3 de septiembre 2021    /   CREATIVIDAD
por
 Fotos: Iván Zahinos

¿Te atreves a ir a las Fallas vestida con un kimono?

3 de septiembre 2021    /   CREATIVIDAD     por          Fotos: Iván Zahinos
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista de Back to haciendo clic aquí.

¿Qué tienen en común el yukata japonés y un traje de fallera valenciana? Además de la tradición que los identifica con sus respectivos lugares de origen, el material del que están hechos: la seda.

Ese es el hilo del que ha tirado Marta Beitia, una creativa freelance afincada en Valencia que ha creado un proyecto personal de moda y costura llamado MarsAttack.

kimono fallero

Su primera creación es este kimono fallero que une dos culturas en una sola prenda. Por un lado, el diseño nipón y por otro la cultura valenciana expresada a través de las telas de seda con motivos florales.

«Fue algo que salió de una conversación con un amigo», explica el porqué de este diseño Beitia. «Cuando llegué a Valencia me enamoré de las telas de valenciana. Encontré una tienda que vendía retales y compré varios sin saber qué hacer con ellos. Se los enseñé y prendió la mecha. La idea tenía mucho sentido: fusionar dos culturas cuyo traje icónico se centra en el arte de la seda; había que hacerlo».

Marta Beitia vivía en Madrid y trabajaba en una agencia de publicidad donde los horarios eran eternos y el poco tiempo libre que le quedaba era para descansar un poco y seguir pensando en ideas para la agencia. Como les ocurrió a tantas otras personas durante la pandemia, el confinamiento le brindó la oportunidad de desarrollarse creativamente.

Pudo haber optado por apuntarse a un gimnasio online o dedicarse a hacer pan, pero decidió comprarse una máquina de coser y probar qué podía hacer con ella. «Al final fue lo que más realizada me hizo sentir. Hace unos meses me di cuenta de que no estaba ya en el mood de seguir en una agencia; pelearme constantemente por ideas que al final nunca salían por cuestiones externas. Coser me dio la capacidad de ver que podía ser dueña de todo el proceso creativo, desde la idea a la ejecución, y eso me dio alas».

Así que decidió romper con todo, dejar Madrid y la agencia para la que trabajaba y mudarse a Valencia para vivir allí con su pareja. Ahora, compagina MarsAttack con su trabajo como directora de arte freelance. «Me encanta diseñar y no quiero que deje de ser parte de mi trabajo. Además de que hay que pagar facturas».

Esta diseñadora no solo cose, también borda, hace punch needle y alfombras. «Si quiero hacer algo, no espero a encontrar a alguien que lo haga; aprendo a hacerlo y me apaño».

El kimono fallero, que pertenece a su primera colección de prendas llamada Flowers & Flames, saldrá a la venta el próximo 29 de septiembre.

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista de Back to haciendo clic aquí.

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista de Back to haciendo clic aquí.

¿Qué tienen en común el yukata japonés y un traje de fallera valenciana? Además de la tradición que los identifica con sus respectivos lugares de origen, el material del que están hechos: la seda.

Ese es el hilo del que ha tirado Marta Beitia, una creativa freelance afincada en Valencia que ha creado un proyecto personal de moda y costura llamado MarsAttack.

kimono fallero

Su primera creación es este kimono fallero que une dos culturas en una sola prenda. Por un lado, el diseño nipón y por otro la cultura valenciana expresada a través de las telas de seda con motivos florales.

«Fue algo que salió de una conversación con un amigo», explica el porqué de este diseño Beitia. «Cuando llegué a Valencia me enamoré de las telas de valenciana. Encontré una tienda que vendía retales y compré varios sin saber qué hacer con ellos. Se los enseñé y prendió la mecha. La idea tenía mucho sentido: fusionar dos culturas cuyo traje icónico se centra en el arte de la seda; había que hacerlo».

Marta Beitia vivía en Madrid y trabajaba en una agencia de publicidad donde los horarios eran eternos y el poco tiempo libre que le quedaba era para descansar un poco y seguir pensando en ideas para la agencia. Como les ocurrió a tantas otras personas durante la pandemia, el confinamiento le brindó la oportunidad de desarrollarse creativamente.

Pudo haber optado por apuntarse a un gimnasio online o dedicarse a hacer pan, pero decidió comprarse una máquina de coser y probar qué podía hacer con ella. «Al final fue lo que más realizada me hizo sentir. Hace unos meses me di cuenta de que no estaba ya en el mood de seguir en una agencia; pelearme constantemente por ideas que al final nunca salían por cuestiones externas. Coser me dio la capacidad de ver que podía ser dueña de todo el proceso creativo, desde la idea a la ejecución, y eso me dio alas».

Así que decidió romper con todo, dejar Madrid y la agencia para la que trabajaba y mudarse a Valencia para vivir allí con su pareja. Ahora, compagina MarsAttack con su trabajo como directora de arte freelance. «Me encanta diseñar y no quiero que deje de ser parte de mi trabajo. Además de que hay que pagar facturas».

Esta diseñadora no solo cose, también borda, hace punch needle y alfombras. «Si quiero hacer algo, no espero a encontrar a alguien que lo haga; aprendo a hacerlo y me apaño».

El kimono fallero, que pertenece a su primera colección de prendas llamada Flowers & Flames, saldrá a la venta el próximo 29 de septiembre.

¡Yorokobu gratis en formato digital!

Lee gratis la revista de Back to haciendo clic aquí.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Capas Seseña: una tradición modernísima
La abuela de Silicon Valley
Aquí se gestó la forma del agua: el santuario de ideas de Guillermo del Toro
Numerografía: Dígitos inspirados en construcciones americanas del siglo XX
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp