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1 de junio 2017    /   CREATIVIDAD
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Teta & Teta, o cómo engordar el movimiento FreeTheNipple con humor y diseño

1 de junio 2017    /   CREATIVIDAD     por          
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Tetas que son olas, helados o simplemente tetas. En Teta & Teta son las indudables protagonistas. Aunque en su origen, la elección del nombre de la marca no tenía nada que ver con los senos: «Viene del nombre del coworking, que inicialmente iba a llamarse Teta, a secas, como sinónimo de diversión, de «pasarlo teta»».

Tal era el buen ambiente que se vivía en el espacio abierto por la copy y cofundadora de Molaría, María Rufilanchas, que decidió partir de ese concepto para elegir el nombre del local. «No podía registrar Teta.com así que como soy publicista pensé: «Si existe Saatchi & Saatchi o Young & Rubicam, ¿por qué no iba a existir Teta & Teta?». Un nombre que daba mucho juego para hacer una línea de camisetas conceptuales»

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Todo empezó porque a Santos Henarejos (antiguo miembro del coworking)  se le ocurrió hacer el colgante con la forma del ampersand que luce en medio de la marca: «Lo bautizamos como el entreteto». De Ales Santos es el diseño del mar de tetas. El del helado de teta es de Karen Mazamadrazo, el tote de sinónimos es de Naranjo Etxeberría (también antiguo miembro del coworking). En definitiva, los diseños de Teta & Teta son también de la gente que compone Teta & Teta: «Siempre ha sido un coworking formado únicamente por gente con oficios creativos, eso da pie a compartir trabajos e ideas, es muy divertido. Sin ellos alrededor, a mí tampoco se me ocurrirían los diseños que salen de mi cabeza», explica Rufilanchas.

La marca acaba de lanzar una nueva hornada de «camitetas», bañadores y bolsas (estas últimas aún no están disponibles). Y lo ha hecho con una campaña que cuenta con su propio videoclip, cuya letra es casi un himno, un manifiesto. «Aunque está inspirado en el I can boogie, de Baccara, no conseguimos los derechos, así que la letra y la música son originales nuestras. Esta última es de un coworker de Teta Pedro Perles, ilustrador, y músico, miembro de Perlita. La letra es de Teresa de Andrés, una copywriter bilingüe que entendió a la primera lo que quería. La clavó a la segunda. Ojalá volvamos a trabajar juntas».

A diferencia de los primeros diseños «en los que se marcaban mucho la teta», en los nuevos se incorporan también mensajes como los que juegan con nombres de dúos femeninos tan populares como los de Thelma & Louise, Pili & Mili o Woolf & Duras. «La primera es el homenaje a una película. Lo de Pili y Mili es algo más de coña y, por último está la dedicada a Virginia Woolf y Marguerite Duras. Es la más intelectual en homenaje a dos escritoras maravillosas de las que sacaban teta».

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Aunque la marca no nació con un fin reivindicativo, desde Teta & Teta reconocen que su nombre les ha hecho apoyar un «emocionante movimiento» como el del FreeTheNipple. «En paralelo al lanzamiento de las primeras camisetas (nada profesional; una pequeña tirada de camisetas serigrafiadas en un establecimiento del metro por diversión) aquel movimiento fue tomando fuerza y, de repente, me vi metida en él sin habérmelo propuesto. Fue algo casual, inesperado, ¡cómo mola lo inesperado!».

Detrás de una persona que las compra, dicen, es muy posible que se encuentre alguien que se considera feminista aunque no tenga demasiados conocimientos al respecto: «Es una forma de sacar teta sin tener una gran cultura feminista. Con humor y con diseño».

Le ocurre, de hecho, a la propia Rufilanchas: «Yo no tenía demasiada cultura feminista, (más allá de haber leído mucho a Simone de Beauvoir) y Teta & Teta me ha hecho interesarme más, leer, informarme… Y, por suerte, no es algo que me pase solo a mí, sino que está ocurriendo en la sociedad. Fíjate en el discurso de Helen Mirren el otro día; mira Lena Dunham o Emma Watson por citar solo algunas. La popularización del feminismo es un hecho…».

La gran novedad de la última colección son los bañadores. Al igual que el de las camisetas, hay quien puede considerar sus diseños «osados»: «Desde luego no son nada burdos y lo mejor es que cuando te pones un diseño de este tipo lo que consigues, sobre todo, es que un montón de gente sonría y se acerque para preguntarte o a decirte lo mucho que le gusta. Es algo genial porque, más allá de la de que te guste la estética, como me dice un amigo siempre: tus productos son conversations openers».

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Tetas que son olas, helados o simplemente tetas. En Teta & Teta son las indudables protagonistas. Aunque en su origen, la elección del nombre de la marca no tenía nada que ver con los senos: «Viene del nombre del coworking, que inicialmente iba a llamarse Teta, a secas, como sinónimo de diversión, de «pasarlo teta»».

Tal era el buen ambiente que se vivía en el espacio abierto por la copy y cofundadora de Molaría, María Rufilanchas, que decidió partir de ese concepto para elegir el nombre del local. «No podía registrar Teta.com así que como soy publicista pensé: «Si existe Saatchi & Saatchi o Young & Rubicam, ¿por qué no iba a existir Teta & Teta?». Un nombre que daba mucho juego para hacer una línea de camisetas conceptuales»

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Todo empezó porque a Santos Henarejos (antiguo miembro del coworking)  se le ocurrió hacer el colgante con la forma del ampersand que luce en medio de la marca: «Lo bautizamos como el entreteto». De Ales Santos es el diseño del mar de tetas. El del helado de teta es de Karen Mazamadrazo, el tote de sinónimos es de Naranjo Etxeberría (también antiguo miembro del coworking). En definitiva, los diseños de Teta & Teta son también de la gente que compone Teta & Teta: «Siempre ha sido un coworking formado únicamente por gente con oficios creativos, eso da pie a compartir trabajos e ideas, es muy divertido. Sin ellos alrededor, a mí tampoco se me ocurrirían los diseños que salen de mi cabeza», explica Rufilanchas.

La marca acaba de lanzar una nueva hornada de «camitetas», bañadores y bolsas (estas últimas aún no están disponibles). Y lo ha hecho con una campaña que cuenta con su propio videoclip, cuya letra es casi un himno, un manifiesto. «Aunque está inspirado en el I can boogie, de Baccara, no conseguimos los derechos, así que la letra y la música son originales nuestras. Esta última es de un coworker de Teta Pedro Perles, ilustrador, y músico, miembro de Perlita. La letra es de Teresa de Andrés, una copywriter bilingüe que entendió a la primera lo que quería. La clavó a la segunda. Ojalá volvamos a trabajar juntas».

A diferencia de los primeros diseños «en los que se marcaban mucho la teta», en los nuevos se incorporan también mensajes como los que juegan con nombres de dúos femeninos tan populares como los de Thelma & Louise, Pili & Mili o Woolf & Duras. «La primera es el homenaje a una película. Lo de Pili y Mili es algo más de coña y, por último está la dedicada a Virginia Woolf y Marguerite Duras. Es la más intelectual en homenaje a dos escritoras maravillosas de las que sacaban teta».

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Aunque la marca no nació con un fin reivindicativo, desde Teta & Teta reconocen que su nombre les ha hecho apoyar un «emocionante movimiento» como el del FreeTheNipple. «En paralelo al lanzamiento de las primeras camisetas (nada profesional; una pequeña tirada de camisetas serigrafiadas en un establecimiento del metro por diversión) aquel movimiento fue tomando fuerza y, de repente, me vi metida en él sin habérmelo propuesto. Fue algo casual, inesperado, ¡cómo mola lo inesperado!».

Detrás de una persona que las compra, dicen, es muy posible que se encuentre alguien que se considera feminista aunque no tenga demasiados conocimientos al respecto: «Es una forma de sacar teta sin tener una gran cultura feminista. Con humor y con diseño».

Le ocurre, de hecho, a la propia Rufilanchas: «Yo no tenía demasiada cultura feminista, (más allá de haber leído mucho a Simone de Beauvoir) y Teta & Teta me ha hecho interesarme más, leer, informarme… Y, por suerte, no es algo que me pase solo a mí, sino que está ocurriendo en la sociedad. Fíjate en el discurso de Helen Mirren el otro día; mira Lena Dunham o Emma Watson por citar solo algunas. La popularización del feminismo es un hecho…».

La gran novedad de la última colección son los bañadores. Al igual que el de las camisetas, hay quien puede considerar sus diseños «osados»: «Desde luego no son nada burdos y lo mejor es que cuando te pones un diseño de este tipo lo que consigues, sobre todo, es que un montón de gente sonría y se acerque para preguntarte o a decirte lo mucho que le gusta. Es algo genial porque, más allá de la de que te guste la estética, como me dice un amigo siempre: tus productos son conversations openers».

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