optaron por la autopublicación. Julius Wiedemann, el director de publicaciones digitales de Taschen, instó a los creadores que quieran lanzar un libro a considerar esa posibilidad pero, como su trabajo es publicar, también dio unos cuantos consejos para hacer más fácil que una idea llegue a las librerías de la mano de una editorial.
El editor celebró durante su conferencia en el Brief Festival 2015 el regreso de la industria impresa. «Hay esperanza», dijo. «Para mí es contradictorio porque mi trabajo está en la parte digital», pero no dudó en considerar como positivo el hecho de que en este momento haya «mucha más gente produciendo contenido que ellos mismos pueden distribuir y también muchísima más gente que consume ese contenido».
Wiedemann explicó que mientras que hace años un libro se disputaba espacio y tiempo con radio, televisión, revistas, teléfonos fijos y otras opciones nacidas a mitad del siglo XX o antes, ahora lucha contra un universo de opciones omnipresente, mucho más numeroso y de muy diferente calado. La parcela del libro se ha reducido y ha complicado su supervivencia. «Ahora, si produces libros, tienes que tener en cuenta que es solo un objeto entre un océano de opciones», señaló.

La competencia ya no es solo con editoriales sino con agentes como Starbucks.


Según la experiencia como editor del brasileño, estas cinco ideas aumentarán las posibilidades de publicar un proyecto con una distribuidora tradicional.

  1. «Empieza con una historia. Tu idea tiene que ser una buena historia». Perogrullo, ya. Pero además, Wiedemann añade que la propuesta al publicador tiene que explicarse en no más de tres hojas que deben contener el titulo, una sinopsis, un índice de contenidos y dos o tres capìtulos.
  2. Es obligatorio hacerse estas preguntas: «¿Dónde encaja esa idea? ¿En qué línea editorial? ¿Tal vez como una serie de libros? ¿Como una de actualidad? ¿En qué mercados?». El editor insiste en la necesidad de definir el producto y de ser selectivo con los lugares en los que se presenta.
  3. «Es necesario un editor que diseccione tus ideas y tu manera de escribir desde un punto de vista muy profesional». Y eso es como  estar ‘enamorao de la vida’, que hay que hacerlo aunque a veces duela.
  4. «Enseña tu trabajo solo a esa personas que entiendan lo que quieres decir, lo que quieres contar. En cualquier otro caso  no sirve de nada». Tu madre te va a decir que es todo maravilloso (y que si te has comido la verdura del almuerzo) y tu suegra que no sirves para nada, así que mejor busca a alguien cuya crítica aporte algo constructivo.
  5. «Habla con diferentes publicadores y considera la autoedición». Al fin y al cabo, si a Walt Whitman le funcionó, ¿no te va a funcionar a ti con ese talento y ese salero que tienes? Además, Wiedemann dejó claro que esa es una salida factible poniendo sobre el tapete un dato: «Ahora mismo, en EE.UU., hay más títulos que se han publicado mediante autoedición que los que publicado editoriales»

Soñar en pequeño es peor que tener una pesadilla


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Wiedemann se despidió del Brief explicando la fórmula que funciona en los libros publicados por Taschen. Contó que se estructuran de la manera más próxima posible a una regla que bautizó como 30/30/40. «El primer 30% es la ‘zona de confort’. Es contenido que, al leerlo, no necesite explicación, que define de qué va el libro. El segundo 30% es lo que llamo la ‘zona de curiosidad’. Es ese contenido que hace que los lectores quieran averiguar más. Muestra cuan profundo puede llegar a ser ese libro. El 40% restante es la ‘zona de aprendizaje’. Si le das a los lectores cosas que no saben volverán a por más. Eso se refiere no solo al contenido sino a otros aspectos como el diseño del libro».
 


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Wiedemann se despidió del Brief explicando la fórmula que funciona en los libros publicados por Taschen. Contó que se estructuran de la manera más próxima posible a una regla que bautizó como 30/30/40. «El primer 30% es la ‘zona de confort’. Es contenido que, al leerlo, no necesite explicación, que define de qué va el libro. El segundo 30% es lo que llamo la ‘zona de curiosidad’. Es ese contenido que hace que los lectores quieran averiguar más. Muestra cuan profundo puede llegar a ser ese libro. El 40% restante es la ‘zona de aprendizaje’. Si le das a los lectores cosas que no saben volverán a por más. Eso se refiere no solo al contenido sino a otros aspectos como el diseño del libro».
 

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Opiniones 1
  • Hola Carlos.
    Me encanta oírte en la radio.Transmites de manera auténtica haciendo que tus mensajes sean captados como de alguien cuya vocacion (con acento en la o) es comunicar.No creo que sea cierto que las palabras se las lleva el viento.Siempre queda si no mucho un poso.
    Así que yo también he decidido contarte a ti algo no se si es bonito o no. No te sorprendas o sorprendente, en realidad no importa si te digo que a los 25 Años y tengo 50 me diagnosticaron de Trastorno Bipolar. A partir de ahí la enfermedad te marca de por vida.Había terminado mis estudios de Veterinaria y todo parecía volverse contra mi.La lucha ha sido constante pero la paz me ha llegado tras una aceptación verdadera fruto de muchos años de silencioso trabajo.Ha llegado una dulce rendición. Ahora colaboró en concienciar a la gente en la radio si hay ocasión, charlas….
    Pero en realidad el motivo de este mensaje que te mando no es contar mi vida como afectado de una enfermedad mental .Te escribo para que me eches una mano sobre un campo que tu conoces muy bien y yo desconozco por completo.
    Ocurre que en los últimos años se ha despertado en mi un gusto impresionante por el arte.Veo en el arte y más concretamente la pintura como un brotar del alma del pintor que se fusiona con el alma del observador.
    La cuestión es que todo ello me ha llevado a escribir un libro sobre psicopatologia en el arte.No tengo ni idea de cómo llegar hasta alguna editorial y me gustaría hacerlo de forma física en un encuentro y cediendo el libro hecho y autoeditado.Es cuestión de llamar por teléfono a una editorial pedir vez y enseñar tu libro al editor ? Intuyo que no.Pero mostrar un libro ilustrado en pdf no me convence.
    Podrías indicarme algún camino para comenzar en mi objetivo de publicar mi Libro?
    Por último decirte que creo totalmente en mi obra.Que he consultado a personas y les parece muy original.
    Un abrazo y gracias

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